Entrega tu corazón a Cristo
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 8 viewsNotes
Transcript
Texto base: Éxodo 24:1–3 (NTV)
Texto base: Éxodo 24:1–3 (NTV)
“Luego el Señor instruyó a Moisés: ‘Sube para encontrarte conmigo, y ven junto con Aarón, Nadab y Abiú, y setenta de los ancianos de Israel. Todos tendrán que adorar de lejos; solo a Moisés se le permite acercarse al Señor. Los demás no se acercarán, y a nadie del pueblo se le permite subir al monte con él’. Después Moisés descendió y le repitió al pueblo todas las instrucciones y ordenanzas que el Señor le había dado, y todo el pueblo respondió a una voz: ‘Haremos todo lo que el Señor ha ordenado’.”
I. Dios puso límites para proteger, no para rechazar (Santidad y distanciamiento)
I. Dios puso límites para proteger, no para rechazar (Santidad y distanciamiento)
En el Antiguo Testamento, acercarse a Dios era una acción peligrosa. No era un acto libre o casual. Dios estableció límites estrictos: solo Moisés podía subir, y aún él debía santificarse. Los demás debían adorar “de lejos”.
Explicación doctrinal:
Explicación doctrinal:
Dios es santo. Su santidad es tan pura y poderosa que todo lo impuro que se le acerque será destruido. Por eso, los límites no eran por desprecio, sino por protección. Moisés fue mediador del pacto y la Ley pasó por sus manos. Esta santidad absoluta enseñó a Israel el temor reverente hacia Dios.
Aplicación homilética:
Aplicación homilética:
Hoy, muchos quieren acercarse a Dios sin considerar su santidad. Dios no ha cambiado, sigue siendo santo. Pero ahora no hay que subir a un monte para adorarlo, gracias a Jesucristo. Dios sigue siendo temible en majestad, pero cercano en amor. Debemos entender que acercarse a Él requiere reverencia, no rutina.
Ilustración práctica:
Ilustración práctica:
Imagina a un niño que ve fuego por primera vez. Fascinado, quiere tocarlo, sin saber que puede quemarse. El padre lo aleja, no porque no lo ame, sino para protegerlo. Así era Dios con su pueblo: santo, pero misericordioso.
Frase ancla:
Frase ancla:
Dios no alejaba al pueblo porque los rechazaba, sino porque los amaba.
Pregunta reflexiva:
Pregunta reflexiva:
¿Estás adorando a Dios con reverencia y santidad, o con ligereza y rutina?
II. Cristo abrió el camino con su sangre (Gracia que acerca)
II. Cristo abrió el camino con su sangre (Gracia que acerca)
En Hebreos 10:19 (NTV) leemos:
“Así que, amados hermanos, podemos entrar con valentía en el Lugar Santísimo del cielo por causa de la sangre de Jesús.”
Esto cambia todo. Lo que antes era inaccesible, ahora está abierto. El velo que separaba fue rasgado. Ya no es Moisés el único que puede entrar. En Cristo, todo creyente puede tener acceso a la presencia de Dios.
Explicación doctrinal:
Explicación doctrinal:
El velo del templo simbolizaba la separación entre Dios y el hombre. Al morir Jesús, ese velo fue rasgado (Mateo 27:51), indicando que el camino hacia la presencia de Dios había sido abierto. La sangre de Cristo no solo cubre pecados; limpia, justifica y reconcilia. Ahora podemos entrar con seguridad, no por obras, sino por gracia.
Aplicación homilética:
Aplicación homilética:
Muchos aún viven como si el velo no se hubiera rasgado. Siguen pensando que no son dignos. Pero el acceso a Dios no depende de tus méritos, sino de la sangre de Jesús. ¿Te das cuenta del regalo que es eso? ¿Estás viviendo como alguien que tiene acceso al trono de la gracia?
Ilustración práctica:
Ilustración práctica:
Un reo condenado a cadena perpetua recibe un perdón total del presidente. Pero decide quedarse en la celda, por culpa y temor. Así muchos viven: ya fueron perdonados, pero no salen de su prisión mental.
Frase ancla:
Frase ancla:
El velo se rasgó de arriba hacia abajo. El acceso lo abrió Dios, no tú. Solo tienes que entrar.
Pregunta reflexiva:
Pregunta reflexiva:
¿Estás aprovechando el acceso que Jesús abrió para ti, o sigues viviendo como si no fuera suficiente?
III. El llamado a acercarse es para todos (Nadie está excluido)
III. El llamado a acercarse es para todos (Nadie está excluido)
Efesios 3:12 (TLA):
“Gracias a Cristo, y porque confiamos en él, tenemos libertad para acercarnos a Dios sin temor.”
Ya no hay exclusividades. El acceso a Dios no es para una élite espiritual. Es para todos: para el que ha caído, para el que no sabe orar, para el que cree que no es digno.
Explicación doctrinal:
Explicación doctrinal:
Pablo predica que en Cristo ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre (Gálatas 3:28). El acceso a Dios es universal, pero condicionado a la fe. No importa tu pasado, tu trasfondo, tu educación. Si tienes fe en Cristo, tienes libertad de entrada.
Aplicación homilética:
Aplicación homilética:
Muchos sienten que Dios está muy lejos. Pero Dios está tan cerca como un susurro. No necesitas ser perfecto. Solo necesitas fe. Dios no te rechaza si vienes arrepentido.
Ilustración práctica:
Ilustración práctica:
Un joven pensaba que debía cambiar antes de ir a la iglesia. Le dijeron: “Ven como estás, y Dios te cambiará.” Así lo hizo. Hoy predica el evangelio.
