¿La iglesia local perfecta?

La iglesia local y sus prácticas  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Una serie de predicaciones que apuntan a valorar la iglesia local y enseñanzas teológicas que apuntan al desarrollo de ésta

Notes
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Introducción.
Antes de comenzar con el tema central de esta predicación es necesario, aunque sea brevemente, hablar del fundamento de la iglesia.
Mateo 16:13–18 RVR60
13 Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? 14 Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. 15 El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? 16 Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. 17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. 18 Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Hechos 19:32, 39, 41
El fundamento de la iglesia es Cristo (la roca) Toda edificación es tan fuerte como el fundamento que la sostiene Ef. 2.19-20
El fundamento y el resto del edificio están estrechamente vinculados. “edificaré mi iglesia” Son inseparables, es el “cuerpo de Cristo” donde Él es la cabeza. No se puede separar el cuerpo de la cabeza. La iglesia no puede estar separada de Cristo. No se entienden frases como “Quiero seguir a Cristo, quiero conocerle mas, serle fiel pero no quiero tener nada que ver con la iglesia”
Cristo es quien edifica la iglesia “yo edificaré” Cristo es quien edifica la Iglesia, y al igual que en cualquier construcción, debe seguirse un plan. En la edificación de un edificio común, los constructores deben seguir estrictamente los planos; de lo contrario, la construcción corre un serio riesgo de quedar mal, incluso de manera catastrófica. De modo similar, en la edificación de la Iglesia, el plan de Cristo es fundamental para asegurar una construcción sólida y sin fallas.
En 1981 ocurrio una tragedia en el Hyatt Regency en Kansas donde fallecieron 114 personas todo por modificaciones de última hora en la costrucción.
Por eso es necesario construir de acuerdo al plan que Dios diseñó para la iglesia local. Los hombres no son los que deciden que es lo que la iglesia debe hacer, sino que Dios
Una adaptación de una ilustración
- Según un joven creyente que andaba buscando una iglesia, decidió llamar al apóstol Pablo.
—¿Pablo?
—Sí.
—¿El apóstol?
—Sí, el que habla.
—Bueno, hermano, es que quería su consejo. Sé que conoce muchas iglesias y las ha visitado, pues creo que podría decirme cuál es la iglesia perfecta donde congregarme. Necesito de su ayuda, hermano. ¿Me podría informar de las iglesias que ha visto?
—Tienes la iglesia de Corinto. Pero ¿sabes qué? Compiten mucho entre ellos: "Yo soy de Apolos, yo de Cefas". También hay celos, divisiones, incluso fornicación he visto ahí, y peleas que llevan a los juzgados en vez de resolverlo entre ellos.
—También tienes la de Éfeso. Empezó muy bien, fundada en la Palabra, pero últimamente muchas personas están sin amor.
—También está la de Tesalónica. Pero hay algunos que andan desordenadamente, que no les gusta trabajar, que pierden el tiempo metiéndose en lo ajeno.
—¡Uf, Pablo, qué cosas! ¿Qué me dices de otras?
—La de Filipos: casi perfecta, si no fuera por Evodia y Síntique, que se la pasan peleando y echándose habladas, y la iglesia toma partido por una y por otra.
—Colosas: Problemas doctrinales; están adorando a los ángeles.
—¡Uf, Pablo, me voy a ir a la de Galacia!
—Bien, pero espera, déjame te digo algo de Galacia. Se muerden los unos a los otros, mucha religiosidad para cubrir su carnalidad.
—¡Pablo, ayúdame! Ayer hablé con el apóstol Juan y me explicó que en Tiatira son demasiado tolerantes; en Laodicea son muy tibios; en Pérgamo hay doctrinas extrañas; y en Jerusalén hay prejuicios hacia los gentiles. Y yo no puedo ir a Jerusalén porque soy gentil.
—¡Ay, amigo mío! ¿Desde dónde me llamas?
—Desde la Lo espejo, Santiago.
—¿Y dónde te congregas en Santiago?
—En la iglesia bíblica Paz.
—Pues quédate ahí, hombre, quédate ahí.
—¿Es que esa es la iglesia perfecta?
—No, es que esa no la he visitado aún.
Si Pablo viniera aquí, también tendría que decir algo de nosotros. TENEMOS QUE SER REALISTAS.
Las iglesias locales son congregaciones de hombres y mujeres, niños y jóvenes pecadores, que dejan atrás su vida pasada, que se esfuerzan juntos en caminar en Santidad, sujetándose a la Palabra, guiados por el Espíritu. Aquí no encontraremos esa iglesia perfecta, porque aún estamos en este cuerpo de carne y seguimos luchando con nuestras pasiones y pecados. Pero Dios nos manda, que formemos parte de una.​
¿Por qué debemos ser parte de una iglesia local?

