Josué: Una fe Cimentada en la Palabra de Dios
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IBEJuly9-2025
I. Nuestra fe se beneficia del ejemplo de los demás
Josué 1:1-5 “Aconteció después de la muerte de Moisés siervo de Jehová, que Jehová habló a Josué hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo: 2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio. 5 Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.”
Josué fue testigo del liderazgo de Moisés, testigo de la fidelidad de Dios innumerables veces durante su tiempo bajo la tutoría de Moisés, pero también aprendió de los errores de Moisés.
Y ahora era el turno de Josué. Dios hablará a Josué como había hablado con Moisés. Sus primeras palabras a Josué fueron cristalinas. “Mi siervo Moisés ha Muerto”.
Pregunta:¿Cuál fue la orden que Dios dio al pueblo de Israel? v.2
“Levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy...”
Dios le ordena a Josué de preparar a su pueblo para cruzar el río Jordán. El viaje de Israel hacia la tierra prometida fue una serie de cuatro décadas. Deben haber estado cansados de sus interminables caminatas. Después de cuarenta años de vagabundeo, era hora de que el pueblo de Dios recibiera su regalo de la tierra de la promesa.
“3Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Éufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio.”
Pregunta: ¿Cuáles fueron las garantías dadas a Josué? v.5
“Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.”
Dios le dio a Josué tres garantías firmes:
1. Victoria sobre los enemigos: “Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida”
→ Dios promete que ningún enemigo podrá prevalecer contra Josué.
2. Presencia continua de Dios: “Como estuve con Moisés, estaré contigo”
→ Dios promete estar con Josué de la misma manera.
3. Fidelidad y cuidado personal: “No te dejaré, ni te desampararé”
→ Dios asegura que nunca lo abandonará ni lo dejará solo.
Pregunta: ¿Cómo puede el creyente de hoy beneficiarse de las promesas dadas a Josué en el v.5?
Respuesta:
Aunque las promesas de Josué 1:5fueron dadas en un contexto específico de liderazgo y conquista, los principios eternos del carácter de Dios siguen siendo válidos para el creyente de hoy. He aquí cómo podemos beneficiarnos:
1. Dios sigue prometiendo su presencia constante:
Así como Dios estuvo con Josué, Jesucristo prometió estar con nosotros hasta el fin del mundo (Mt. 28:20).
2. Dios ofrece fortaleza frente a los desafíos:
Aunque enfrentamos batallas diferentes (pruebas, tentaciones, dificultades), Dios nos asegura victoria si confiamos en Él (Ro 8:37 “Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”).
3. Dios no abandona a los suyos:
La promesa “no te dejaré, ni te desampararé” es reafirmada en Hebreos 13:5, donde se nos exhorta a confiar plenamente en la fidelidad de Dios. Él es inmutable y permanece fiel.
II. Nuestra fe debe estar centrada en la Palabra de Dios
Josué 1:6-9 “Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. 7Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. 8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. 9 Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”
En momentos de transición, desafío o incertidumbre, Dios no le ofreció a Josué una espada más afilada ni un ejército más numeroso. Le dio algo mucho más poderoso: Su Palabra. Y le enseñó que la victoria, la dirección y la fortaleza se encuentran al centrar la vida en ella. Esa verdad sigue vigente para todo creyente hoy.
Lecciones del pasaje
1. Dios bendice al que obedece Su Palabra
v.7“Cuida de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas ”.
Josué no debía buscar atajos ni apoyarse en su sabiduría. La clave era obedecer todo lo que Dios ya había revelado.
2. La Palabra debe ser parte de nuestra vida diaria
v. 8“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito;”.
No basta con leer la Biblia ocasionalmente. Dios pide que meditemos continuamente, reflexionando en lo que dice, hablándola, enseñándola y aplicándola. Cuando la Palabra habita en nosotros, la fe se fortalece y el corazón se alinea con la voluntad de Dios.
