Plantados en la casa del Señor

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ENTRADA:

El Salmo 92 es un himno de alabanza que celebra la fidelidad de Dios y la bendición que reciben los justos y era cantado el día de reposo.
Es un salmo profundamente positivo, lleno de gratitud y esperanza y se le atribuye a David como escritor.
Vivimos en un mundo que busca éxito inmediato, pero el crecimiento verdadero —el que transforma el alma y deja huella eterna— requiere echar raíces, requiere tiempo, requiere esfuerzo y dedicación.
Este crecimiento requiere fortaleza al pasar por los momentos dificiles que se pasan al ser parte de la iglesia…

DESARROLLO

Practicar la gratitud diariamente.

Salmo 92:1–2 NTV
1 Es bueno dar gracias al Señor, cantar alabanzas al Altísimo. 2 Es bueno proclamar por la mañana tu amor inagotable y por la noche tu fidelidad,
El escritor del salmo nos enseña que es bueno dar gracias al Señor y cantar alabanzas a su nombre.
Inicia y termina tu día con gratitud. Hacerlo te ancla en la presencia de Dios y cambia tu perspectiva ante las dificultades.
El crecimiento espiritual empieza cuando reconozco cada día que Dios es bueno.
• La gratitud te enraíza en la verdad.
• No puedes crecer si estás en queja constante.
Nunca sabremos lo que cada día puede presentarnos pero siempre sabremos que Dios prometio estar con nosotros todos los días hasata el fin.
Mateo 28:20 NTV
20 Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos».

Confiar en la sabiduría de Dios

Salmo 92:5–7 NTV
5 ¡Oh Señor, qué grandes son tus obras! Y qué profundos son tus pensamientos. 6 Sólo un simplón no sabría y un necio no entendería que: 7 aunque los malvados broten como maleza y los malhechores florezcan, serán destruidos para siempre.
Aun cuando no entiendas lo que ocurre, confía en que Dios ve más allá.
Recuerda siempre que Dios ha hecho y siempre hará grandes obras y que sus pensamientos no son nuestros pensamientos.
La vida del impío puede parecer próspera, pero no tiene fundamento eterno. El impío florece rápido, pero se seca igual de rápido 
Salmo 73:1-17
1 En verdad Dios es bueno con Israel, con los de corazón puro. 2 Pero en cuanto a mí, casi perdí el equilibrio; mis pies resbalaron y estuve a punto de caer, 3 porque envidiaba a los orgullosos cuando los veía prosperar a pesar de su maldad. 4 Pareciera que viven sin problemas; tienen el cuerpo tan sano y fuerte. 5 No tienen dificultades como otras personas; no están llenos de problemas como los demás. 6 Lucen su orgullo como un collar de piedras preciosas y se visten de crueldad. 7 ¡Estos gordos ricachones tienen todo lo que su corazón desea! 8 Se burlan y hablan sólo maldades; en su orgullo procuran aplastar a otros. 9 Se jactan contra los cielos mismos, y sus palabras se pasean presuntuosas por toda la tierra. 10 Entonces la gente se desanima y se confunde, al tragarse todas esas palabras. 11 «¿Y qué sabe Dios? —preguntan—. ¿Acaso el Altísimo sabe lo que está pasando?». 12 Miren a esos perversos: disfrutan de una vida fácil mientras sus riquezas se multiplican. 13 ¿Conservé puro mi corazón en vano? ¿Me mantuve en inocencia sin ninguna razón? 14 En todo el día no consigo más que problemas; cada mañana me trae dolor. 15 Si yo realmente hubiera hablado a otros de esta manera, habría sido un traidor a tu pueblo. 16 Traté de entender por qué los malvados prosperan, ¡pero qué tarea tan difícil! 17 Entonces entré en tu santuario, oh Dios, y por fin entendí el destino de los perversos.
Con todos estos sentimientos de duda, enojo y seguramente frustración El Salmista tomo una de las mejores decisiones que puede tomar un ser humano.

Entro en la casa del Señor y dice… Por fin entendí el destino de los perversos.

Salmo 73:18–26 NTV
18 En verdad, los pones en un camino resbaladizo y haces que se deslicen por el precipicio hacia su ruina. 19 Al instante quedan destruidos, totalmente consumidos por los terrores. 20 Cuando te levantes, oh Señor, te reirás de sus tontas ideas como uno se ríe por la mañana de lo que soñó en la noche. 21 Entonces me di cuenta de que mi corazón se llenó de amargura, y yo estaba destrozado por dentro. 22 Fui tan necio e ignorante, debo haberte parecido un animal sin entendimiento. 23 Sin embargo, todavía te pertenezco; me tomas de la mano derecha. 24 Me guías con tu consejo y me conduces a un destino glorioso. 25 ¿A quién tengo en el cielo sino a ti? Te deseo más que cualquier cosa en la tierra. 26 Puede fallarme la salud y debilitarse mi espíritu, pero Dios sigue siendo la fuerza de mi corazón; él es mío para siempre.
Puede fallarnos todo, pero Dios nunca lo hará, puede fallarnos todo pero Dios nunca lo hará.
Lo voy a repetir… Puede fallarnos todo pero Dios nunca lo hará, puede fallarnos todo pero Dios nunca lo hará.

Recordar que Dios da fuerzas

Salmo 92:10 NTV
10 Pero tú me has hecho fuerte como un buey salvaje; me has ungido con el mejor aceite.
Dios es el dador de toda fortaleza, de todo fuerza para seguir adelante.
Isaías 40:29–31 NTV
29 Él da poder a los indefensos y fortaleza a los débiles. 30 Hasta los jóvenes se debilitan y se cansan, y los hombres jóvenes caen exhaustos. 31 En cambio, los que confían en el Señor encontrarán nuevas fuerzas; volarán alto, como con alas de águila. Correrán y no se cansarán; caminarán y no desmayarán.
Volarán alto, correrán y no se cansarán, caminarán y no desmayarán.

Vivir como arbol plantado

Salmo 92:12–13 NTV
12 Pero los justos florecerán como palmeras y se harán fuertes como los cedros del Líbano; 13 Plantados a la casa del Señor, florecen en los atrios de nuestro Dios.
La promesa de permanecer PLANTADOS EN LA CASA DEL SENOR ES GLORIOSA, ES MARAVILLOSA.
Dice Dios en su Palabra que los plantados, los que decidad echar raíces florecerán como palmeras y se harán fuertes como los cedros del líbano.
Serás fructifero, daras fruto y comeras y gozarás del fruto de vivir una vida recta.

Lo voy a repetir… Florecerás, darás fruto y gozarás del favor de Dios.

La plamera empieza a fructificar hacia los 12 o 15 años de edad, y lo hace abundantemente hasta los 60-80. 
El crecimiento verdadero ocurre cuando estás plantado en el lugar correcto.
La clave es estar plantado en la casa de Dios, no solo visitarla.

A pesar de la edad, florecerás y gozarás del favor de Dios

Salmo 92:14 NTV
14 Incluso en la vejez aún producirán fruto, seguirán verdes y llenos de vitalidad.
Vivimos en un mundo que busca éxito inmediato, pero el crecimiento verdadero —el que transforma el alma y deja huella eterna— requiere raíz, tiempo y propósito.

CIERRE:

Salmo 92:15 RVR60
15 Para anunciar que Jehová mi fortaleza es recto, Y que en él no hay injusticia.
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