2 Razones por las que debemos ser parte de una iglesia local

1. Es bíblico y necesario

1 Corintios 12:12 RVR60
12 Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
Romanos 12:4–5 RVR60
4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
La iglesia es la asamblea o congregación de los santos, de aquellos que han sido salvos, perdonados, amados y adoptados por la sangre de Cristo. Aquí es donde vivimos las verdades del Evangelio; aquí es donde nos desarrollamos como Hijos de Dios. Esto requiere comunidad, cercanía, intimidad. Pero para lograr esto es indispensable tener:
Contacto personal
Es verdad que el creyente está unido al cuerpo universal, al cuerpo del Señor. Sin embargo, lo que leemos con respecto al Cuerpo (donde Cristo es la cabeza Col. 1.17-18) solo puede ser una realidad cuando estamos cerca unos de otros. Ser miembros proviene de esta base bíblica y señala que la manera para:
servirse, amarse y desarrollar sus dones y talentos es en la iglesia local, porque se tienen cerca.
Requiere contacto personal, no podemos ser iglesia si estamos solos. La experiencia de la vida cristiana es en comunidad, y fuera de la comunidad-iglesia no se puede experimentar la vida cristiana en plenitud.
Restaurar al caido Gal. 6.1; Amarnos con amor fraternal Romanos 12:10; Soportarnos Efesios 4.2; Animarse y edificarse 1 Tes. 5.11; Servir a los hermanos Gal. 5.13; Ayudar a llevar las cargas Gal. 6.2; enseñar Col. 3.16; pedirle a Dios acerca de otros Sant. 5.16
Tiempo atrás, estabamos junto con otros hermanos predicando el evangelio en la plaza, entonces nos encontramos con alguien que nos contó que era un hermano en Cristo que había sufrido un problema en su iglesia local y salió de la iglesia y por eso llevaba algún tiempo sin congregarse. Sin embargo me decía que no estaba apurado en encontrar iglesia porque se mantenía por medio de estudios que ecuchaba en la radio, leyendo la biblia y predicaciones de las redes sociales.
Tristemente esto personalmente lo he escuchado mas de una vez.
No te debes engañar hermano, ni permitas que otros te engañen, es voluntad de Dios que quienes manifiestan haber creído, haber sido salvados por fe, sean parte de una iglesia local.
Muerte de esteban y persecución contra la iglesia Hechos 7. 59-8.1. Podríamos admitir que estas circunstancias y pensando muy humanamente sería entendible y “justificable” el no ser parte de una iglesia local y vivir mi fe en soledad para evitar la persecución, los maltratos y hasta peligros de muerte. ¿Entonces que hicieron estos hermanos?
Se conforma la iglesia en Antioquía Hech. 11.19-26 Estos hermanos fundaron la iglesia de Antioquía, una iglesia fundamental para la obra misionera, pues, desde aquí fueron enviados Pablo y Bernabé a su primer viaje misionero. Una iglesia de un testimonio increible, pues, en esta iglesia fue la primera vez que a los seguidores del “camino” se les llamó cristianos, es decir, pequeños cristos
La motivación de un creyente sin iglesia puede ser egoismo, puede ser dolor, puede ser frustración, miedo pero no ser parte de una iglesia local no puede estar fundamentado por el amor al Señor y su palabra.
una persona no puede decir que ama a Dios y a la vez no es parte de una iglesia local sería equivalente a decir:
“Soy un fanático del fútbol, pero nunca veo partidos ni conozco a ningún jugador”
“Soy un gran nadador, pero le tengo pánico al agua y nunca me meto a una piscina."
"Tengo el matrimonio perfecto: ¡cada uno vive en un continente distinto y solo nos comunicamos por memes!"
Recientemente vi la ceremonia de encomendación de una matrimonio al pais de Francia, cuando le preguntaron a la esposa que es lo que mas extrañaria del país que dejaba ella dijo: “nunca había pertenecido a una iglesia como esta, los hemanos están motivados y contentos en el servicio, Se predica la palabra, hay amor. Lo que mas extrañaría sería su iglesia.
Cualquiera de nosotros puede decir: "Yo pertenezco a la iglesia universal". Sí, pero si digo: "Soy universitario" y no voy a ninguna universidad, estoy equivocado. La iglesia es algo Divino, la iglesia es la esposa de Cristo.
Hebreos 13:17 RVR60
17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.
¿A qué pastores se refiere? hay algunos que tienen muchos pastores, tienen al pastor que escucha en la radio, a los pastores de youtube, a los de la televisón, a los que dejan sus mensajes por redes sociales. cual es el problema de esta practica. Primero, el texto se refiere a la iglesia local y segundo, ninguno de ellos vela por vuestras almas. Y es necesario que pastoreen nuestras almas.
"Voy a la iglesia" es una frase que está mal empleada en el cristianismo actual. Vamos al cine, vamos al supermercado, vamos a la escuela; pero somos iglesia. Somos parte de, somos miembros del cuerpo de Cristo y es bíblico y necesario estar unido a una iglesia local.

