¡Tú Eres el Cristo!
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Buenas noches, bienvenidos a este nuevo Tiempo con Dios del viernes 4 de julio de 2025.
Ya estamos inciando la segunda mitad de año, a nuestros amigos y hermanos que nos ven desde la Unión Americana, les mandamos un saludo, deseándoles un Happy 4th of July!
Me da mucho gusto saludarlos, yo soy Hector Viruega, y soy el responsable de los grupos pequeños de nuestra iglesia. Y para mi es un gusto el poder estar con ustedes en esta noche.
Antes de comenzar, quiero dar unos breves anuncios:
SALUDOS
Como ustedes saben estamos estudiando el evangelio de Mateo, y hoy vamos a meditar en uno de los pasajes más importantes de la Escritura, y que lo encontramos en Mateo 16:13-20, así que les voy a pedir por favir que abran sus biblias en Mat. 16:13-20
S2 - S5
Al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del Hombre?» Ellos dijeron: «Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; y otros, que es Jeremías o alguno de los profetas.»
Él les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?» Simón Pedro respondió: «¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!»
Entonces Jesús le dijo: «Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló ningún mortal, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y las puertas del Hades no podrán vencerla.
A ti te daré las llaves del reino de los cielos. Todo lo que ates en la tierra será atado en los cielos, y todo lo que desates en la tierra será desatado en los cielos.» Entonces mandó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era Jesús, el Cristo.
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1. La Pregunta que Desafía (Mat. 16:13-14)
1. La Pregunta que Desafía (Mat. 16:13-14)
La secundaria y la preparatoria donde yo estudie, es una escuela fundada por exiliados españoles a finales de los años treintas, y por la situación que les tocó vivir en su país durante la guerra civil, los hizo alejarse totalmente del cristianismo. Yo les podría decir que era una escuela sumamente atea.
Uno podría decir que la educación en México es laica pero aquí lo que me refiero es que esta escuela era atea.. atea… atea.
¿Por qué lo menciono así? bueno porque decir “laico” es decir que no tiene órdenes clericales, o que es independiente de cualquier organización o confesión religiosa.
Pero en mi caso, mi escuela secundaria y preparatoria tachaban al cristianismo como algo totalmente falso.
Varios de mis compañeros no dudaban del Jesús histórico. Esto es que aceptaban que Jesús había vivido en esta tierra, pero lo veían como un simple ser humano.
Ellos me decían: yo creo que Jesús si vivió en esta tierra, que fue un buen hombre, que quiso instituir una nueva manera de ver el mundo, e inclusive que murió como mártir… PEROOOO, eso de que resucitó y que está en el cielo, eso si no te lo creo.
Y creo que en la actualidad mucha gente tiene una concepción similar de Jesús.
Algunos lo ven como:
Maestro de enseñanzas éticas y morales.
Símbolo de inclusión y compasión. Y no digo que estas dos percepciones estén incorrectas, pero son sumamente incompletas, perdiendo de vista lo más importante. Otros dicen que, Jesús era,
Figura mítica: Una minoría consideran que Jesús podría no haber sido un personaje histórico real, sino una entidad mítica similar a otras figuras de culto de la antigüedad. Otros creen que fue, un
Filósofo o líder espiritual: un maestro de sabiduría o un líder espiritual carismático, cuyas enseñanzas tienen un valor universal más allá de cualquier dogma religioso.
Bueno, esta indefinición de la persona de Jesús, se remonta a casi dos mil años.
En los vv. 13 y 15, Jesús interroga a sus discípulos sobre lo que la gente dice acerca de Él.
¿Por qué es que Jesús hace esta pregunta? Bueno, porque la manera en que las personas vieran a Jesús iban a influir en su fe.
Y vemos que los discípulos le responden, Mateo 16:14 “Unos dicen que es Juan el Bautista; otros, que es Elías; y otros, que es Jeremías o alguno de los profetas.”
Algunos pensaban que Jesús era Juan el Bautista resucitado. Esto se debe a la similitud en sus mensajes de arrepentimiento y la predicación del reino de Dios.
Otros creían que era Elías, el profeta que se esperaba que regresara antes de la venida del Mesías, según las profecías del Antiguo Testamento (Malaquías 4:5). La vida de Jesús y su poder milagroso podían recordar a Elías.
Otros lo identificaban con Jeremías, conocido por su mensaje de lamento y su papel como profeta de juicio, o con alguno de los grandes profetas del pasado. Esto indicaba un reconocimiento de Jesús como un hombre de Dios, un mensajero divino, pero no necesariamente el Mesías.
