La Resurrección y la Vida
Notes
Transcript
Introducción:
Introducción:
Abertura- amistades impactantes.
ECC-
Intro al pasaje- amistad de Jesús con Lazar, Marta, y María
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Oración objetiva- Podemos ser impactadosteternamente en nuestro amigo Jesús al aferrarnos a tres verdades fundamentales para nuestras vidas.
Jesús es Más Grande que Nuestras Dificultades
Jesús es Más Grande que Nuestras Dificultades
Las novedades acerca de Lázaro, Jn. 11:1-3.
Estaba entonces enfermo uno llamado Lázaro, de Betania, la aldea de María y de Marta su hermana. 2(María, cuyo hermano Lázaro estaba enfermo, fue la que ungió al Señor con perfume, y le enjugó los pies con sus cabellos.) 3Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo.
La demora de Jesús, Jn. 11:6.
Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
La expectativa humana.
Jesús debía ir inmediatamente. Si hubiera llegado a tiempo, podría haber evitado su muerte.
Podría haberlo sanado como había sanado a tantos otros.
Ambas hermanas resaltan este hecho, no como reclamo, pero demostrando fe en el poder sanador de Jesús, Jn. 11:21-22, 32.
Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto. 22Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.
María, cuando llegó a donde estaba Jesús, al verle, se postró a sus pies, diciéndole: Señor, si hubieses estado aquí, no habría muerto mi hermano.
La espera.
Jesús espero dos días mas en donde estaba, y cuando llego, Lázaro había ya estado enterrado por cuatro días.
Significa que Jesús estaba a un día de viaje, y que Lázaro había muerto después de que salieran los mensajeros a buscar a Jesús, Jn. 11:17, 39.
Vino, pues, Jesús, y halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.
Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días.
Las razones por la espera:
De acuerdo a estudios históricos y culturales, la superstición judía en aquellos tiempos era que hasta el tercer día, el espíritu de la persona se quedaba cerca del cuerpo, tal que en esencia, se podría llegar a revivir solamente hasta el tercer día. Jesús espero intencionalmente mas allá de este tiempo, el cual ahora hubiera sido aceptado la tremenda imposibilidad de que Lázaro vuelva a vivir.
Cristo especifica que Dios ha permitido esta situación para Su gloria, no la muerte misma de Lázaro, sino el milagro que Jesús estaba a punto de hacer, Jn. 11:4.
Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
Vemos este mismo tipo de razón en la historia del ciego en Jn. 9:3.
Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Cristo amaba a Marta, Maria, y a Lázaro, y por eso Él esperó, Jn. 11:5.
Y amaba Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.
La palabrita “pues” en Jn. 11:6, conecta al previo versículo, y ese término nos explica que la implicación del amor de Jesús por ellos era que Él se tenía que quedar donde estaba por dos días mas.
Cuando oyó, pues, que estaba enfermo, se quedó dos días más en el lugar donde estaba.
Es decir, Cristo los amo, por lo tanto, Él esperó.
El amor a que ellos se refirieron en Jn. 11:3, cuando le dijeron acerca de Lázaro, era la palabra que significa como un amor de hermanos (fileo), pero el amor que describe el Jn. 11:5 es la forma mas alta de amor (agape).
Y amaba (agape) Jesús a Marta, a su hermana y a Lázaro.
Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas (fileo) está enfermo.
Es el amor que no se da por vencido, y que se sacrifica por otros.
Entonces, ¿como es que Jesús pudo esperar si los amaba tanto?
Él esperó, y no los rescató de su situación inmediata, porque lo que Dios tenía planeado era algo increíblemente más grande de lo que pudieran imaginar.
El amor de Dios por los suyos no es un amor que mima; es un amor perfeccionador. El hecho de que Él nos ame, y le amemos no es garantía de que estaremos a salvo de los problemas y dolores de la vida. Después de todo, el Padre ama a su Hijo; y sin embargo, el Padre permitió a su Hijo amado beber la copa de dolor y experimentar la vergüenza y el dolor de la cruz. Nunca debemos pensar que el amor y el sufrimiento son incompatibles. Ciertamente se unen en Jesucristo.
Jesús pudo haber prevenido la enfermedad de Lázaro o incluso haberla sanado de donde Él estaba; pero El eligió no hacerlo. Él vio en esta enfermedad una oportunidad para glorificar al Padre. No es importante que los cristianos se sientan cómodos, pero es importante glorificar a Dios en todo lo que hacemos.
Wiersbe, W. W. (1996). El Comentario de la Exposición Bíblica (Vol. 1, pág. 334). Wheaton, IL: Libros Victor.
Cristo les predica un breve sermón a sus discípulos cuando reacción en contra de su deseo de ir donde le buscaban para matarle, Jn. 11:9-10.
Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo; 10pero el que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él.
La incredulidad en la obra y los planes de Dios son de tropiezo para ellos.
Jesús les afirma que Lázaro está muerto, pero que se alegra porque ellos creerán en Él aún más profundamente por medio del milagro que hará, Jn. 11:14-15.
Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto; 15y me alegro por vosotros, de no haber estado allí, para que creáis; mas vamos a él.