3. La fe centrada en la Palabra produce dirección y fruto
v. 8b “Entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”
Esta promesa no apunta al éxito material, sino a una vida dirigida por Dios y marcada por frutos duraderos. Cuando creemos lo que Dios ha dicho y lo obedecemos, Él guía nuestros pasos, fortalece nuestras decisiones y bendice nuestra obediencia.
4. El valor y la firmeza nacen de la Palabra y la presencia de Dios
v.9“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”
Dios repite tres veces “esfuérzate y sé valiente” (vv. 6, 7, 9), y no es casual. Sabía que Josué enfrentaría temor. Pero ese valor no debía nacer de la autosuficiencia, sino de saber que Dios estaba con él y que Su Palabra era segura y suficiente.
📝 Conclusión
Josué fue llamado a conquistar una tierra, pero solo lo lograría solamente si su corazón estaba anclado en la Palabra. El mismo Dios que habló a Josué sigue hablando hoy, y su Palabra sigue siendo viva, poderosa y suficiente.
III. Nuestra fe debe ser un ejemplo para los demás
Después de recibir instrucciones claras de parte de Dios, Josué se prepara para liderar al pueblo. Pero lo que sigue es sorprendente: el pueblo responde con fe, obediencia y unidad. Esa actitud demuestra que una fe firme no solo impacta la vida personal, sino que inspira y anima a quienes nos rodean.
✨ Lecciones clave de Josué 1:16-18
1. Una fe obediente influye positivamente en los demás
v.16 “Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado…”
El pueblo respondió con disposición total a seguir las órdenes de Josué, no por imposición, sino porque veían en él un liderazgo firme y guiado por Dios.
Cuando un creyente vive lo que predica, su fe se vuelve un faro que guía, convence y motiva a otros.
2. La obediencia pasada fortalece la confianza presente
v.17“De la manera que obedecimos a Moisés… así obedeceremos a ti”.
El pueblo hace memoria de cómo habían seguido a Moisés, y ahora declaran su intención de hacer lo mismo con Josué.
Esto muestra que la fidelidad a Dios genera continuidad, y que una comunidad madura espiritualmente reconoce y apoya la autoridad espiritual que Dios levanta.
3. Una fe ejemplar reconoce la necesidad de Dios
v.17“Solamente que Jehová tu Dios esté contigo…”.
Aunque están dispuestos a obedecer, el pueblo reconoce que el éxito del liderazgo depende de la presencia de Dios.
Esto es vital: nuestra fe no debe estar centrada en personas, sino en Dios. Y cuando Dios está con nosotros, se nota, y otros lo reconocen.
4. La fe que inspira también exhorta a la firmeza
v.18 “Solamente que te esfuerces y seas valiente”.
Curiosamente, el pueblo repite a Josué el mismo mandato que Dios le había dado antes (v.6-9).
Esto indica que una comunidad que vive en fe también motiva a sus líderes a mantenerse fuertes y fieles.
La fe verdadera no se queda en palabras: anima, exhorta y sostiene al cuerpo de Cristo.
📝Conclusión:
Josué 1:1-9 nos muestra a un líder que recibe un llamado desafiante. Pero Dios no lo deja solo. Le entrega promesas firmes, le asegura Su presencia y le marca el camino: obediencia total a Su Palabra.
Por otro lado, Josué 1:16-18 revela algo igualmente poderoso: la respuesta del pueblo. Ellos no sólo aceptan seguir el liderazgo de Josué, sino que lo alientan con las mismas palabras que Dios le había dicho antes: “esfuérzate y sé valiente”. Esto nos enseña que una fe genuina no es sólo personal, sino contagiosa.
Estos pasajes nos enseñan que:
· La verdadera fortaleza viene de confiar en las promesas de Dios.
· La obediencia a Su Palabra es clave para avanzar.
Una fe firme inspira y fortalece a los demás.
