Del pozo a la ciudad (Juan 4:1-30; 39-42)

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Introducción

En estos momentos de la historia nos encontramos con un contraste muy grande entre el capítulo anterior y este. Aunque en ambos capítulos nos encontramos con encuentros individuales con Jesús, a pesar de eso son dos personas muy diferentes la una a la otra. Sin embargo, a pesar de tener situaciones opuestas ambos necesitan una misma cosa: Jesús. Todo el mundo en todas partes, necesita a Jesús. Sean ricos o pobres, hayan nacido en una familia cristiana u otro tipo de familia, sean africanos, americanos o europeos, sean jóvenes o mayores todos sin excepción necesitamos de un encuentro personal con Jesús para que nos transforme.
Pero que buena notica nos enseña este mensaje ya que Jesús no está dispuesto a salvar solo a una élite, sino que está dispuesto a acercarse a todas las personas con el fin de salvarlas.
Para que podamos ver el contraste tan grande que hay entre el personaje anterior y este os dejo algunos detalles. En el primer caso tenemos a un hombre, en esta ocasión tenemos a una mujer, en el otro caso teníamos a un judío aquí tenemos a una samaritana, allí teníamos a una persona de elevada moralidad aquí a una de baja reputación, en la otra historia se acerca a Jesús de noche, en esta la conversación es a plena luz del día, en la otra historia es Nicodemo quien va a buscar a Jesús en esta historia es Jesús quien va a buscar a la mujer samaritana. Sin embargo como he dicho y el texto nos enseña, Dios es capaz de salvar a ambos.

Jesús busca a su hija samaritana (VV.1-6)

Ahora dejando a un margen las comparaciones, pasemos a profundizar en nuestro pasaje. Los primeros 4 versículos nos encontramos en plena transicción en la que Jesús está abandonado la región de Judea para dirigirse a la región de Galilea, pero por el camino va a pasar por la región de Samaria para encontrarse con una mujer en un pozo en la ciudad de Sicar.
Ahora el lugar al que se dirige Jesús es bastante interesante dado que decide ir a un pozo, ese es un lugar en el Antiguo Testamento donde se produjeron muchos romances, ahí fue que se encontraron Isaac y Rebeca, también se encontraron Jacob y Raquel y Moisés y Séfora. Era un lugar al que acudían muchas mujeres solteras dado que era labor de las mujeres el ir a buscar el agua y por lo tanto, los hombres lo sabían y aprovechaban para ir a esos lugares y encontrar a una chica con la cual casarse. Por lo que se nos indique que Jesús estaba en un pozo es todo una señal de intenciones, no de que quisiera tener una relación amorosa con una mujer de samaria sino en el sentido de que como Cristo es el esposo y su esposa es la iglesia aquí nos va a dejar entre ver Jesús que su iglesia no está compuesta solo por un grupo étnico, sino que está abierta para cualquier que quiera acercarse a Él y tener una relación íntima y profunda con Cristo.
Y aunque esto pueda sonar muy metafísico, permitidme acercarlo más a nuestras realidades y para ello dejadme haceros una pregunta ¿Dónde está tu pozo? Tal vez tu hoy no tengas que ir a un pozo de samaria para presentarle a alguien a Cristo, pero a lo mejor necesitas ir a la cafetería de tu escuela para hablar con alguien, tal vez necesites ir a las canchas de futbol de tu urbanización, o tal vez necesites sentarte junto a alguien a la hora del recreo. De estos primeros versículo aprendemos de Jesús que el evangelio no se difunde de grupo a grupo, sino de persona en persona y hay que ser intencional de la misma forma que Jesús fue intencional de pasar por Samaria y quedarse en el pozo para más adelante comenzar la conversación tal y como veremos a continuación. Piénsalo por un momento ¿Qué podría hacer Dios si cada uno de nosotros se comprometiera personalmente con la gente que nos rodea?

Jesús transforma a su hija samaritana (VV.7-26)

