La Palabra Que No Vuelve Vacía

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 448 views
Notes
Transcript
Isaías 55:10–11 RVR60
Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

Introducción:

Amados hermanos, hoy nos sumergimos en una verdad gloriosa: ¡la Palabra de Dios nunca falla! En un mundo donde las palabras de los hombres muchas veces son vacías, sin cumplimiento, sin peso… la Palabra de nuestro Dios es viva, poderosa y eficaz. Es como la lluvia que desciende del cielo y transforma la tierra seca en un campo fértil. Así es Su Palabra para nuestras vidas, nuestras familias, nuestras iglesias. Hoy el Espíritu Santo quiere recordarte que ninguna promesa que Dios ha hablado sobre ti caerá al suelo sin cumplirse.

1. La Palabra como lluvia que transforma

Isaías 55:10 RVR60
Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve,...
Dios compara Su Palabra con la lluvia y la nieve. Estas no regresan al cielo sin antes cumplir su propósito: regar, fertilizar y producir fruto. La tierra por sí sola no puede dar fruto. Necesita el agua. Así nosotros, sin la Palabra de Dios, nos secamos espiritualmente. Pero cuando Su Palabra nos toca, algo empieza a germinar.
Lucas 8:5–15 RVR60
El sembrador salió a sembrar su semilla; ...
La semilla es la Palabra, y cada corazón es una tierra diferente. ¿Qué tipo de tierra somos hoy? ¿Está endurecido nuestro corazón por la duda o por el dolor? ¿O somos tierra fértil que recibe la Palabra con fe?
Ilustración: Hace años, en un país africano, un misionero sembró la Palabra durante 10 años sin ver fruto. Un día, antes de rendirse, un joven aceptó a Cristo. Ese joven, más tarde, se convirtió en evangelista y ganó miles para Jesús. ¡Esa semilla no volvió vacía!

2. La Palabra que no vuelve vacía

Isaías 55:11 RVR60
...no volverá a mí vacía...
Dios mismo lo dice: “Así será mi palabra que sale de mi boca”. La Palabra no es un deseo, ni una buena intención. Es una declaración con propósito. Lo que Dios dice, ¡se cumple!
Números 23:19 RVR60
Dios no es hombre, para que mienta, Ni hijo de hombre para que se arrepienta. El dijo, ¿y no hará? Habló, ¿y no lo ejecutará?
Mateo 24:35 RVR60
El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.
Cuando Dios habla, ¡el universo obedece! Cuando Dios promete, ¡el tiempo se alinea! Cuando Dios envía su Palabra, ¡nada puede detener su cumplimiento!
Ilustración: Recuerdo una mujer que oró 30 años por la salvación de su esposo. Murió sin verlo convertido. Pero en su funeral, ese hombre quebrantado se rindió a Cristo. La palabra que ella había orado no volvió vacía, solo estaba germinando bajo tierra.

3. Prosperará en lo que fue enviada

Lo que Dios ha hablado sobre tu vida, tu ministerio, tu familia… ¡no ha sido cancelado! Tal vez no ves frutos todavía, pero la semilla está trabajando bajo tierra. Dios no se equivoca. Su Palabra llega a tiempo, y cuando llega, trae transformación.
Jeremías 1:12 RVR60
Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.
No pierdas la fe si el proceso es lento. La lluvia no produce frutos en el mismo día. Pero está obrando. La semilla está viva. ¡Lo que Dios dijo sobre ti, florecerá!

Conclusión:

La Palabra de Dios tiene poder creativo, transformador y eterno. No temas si aún no ves el resultado; cree que cada palabra enviada por Dios está obrando. ¡Aférrate a ella como lluvia sobre tu tierra!

Aplicación:

¿En qué áreas de tu vida sientes que necesitas la lluvia de la Palabra de Dios para crecer y madurar?
¿Qué podrías hacer en tu vida diaria para asegurarte de que estás sembrando la Palabra de Dios en tu corazón?
¿Qué pasos concretos puedes tomar para fortalecer tu fe en las promesas de Dios?

Oración final:

Señor Dios Todopoderoso, hoy reconocemos que Tu Palabra es vida, es poder, es esperanza. Nos humillamos delante de Ti y pedimos que esa lluvia celestial caiga una vez más sobre nuestros corazones. Que toda tierra seca sea transformada, que toda semilla estancada comience a brotar. Señor, trae cumplimiento a cada promesa que has declarado sobre nuestras vidas. Aviva nuestro espíritu para confiar en Ti, aun cuando no vemos. Perdona nuestra impaciencia, y enséñanos a esperar con fe. Espíritu Santo, activa la Palabra que ha sido sembrada en nuestras almas. Que florezca el llamado, que se levante el ministerio, que regrese el hijo pródigo, que se cumpla lo que el cielo ya ha decretado. Declaramos que ninguna palabra Tuya volverá vacía, porque Tú eres fiel. En el nombre poderoso de Jesús, amén y amén.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.