Ilustración- IMAGEN: Tus problemas pueden ser más grandes que tú, pero nunca serán más grandes que Dios.
Aplicación-
Dios es más grande que tu dolor.
Dios es más grande que cualquier temor.
Dios es más grande que la desilución.
Dios es más grande que el abandono.
Dios es más grande que tu problema.
Dios es más grande que escacez.
Dios es más grande que la ansiedad.
Dios es más grande.
Jesús, el Hijo de Dios, es el Poder de la Resurrección.
Jesús, el Hijo de Dios, es el Poder de la Resurrección.
Declaración de Marta.
Basado en el entendimiento del AT de la resurrección, Jn. 11:24.
Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero.
Dios es el Dador de la vida, 1 Sam. 2:6.
Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir.
La resurrección final en el AT, Job. 19:25-26; Is. 26:19; Dan. 12:2-3.
Yo sé que mi Redentor vive, Y al fin se levantará sobre el polvo; 26Y después de deshecha esta mi piel, En mi carne he de ver a Dios;
Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará sus muertos.
Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. 3Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad.
Era un debate constante entre los saduceos y los fariseos, Luc. 20:27, 37-38; Hch. 23:8.
Llegando entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron,
37Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.
Porque los saduceos dicen que no hay resurrección, ni ángel, ni espíritu; pero los fariseos afirman estas cosas.
Basado en la enseñanza de Jesús sobre la resurección, Jn. 5:28-29; 6:40, 44, 54.
No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; 29y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.
El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.
Marta expresó su fe en Jesús, Jn. 11:27.
Le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.
Declaración de Jesús.
Jesús es la resurrección y la vida, y creer en Él dará vida eterna, Jn. 11:25-26.
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. 26Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Otros milagros de resurrección:
El hijo de la mujer sunamita que resucitó Eliseo, 2 Rey. 4:32-37.
Un hombre muerto que fue arrojado a la tumba abierta del profeta Eliseo, 2 Rey. 13:21.
Jesús resucita el hijo de una viuda, Luc. 7:11-17.
Jesús resucita la hija de Jairo, Mar. 5:21-43.
Ninguno de estos tuvieron el poder de la resurrección como Jesús, porque ninguno era el Hijo de Dios como Él.
Jesucristo es la razón por la esperanza, Rom. 1:4; 6:4-5; Fil. 3:10.
que fue declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de entre los muertos,
Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. 5Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;
a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,
Ilustración- Algo comestible que se hace completamente inservible sin un sólo ingrediente. Pan sin harina/ Postre sin azúcar.
Aplicación-
Jesús es el único esencial que hace que todo lo demás tenga sentido.
Por eso se le nombra como la principal piedra del ángulo, Ef. 2:20, sobre el cual está puesta toda la estuctura de la obra de Dios en el mundo.
edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,
Por el el apóstol Pablo plantea la conclusión lógica, que nuestra fe misma es vana y no hay victoria sobre el pecado, 1 Cor. 15:17.
y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.
Jesús Puede Transformar Nuestras Vidas.
Jesús Puede Transformar Nuestras Vidas.
La resurreción de Lázaro, Jn. 11:41-44.
Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. 42Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. 43Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! 44Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.
Jesús oró en voz alta para que todos los reunidos pudieran escucharle, para que pudieran creer.
Nombre a Dios como Su Padre, resaltando el hecho que Él es el Hijo de Dios, y que el milagro viene de Dios.
Llamó a Lázaro de la tumba, y él que estaba muerto salió, aún enredado en sus vendas funerarias.
Los efectos de la resurrección de Lázaro.
Muchos creyeron en Él, Jn. 11:45.
Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.
Algunos no creyeron y los enemigos acordaron matarle, Jn. 11:46-47, 53.
Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho. 47Entonces los principales sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: ¿Qué haremos? Porque este hombre hace muchas señales.
53Así que, desde aquel día acordaron matarle.
Lázaro fue un hombre cambiado:
De ahora en más conocido como el que había sido resucitado, Jn. 12:1, 9, 17.
Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos.
Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.
Y daba testimonio la gente que estaba con él cuando llamó a Lázaro del sepulcro, y le resucitó de los muertos.
Ya un blanco para los enemigos de Jesús, Jn. 12:10.
Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro,
Los efectos de la resurrección de Cristo.
Ya no somos esclavos del pecado, el pecado ya no tiene poder tiránico, Rom. 6:9-11, 12-13.
sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.
No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; 13ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia.
Dios nos renovará, Rom. 8:11.
Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.
Tenemos otro enfoque y esperanza, Col. 3:1-4.
Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.
Podemos despojar el viejo hombre y vivir para el Señor, Col. 3:8-10.
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
Tenemos un hogar celestial eterno en la presencia de Dios, que la muerte física no puede quitar, 1 Cor. 15:51-52, 55-57.
He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados, 52en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
55¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? 56 a que el aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado, la ley. 57Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Ilustración- VIDEO: Por Siempre
Aplicación-
Conlcusión: ¿y qué?
Conlcusión: ¿y qué?