Lo que vemos aquí, es que, aunque Jesús realizaba milagros y enseñaba con autoridad, la gente tenía una comprensión variada y a menudo limitada de quién era Él. Lo veían como un gran profeta, un mensajero de Dios, o incluso un profeta resucitado, pero no lo reconocían masivamente como el Mesías prometido.
El versículo 14 subraya la diversidad de opiniones y la confusión que existía entre la gente común acerca de la verdadera identidad de Jesús. Y sirve como un preludio a la pregunta crucial que Jesús hace a sus discípulos a continuación, Mateo 16:15 “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”
S7
2. La Confesión Fundamental (Mat. 16:15-16)
2. La Confesión Fundamental (Mat. 16:15-16)
La pregunta de Jesús "¿Quién dicen que soy yo?" es fundamental
La importancia de esta pregunta radica en varios aspectos:
Lo que Jesús busca es:
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a) Una declaración de fe.
a) Una declaración de fe.
Al hacer esta pregunta, Jesús invita a sus discípulos a reflexionar y expresar su propia comprensión de su identidad, más allá de las opiniones populares.
Y es lo mismo que Jesús quiere que las personas hagan el día de hoy ¿Para ti quien es Jesús?
Lo que Jesús busca es:
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b) Que sus discípulos declaren la verdadera identidad de Jesús.
b) Que sus discípulos declaren la verdadera identidad de Jesús.
La respuesta de Pedro, "Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente", marca un momento crucial en el reconocimiento de Jesús como el Mesías prometido y su naturaleza divina.
Los evangelios muestran varios pasajes donde los discípulos aún no comprendían plenamente que Jesús era el Cristo.
Por ejemplo, en Marcos 6:51-52, se indica que los discípulos se asombraron cuando Jesús calmó la tormenta, porque "aún no habían entendido lo de los panes, por cuanto estaban endurecidos sus corazones”.
Incluso después de presenciar milagros y enseñanzas, los discípulos no captaban completamente la identidad de Jesús.
Algunos eruditos de la Biblia, estiman que a Pedro le llevó casi tres años viviendo con Jesús el poder declarar, por inspiración divina, que Jesús era el Cristo.
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Aquí hay dos declaraciones que son fundamentales:
Tú eres el Cristo,
El Hijo del Dios viviente.
Vamos con la primera.
¿Qué significa que Jesús sea el Cristo?
Significa que es el Mesías o el ungido prometido en el Antiguo Testamento.
Este título implica que Jesús cumple todas las expectativas y promesas de Dios hechas a su pueblo a lo largo de la historia bíblica.
Como el Cristo, Jesús desempeña tres roles principales: profeta, sacerdote y rey.
En su papel de profeta, revela a Dios; como sacerdote, ofrece el sacrificio definitivo por los pecados de la humanidad; y como rey, gobierna sobre su pueblo.
Esta designación de Cristo también enfatiza la divinidad de Jesús y su papel como Salvador del mundo.
Jesús unificó las representaciones del Mesías, el Siervo Sufriente y el Hijo del Hombre.
La declaración y creencia en Jesús como el Cristo es fundamental para la fe cristiana, ya que implica aceptarlo como el cumplimiento de las promesas de Dios y el medio de reconciliación entre Dios y la humanidad.
Vamos con la segunda.
¿Cuál es la importancia de que Pedro le haya dicho a Jesús que es el Hijo del Dios viviente?
La confesión de Pedro de que Jesús es "el Cristo, el Hijo del Dios viviente" tiene una importancia fundamental en el cristianismo. Esta declaración reconoce a Jesús no solo como el Mesías prometido, sino también como alguien que tiene una relación única y divina con Dios. Al afirmar esto, Pedro está expresando que ve en Jesús una dimensión divina, elevándolo por encima de la humanidad y coronándolo o igualándolo con Dios.
Esta confesión marca un punto de inflexión en la relación de Jesús con sus discípulos, permitiéndole revelar nuevas verdades sobre sus enseñanzas y su misión.
Además, Jesús responde a esta declaración afirmando que sobre esta "roca" edificará su iglesia, lo que sugiere que la comprensión de la verdadera identidad de Jesús es fundamental para la formación de la comunidad cristiana.
Algo que es importante mencionar es que esta comprensión no se alcanza por simple deducción humana, sino que se considera resultado de una revelación divina, en particular del Espíritu Santo.
Lo que Jesús busca es:
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c) Establecer el fundamento de la iglesia.
c) Establecer el fundamento de la iglesia.
