¡Aviva el fuego de Dios en tu vida!

Comunión con Dios  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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En esta preciosa oportunidad, que nos hemos retirado de los ajetreos de la vida diaria para tener un tiempo en comunión y unidad con los hermanos; pero sobre todo un tiempo de comunión con el Señor, vamos a reflexionar en la Palabra de Dios y en la necesidad que tenemos tu y yo de avivar constantemente el fuego de nuestra comunión con el Señor.
¿Que significa esto de avivar el fuego de Dios?
Bueno, en la Biblia vemos que el fuego acompaña muchas veces la manifestación de la presencia de Dios en este mundo. Asimismo, el fuego indica la pureza, la santidad y el poder de Dios.
Éxodo 3:2 RVR60
Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía.
Éxodo 24:17 RVR60
Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel.
Levítico 10:1–2 RVR60
Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó. Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová.
Hebreos 12:29 RVR60
porque nuestro Dios es fuego consumidor.
Usted puede mirar en la historia de la iglesia, es decir, mas de 2000 años de historia del cristianismo y verá que todo aquel creyente que hizo algo bueno por avanzar el reino de su Señor fue un creyente fervoroso, apasionado, encendido en el fuego de Dios.
El apostol Pablo fue un ejemplo de creyente apasionado. No era perfecto; pero era un creyente lleno del fuego de Dios y antes de terminar su carrera en esta tierra, dejó esta exhortación a su discipulo Timoteo para que mantenga avivado el fuego de Dios en su vida.
Para ello, leamos por favor 2 Timoteo 1:3-12

Aviva la fe que recibiste de los que caminaron antes que tu

2 Timoteo 1:3–5 RVR60
Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.
Hemos recibido la fe en el Señor Jesús por medio de instrumentos que el Señor uso para impactar nuestras vidas.
Pablo mismo era un hombre que habia recibido un legado espiritual de parte de su propia familia, asi como de manos de Gamaliel, quien fue su maestro. Tanto su padre como su maestro impactaron en su vida y en su formación que moldeó su caminar espiritual
Hechos de los Apóstoles 22:3 RVR60
Yo de cierto soy judío, nacido en Tarso de Cilicia, pero criado en esta ciudad, instruido a los pies de Gamaliel, estrictamente conforme a la ley de nuestros padres, celoso de Dios, como hoy lo sois todos vosotros.
Filipenses 3:4–5 RVR60
Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más: circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
Pablo fue fiel a la enseñanza que recibió y sirvió desde sus mayores con integridad, manteniendose fiel a lo que habia aprendido. Así, sin cesar oraba por Timoteo, acordandose de sus luchas, de su crecimiento y de su testimonio.
Timoteo también habia sido impactado con el ejemplo y la enseñanza de su madre Eunice y su abuela Loida, quienes le habian inculcado las enseñanzas cristianas en su niñez y temprana juventud. Por ello es que el apostol Pablo ahora le recuerda a su discipulo a que eche mano de las enseñanzas que el recibió desde temprana edad.
Pablo estaba seguro que Timoteo era creyente, es decir, la fe habitaba en el también. Pero esa fe requeria ser desafiada, ser alimentada para que madure y se fortalezca.
Podemos recibir los fundamentos de la doctrina cristiana y podemos recibir la bendicion de que haya personas que oren por nosotros, nos enseñen, nos discipulen y se preocupen por nosotros. Pero somos nosotros quienes debemos esforzarnos por buscar a Dios y fortalecernos en la fe por nosotros mismos.