Frase ancla:
Frase ancla:
Jesús no te cierra la puerta, te la ha dejado abierta. ¡Acércate!
Pregunta reflexiva:
Pregunta reflexiva:
¿Qué excusa estás usando para no acercarte al Dios que ya te abrió el camino?
IV. La sangre de Cristo nos santifica completamente (Acceso con identidad)
IV. La sangre de Cristo nos santifica completamente (Acceso con identidad)
Hebreos 10:19 no solo habla de entrada, sino de valentía para entrar. ¿Por qué? Porque ya no somos esclavos, sino hijos.
Explicación doctrinal:
Explicación doctrinal:
La santificación no es un logro humano. Es una obra divina. 1 Juan 1:7 declara: “La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” Romanos 8:15 añade que hemos recibido “espíritu de adopción”. Ahora somos hijos. Nuestra identidad nos da acceso. Entramos al Lugar Santísimo no como siervos temerosos, sino como hijos confiados.
Aplicación homilética:
Aplicación homilética:
Muchos oran como mendigos espirituales. Pero Dios quiere que ores como hijo. Que vengas con confianza. Que le llames Abba, Padre. Ya no eres alguien más, eres parte de la familia.
Ilustración práctica:
Ilustración práctica:
Una niña adoptada firmaba sus dibujos como “invitada”. Su padre le dijo: “No eres invitada. Eres mi hija.” Así Dios te ve.
Frase ancla:
Frase ancla:
La sangre de Cristo no solo te limpia para entrar, te afirma como hijo en la presencia del Padre.
Pregunta reflexiva:
Pregunta reflexiva:
¿Vives como un hijo amado, o como un forastero en la casa del Padre?
V. El llamado a responder: entrega total del corazón (No basta con saber, hay que decidirse)
V. El llamado a responder: entrega total del corazón (No basta con saber, hay que decidirse)
Éxodo 24:3:“Y todo el pueblo respondió a una voz: ‘Haremos todo lo que el Señor ha ordenado’.”
Dios no solo quiere que escuches. Quiere que respondas.
Explicación doctrinal:
Explicación doctrinal:
La fe sin obras es muerta (Santiago 2:17). Romanos 10:9–10 dice que si crees en tu corazón y confiesas con tu boca, serás salvo. No basta con saber. Hay que responder.
Aplicación homilética:
Aplicación homilética:
Dios no espera perfección, espera entrega. Una respuesta genuina. Muchos escuchan el evangelio toda la vida, pero nunca deciden.
Ilustración práctica:
Ilustración práctica:
Una joven, tras meses de escuchar, se rindió en oración. No sabía todo, pero sabía que era el momento. Su vida cambió.
Frase ancla:
Frase ancla:
El camino ya fue abierto, pero solo tú puedes decidir caminar por él.
Pregunta reflexiva:
Pregunta reflexiva:
¿Estás listo para decirle al Señor: “Entrego mi corazón sin reservas”?
VI. El Espíritu Santo nos guía hasta el trono de la gracia (No caminamos solos)
VI. El Espíritu Santo nos guía hasta el trono de la gracia (No caminamos solos)
Hebreos 4:16:
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia…”
Pero no llegamos solos. El Espíritu Santo es nuestro guía.
Explicación doctrinal:
Explicación doctrinal:
Juan 14:16: Jesús prometió al Espíritu Santo como Consolador. Romanos 8:14–16: Él nos guía, nos confirma como hijos y nos da seguridad.
Aplicación homilética:
Aplicación homilética:
No se trata de fuerza humana. Se trata de dependencia. Dejar que el Espíritu Santo te lleve al Padre. Él te fortalece, te consuela y te transforma.
Ilustración práctica:
Ilustración práctica:
Un joven que fallaba continuamente aprendió a depender del Espíritu. Comenzó cada día con: “Espíritu Santo, guíame.” Y su vida cambió.
Frase ancla:
Frase ancla:
El Espíritu Santo no solo abre el camino, lo recorre contigo.
Pregunta reflexiva:
Pregunta reflexiva:
¿Estás caminando solo, o guiado por el Espíritu?
Conclusión: Hoy es el día de entregar tu corazón a Cristo
Conclusión: Hoy es el día de entregar tu corazón a Cristo
Dios ya quitó el velo. La sangre fue derramada. El acceso está abierto. El Espíritu te acompaña. ¿Qué más esperas?
Oración de entrega:
Oración de entrega:
“Señor Dios, gracias por abrir el camino hacia tu presencia por medio de Jesucristo. Reconozco que sin Él no puedo acercarme a ti. Hoy me arrepiento de mis pecados y de haber vivido distante. Creo que Jesús murió por mí, y por su sangre tengo perdón. Me acerco con confianza a tu trono. Recíbeme como tu hijo. Limpia mi corazón. Lléname con tu Espíritu Santo. Desde hoy quiero vivir en tu presencia, guiado por ti, transformado por ti. En el nombre de Jesús, amén.”
Preguntas de seguimiento para discipulado:
Preguntas de seguimiento para discipulado:
¿Qué aprendiste sobre el acceso a Dios en el Antiguo Testamento?
¿Qué cambió con la obra de Cristo?
¿Cuál es tu decisión hoy respecto a tu corazón?
¿Cómo puedes acercarte a Dios cada día?
¿Estás dejando que el Espíritu Santo te guíe?
Frase de cierre:
Frase de cierre:
La puerta está abierta. El camino está libre. Tu Padre te espera. Solo falta una cosa: que tú te acerques.
