La Puerta de las Ovejas

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Introducción:
Abertura-
IMAGEN: Las tres puertas.
Concurso: Elegir la puerta con el premio detrás. Normalmente, los premios varían en su valor (Un set de mate, un lavarropas, o mil dólares), pero son todos premios. Que bueno, igual se gana algo.
ECC- Muchos consideran sus elecciones en la vida, especialmente lo que creen de Dios, como esto. Mientras que uno cree sinceramente, no importa cuál medio elige, todas son buenas al final. “Todos los caminos conducen al cielo” es el refrán que se escucha.
Pero imagínese conmigo si las opciones fueran las siguientes tres posibilidades:
Un vaso de veneno que tienes que tomar. El sabor es rico pero te terminará matando.
Una enfermedad terminal, puede durar años, pero termina igual que el primero, con la muerte.
Un frasco conteniendo agua de la fuente de juventud, la cual extenderá tu vida indeterminadamente.
ECC- Esa anaogía es más cerca de la realidad del asunto. Debemos tomarlo en serio porque el resultado es increíblemente diferente.
Intro al pasaje
Oración objetiva- Cada persona debe elegir a Jesús para acceso a Dios debido a las bendiciones que encontramos en el pasaje.

El Señorío de Jesús, vs: 1-6

John 10:1–6 RVR60
De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.
El Señorío por ser dueño.
El redil comunitario.
Este redil en estos primeros versículos era un redil comunitario que existía en las ciudades y pueblos de ese tiempo.
Todos los que tenían ovejas los guardaban en un redil, para no tenerlo en su casa en la ciudad o pueblo.
El portero- El redil tenía un portero (vs: 3) quien conocía a los diferentes pastores, y le abría el redil a esos pastores quienes tenían ovejas en su redil.
Los pastores-
El pastor (vs: 2-3) llamaba a los suyos y los sacaban a pastorearlos y cuidarlos. Él entra por la puerta porque él es el dueño de as ovejas. Las ovejas le pertenecen.
Los extraños, vs: 5 (pastores al cual no le pertenecían ciertas ovejas) pueden llamar a sus propias ovejas, pero las ovejas de otros lo les seguirán.
Los ladrones (vs: 1) saltaban la pared para sacar ovejas, y no usaban a puerta.
Las ovejas (vs: 4)- Las ovejas conocen la voz de quienes pertenecen, y le siguen fuera del redil.
El Señorío de Jesús.
La alegoría que Jesús usa no se entendía (vs: 6). Para entenderlo, se debe mirar el contexto previo del capítulo 9.
Encontramos a Jesús debatiendo con los fariseos (judíos), y ellos estaban alterados.
Jesús recién acaba de sanar la ceguera de un hombre que mendigaba. Lo sana en el día de reposo (Jn. 9:14).
John 9:14 RVR60
Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.
Esto fue un problema porque, aunque Jesús podría haberle sanado con tan solo pensarlo, escupió sobre la tierra, hizo lodo, y le untó los ojos para sanarlo (Jn. 9:6).
John 9:6 RVR60
Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,
Esta acción fue considerado como trabajo para los fariseos, violando su tradición en cuanto al sábado, pero no la ley de Dios (Jn. 9:16).
John 9:16 RVR60
Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.
Los líderes religiosos se negaron a acpetar que Jesús realmente había sanado a este hombre, intimando que quizás no era realmente ciego.
Hasta le preguntaron a los padres del hombres, quienes se negaron contestar por miedo de ser expulsados de la sinagoga (Jn. 9:22).
John 9:22 RVR60
Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga.
Los fariseos insistieron con este hombre, que le dé la gloria a Dios y no a Jesús por sanarle, pero la respuesta del hombre fue sincero, Jn. 9:25.
John 9:25 RVR60
Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.
En respuesta a la insistencia de los fariseos, el hombre les pregunta por qué investigaban tanto, ellos querían también seguir a Jesús? (Jn. 9:27).
John 9:27 RVR60
El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?