Aviva tu comunión con Dios

2 Timoteo 1:6–7 RVR60
Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos.Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.
No puede haber avivamiento si no hay bases fuertes hermanos. Para que el apostol Pablo pueda exhortar a Timoteo a que avive el fuego del don de Dios que estaba en el, primero Timoteo debería fortalecer las bases de la enseñanza que habia recibido de parte de su madre, de su abuela y de Pablo mismo, quien le habia enseñado y discipulado los años primeros de su ministerio.
La frase "aviva el fuego" significa literalmente reavivar, encender de nuevo o mantener ardiendo una llama. No se trata de encender algo nuevo, sino de reencender algo que ya existe pero que puede haberse debilitado o apagado con el tiempo.
En ese sentido, la exhortación de Pablo puede referirse a:
Renueva tu compromiso con Dios.
Ejercita y usa el don que Dios te ha dado.
No dejes que el desánimo, la timidez o el temor apaguen tu llamado.
Mantén viva la pasión espiritual, como un fuego que necesita oxígeno y atención.
Pablo no solo hace recordar a Timoteo sus raices, en las enseñanzas cristianas basicas que recibió de su madre y de su abuela, sino que tambien le hace recordar el momento en su vida en el que Dios le llamó al ministerio y fue reconocido y ordenado por los ancianos de la iglesia y por toda la congregacion, delante de Dios para hacer la obra del ministerio.
Aunque no vemos un relato especifico de este evento en el libro de los Hechos, sabemos que en algun momento de la vida de Timoteo, este hombre fue ordenado al ministerio y recibió la encomienda de servir a Dios con todo su corazon durante toda su vida.
Por lo tanto, "avivar el fuego del don de Dios" significa volver a encender con fuerza, pasión y compromiso los talentos, la fe y el llamado que Dios ha puesto en ti, manteniéndolos activos, intensos y útiles para Su obra.
Por que no nos ha dado Dios espiritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”.
La idea con esta exhortación es que Pablo anima a Timoteo a recordar tambien que Dios no solo le ha llamado, sino le ha capacitado para cumplir la labor a la que El mismo le ha llamado. Y esto no solo es valido para los pastores o quienes esten ya en el ministerio a tiempo completo; porque todos los creyentes deben estar en un sentido en el ministerio a tiempo completo, sirviendo con sus vidas al Señor en todo tiempo
Entonces, a todo creyente el Señor no le ha dado espiritu de cobardía; es decir, Dios no nos ha llamado a huir ni acobardarnos, especialmente ante el sufrimiento, la oposición o la responsabilidad del llamado.
Mas bien, a todo creyente, el Señor le ha dado espiritu de poder. Hermanos, el Espiritu de Dios nos da fortaleza interior, valentía y una capacidad sobrenatural para cumplir con la misión de Dios.
Tambien, a todo creyente, el Señor le ha dado espiritu de amor. El Espiritu de Dios nos da la capacidad de amar desinteresadamente, no solo a Dios, sino a nuestros hermanos y a quienes no conocen al Señor. El mejor motor para el ministerio es el amor. Y un creyente y una iglesia que no está sirviendo y proclamando el evangelio al mundo perdido es una iglesia que no tiene amor.
Y por ultimo, a todo creyente, el Señor le ha dado espiritu de dominio propio. El Espiritu Santo nos da la capacidad de mantenernos sobrios, equilibrados y centrados, especialmente en tiempos de presión o tentación. Como creyente debemos mantenernos enfocados en lo que Dios nos ha llamado y es facil desenforcarse por las tentaciones de este mundo y dejar lo que tenemos que hacer para distraernos.
Hermanos, Dios nos llama a avivar nuestra comunión con el Señor. Para ello, requerimos tener bases fuertes en la Palabra de Dios y las disciplinas espirituales. Asimismo, necesitamos recordar aquellas bendiciones que Dios nos ha dado y a que el Señor nos ha llamado.
El Señor te ha llamado a su proposito santo y bueno. Si tienes temor o te has enfriado, hoy es la oportunidad para volver a avivar el fuego de Dios. Si te sientes debil, desanimado y cansado de hacer la obra de Dios, recuerda que no es con espada ni con ejercito, sino con el poder del Espiritu de Dios. El puede hoy darte la fuerza para volver a caminar en su llamado.
Si te has vuelto egoista y centrado en ti mismo, hoy el Señor quiere que recibas y avives ese amor que nos lleva a darlo todo, a entregarlo todo sin pensarlo por amor a Cristo y a la humanidad. Por ultimo, si nos hemos desenfocado y hoy estamos distraidos y alejados de los propositos del Señor, hoy El te llama a que vuelvas a sus caminos, porque nunca encontrarás verdadera satisfacción en la vida hasta que no te encuentes haciendo lo que Dios te mandó a hacer.

