7 verdades para enfrentar el duelo
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 8 viewsNotes
Transcript
Con respecto a la pérdida de seres queridos por la muerte, la Biblia nos presenta al menos siete verdades preciosas y poderosas que nos infunden temple aun mientras lloramos.
1. «Pues para mí, el vivir es Cristo y el morir es ganancia» (Flp 1:21). Creer esto nos quita la carga de pensar que nuestros seres queridos estén sufriendo, perdiendo o padeciendo de alguna manera. No lo están, si eran cristianos.
2. Aquellos que mueren en Cristo resucitarán con cuerpos nuevos y gloriosos en la venida de Jesús (1 Ts 4:16). Eso es valioso para los que se han ido y es valioso para un hombre que vive con una discapacidad en esta vida.
3. Si alguno de estos seres queridos no era creyente, centramos nuestra atención en la bondad y la justicia de Dios y decimos con Abraham: «El Juez de toda la tierra, ¿no hará justicia?» (ver Gn 18:25). Confiamos en Él. Él hará lo correcto con estas personas y con nosotros.
4. «No nos entristecemos», dice Pablo, «como los que no tienen esperanza» (ver 1 Ts 4:13). Pablo cree que la esperanza nos ayudará a superar el duelo, sin importar cuán profundo sea. Así será. Por lo tanto, no dejes de esperar mientras estás de duelo.
5. «Porque Tu misericordia es mejor que la vida» (Sal 63:3). La vida aquí en esta tierra, en esta era, no está destinada a ser la mejor vida. Dios es la mejor vida. Recibe vida de Dios, de esa vida, Su vida. No te aferres demasiado a este mundo.
6. «Hay amigo más unido que un hermano» (Pr 18:24). Su nombre es Jesús, y Él prometió estar con nosotros «todos los días, hasta el fin del mundo» (Mt 28:20). Permanece cerca de Jesús. Él no te abandonará en estas tribulaciones.
7. Finalmente, tienes un ancla del alma para que tu barca no se hunda en las olas de estas tristezas cuando te golpeen. Hebreos 6:19 dice: «Esta esperanza tenemos como ancla del alma, una esperanza segura y firme». Luego la define: «una esperanza que penetra hasta detrás del velo». Esta esperanza, esta ancla, no te sujeta al fondo del mar; te sujeta al lugar santísimo en el cielo. La cadena sube hasta el Lugar Santo, donde la sangre de Jesús te asegura.
Aférrate a estas siete verdades. Abrázalas. Créelas. Fortalécete en ellas.