La confesión de Pedro se convierte en la base sobre la cual Jesús declara que edificará su iglesia. Pero de esto voy a hablar con más detalle un poco más adelante.
Lo que Jesús busca es:
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d) Distinguir la fe cristiana.
d) Distinguir la fe cristiana.
La respuesta a esta pregunta se convierte en el elemento distintivo de la fe cristiana, separándola de otras creencias.
En la actualidad hay muchas sectas o grupos pseudocristianos que no pueden considerarse cristianos porque niegan esta verdad.
¿Quién dicen ellos que es Jesucristo?
Según su doctrina, ¿qué debe hacer uno para ser salvo? (Hechos 16:30). En su primera epístola, capítulo 2, versículo 23, Juan declara que el verdadero cristiano tiene que confesar al Hijo (1 Juan 2:23). Confesar literalmente significa estar de acuerdo o decir la misma cosa.
Si el grupo cree la verdad, deberá decir acerca de Jesucristo lo mismo que la Biblia declara sobre Él: que Cristo es Dios (Col. 2:9), que murió por nuestros pecados (Ro. 4:25), que la salvación se encuentra solamente en Él (Hechos 4:11–12) y es un regalo de Dios (Rom. 6:23) pero no consecuencia de obras humanas (Tit. 3:5).
Entonces un grupo religioso podrá clasificarse como cristiano si cumple con lo que les he mencionado. Es por eso, y perdón que lo diga, que grupos como los mormones o los Testigos de Jehová, no son cristianos.
Lo que Jesús busca es:
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e) Una respuesta que tenga implicaciones eternas.
e) Una respuesta que tenga implicaciones eternas.
La respuesta a esta pregunta define la relación de una persona con Jesús, no solo en el presente, sino para la eternidad.
Esta pregunta sigue siendo relevante hoy en día, ya que cada individuo debe enfrentarse a ella y definir su propia relación con Jesús. La respuesta no solo refleja el entendimiento intelectual, sino que también implica un compromiso personal y una revelación divina, como Jesús mismo lo indica en su respuesta a Pedro.
Pablo le escribe a los Romanos, Romanos 10:9–13
“«Si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor, y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo.» Porque con el corazón se cree para alcanzar la justicia, pero con la boca se confiesa para alcanzar la salvación.
Pues la Escritura dice: «Todo aquel que cree en él, no será defraudado.» Porque no hay diferencia entre el que es judío y el que no lo es, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que lo invocan, porque todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.”
En el pasaje de Mateo que estamos estudiando, Pedro hace la confesión central.
Si tu no lo has hecho, déjame te digo que esta sencilla afirmación puede transformar tu vida diaria al reconocer a Jesús como tu Salvador personal.
Y además de eso, tendrá repercusiones hasta la eternidad.
Vamos al punto #3
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3. El Fundamento de la Fe (Mat. 16:17–18)
3. El Fundamento de la Fe (Mat. 16:17–18)
Muchas personas han malinterpretado este pasaje porque piensan que Jesús se estaba refiriendo a Pedro como aquella piedra donde edificaría Su iglesia. No podrían estar más perdidos.
Pedro no es la piedra sobre la cual se edificaría la iglesia de Cristo.
Lo repito.
Pedro no es la piedra sobre la cual se edificaría la iglesia de Cristo.
Si bien es cierto que Pedro fue un pilar importante en la iglesia primitiva, estaríamos perdidos si la iglesia se cimentara en un hombre.
Vayamos al versículo 17.
Para comenzar, Jesús reconoce y bendice a Pedro por su revelación divina, y en seguida, versículo 18, le asegura que Su iglesia será edificada sobre esta confesión, sobre la declaración de Pedro.
Esto es que Jesús edificará su iglesia, no sobre Pedro, sino sobre la declaración de Pedro:
Que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
Esta es la roca sobre la cual habría de edificar Su iglesia.
En la Biblia vemos que la Biblia se refiere a Cristo como la piedra angular donde se edifica la iglesia. ¿A qué me refiero con esto?
Primero veamos que en el Nuevo Testamento se citan tres pasajes relevantes sobre esta piedra angular, haciendo referencia al Antiguo Testamento:
En Mateo 21:42 Jesús, hablando con los fariseos hace referencia al Salmo 118:22 donde dice: “La piedra que desecharon los constructores ha llegado a ser la piedra angular”;
Isaías 8:14 : “Pero será una piedra de tropiezo para las dos casas de Israel; ¡una roca que los hará caer!”; este pasaje es aludido por Jesús en Mat. 21:42-44, Marcos 12:10-11, Lucas 20:17-18, y por Pedro en 1 Pedro 2:7-8. y finalmente en
1 Pedro 2:6, el apóstol hace referencia a Isaías 28:16 donde dice: “¡Yo pongo en Sión una piedra probada!, piedra angular y preciosa para un cimiento firme; el que confíe no andará desorientado”.