Una vez que Jesús ya estaba en el lugar indicado a la hora indicada fue que llegó esta mujer alrededor de las 12 del medio día para ir a recoger agua. Este dato es muy relevante, dado que las mujeres salían de los pueblos para cargar agua temprano en la mañana o al atardecer, evitando así el calor del mediodía. Por lo tanto, el venir al mediodía era una práctica muy poco común. Quizás la explicación es que esta mujer haya querido más evitar los insultos de sus conciudadanos por su mala vida que evitar el calor del mediodía.
Pero para su sorpresa, si ella iba a esa hora era para no encontrase con nadie y para colmo hay allí un hombre junto al pozo. Ella seguramente pensaría iré al pozo, sacaré el agua lo más rápido posible y me iré, tal y como he venido pero con el cántaro lleno de agua a mi casa. No obstante, Jesús tenía algo mucho más sublime preparado para esta mujer, a lo mejor tu has venido a este campamento con la misma mentalidad que la mujer samaritana de venir al campa, pasarlo bien y regresar a casa tal y como había venido pero con nuevos amigos y nuevas experiencias vividas, déjame decirte que todavía Dios tiene algo más sublime para ti, de la misma forma que Dios estaba dispuesta a transformar a esta mujer, Dios ha ordenado todos los acontecimientos para que hoy tuvieran un encuentro con Él para transformar tu vida y regreses de una forma diferente a tu hogar.
Cuando la mujer se acerca, Jesús comienza la conversación ignorando dos barreras culturales muy fuertes, la primera de ellas es hablar con una mujer públicamente y la segunda es hablar con una samaritana que eran considerados enemigos de los judíos. Obviamente, este detalle llamó enormemente la atención de esta mujer y rápidamente reconoce de que es un judío y le pregunta que cómo se atreve a pedirle de beber si sabe que solo tiene un cántaro y eso supondría para un judío una gran aberración beber en el mismo lugar que anteriormente lo había hecho un samaritano. Es más, la traducción mas correcta del versículo 9 es «Porque los judíos y los samaritanos no beben de los mismos vasos». Que este judío esté dispuesto a tomar de su cántaro le deja completamente sorprendida. Probablemente en el mundo en el que vivimos cuando nos acercamos a las personas y nos preocupas e interesamos por ellas acabamos provocando los mismos sentimientos que tenía esta mujer y por lo tanto despertando el interés y la curiosidad de las personas.
Dado que la mujer no entiende lo que está sucediendo, Jesús continua enseñando a la mujer para llevarla a un plano más allá del físico y le dice que si dejara a un lado su asombro y fuera capaz de ver quién tenía realmente delante suya se daría cuenta que las tornas cambiarían y sería ella quien le acabaría pidiendo a Él. Que tremenda enseñanza nos deja el versículo 10 ya que vemos como Jesús está más dispuesto a escuchar que nosotros a orar, y mucho más dispuesto a conceder favores que nosotros a pedirlos. Dios tiende su mano durante todo el día a los desobedientes y a los que le niegan. Tiene pensamientos de compasión hacia el más vil de los pecadores, aunque ellos no piensen en Él. Aquella persona que acabe perdiéndose en el castigo eterno descubrirá en el día final que no tuvo porque no fue capaz de pedir, tal y como nos enseña Isaías 55:1 "«¡Venid, todos los sedientos, venid a las aguas! Aunque no tengáis dinero, ¡venid, comprad y comed! ¡Venid, comprad sin dinero y sin pagar, vino y leche!"
Esta mujer un poco escéptica y sin comprender lo que Jesús le está ofreciendo le dice que la propuesta de Jesús es absurda, ¿Cómo él puede darle un agua mejor que la que le había dado sus antepasados Jacob? Esta mujer debía de entender que la verdadera piedad no consiste en tener el pozo de Jacob y la tierra de Jacob, sino el espíritu de Jacob, al igual de la misma forma y de la misma manera de nada te sirve a ti haber nacido en una familia cristiana y que tus padres o abuelos sean tales personas dentro del movimiento evangélico, lo que necesitas no es el legado de esas personas, sino el espíritu que tenían esas personas para dejar ese legado, el Espíritu Santo en tu vida.
Dado que la mujer parece que está muy despistada los versículos 13-14 intentará de nuevo Jesús hacerle abrir los ojos para que comprenda una realidad más allá que la presente. Jesús sabe que esta mujer está completamente insatisfecha a pesar de haber buscado su satisfacción en las relaciones maritales con 5 hombres no encontró ningún tipo de satisfacción, incluso con el actual hombre con el que vivía extramatrimonialmente tampoco la saciaba. En Eclesiastés hay un personaje que también experimentó esa insatisfacción que tenía esta mujer, su nombre era Salomón y a pesar de ser rey de Israel intentó saciar su sed con las aguas de este mundo. en Eclesiastés 2:10–11 "No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni privé a mi corazón de placer alguno, porque mi corazón se gozaba de todo lo que hacía. Esta fue la recompensa de todas mis fatigas. Miré luego todas las obras de mis manos y el trabajo que me tomé para hacerlas; y he aquí, todo es vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol." enumera todas las cosas que hizo para acallar el ansia interna de algo que lo satisfaciera. Intentó reír, consumir buena comida y bebida, construir grandes casas y jardines, acumular oro y plata, adquirir esclavos, construir un harén de concubinas para satisfacer todas sus fantasías sexuales, y hacerse famoso por su conocimiento y sabiduría, lo intentó todo pero llegó a la conclusión de que todo eso era vanidad de vanidades. Joven que me estás escuchando deja de buscar la satisfacción en las aguas de este mundo, aprende cuanto antes las enseñanzas que nos deja Salomón y Cristo antes de que sea demasiado tarde y hayas malgastado tu tiempo, tus fuerzas y tus recursos para darte cuenta que todo eso no acabará por llenarte por completo.