Esto los hizo enojar de tal manera que lo terminan expulsando de la sinagoga (Jn. 9:34). La sinagoga era la representación de la presencia de Dios en la sociedad judía, entonces el ser expulsado de la sinagoga era algo devastador para el judío regular.
John 9:34 RVR60
Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.
Al oír que le habían expulsado, Jesús se le acerca e interactúa con él, terminando con el hombre creyendo y adorando a Jesús (Jn. 9:38).
John 9:38 RVR60
Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.
Esto lleva a Jesús a declarar a los mismos líderes religiosos que habían expulsado al hombre sanado de su ceguera, que ellos son los verdaderos ciegos por no ver que Él era el Mesías prometido, Jn 9:39, 41.
John 9:39 RVR60
Dijo Jesús: Para juicio he venido yo a este mundo; para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados.
John 9:41 RVR60
Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.
Esto le lleva a la alegoría del comienzo del capítulo 10.
Como el pastor que entra por la puerta del redil, llama a sus propias ovejas, y las saca del redil comunitario, Jesús ha llamado a este hombre del redil comunitario de la religiosidad del judaísmo.
Interesantemente los encargados del cuidado espiritual del pueblo de Dios, los líderes religiosos habían echado al hombre previamente ciego. Pero eso es cuando Jesús lo llamó y el hombre creyó en Jesús, y le siguió.
Este hombre no pertenecía en el redil comunitario, le pertenecía a Jesús.
Los líderes reliogiosos eran los ladrones y salteadores que sólo podían tomar ovejas por extorsión o sobrecarga legalística de mandamientos de hombres y tradiciones, Mar. 7:7-9; Mat. 23:4-7, 13, 25, 27.
Mark 7:7–9 RVR60
Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. 8Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres: los lavamientos de los jarros y de los vasos de beber; y hacéis otras muchas cosas semejantes. 9Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.
Matthew 23:4–7 RVR60
Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.
Matthew 23:13 RVR60
Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
Matthew 23:25 RVR60
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo y de injusticia.
Matthew 23:27 RVR60
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia.
Aunque tiene más relación a lo que veremos la próxima semana en el resto del capítulo 10, Jesús como el Buen Pastor, este es el contexto de la declaración de Jesús en ser la Puerta de las Ovejas (vs: 7).
Jesús estaba declarando que el hombre ciego era una de sus ovejas, y le ha llamado para ser seguirle.
Este hombre pertenece a Jesús. Este hombre ha reconocido a Jesús como Señor de Su vida, por ende, se ha sujetado a la autoridad de Jesús en su vida.
La compasión de Jesús surgía por el hecho de que habían tantos sin pastor, Mat. 9:36.
Matthew 9:36 RVR60
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
Pero através de Jesús, el individuo puede ser incluido en el rebaño de Dios, donde Jesús es el Pastor, Ez. 34:23.
Ezekiel 34:23 RVR60
Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.
Ilustración: El Señorío de Jesús.
¿Alguna vez te has sentido como que no perteneces?
Es natural para alguien con mi trasfondo de tercera cultura sentirse que no pertenece. Sin embargo, le perteneszco a Cristo, y ese es mi lugar.
Ya Pertenezco a Cristo por Norman J. Clayton
Cristo el Señor me ama por siempre, Mi vida guarda Él tiernamente. Vence el pecado, cuida del mal; Ya pertenezco a Él.
Cristo bajó del cielo a buscarme; Cubierto de pecado encontróme: Me levantó de vergüenzas mil; Ya pertenezco a Él.
Gozo indecible inunda mi alma. Ya libertado estoy y mi vida Llena está de felicidad; Ya pertenezco a Él.
Ya pertenezco a Cristo, Él pertenece a mí, No solo por el tiempo aquí, Mas por la eternidad.
Aplicación: El Señorío de Jesús.

La Seguridad en Jesús, vs: 7-9a.