Ahora bien, el apóstol Pablo le escribe a los Efesios 2:20 : “y están edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, cuya principal piedra angular es Jesucristo mismo.”
Aquí vemos que la iglesia se describe como un edificio, donde la “piedra angular” es Cristo Jesús, lo que significa que todo el edificio descansa sobre él, o dicho de otra manera, está cimentado, fundamentado, en Él.
Posteriormente, el pasaje dice que la iglesia tiene una segunda base, que son los apóstoles, y posteriormente, estamos nosotros con los cuales se llega a ser un (vv. 21 y 22) Efesios 2:21–22 “...edificio, bien coordinado, (que) va creciendo para llegar a ser un templo santo en el Señor; en Cristo, también ustedes son edificados en unión con él, para que allí habite Dios en el Espíritu.”
Ahora bien, uno podría pensar ¿Qué opina Pedro de todo esto?
Pedro confirma lo dicho por Jesús y Pablo cuando escribe en 1 Pedro 2:4-8
S15 & S16
Acérquense a él, a la piedra viva que los hombres desecharon, pero que para Dios es una piedra escogida y preciosa. Y ustedes también, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepte por medio de Jesucristo. Por eso dice la Escritura: «¡Miren! Yo pongo en Sión la principal piedra angular, escogida y preciosa; y el que crea en ella no será avergonzado.»
Para ustedes, los que creen, él es de gran valor; pero para los que no creen: «La piedra que desecharon los edificadores ha llegado a ser la piedra angular», y también: «Una piedra de tropiezo, y una roca que hace tropezar.» Porque al ser desobedientes, ellos tropiezan en la palabra, para lo cual estaban ya destinados.
Entonces, esta metáfora de la roca, enfatiza la importancia central de Cristo en la fe cristiana, siendo Él el fundamento sobre el cual se construye la iglesia y la base de la confianza de los creyentes.
Y vamos a los últimos versículos de este pasaje, los vv. 19 y 20.
S15
4. Responsabilidad del Reino (Mat. 16:19-20)
4. Responsabilidad del Reino (Mat. 16:19-20)
Finalmente, Jesús entrega a Pedro las llaves del reino.
En las Escrituras, el término llaves simboliza acceso a un conocimiento y autoridad privilegiados (cp. Is 22:22; Mt 13:16–17; 23:13; Ap 3:7).
El dueño confiaba las llaves de su casa a personas de confianza. Pedro y los apóstoles tendrían la autoridad de abrir la puerta del evangelio, y por tanto del reino, primero a los judíos en Pentecostés (Hechos 2) y luego a los gentiles (Hch 10:1–11:18; 14:27; 15:7, 14).
Las llaves son la proclamación del evangelio invitando a dar una respuesta
Posteriormente Jesús menciona lo que “ates…desates”.
Pedro y los discípulos, al proclamar el conocimiento del Mesías, anuncian, con la autoridad delegada por El, tanto juicio como salvación.
Y finalmente el versículo 20 dice Mateo 16:20 “Entonces mandó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era Jesús, el Cristo.”
La pregunta es ¿Por qué Jesús les ordenaría eso?
Conclusión
Conclusión
Este pasaje invita a los creyentes a examinar cómo ven a Jesús y qué significa realmente confesarlo como el Cristo. En tiempos de confusión y duda, esta confesión puede ser un ancla de fe y una fuente de esperanza en nuestras luchas diarias.
El sermón enseña que la correcta comprensión de la identidad de Cristo es esencial para nuestra fe y nuestra relación con Dios. Además, enfatiza el papel que cada creyente tiene en la obra de la iglesia hoy.
La declaración de Pedro sobre Jesús como el Cristo resuena a lo largo de toda la Escritura, desde las profecías del Antiguo Testamento hasta la revelación del Nuevo Testamento, donde se muestra que Jesús es el cumplimiento de las promesas de Dios.
La confesión de Jesús como el Cristo es la base sobre la cual se edifica la fe cristiana y, al entender esto, encontramos propósito y dirección en nuestra vida espiritual.
Esto te sugiere que podrías ver tu propia confesión de fe como un fundamento sólido sobre el cual puedes construir una vida llena de significado y servicio. Quizás, al comprometerte a este fundamento, descubras tu papel en la misión de la iglesia.