Miles de personas tienen todas las buenas cosas terrenales que el corazón puede desear y, no obstante, siguen abatidos e insatisfechos. Las riquezas, la posición, el rango, el poder, la erudicción y las diversiones son completamente incapaces de llenar el alma. Aquel que solo bebe de esta agua, con seguridad volverá a tener sed. Todo Acab se encuentra con una viña de Nabor cerca de su palacio, y todo Amán ve a un Mardoqueo en la puerta. No hay satisfacción para el corazón en este mundo hasta que creemos en Cristo. Jesús es el único que puede proporcionar una felicidad sólida, duradera y permanente. La paz que imparte es una fuente que, una vez fluye dentro del alma, continúa fluyendo para toda la eternidad.
Un cristiano que no busca la satisfacción en el dinero, las vacaciones, el ocio, los novios, la pornografía, el tabaco, las drogas, la violencia, un buen trabajo, unas buenas notas, sino que busca a Jesús, hace una declaración sobre el valor de Jesús. Cuando encontramos nuestra mayor satisfacción en Él, le damos la mayor gloria. Pero un cristiano que bebe constantemente de los placeres de este mundo llama a Jesús mentiroso porque se acerca a esa mujer que está junto al pozo y contradice la oferta de Jesús, dice «No le hagas caso. Su agua no satisface realmente»
Déjame decirte que solo Jesús puede saciar tu sed, lo que sea que estés anhelando, lo que sea que estés deseando, lo que sea que necesites, solo Jesús puede proveerlo. Deja de beber de los pozos del pecado y ven a Jesús. Él ofrece agua viva. Él ofrece lo que realmente puede satisfacer.
Pero, la mujer samaritana, seguía sin ver la realidad de esas palabras y mientras escuchaba ese mensaje de parte de Jesús, ella estaba imaginando como sería su vida sin tener que salir de su casa para ir a buscar el agua, ya no tendría que venir al calor del día, ya no tendría que preocuparse de encontrarse con nadie en la calle porque estaría todo el día dentro de casa porque tendría agua infinita en su casa. Se imagina lo que era no tener que caminar unos 3 km aproximadamente por agua y cargar el cántaro de agua. Sin embargo, esta mujer no era capaz de imaginarse lo que realmente le estaba ofreciendo Cristo, lo que Cristo le estaba ofreciendo era algo mucho mayor y más sublime de lo que ella estaba imaginando en su mente. Y así somos muchos de nosotros que tenemos una mente tan mediocre que pensamos como sería nuestra vida si obtuviéramos nuestros sueños, pero no somos capaces de imaginar cómo sería nuestra vida si nuestros pasos fueran guiados y dirigidos por el creador de los cielos y la tierra. Cristo tiene algo más grande que ofrecerte que ser el genio de la lampara, la oferta que Jesús le estaba haciendo a esta mujer no era ser su genio de la lámpara, sino ser el salvador de su vida aquel que le diera significado y valor a su vida que estaba completamente rota.
La mujer al ver que la oferta era un chollo, acepta la oferta de Jesús, pero como Jesús es consciente de que no ha entendido todavía plenamente la oferta va a querer llevarla al kit de la cuestión, va a querer exponer su pecado dado que eso la está cegando y no puede ver la realidad espiritual. Para ello le expone las miserias de su vida sacando sus relaciones sentimentales y amorosas. La mención de su marido es el mejor medio de hacer recordar a esta mujer su vida inmoral.
Dado que la mujer se está sintiendo un poco acorralada, pretende desviar la conversación y dado que sabe que este hombre le preocupa las cosas religiosas lo que hace es sacarle cuestiones religiosas que en aquella época provocaban enfrentamientos y debates en las diferentes facciones religiosas. Y esto es muy común en nosotros en vez de querer llevar una vida ordenado lo que hacemos es traer a la mesa cuestiones secundarias con tal de no querer abordar el tema principal que es entregar nuestra vida a Dios, cuando el Espíritu Santo toca nuestras vidas en vez de rendirnos a su voz empezamos a preguntar ¿Qué dice la Biblia sobre los tatuajes? ¿Qué dice la Biblia sobre llevar pircins? ¿Qué dice la Biblia sobre cuanto debe de medir una falda? ¿Qué dice la Biblia sobre el vaper? ¿Qué dice la Biblia sobe tomar una copa de alcohol? ¿Qué dice la Biblia sobre echarme un novio no cristiano? ¿Qué dice la Biblia sobre qué cosas puedo hacer en el noviazgo? Y no digo que esas preguntas no sean importantes de resolver, lo que digo es que si hubiéramos entendido la primera preguntar de rendirnos por completo a Cristo sabíamos muy bien que hacer cada uno de nosotros en cuanto a esos temas, el problema es que los traemos para no dar una respuesta a una pregunta más importante que es la siguiente ¿Estoy dispuesto a entregar mi vida por completo a Cristo?
La mujer se preocupa acerca de dónde es el lugar correcto de adoración, los judíos decían que el monte de adoración a Dios es Jerusalén, mientras que los Samaritanos decían que era el monte Gerizim. Sin embargo, Jesús aclara a esta mujer que la pregunta correcta no es el dónde, sino el cómo y el qué es lo que realmente importa.
Al final la mujer se da cuenta que este hombre es muy diferente al resto de hombre que había conocido anteriormente, y le pregunta abiertamente si Él es el mesías, lo que Jesús se lo afirma claramente en el versículo 26. Qué interesante ese detalle que la primera persona en revelar su identidad de Mesías en el evangelio de Juan es esta mujer samaritana. Al recibir semejante respuesta la mujer se entregó por completo a Cristo y sus discípulos regresaron de comprar comida de la ciudad, así que como la conversación había terminado y los discípulos habían regresado entonces ella también ya regresó a su ciudad.

