El pecado de Giezi
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El pecado de Giezi
El pecado de Giezi
2º Reyes 5:20 (RVR60)
“Entonces Giezi, criado de Eliseo el varón de Dios, dijo entre sí: He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa.”
Introducción
Introducción
Dios había sanado la lepra de Naamán a travez del profeta Eliseo.
Cuando Naamán quiso recompensarlo Eliseo lo rechazó, era una ofrenda muy generosa: 2º Reyes 5:5 “… diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos.”
Giezi los codició y le pareció mal desaprovechar la oportunidad.
Giezi gozaba de una posición especial por sobre todos los demás hijos de profetas, era el hombre de confianza de Eliseo. Pudo haber llegado a ser el sucesor, como Eliseo lo fue de Elías.
Pero lamentablemente amó más las cosas de este mundo que el llamado a su ministerio.
El deseo
El deseo
El proceso de la codicia inicia con los sentidos, oido, olfato, tacto… luego viene el deseo y esto una maquinación para obtenerlo.
En el momento de ver los regalos, Giezi debió reprender la tentación. El mismo caso de David: 2 Samuel 11 vio a Betsabé, la codició y la tomó. Al igual que Acan Josué 7.
Quizá Giezi no entendía porqué Eliseo rechazaba los regalos, pero hubiera confiado en el criterio y sabiduría del profeta.
Se convence que debe actuar en el nombre de Dios para reclamarlos. 2º Reyes 5:20 “…He aquí mi señor estorbó a este sirio Naamán, no tomando de su mano las cosas que había traído. Vive Jehová, que correré yo tras él y tomaré de él alguna cosa.”
Eliseo no recibió ningún regalo de Naamán para enseñarle que el favor de Dios no se compra… Si lo hubiera recibido es posible que vinieran caravanas de Sirios comprando milagros.
Pero algunos como Giezi pensarán que Eliseo estorbó a Naamán de recibir su bendición. Es cierto que cuando bendecimos a un siervo de Dios obtenemos recompensa de Dios: Mateo 10:41 “El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.”
Eliseo al rechazar la ofrenda de Naamán no estorbaba su bendición, porque Dios recompensa más la intención que la acción.
Como la viuda pobre de Lucas 21 que dio menos que todos los demás pero El Señor se agradó más de su ofrenda por la intención de su corazón.
De manera que corrió tras él: 2º Reyes 5:21 “Y siguió Giezi a Naamán; y cuando vio Naamán que venía corriendo tras él, se bajó del carro para recibirle, y dijo: ¿Va todo bien?”
Giezi no aceptaba que estaba siendo movido por su codicia y no por la voluntad de Dios.
Muchas veces el hombre pretende disfrazar la ambición, la codicia o cualquier otro pecado con la voluntad de Dios.
Cuidemos mucho de nuestro deseos, examinemos si son del espíritu o de la carne para no caer en el pecado. 1 Juan 2:16 "Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo."
La mentira
La mentira
2º Reyes 5:22 “Y él dijo: Bien. Mi señor me envía a decirte: He aquí vinieron a mí en esta hora del monte de Efraín dos jóvenes de los hijos de los profetas; te ruego que les des un talento de plata, y dos vestidos nuevos.”
Para que su plan funcionara, al pecado de codicia debía agregar el pecado de la mentira.
La mentira es pecado: Proverbios 12:22 “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; Pero los que hacen verdad son su contentamiento.”
Usa el nombre de Eliseo para mentir, lo esta deshonrando pues contradecía lo que el profeta había dicho.
Este es un tercer pecado, Éxodo 20:16 “No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.” el noveno mandamiento.
Para satisfacer su codicia Giezi debía hundirse cada vez más en el pecado.
Aparente éxito
Aparente éxito
2º Reyes 5:23 “Dijo Naamán: Te ruego que tomes dos talentos. Y le insistió, y ató dos talentos de plata en dos bolsas, y dos vestidos nuevos, y lo puso todo a cuestas a dos de sus criados para que lo llevasen delante de él.”
Naamán en ningún momento dudó de Giezi, su deseo era dar, de manera que le entrega dos talentos de plata y dos vestidos nuevos, además que lo cargaran los criados de Naamán. Más de lo que pedía.
Un talento de plata equivale a un mínimo de 30 kilos, que será unos Q. 300,000.00 aproximadamente.
Giezi se sentía contento y satisfecho. Se convencía que era voluntad de Dios, pues estaba recibiendo más de lo que pedía.
Pero es muy probable que su conciencia lo acusaba: ¿Son esos talentos de plata y eso dos vestidos suficientes para una mala conciencia?
El remordimiento y la mala conciencia traen infelicidad, dolor, tristeza y miedo.
Los mentirosos tendrán su consecuencia: Apocalipsis 21:8 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.”
La oportunidad de confesar
La oportunidad de confesar
2º Reyes 5:25 “Y él entró, y se puso delante de su señor. Y Eliseo le dijo: ¿De dónde vienes, Giezi? Y él dijo: Tu siervo no ha ido a ninguna parte.”
Dios había revelado a Eliseo lo que Giezi había hecho.
Pregunta: ¿De dónde vienes, Giezi?…
Esta pregunta era una oportunidad para Giezi de confesar su pecado: Proverbios 28:13 “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.”
A pesar de que Giezi era testigo del poder de Dios, no lo conocía.
Porque de haberle conocido sabría bien que a Dios no podemos ocultarle nada. Proverbios 15:3 "Los ojos de Jehová están en todo lugar, Mirando a los malos y a los buenos."
La revelación del pecado
La revelación del pecado
2º Reyes 5:26 “El entonces le dijo: ¿No estaba también allí mi corazón, cuando el hombre volvió de su carro a recibirte? ¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?”
Dios le había permitido al profeta ser testigo en espíritu de lo que hacía Giezi.
El pecado de Giezi podía contaminar el ministerio del profeta, como el pecado de Acab estorbó a Israel en la conquista. Josué 7
Quizá no se presente el espíritu de los siervos de Dios cuando alguien comete pecado oculto hoy día, pero si está la presencia de Dios siendo testigo de tu falta. Hebreos 4:13 “Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.”
¿Buscaremos la bendición por medios corruptos y pecaminosos?
El tiempo de Dios
El tiempo de Dios
2º Reyes 5:26 “…¿Es tiempo de tomar plata, y de tomar vestidos, olivares, viñas, ovejas, bueyes, siervos y siervas?”
Eliseo declara a Eliseo, este no es el momento de buscar las cosas materiales de manera pecaminosa… llegará el momento en el que Dios te bendecirá, pero debes esperar este momento. Eclesiastés 3:1 “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.”
La consecuencia
La consecuencia
2º Reyes 5:27 “Por tanto, la lepra de Naamán se te pegará a ti y a tu descendencia para siempre. Y salió de delante de él leproso, blanco como la nieve.”
Giezi se quedó con la plata y los vestidos, pero también con la maldición de Naamán.
Esa maldición fue producto de la codicia, la mentira y el engaño.
¿De qué le servía ahora esa riqueza? Lucas 9:25 “Pues ¿qué aprovecha al hombre, si gana todo el mundo, y se destruye o se pierde a sí mismo?”
Conclusión
Conclusión
Si Giezi hubiera esperado, habría obtenido una bendición mucho mayor que los regalos que recibió de Naamán.
No solamente perdió esta bendición sino que también fue rechazado del servicio de Dios, pues los leprosos no podían servir al Señor.
Por más que quizo ocultar su pecado, salió a luz con una tremenda y dura consecuencia.
Los pecados saldrán a luz un día: Lucas 12:2 “Porque nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse.”