Aviva tu llamado a compartir el evangelio

2 Timoteo 1:8–12 RVR60
Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
Una vez que he recordado las bases o columnas sobre las que mi vida debe estar fundada y he recordado a que Dios me ha llamado, lo que me toca es obedecer.
El llamado implica una respuesta. Dios llama, pero yo debo responder. Puedo negarme al llamado de Dios y entonces sufriré y aunque trate de ignorar su llamado y hacer mi vida, en el fondo de mi corazón sabré que nunca seré verdaderamente feliz. Pero si respondo afirmativamente al llamado de Dios, entonces debo ocuparme en los negocios del Señor.
Pablo exhorta a Timoteo: tu ya has recibido la Palabra de Dios. Tu madre te enseñó, tu abuela te enseñó, yo te enseñé y oro siempre por ti. Dios te ha dado su Espiritu de poder, de amor y de dominio propio. El no te ha llamado a ser cobarde ni a retroceder ni a desenfocarte. ¿Que esperas? ¿Que mas necesitas para responder al llamado de Dios? Dios puede avivarte, El quiere usarte. Asi que ahora, no te averguences de hacer la voluntad de Dios ni de predicar el evangelio.
La palabra “avergonzarse” implica temor a ser rechazado, criticado o sufrir por identificarse con Cristo. Pero Pablo enseña a Timoteo que no debe sentirse mal por sufrir por causa de su servicio a Dios. Tampoco deberia sentirse avergonzado de aquellos que si han entendido esto y sirven a Dios con todo su corazón. Muchos quieren las bendiciones que experimentan los siervos de Dios pero no quieren vivir sus vidas, porque son vidas de sacrificio, auto negación, renuncia y constante lucha.
Por el contrario, Pablo anima a Timoteo a participar de los padecimientos, las aflicciones por el evangelio. Y debe hacerlo “segun el poder de Dios”. Solo el Señor por medio de su Espiritu puede darnos poder para cambiar nuestras mentes y disponernos a servir sin tomar en cuenta los padecimientos.
Pablo le hace recordar verdades maravillosas a Timoteo que tu y yo debemos tener siempre en cuenta:
Dios nos salvó de nuestros pecados y de la condenación del infierno, no para que vivamos una vida egoista o distraida, sino para que vivamos por completo para El
Dios nos llamó con llamamiento santo, para que nos parezcamos cada vez mas a El y sirvamos a sus propositos con gozo y poder como lo hizo Cristo en sus dias en la tierra
Dios nos dio su gracia para el cumplimiento de sus propositos en Cristo Jesús antes del cumplimiento de los siglos. No hay nada que nos aparte del amor de Dios y de su gracia infinita.
Dios nos dio a su Hijo Jesucristo como Salvador y Señor, quien quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.
Pablo creyó en todo esto: el fue salvado y fue llamado como predicador, apostol y maestro de los gentiles. Por ello, el vivió en el poder del Espiritu de Dios, manteniendo avivado su corazón y se mantuvo fiel a Cristo. Lo hizo y no se avergonzó de ello porque Pablo sabia a quien habia creído.
Pablo conocía a Dios. Sabía a quien amaba y a quien servía.
Pablo sabía que Dios es poderoso para guardarnos, bendecirnos y utilizarnos.
Pablo sabía que era la recompensa que le esperaba al final de su carrera.

Aplicaciones para la vida

Hermano, Dios quiere que vivamos con un corazón encendido por el Señor y por su obra.
Para ello, preocupemonos por tener bases fuertes en la Palabra de Dios y en las disciplinas espirituales.
Asimismo, recuerda lo que Dios hizo en tu vida: El te salvó y te ha llamado a servirle con todo su corazón.
Por lo tanto, esfuerzate y aviva tu servicio al Señor. No te averguences, ni te canses, ni te distraigas de lo que Dios te ha llamado, porque El es fiel y poderoso para guardar tu deposito para aquel dia final en el que los siervos fieles del Señor recibirán la recompensa por su amor y servicio a El.
Oremos al Señor
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