De pecadora a evangelista (VV.27-30; 39-42)

Cuando los discípulos vieron a Jesús con esa mujer se asombraron enormemente. Este asombro nos muestra la débil fe e ignorancia que tenían esos discípulos. Lo que debería de asombrar a los discípulos no es que una mujer samaritana recibiera el evangelio y lo aceptase en su corazón, sino que debería de llenarlos de sorpresa la obstinada incredulidad de los impíos y su determinada perseverancia en el camino a la destrucción. Ese era el sentir de Cristo. En la vida de Jesús vemos que por las conversiones Jesús da las gracias a Dios, pero se maravilla por la incredulidad de las personas. En ocasiones en que poca sintonía estamos con Dios aquello que nos preocupa a nosotros a Dios no le supone un gran problema y lo que realmente asombra a Dios a nosotros nos deja indiferente.
Mirad que contraste tan grande tenemos entre los discípulos y la mujer samaritana. Anteriormente los discípulos habían ido a la ciudad y lo único que habían traído había sido panes, pero esta mujer fue a la ciudad y lo que trajo fue hombres para que escucharan el mensaje de salvación. ¿Cuándo regreses a tu casa, cuándo regreses a tu ciudad qué vas a traer a Cristo panes o almas para que lo conozca?
Esta mujer lo tenía claro se había encontrado con aquella persona que había transformado por completo su alma y la Biblia en el versículo 28 nos da un detalle muy interesante y es que se dejó el cántaro en el pozo. Un comentarista dijo lo siguiente: «Ella abandonó el llevar el agua para poder llevar a los hombre a Jesús» Una vez se introduce la gracia en el corazón, echa fuera los viejos gustos e intereses. Un converso ya no se preocupa por lo que solía preocuparse.
Que cosa tan sorprendente vemos en esta resta final del mensaje, allí donde al comienzo del texto teníamos a una mujer despreciada por la comunidad ahora la vemos en la parte final como un agente de salvación para sus vecinos, porque solamente la gracia de Dios puede convertir a una persona despreciada por su comunidad en un agente de salvación para esa misma comunidad.
Dios usó el testimonio de esta mujer que había vivido en inmoralidad sexual para que fuera el altavoz de Dios a los samaritanos con el find e que se convirtieran. Si Dios usó a esa mujer también puede usar tu testimonio y el mío para que otros conozcan a Cristo a través de nuestras vidas y palabras. El versículo 39 nos demuestra la importancia del testimonio personal. Al principio esta mujer tuvo un testimonio nefasto, pero desde que se encontró con Cristo su testimonio fue transformado. Esta mujer llegó a ser la primera evangelista en el evangelio de Juan y Dios quiere que tu seas el primer evangelista en tu instituto, en tu barrio, entre tus amigos.
Por último, para terminar, una cosa es lo que te digan de Jesús y otra lo que tu mismo puedas aprender y experimentar de primera mano de tener un encuentro con Dios, no te conformes con las palabras que te digo acerca de Jesús, da un paso más como los habitantes de Samaria u experimenta en tus propias carnes lo que Jesús quiere hacer en tu vida, deja que Jesús te salve de tu vana vida sin sentido.
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