LIBERACIÓN ESPIRITUAL

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INTRODUCCIÓN

Este día estamos concluyendo con la serie sobre la Libertad Cristiana. En el principio de la Creación fuimos creados libres, con plena comunión con Dios, y con pleno señorío sobre toda la naturaleza.
Génesis 1:27–28 RVR60
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Pero por haber escuchado el engaño del diablo, el ser humano cayó atrapado en la esclavitud del pecado, bajo el gobierno del príncipe de las tinieblas. El primer crimen nos ilustra de modo trágico ese hecho (Genesis 4:8), del modo toda la historia de la humanidad, completamente en rebeldía ante Dios, y cosechando los frutos de haberse apartado de Dios.
Efesios 2:1–2 RVR60
Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
El alma del ser humano ha estado gimiendo por su liberación de esa esclavitud, pero nunca lo pudo hacer. La ley dada a través de Moisés apenas fue un ayo, un cuidante, hasta que viniese el Libertador, Jesucristo, el Hijo Unigénito de Dios.
Juan 3:16–18 RVR60
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

1.   CRISTO EL LIBERTADOR

Colosenses 1:12–14 RVR60
con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

1.1 Él nos ha librado (1:13a)

La palabra librar significa rescatar del peligro. Pero esta liberación implicaba algo más: fuimos librados de la potestad de Satanás y de los poderes de las tinieblas.

1.2 Él nos ha trasladado (1:13b)

Esta palabra trasladar se usó para describir la deportación de una población de un país a otro. La historia registra el hecho de que Antíoco el Grande deportó por lo menos 2000 judíos de Babilonia a Colosas. Los caudillos terrenales transportaban a gente derrotada, pero Cristo Jesús transporta vencedores. El Señor no nos libró de la esclavitud para luego dejarnos vagar sin rumbo. Él nos transportó hasta su propio reino de luz y nos hizo vencedores sobre el reino de las tinieblas de Satanás.
La frase “su amado Hijo” puede traducirse el Hijo de su amor. En el bautismo y la transfiguración de Jesucristo, el Padre declaró que Jesús era su “Hijo amado” (Mateo 3:17; 17:5). Este hecho debe hacernos recordar el precio que el Padre pagó al dar a su Hijo por nosotros. Esto también nos recuerda que su reino es un reino de amor, así como de luz.

1.3 Él nos ha redimido (1:14a)

Esta palabra redimir significa exonerar a un prisionero del pago del rescate. Por su muerte y resurrección, Jesús cumplió con las demandas sagradas de la ley de Dios. Satanás procura acusarnos y aprisionarnos porque sabe que somos culpables de quebrantar la ley de Dios. Pero el rescate ya fue pagado en el Calvario, y a través de la fe en Jesucristo hemos sido libertados.

1.4 Él nos ha perdonado (1:14b)

La redención y el perdón van juntos (Efesios 1:7). La palabra que se traduce como perdón significa enviar fuera o cancelar una deuda. Cristo no sólo nos ha liberado y trasladado a un nuevo reino, sino que ha cancelado toda deuda para que no seamos esclavizados nuevamente. ¡Satanás no puede encontrar nada en los registros para acusarnos!
Nadie más que Jesucristo podía redimirnos, perdonarnos, trasladarnos del reino de Satanás al reino de Dios—y hacerlo completamente por gracia. La frase “por su sangre” nos recuerda el costo de nuestra salvación. Moisés y los israelitas sólo tuvieron que derramar la sangre de un cordero para ser librados de Egipto. Pero Jesús tuvo que derramar su propia sangre para rescatarnos del pecado.

2.   COMISIONADOS PARA LIBERAR

Satanás es un ser real, espiritual e invisible. Pero sus manifestaciones son visibles en la vida de muchas personas a través de los efectos destructivos y devastadores que ocasiona.
En todos los siglos la presencia del diablo se ha dejado sentir, a través de la opresión de los vicios y pecados, ataduras de maldición y aun posesiones satánicas en hombres y mujeres. La hechicería, la brujería, el culto a los muertos, la hipnosis, la magia, la adivinación, los encantamientos, las agorerías, son todos productos del infierno para someter a los seres humanos al dominio de Satanás.
La Biblia habla de la existencia de fuerzas espirituales malignas y de cómo Jesús tiene poder sobre ellas. La liberación espiritual puede implicar ser liberado de influencias demoníacas o patrones de comportamiento negativos.
En los tiempos actuales, vemos un crecimiento del ocultismo. El diablo sabe que le queda poco tiempo y multiplica su accionar.
Lucas 4:18–19 RVR60
El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.
Y en la Gran Comisión, Jesucristo nos ha encargado que oremos por liberación de personas que sufren opresión del diablo.
Marcos 16:15–18 RVR60
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.

