El Buen Pastor
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Introducción
Introducción
Abertura- Les confieso que una de las áreas débiles de mi tarea pastoral es en el cuidado eficaz del rebaño de Cristo. Algunas veces es por mi mismo descuido humano, pero a menudo es simplemente por tener la atención en algún otro área del ministerio necesario, o en cuidar de otro miembro del rebaño lo que lleva “descuidar” de otra oveja.
ECC- Muchas personas se sienten descuidadas, olvidadas, y lo llevan a resentir y abandonar.
Sin embargo, se desenfocan en el hecho que hay un pastor, el Buen Pastor, del cual todos dependemos, que nunca les fallará. Pueden encontrar el mejor cuidado, incluso una vida abundante, al descansar en Su cuidado. Ese Buen Pastor es Jesús.
Intro al pasaje-
Continuación de la discusión anterior con los fariseos, usando la misma alegoría de ser el pastor de sus ovejas, Jn. 10:1-6.
De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.
Luego, cambia la alegoría para hablar de ser la Puerta de las Ovejas que examinamos la semana anterior, Jn. 10:7-10.
Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.
Vuelve a la primera alegoría ahora presentándose como el Buen Pastor, Jn. 10:11, 14.
Oración objetiva- Cada uno de nosotros podemos disfrutar de una vida abundante en el cuidado de nuestro Buen Pastor al descansar en dos principios de Su cuidado pastoral.
El Buen Pastor Pone Su Vida por los Suyos, vs: 11-13.
El Buen Pastor Pone Su Vida por los Suyos, vs: 11-13.
Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. 12Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. 13Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.
Jesús es El Buen Pastor.
“El”- Jesús no es simplemente un buen pastor, sino el único Buen Pastor. Es el único en esa categoría.
Otros pastores existen, pero ningñun otro puede llevar el título de “Buen Pastor”.
Otros son asalariados, que no aman las ovejas como el Buen Pastor porque no son suyas.
Otros pueden dejar entrar el peligro al rebaño, causando daño a las ovejas.
“Buen”- Cómo Jesús mismo dijo al joven rico, el único Bueno es Dios, Mat. 19:17.
El le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno sino uno: Dios. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.
Jesús, al ser Dios, está en la misma categoría. Sal. 25:8; 34:8.
Bueno y recto es Jehová; Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.
Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.
Cinco diferentes veces en Salmos aparece el refrán “Alabad a Jehová porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia” (Sal. 106:1; 107:1; 118:1, 118:29; 136:1)
“Pastor”- Jesús es el que nos guía y cuida.
El “Pastor Prometido”, Ez. 34:15-16, 23.
Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor. 16Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil; mas a la engordada y a la fuerte destruiré; las apacentaré con justicia.
Y levantaré sobre ellas a un pastor, y él las apacentará; a mi siervo David, él las apacentará, y él les será por pastor.
Es el “Pastor de nuestras almas”, 1 Ped. 2:25.
Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
Es el “Príncipe de los Pastores”, 1 Ped. 5:4.
Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.
No es ninguna sorpresa que Pedro es el que resalta el cuidado de Jesús como pastor, pues a él Jesús le encomendó tres veces a cuidar de Su rebaño, Jn. 21:15-17.
Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. El le dijo: Apacienta mis corderos. 16Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.
Pone Su vida.
A diferencia del asalariado que huye del peligro porque le importa más su propia vida que la vida de las ovejas, vs: 13.
Este sacrificio es voluntario, como Jesús declara cuatro veces en este corto pasaje, vs: 11, 15, 17, 18.
11 el buen pastor su vida da por las ovejas… 15 pongo mi vida por las ovejas… 17… porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. 18Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar…
Este sacrificio es substitutiva, tomando nuestro lugar.
Fue necesario porque el hombre por su propia cuenta no podía, Rom. 3:23, 5:6-10.
por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,
Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros… 10Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Esta sustitución fue profetizado y cumplido en Jesús, Is. 53:4-6; 2 Cor. 5:21; 1 Ped. 3:18.
Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.
Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu;
Ilustración: El Buen Pastor pone Su vida por los Suyos.
¡Culpable...pero libre! Se cuenta la historia de dos hermanos que emigraron a los Estados Unidos desde China en el principio del siglo veinte. El hermano mayor comenzó su nueva vida buscando un trabajo y una casa. El hermano menor, sin embargo, tenía la determinación de “disfrutar” su nueva libertad. Pasó sus días y noches bebiendo y participando en juegos de azar. Una noche fatídica comenzó a luchar con un hombre que le acusó de hacer trampa. En su estado de embriaguez, el hermano menor sacó un cuchillo y mató al hombre. Sabía que si él fuera capturado, sería ahorcado. Él huyó a la casa de su hermano. La policía comenzó a buscar al asesino de casa en casa. Cuando el hermano mayor entró en su casa, encontró un montón de ropa manchada de sangre. Inmediatamente supo lo que había hecho su hermano. Pocos minutos después, los policías se acercaron a la casa sólo para encontrar al hermano mayor vestido con la ropa ensangrentada. Durante su interrogatorio y juicio, el hermano mayor guardaba silencio. Eventualmente, él murió por un crimen que no cometió, motivado por amor a su hermano menor. Murió como sustituto, el inocente por el culpable, un muy pequeño cuadro de la muerte que Cristo padeció por ti. Aunque inocente, Cristo murió para pagar los pecados de otros. Aunque culpable, el pecador puede estar libre, rescatado por la sangre de su Sustituto.
— Fundamentos.
Aplicación: El Buen Pastor pone Su vida por los Suyos.
¿Has aceptado a Jesús como tu sustituto?
El Buen Pastor Se Relaciona con los Suyos, vs: 14-16.
El Buen Pastor Se Relaciona con los Suyos, vs: 14-16.
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, 15así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. 16También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.
Un conocimiento pleno, vs: 14-15.
El Pastor a las ovejas.
Él las conoce tan plenamente como conoce a el Padre al Hijo y el Hijo al Padre.
Las conoce individualmente- “las llama por nombre”, Jn. 10:2-3.
Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3 A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.
Él conoce sus ovejas tan plenamente que provee todo lo que precisan en todo momento, Sal. 23:1-6.
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
Provee sustento: 2En lugares de delicados pastos me hará descansar; Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Provee consuelo: 3Confortará mi alma;
Provee dirección: Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Provee protección: 4Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Provee aliento: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
Provee bendición: 5Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Provee misericordia: 6Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Provee un hogar: Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Las ovejas a su Pastor.
Demuestran su conocimiento de Él al oír su voz, Jn. 10:4-5.
Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.
Demuestran su conocmiento de Él al seguirle, Jn. 10:27.
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen,
El conocimiento y seguimiento demanda una confianza plena en el Pastor.
Un conocimiento extendido, vs: 16.
El rebaño judío.
Como explicado del pasaje anterior, el contexto del discurso de Jesús acerca de ser el Buen Pastor es una instancia donde los líderes religiosos echaron a un hombre de la sinagoga por haber creído en Jesús.
Jesús tuvo la necesidad de alcanzar primeramente a los receptores de las promesas de Dios en al AT, la casa de Israel, Mat. 10:5-7.
A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.
Aún el apóstol Pablo entendió esto, en que su práctica era primero entrar en la sinagoga judía, Hch. 17:1-3, y lo enseñaba también, Rom. 1:16.
Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. 2Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, 3declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.
Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.
El rebaño gentil. Aunque Jesús se enfocó en el pueblo judío durante su ministerio terrenal, no excluyó a los gentiles.
El endemoniado gadareno (Mat. 8:28-34).
El samaritano leproso agradecido (Luc. 17:12-19).
