Cristo, por juramento, es Fiador de un Mejor Pacto.
Edgar Ismael Barajas Alvarez
Predicando Hebreos • Sermon • Submitted • Presented
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· 10 viewsDios nos ha hablado por el Hijo quien es heredero y Rey para siempre y nos ha salvado. Es Superior a los ángeles pues es honrado por Dios como heredero y tiene un mensaje superior al de ellos, por lo mismo una advertencia más severa a descuidar esta Salvación tan grande. Y un Sumo Sacerdote Superior quien nos ha abierto un camino y acceso al Padre.
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Lectura Bíblica
Lectura Bíblica
21 ¿Es entonces la ley contraria a las promesas de Dios? ¡De ningún modo! Porque si se hubiera dado una ley capaz de impartir vida, entonces la justicia ciertamente hubiera dependido de la ley.
22 Pero la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuera dada a todos los que creen.
23 Antes de venir la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada.
24 De manera que la ley ha venido a ser nuestro guía para conducirnos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe.
25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo el guía.
26 Pues todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús.
Cristo, por juramento, es Fiador de un Mejor Pacto
Cristo, por juramento, es Fiador de un Mejor Pacto
[Hebreos 7.18-28]
18 Porque ciertamente, queda anulado el mandamiento anterior por ser débil e inútil
19 (pues la ley nada hizo perfecto), y se introduce una mejor esperanza, mediante la cual nos acercamos a Dios.
20 Y por cuanto no fue sin juramento,
21 pues en verdad ellos llegaron a ser sacerdotes sin juramento, pero Él, por un juramento del que Le dijo: «El Señor ha jurado Y no cambiará: “Tú eres sacerdote para siempre”».
22 Por eso, Jesús ha venido a ser fiador de un mejor pacto.
23 Los sacerdotes anteriores eran más numerosos porque la muerte les impedía continuar,
24 pero Jesús conserva Su sacerdocio inmutable puesto que permanece para siempre.
25 Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
26 Porque convenía que tuviéramos tal Sumo Sacerdote: santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores, y exaltado más allá de los cielos,
27 que no necesita, como aquellos sumos sacerdotes, ofrecer sacrificios diariamente, primero por sus propios pecados y después por los pecados del pueblo. Porque esto Jesús lo hizo una vez para siempre, cuando Él mismo se ofreció.
28 Porque la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles, pero la palabra del juramento, que vino después de la ley, designa al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Introducción
Introducción
Un Fiador:
«empeñar»,
Una persona de medios suficientes que ofrece sus pertenencias, su libertad o a menudo su vida como una garantía de que otra persona cumplirá con determinadas especificaciones o requisitos; en el contexto de la deuda financiera.
En nuestro caso, se refiere a una deuda moral, o deuda legal.
Jesucristo se convierte en el “Fiador” esto es, quien garantiza el pago de nuestra deuda delante de Dios.
Comparado con el Antiguo “mandamiento o Ley” tenemos ahora:
I. Una Mejor Esperanza
I. Una Mejor Esperanza
18 Porque ciertamente, queda anulado el mandamiento anterior por ser débil e inútil
19 (pues la ley nada hizo perfecto), y se introduce una mejor esperanza, mediante la cual nos acercamos a Dios.
Si existe un Nuevo Pacto, éste anula al anterior.
A. Anular:
A. Anular:
Compendio del diccionario teológico del Nuevo Testamento - Kittel ἀθετέω, ἀθέτησις
significa «considerar nada», «hacer a un lado», «considerar inválido», y en pasiva «ser quitado», «romper con».
En comparación con e la Ley, la obra de Cristo es Superior.
Este Nuevo y Mejor Pacto, trae una Mejor Esperanza y lo nuevo y mejor anula lo anterior.
Se anula porque era temporal, y estaba puesta para llevar a cabo una función, no era el fin en sí misma. Mientras que el mandamiento (la Ley) es considerada “débil e inútil” (no porque sea mala, sino porque la Ley no puede transformar el corazón de nadie).
23 Antes de venir la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada.
24 De manera que la ley ha venido a ser nuestro guía para conducirnos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe.
25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo el guía.
Ser débil, se refiere a algo sin poder, frágil, o “de tobillos tambaleantes.”
Ser inútil, se refiere a algo “ineficaz, sin provecho o sin beneficio.”
Pablo dice acerca de estos conceptos también en Gálatas:
3 Así también nosotros, mientras éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre bajo las cosas elementales del mundo.
4 Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,
5 a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción de hijos.
6 Y porque ustedes son hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, clamando: «¡Abba! ¡Padre!»
7 Por tanto, ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.
8 Pero en aquel tiempo, cuando ustedes no conocían a Dios, eran siervos de los que por naturaleza no son dioses.
9 Pero ahora que conocen a Dios, o más bien, que son conocidos por Dios, ¿cómo es que se vuelven otra vez a las cosas débiles, inútiles y elementales, a las cuales desean volver a estar esclavizados de nuevo?
La ley no puede perfeccionar a nadie, la ley nos condena, nos hace esclavos. Aunque la ley no tiene la capacidad para transformarnos, no deja de ser un reflejo del carácter de Dios, como dice Pablo:
12 Así que la ley es santa, y el mandamiento es santo, justo y bueno.
Solo que sin el poder para efectuar la transformación gloriosa de los hijos de Dios. Y por eso es que vino Cristo, a anular esta servidumbre, esta esclavitud y esta condenación por causa de nuestra naturaleza pecaminosa que nunca logrará conformarse a la Ley de Dios.