3.   MITOS SOBRE LIBERACIÓN DE DEMONIOS

El Prof. Charles H. Kraft del Fuller Theological Seminary, en su libro La Guía Evangélica para la Guerra Espiritual, menciona algunos mitos o ideas comunes pero inexactas, sobre la posesión y liberación de demonios.
•         La liberación siempre conlleva una gran pelea
•         La demonización es simplemente una enfermedad psicológica
•         Los que tienen demonios son culpables de rebelión espiritual
•         Los problemas pueden ser demoníacos o psicológicos
•         Todos los problemas emocionales son causados por demonios
•         Solo aquellos con dones especiales pueden expulsar demonios
•         La demonización es poco común en países de Occidente
•         Los endemoniados hablan con otra voz
•         Las voces internas son evidencia segura de un espíritu demoníaco
Todo esto es desconocimiento del poder y autoridad que tiene todo creyente nacido de nuevo, convertido y sellado con el Espíritu Santo. La iglesia tiene hoy la misma autoridad y poder que fueron dados a los apóstoles, porque es apostólica y está fundada sobre el fundamento de los apóstoles
Hechos de los Apóstoles 1:8 RVR60
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
En el reciente Retiro Hispano de las Iglesias Alianza del Distrito en la segunda semana de Julio 2025 que se realizó en Chico, CA todos los pastores tuvimos un Entrenamiento de Liberación, con el objetivo que todos los creyentes tengan una mejor comprensión de la batalla espiritual en la que vivimos diariamente como seguidores de Jesús, y para estar seguros de contar con la autoridad en Cristo.

4.   CONDICIONES PARA SU APLICACIÓN

2 Corintios 3:17–18 RVR60
Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.
Cuando nos sometemos plenamente a Dios llegamos a reflejar la imagen de Cristo en nuestro ser. Entonces el diablo huirá de nosotros.
Santiago 4:7–8 RVR60
Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones.
Veamos a Nuestro Señor Jesucristo, que siempre estaba preparado. En el ejemplo de la sanidad a un muchacho lunático vemos como lo hizo. Tengamos presente que Jesús había subido al monte a orar con Pedro, Juan y Jacobo, y mientras oraba se transfiguró delante de ellos. Al siguiente día, al bajar del monte se les acercó una multitud. Un hombre se arrodilló delante de Él, diciendo:
Mateo 17:15–18 RVR60
Señor, ten misericordia de mi hijo, que es lunático, y padece muchísimo; porque muchas veces cae en el fuego, y muchas en el agua. Y lo he traído a tus discípulos, pero no le han podido sanar. Respondiendo Jesús, dijo: ¡Oh generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo acá. Y reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquella hora.
Recordemos que tanto los apóstoles Pablo, Pedro, Felipe el evangelista, echaron fuera demonios, estando en comunión constante con Dios.
Mateo 17:19–21 RVR60
Viniendo entonces los discípulos a Jesús, aparte, dijeron: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno.
Es decir que necesitamos tener la llenura permanente del Espíritu Santo, la cual no ocurre en un solo evento, como algunos lo entienden, sino que cada día debamos buscar esa llenura en plena comunión con el Espíritu Santo a través de la oración, la lectura de la Palabra y las alabanzas a Dios.
Efesios 5:17–20 RVR60
Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor. No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

CONCLUSIÓN

Como hijos de Dios, los creyentes ya gozamos de la libertad que Cristo nos ha dado. Su palabra nos da seguridad.
1 Juan 5:18–19 RVR60
Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.
Querido hermano, hermana, ¿puedes agradecer hoy de todo tu corazón por haber sido liberado de la esclavitud del pecado? ¿Deseas tener desde hoy la seguridad de esa libertad gloriosa de los hijos de Dios?
Pero si aun sientes resentimiento, amargura en tu corazón, falta de paz, falta de perdón, y aun caes en murmuración, celos y envidias, entonces es necesario que te examines cada rincón de tu alma.
Salmo 139:23–24 RVR60
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.
Hoy es el momento que rindas todo tu ser a Cristo. No lo dejes pasar, pues tal vez no haya mañana.
2 Corintios 6:2 RVR60
Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, Y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación.
Solo ora conmigo: “Señor perdóname todo mi pecado, toda mi rebeldía, sé que has muerto en la cruz por mí, y que tu sangre me ha comprado la redención y libertad. Hoy te acepto como Señor y Salvador. Quiero vivir esa libertad gloriosa de los hijos de Dios.”
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