2. Es bueno para nosotros

Efesios 2:19–20 RVR60
19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos, y miembros de la familia de Dios,20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo,

La palabra extranjero y advenedizo

La palabra "extranjero" (Xenos) se refiere a alguien que no pertenece a la nación (Extraño), y "advenedizo"(Paroikos) a alguien cercano pero que no está dentro (“residente temporal” LBLA lo traduce como "extraño", NTV como "desconocidos"). Sin embargo, Efesios nos dice que somos conciudadanos de los santos, es decir, pertenecemos, al igual que otros, a una nación de santos. Más aún, somos miembros de la familia de Dios. Esto es algo bueno. No podríamos gozar de los beneficios si no pertenecemos a esa nación. Un extranjero en un país no tiene los mismos beneficios o derechos que un ciudadano. En tu familia, yo no tendría los mismos privilegios o responsabilidades que tu hijo o tu nieto, pero si yo perteneciera a tu familia, sí los tendría.
Nuestra visión como personas no debe ser la de huérfanos, sino la de hermanos comprometidos a cuidar y proclamar el reino de los cielos.
En iglesias de 30,000 o 40,000 personas, puedes entrar, sentarte y pasar desapercibido; nadie te pregunta "¿Cómo estás?", "¿Cómo te ha ido en la semana?" o "¿No te vi la semana pasada?". Necesitamos romper con el anonimato. Necesitamos la oración, la exhortación, el consuelo, el ánimo mutuo, la reconciliación, el perdón, el servicio y el amor entre nosotros. Dios diseñó esto como un organismo vivo y bueno.