Tenemos entonces una mejor esperanza, porque mientras que la ley no nos da mas que una opción:
4 ”Habrán de cumplir Mis leyes y guardarán Mis estatutos para vivir según ellos. Yo soy el Señor su Dios.
5 ”Por tanto, guardarán Mis estatutos y Mis leyes, por los cuales el hombre vivirá si los cumple. Yo soy el Señor.
Si este pacto es así, nadie, nunca podrá acercarse a Dios.
Pero, dice el texto que tenemos “mejor esperanza” (Elpidio = Esperanza) mediante la cual nos acercamos a Dios.
Esta esperanza, para el mundo judío se centraba en “el Mesías” lo cual se ve reflejado en:
II. Un Mejor Pacto
II. Un Mejor Pacto
(He 7.20-25)
Esta Mejor Esperanza está basada en un Nuevo Pacto, el cual anula al anterior.
Dios Padre ha jurado a Abraham, no por uno más alto que Él, sino por Él mismo, elevando la promesa a algo Superior: “Un Juramento” (v.20)
20 Y por cuanto no fue sin juramento,
21 pues en verdad ellos llegaron a ser sacerdotes sin juramento, pero Él, por un juramento del que Le dijo: «El Señor ha jurado Y no cambiará: “Tú eres sacerdote para siempre”».
Y los sacerdotes Levíticos tenían un encargo perpetuo, de acuerdo a la Ley (que ya dijimos que fue un Antiguo Mandamiento que ha sido anulado por el nuevo) Jesús fue designado Sacerdote por un juramento de parte de Dios.
Simon Kistemaker - Comentario de Hebreos 1. Por medio de un juramento (7:20–22)
Una ley puede ser anulada; pero el juramento dura para siempre.
Y este Juramento implica “garantía” esta garantía se refiere a Cristo, quien es igual al Padre y garantiza el pago completo, una vez y para siempre de la deuda por el pecado.
22 Por eso, Jesús ha venido a ser fiador de un mejor pacto.
Jesús permanece como Sacerdote a perpetuidad (He 7.3) (según el orden de Melquisedec) no como los sacerdotes levitas que morían y esto les impedía continuar.
Jesús, al igual que el Padre posee el atributo de inmutabilidad. Y por lo tanto, el juramento de Dios es que es Sacerdote para siempre, por lo tanto, posee un oficio permanente (Intercesor). Y también es Poderoso como Dios y capaz de salvar por medio de Él, como dijimos la semana pasada, basado en el poder de una “vida indestructible”
23 Los sacerdotes anteriores eran más numerosos porque la muerte les impedía continuar,
24 pero Jesús conserva Su sacerdocio inmutable puesto que permanece para siempre.
25 Por lo cual Él también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de Él se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
Jesús es el camino a Dios, es intercesor, y sólo los que se acercan por medio de Él, pueden acceder a Dios el Padre. Y siempre tendrán en Cristo un mediador, un Intercesor para seguir recibiendo el perdón diariamente.
Concluimos que, el oficio de Jesús incluye:
III. Una Mejor Ofrenda
III. Una Mejor Ofrenda
26 Porque convenía que tuviéramos tal Sumo Sacerdote: santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores, y exaltado más allá de los cielos,
27 que no necesita, como aquellos sumos sacerdotes, ofrecer sacrificios diariamente, primero por sus propios pecados y después por los pecados del pueblo. Porque esto Jesús lo hizo una vez para siempre, cuando Él mismo se ofreció.
28 Porque la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles, pero la palabra del juramento, que vino después de la ley, designa al Hijo, hecho perfecto para siempre.
Siguen saliendo los atributos de Dios el Hijo:
A. Santo
A. Santo
Inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y exaltado más allá de los cielos.
Santo se refiere a “sagrado, apartado del pecado, puro”
Inocente tiene que ver con “sin maldad”
Inmaculado es “sin mancha”
Distanciado del mal.
nuestro Sumo Sacerdote es santo, cultualmente sin defecto, y moralmente inocente. Esos últimos atributos denotan su majestad.
B. Exaltado
B. Exaltado
¡Exaltado! que es Elevado, Altísimo, Sublime.
Cristo es el Dios Altísimo, y es también el Sumo Sacerdote (el más alto Sacerdote que se presenta por nosotros no en un templo terrenal, sino ¡en el mismo trono de Dios!
Cristo tiene la Capacidad, la Autoridad, y la Excelencia para subir al lugar más elevado, el Trono de Dios y presentarse como Intercesor ante Dios.
Este Sumo Sacerdote no es como los demás, (v. 27-28) que son pecadores, malvados, manchados por el pecado y “bajos” y que primero presentan ofrendas por sí mismos porque han fallado y después pueden presentarse ante Dios como limpios (aunque no plenamente)
Jesús, nuestro Sumo Sacerdote presentó una Mejor Ofrenda: ¡A Sí mismo!
El Valioso Hijo de Dios, el Eterno, Santo, Justo, Glorioso Señor de señores y Rey de reyes tomó tu lugar y mi lugar en la cruz para reconciliarnos con Dios.
Él fue designado no por ley, sino por Juramento de Dios el Padre, porque es Perfecto para siempre.
¡Aleluya!