La mujer samaritana (Jn. 4:5-42).
El hijo de la mujer cananea (Mat. 15:21-28).
El siervo del centurión romano (Mat. 8:5-13).
Pablo explica que el propósito de Jesús involucra no sólo los judíos, pero a los gentiles también, Rom. 15:8-9.
Pues os digo, que Cristo Jesús vino a ser siervo de la circuncisión para mostrar la verdad de Dios, para confirmar las promesas hechas a los padres, 9y para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia, como está escrito: Por tanto, yo te confesaré entre los gentiles, Y cantaré a tu nombre.
De hecho, en Jesús, la barrera entre judío y gentil es completamente derrumbada, Ef. 2:14-16.
Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, 15aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, 16y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.
Por ende, es necesario que sigamos la misión de Jesús, Mat. 24:14; 28:19; Mar. 13:10; Luc. 24:47.
Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones.
y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén.
Ilustración: El Buen Pastor se relaciona con los Suyos.
Dos situaciones que las ovejas no siguen a su pastor:
1). “Un grupo de turistas se dirigía a Israel y su guía describía algunas de las pintorescas costumbres de Oriente.
"Ahora", dijo, "están acostumbrados a ver al pastor siguiendo a sus ovejas por los carriles y caminos ingleses. Sin embargo, en Oriente, las cosas son diferentes, ya que el pastor siempre va delante, abriendo camino al rebaño. Y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz".
El grupo llegó al Medio Oriente y, para la confusión de los turistas, casi lo primero que vieron fue un rebaño de ovejas siendo arreado por un hombre desde atrásalatigazos y gritos. El guía se asombró e inmediatamente se ocupó de corregir al pastor.
"¿Cómo es que está arreando estas ovejas?", preguntó. "Siempre me han dicho que el pastor oriental guía a sus ovejas".
"Tiene usted toda la razón, señor", respondió el hombre. "El pastor sí guía a sus ovejas. Pero verá, yo no soy el pastor, soy el carnicero".
— Tan, P. L. (1996). Encyclopedia of 7700 Illustrations: Signs of the Times. Bible Communications, Inc.
Hay tantos quienes piensan estar siguiendo a Dios, sin embargo, de hecho están siendo arreados por el enemigo, disfrazado como éxito o vergüenza por fracasos, aceptación o exaltación de la sociedad, placer o dolor, tesoros o pobreza, materialismo o autorealización. Otros son engañado por religiones falsas porque aceptan lo que suena bien y no lo que está enseñada en la Palabra de Dios. Esto conduce su vida, sin embargo lo llevará a la destrucción y muerte eterna. Incluso creyentes, pueden ser engañados con el resultado de vivir el resto de sus vidas lejos del cuidado del Buen Pastor, perdidos y desconsolados en el mundo, sin experimentar la vida abundante que Cristo promete.
2). Un visitante vio a los pastores en Nazaret llevando sus rebaños a abrevarlos en el pozo. Cuando las ovejas se saciaron, los pastores llamaron y sus ovejas los siguieron. El visitante preguntó a los pastores si las ovejas siempre seguían a sus propios pastores cuando los llamaban. "Sí", dijo un pastor, "excepto bajo una condición". "¿Cuál es esa?" "Las ovejas que no siguen la voz del pastor son las ovejas enfermas. Si una oveja está sana, siempre seguirá al pastor, pero si hay algo mal con la oveja, seguirá a cualquiera".
A menudo, el creyente no está espiritualmente bien, por vivir en pecado, descuidar su nutrición espiritual en no tener una vida devocional constante, o ser débil en no ejecutar los músculos espirituales con la práctica. Al ser espiritualmente enfermos, son sujetos a seguir cualquier cosa que suene o se siente bien, en lugar de seguir a Jesús el Buen Pastor.
Ephesians 4:14–15 “para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,”
¿Estás siguiendo a Cristo verdaderamente?