John 10:7–9 RVR60
Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo…
La seguridad en el acceso, vs: 7.
Ahora, Jesús modifica su alegoría para que puedan entenderle, y les declara que Él es la puerta misma, Jn. 10:7.
John 10:7 RVR60
Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.
El redil al cual se refiere es más un redil en el campo:
Imagen: Redil del campo
Este redil era para un sólo rebaño, no como el redil comunitario para todo el pueblo.
No tuvo puerta, entonces el pastor mismo, al entrar todo su rebaño, debía posicionarse como puerta, sobre el cual tendría que pasar cualquier animal o ladrón para entrar, alertando así el pastor del invasor.
Las ovejas tampoco podían salir sin toparse con el pastor. No son conocidas por saltar mucho, entonces no muy serían propensas a saltar la pared o el pastor.
Al entrar su rebaño, el pastor podía controlar cada una antes de entrar, dándole el cuidado necesario.
Un día viajaba con un guía y se encontró con un pastor y sus ovejas. Entabló conversación con él. El hombre le mostró el redil al que llevaban las ovejas por la noche. Consistía en cuatro paredes, con una entrada. Sir George le dijo: "¿Ahí es donde van por la noche?". "Sí", dijo el pastor, "y cuando están ahí dentro, están perfectamente seguras". "Pero no hay puerta", dijo Sir George. "Yo soy la puerta", dijo el pastor. No era un hombre cristiano, no hablaba en el lenguaje del Nuevo Testamento. Hablaba desde el punto de vista del pastor árabe. Sir George lo miró y le dijo: "¿Qué quieres decir con la puerta?". El pastor respondió: "Cuando la luz se ha ido y todas las ovejas están dentro, yo me acuesto en el espacio abierto, y ninguna oveja sale sino por encima de mi cuerpo, y ningún lobo entra a menos que cruce mi cuerpo; yo soy la puerta".
— G. Campbell Morgan citando Sir George Adam Smith, citado en PtW: John, por Kent Hughes
La seguridad del peligro, vs: 8-9a.
La declaración de Jesús es exclusiva, el que por mi entrare, será salvo, vs: 9a.
El acceso a Dios es únicamente por medio de Jesús, Jn. 14:6; Hch. 4:12; 1 Tim. 2:5.
John 14:6 RVR60
Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.
Acts 4:12 RVR60
Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.
1 Timothy 2:5 RVR60
Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,
Cualquier otro supuesto acceso es declarado falso por Jesús, como un ladrón y salteador, Col. 2:8-9.
Colossians 2:8–9 RVR60
Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,
Esto fue una condena de Jesús a los fariseos, Mat. 23:15.
Matthew 23:15 RVR60
¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros.
Esta pertenencia y seguridad en Jesús resalta el hecho de que nunca podremos salir del alcance de la gracia y el amor de Dios, Rom. 8:35, 38-39.
Romans 8:35 RVR60
¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?
Romans 8:38–39 RVR60
38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
También resalta el hecho que Dios no dejará que los suyos se pierdan, Luc. 15:3-7.
Luke 15:3–7 RVR60
Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 4¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
Ilustración: La Seguridad en Jesús.
Doblemente guardados. Jesús ilustra esto mismo en Jn. 10:27-29.
John 10:27–29 RVR60
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.
Aplicación: La Seguridad en Jesús.

El Sustento de Jesús, vs: 9b-10.

John 10:9–10 RVR60
… y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
El sustento en la guía de Jesús, vs: 9b.
Al entrar al redil por el pastor, la oveja puede entrar y salir del redil bajo la guía del pastor mismo.
Bajo esa guía del pastor, la oveja encuentra pastos, sustento para su vida.
Las ovejas son conocidas como algo ineptas por su propia cuenta, por ende precisan guía fiel para cuidarlas, llevarlas al alimento, y protegerlas.
Es apropiado entonces que la Palabra de Dios nos describe como ovejas en necesidad de esa guía y sustento de Dios, Sal. 95:7.
Psalm 95:7 RVR60
Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano. Si oyereis hoy su voz,
El sustento de Jesús aleja del peligro.
Al seguir al pastor, las ovejas podían alejarse del peligro que les asechaba. El pastor las protegía.
El ladrón, que no era el pastor, no cuida de la ovejas, sino que su propósito es maligno, hurtar, matar, y destruir.
En esta alegoría, Jesús se refiere a los falsos maestros como los ladrones y salteadores. Los líderes religiosos enseñaban el legalismo, buscando la relación con Dios por medio de la justicia propia y externa.
Al descarriarse y no seguir la guía del pastor, la oveja podría perderse y terminar mal.
Esa es la razón por la que Jesús fue enviado, Is. 53:6.
Isaiah 53:6 RVR60
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Ilustración: La Sustento de Jesús.
VIDEO: Oveja atascada vez tras vez.
Aplicación: La Sustento de Jesús.
En Jesús, la Puerta, tenemos el único acceso a Dios.
Entramos a Su Señorío, Su Seguridad, y Su Sustento.
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