El milagro del hacha
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· 182 viewsEl hacha que flota es una figura de los dones que nos ha dado el Señor para su servicio, los cuales debemos cuidar.
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El milagro del hacha
El milagro del hacha
2º Reyes 6:1–7
“1Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho. 2Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad. 3Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré. 4Se fue, pues, con ellos; y cuando llegaron al Jordán, cortaron la madera. 5Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada! 6El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro. 7Y dijo: Tómalo. Y él extendió la mano, y lo tomó.”
Introducción
Introducción
Después de que Giezi fuese cortado de la comunidad de los profetas, el lugar de reunión se convirtió en un espacio pequeño debido a crecimiento del número de discípulos. 2º Reyes 6:1 "Los hijos de los profetas dijeron a Eliseo: He aquí, el lugar en que moramos contigo nos es estrecho."
En esa época reinaba Joram hijo de Acab y Jezabel .
Por la ley de Dios el rey y el pueblo estaban obligados a contribuir para la obra de Dios, pero siendo el interés del gobierno implantar el culto a Baal, todo lo referente a la obra de Dios estaba abandonado.
Por iniciativa los discípulos de Eliseo se propusieron trabajar para construir un lugar más amplio.
El plan consistir ir a las riveras rio Jordán para cortar madera. 2º Reyes 6:2 "Vamos ahora al Jordán, y tomemos de allí cada uno una viga, y hagamos allí lugar en que habitemos. Y él dijo: Andad."
Sin embargo, hubo uno de ellos que sabía que aun en labores seculares necesitaban de la presencia de Dios.
En esa época Dios usaba sacerdotes y profetas para obrar en su pueblo, de manera que ruega a Eliseo acompañarlos: 2º Reyes 6:3 "Y dijo uno: Te rogamos que vengas con tus siervos. Y él respondió: Yo iré."
No busques la ayuda de Dios solo en las actividades o desiciones importantes en tu vida, también en las cosas sencillas y cotidianas. Éxodo 33:15 "Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí."
Uno de ellos mientras cortaba un tronco, la cabeza del hacha se zafó del mango y fue a caer a la corriente del rio.
2º Reyes 6:5 "Y aconteció que mientras uno derribaba un árbol, se le cayó el hacha en el agua; y gritó diciendo: ¡Ah, señor mío, era prestada!"
En su angustia clama ayuda a Eliseo
veremos unas lecciones en esta historia.
Perdió su poder para servir
Perdió su poder para servir
Este hombre tenía la disposición, la fuerza y la herramienta para servir.
Para la realizar la obra de Dios son necesarias estas características.
Así como estos hombres trabajaban para la mejora y el bienestar de su comunidad, cada uno de nosotros debemos tener también esa disposición de trabajar en la obra de Dios para el engrandecimiento de nuestra comunidad cristiana.
Este hombre tenía la fuerza, para nosotros es la capacidad. Todos tenemos una capacidad dada por Dios para servir: 1 Pedro 4:10–11 "Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén."
Los árboles no podían ser cortados solo con disposición y fuerza, necesitaban de la herramienta, para la iglesia la herramienta es el poder del Espíritu Santo.
Cuando este hombre perdió la cabeza del hacha quedó incapacitado para obrar.
Así el cristiano que contrista al Espíritu Santo queda sin capacidad para hacer la obra de Dios.
En la Biblia Sansón contristó al Espíritu Santo, quedando incapacitado para ser instrumento en las manos de Dios. Jueces 16:20 "Y le dijo: ¡Sansón, los filisteos sobre ti! Y luego que despertó él de su sueño, se dijo: Esta vez saldré como las otras y me escaparé. Pero él no sabía que Jehová ya se había apartado de él."
Perdió algo que no era suyo
Perdió algo que no era suyo
2º Reyes 6:5 "…¡Ah, señor mío, era prestada!"
El hierro en esa época era caro para el ciudadano común, más aún para los discípulos de profeta que vivían en comunidad, despreciados por sociedad idolatra imperante en Israel.
Este hombre logró que alguien le prestara el hacha, era responsable de cuidarla y devolverla a su dueño.
Así mismo, los dones son del Espíritu Santo y los distribuye y usa como quiere; 1 Corintios 12:11 "Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere."
Ya sea que los usemos correctamente, incorrectamente o los dejemos abandonados, daremos cuenta al Señor.
Lucas 19:15–22 "15Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 20Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 21porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 22Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;"
La suplica
La suplica
Las cosas materiales puede obtenerse con paciencia y esfuerzo, pero los dones espirituales solamente Dios los puede dar.
Este hombre fue consciente de la perdida del hacha y su incapacidad para restituirla.
Por lo tanto, clama al siervo de Dios por ayuda.
Cuando entendemos que hemos perdido el poder del Espíritu Santo para obrar, debemos doblar rodilla y clamar a nuestro Señor.
Este hombre por mucho que lo intentara, no podía seguir cortando el tronco con el mango del hacha.
Seamos conscientes de nuestra necesidad del poder de Dios en nuestras vida para hacer la obra de Dios, sin su poder todo esfuerzo será frustrado porque si Él nada podemos hacer: Juan 15:5 "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer."
El milagro
El milagro
Eliseo pregunta: 2º Reyes 6:6 "El varón de Dios preguntó: ¿Dónde cayó? Y él le mostró el lugar. Entonces cortó él un palo, y lo echó allí; e hizo flotar el hierro."
Quizá alguien pregunte ¿Por qué se interesaría Dios en hacer un milagro así?
Debemos considerar que el hombre era incapaz de comprar un hacha para reponerla…
Dios se interesó en el importante comandante de Siria, así como se interesó en un humilde discípulo de Eliseo. Romanos 2:11 "porque no hay acepción de personas para con Dios."
Algunos argumentan que el palo que echó Eliseo al agua sirvió para colocarlo en el agujero del hacha y sacarla del agua, otros dicen que lo puso debajo del hacha de manera que la madera hiciera flotar el hacha.
Estos argumentos no son validos, considerando que el rio Jordán es profundo y caudaloso.
El milagro tiene mucho simbolismo para la salvación.
La madera que usó Eliseo simboliza el madero donde El Señor fue crucificado para nuestro rescate.
El hacha éramos nosotros, hundidos en el lodo cenagozo del pecado.
Solo un milagro sobrenatural pudo hacer flotar el hacha, de la misma manera solo un milagro sobrenatural puede rescatarnos del pecado.
Conclusión
Conclusión
El milagro de hacha nos muestra que Dios se interesa aun en las cosas sencillas de nuestra vida.
Nos enseña a reconocer que Dios nos ha dotado con capacidades para usarlas en su obra.
Espera de nosotros disposición y esfuerzo, recordando que debemos ser responsable y cuidar de los dones que El Señor nos ha dado porque un día daremos cuenta.
Si por alguna razón hemos sido negligentes y hemos descuidado el don de Dios y lo hemos perdido, podemos clamarle a Él ayuda, y responderá.