Recibir y Dar

En Israel, hay dos cuerpos de agua muy conocidos. El Mar de Galilea, alimentado por el río Jordán, recibe agua y también la da, por lo que hay peces y vida a su alrededor. Más adelante, está el Mar Muerto, que recibe agua continuamente, pero no da nada; no hay algas ni vida en él debido a su alta concentración de sal. Esta ilustración muestra los tipos de personas que pueden llegar a una iglesia: una puede ser un miembro que recibe y da, que tiene vida, mientras que la otra solo recibe y recibe, pero nunca da vida ni nada.
Si el Evangelio que crees es el que está escrito en la Biblia, entonces ese Evangelio te impulsa a ser miembro de la familia, no solo a estar cerca como un advenedizo, sino a pertenecer verdaderamente a esta familia.
La cultura occidental nos ha inculcado la idea de que no necesitamos a nadie más que a nuestro teléfono. Antiguamente, la vida nos obligaba a saludar, a conocer a las personas, a acercarnos a otros. Ahora nos hemos vuelto más egoístas, y eso no es bueno.
Cuando uno es pequeño, puede tener miedo de varias cosas en el exterior, y cuando tiene que buscar un lugar de seguridad, busca..., no la casa del vecino, o refugiarse en una comisaría, aunque pareciera un lugar muy seguro, sino en la propia casa. Porque ahí está la familia
La iglesia local es ese refugio seguro que Dios proveyó como algo bueno para orar juntos, para protegernos de malas enseñanzas, para ayudarnos, cuidarnos y guiarnos.

Conclusión

La Orquesta Silente

Imagina una magnífica orquesta. Cada instrumento, desde el imponente contrabajo hasta la delicada flauta, tiene un papel único. Hay violines que cantan la melodía principal, cellos que aportan profundidad, y percusionistas que marcan el ritmo y la emoción. Cuando tocan juntos, bajo la dirección del conductor, crean una sinfonía hermosa y poderosa, una armonía que llena el espacio y conmueve el alma. Cada nota, cada instrumento, es fundamental para la riqueza del sonido final.
Ahora, piensa en esa orquesta, pero con un detalle crucial: un atril vacío. En el lugar donde debería estar el chelista principal, solo hay un silencio hueco. O quizá, el flautista no llegó, y hay una melodía que simplemente no puede completarse. Aunque el resto de la orquesta toque con todo su talento, siempre habrá una nota que falta, una armonía incompleta, una resonancia ausente. El sonido no es el mismo; hay una carencia palpable que solo se hace evidente por su ausencia. Los demás músicos deben ajustar su sonido, esforzarse más para llenar el vacío, o simplemente aceptar que la pieza nunca sonará como debería.

La Familia como Nuestra Orquesta

Nuestra familia es como esa orquesta. Cada miembro, sea padre, madre, hijo, hermano, abuelo, es un instrumento vital. Cada uno aporta su propia "nota": su personalidad, su apoyo, su amor, sus consejos, sus risas, su consuelo, su historia. Cuando la familia está unida y funciona en armonía, se crea una sinfonía de apoyo, identidad y pertenencia. Es la base que nos da la melodía de la vida, el ritmo en los desafíos y la armonía en la celebración.
Sin embargo, cuando un miembro de esa orquesta familiar falta —ya sea por pérdida, distanciamiento, o porque nunca estuvo— ese atril vacío se hace dolorosamente evidente. No solo sentimos la ausencia de ese "instrumento" específico, sino que toda la "música" de nuestra vida se ve alterada. La melodía principal puede sonar solitaria, la profundidad puede faltar, o el ritmo puede volverse incierto. Nos damos cuenta de la importancia de lo que teníamos (o de lo que debimos tener) precisamente por el vacío, el silencio y la disonancia que deja su partida o su ausencia. Es en esa carencia cuando verdaderamente comprendemos el valor irremplazable de cada "nota" y la sinfonía que solo una familia completa puede crear.
Es entonces cuando anhelamos esa armonía, esa voz que llenaba un espacio vital en nuestra propia sinfonía de vida.

Aplicación

Cuando recibiste a Cristo no te transformaste en un instrumento solitario, pasaste a formar parte de la orquesta de Dios, necesitas de otros para crear armonio y tus melodia son necesarias también.
La iglesia local es bíblica y necesaria y es buena para ti.
No debes pensar que vienes a la iglesia, sino, que eres parte de la iglesia
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