El Pan de Vida y la Salvación que Desciende del Cielo
El evangelio Segun Juan • Sermon • Submitted • Presented
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· 8 viewsprofundizar en el mensaje de Cristo como el Pan de Vida, y en la realidad de que la verdadera fe no depende del conocimiento humano, sino del llamamiento soberano y eficaz de Dios.
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Texto base: Juan 6:41–59
Continuamos con Juan 6 un tema revelador donde Jesús se presenta como el verdadero Pan que descendió del cielo.
Este capitulo nos ha llevado a analizar temas como el llamamiento eficaz recuerdan? es ese llamamiento irresistible que todo aquel que ha sido llamado por Dios para salvacion no se puede resistir y terminara haciendo la voluntad de Dios es su vida, y esto es siendo salvado ¿salvado de que? pues del infierno y la muerte eterna.
antes de eso para entender el llamamiento eficaz vivos el tema de la preestinacion, es imposible entender el llamamiento eficaz sin haber visto la predestinacion. Vimos comu un Dios absultamente soberano ha escogido algunos para ser salvos, esto no es por que lo merezcamos sino para su gloria manifiesta.
Esto ahora nos adentra en esta porcion de Juan 6 donde ahora vemos a Cristo que no está hablando con incrédulos ignorantes de la Ley, sino con judíos religiosos, conocedores de las Escrituras, hombres que probablemente podrían citar de memoria muchos pasajes del Antiguo Testamento. Están en la sinagoga, en un lugar de enseñanza, rodeados de sabiduría… y sin embargo, están murmurando contra Cristo.
Esto nos confronta directamente: ¿es posible tener conocimiento bíblico, popularidad religiosa, multitudes alrededor, y aún así no haber sido atraído por el Padre? El texto de hoy responde esa pregunta con claridad.
1. La fe no depende del conocimiento o la fama, sino del llamamiento eficaz de Dios (Juan 6:41–47)
1. La fe no depende del conocimiento o la fama, sino del llamamiento eficaz de Dios (Juan 6:41–47)
"Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo." (v.41)
Jesús está rodeado de líderes religiosos, hombres admirados, probablemente con muchos seguidores. La sinagoga estaba llena. Pero el problema no era de multitudes, ni de doctrina leída, ni de fama… el problema era del corazón.
Estas personas conocían las Escrituras, pero no veían a Cristo en ellas. Como dijo Jesús en Juan 5:39–40:
"Escudriñáis las Escrituras... y ellas son las que dan testimonio de mí; y no queréis venir a mí para que tengáis vida."
Hoy también corremos ese riesgo creer que por la fama, por su estética moderna, por sus seguidores en redes sociales por la cantidad de personas que lo aprueban o asisten a sus reuniones no es sinonimo de que sea un lugar donde Cristo sea la cabeza. Un ejemplo vemos las sinagogas de los maestros de la ley. ¿conocian la palabra? si ¿tenian practicas religiosas? si, ¿los seguian muchos? si, ¿eran influyentes y ricos? si, la gran mayoria si, entonces la pregunta es ¿que no tenian estos maestros de la ley? pues no tenian lo mas importante la revelacion de Cristo, esa que solo nos permite el Espiritu Santo quien opera en el corazon del creyente eficazmente para salvacion.
Le aseguro que usted si es creyente y si sigue los pasos de Jesus tiene mas riquezas, mas maravillas y muchas mas cosas que aquellos famosos que no tienen a Cristo en su corazon, por que al tenerlo a Cristo lo tenemos todo, si no tenemos la salvacion en Cristo todo absultamente todo es hojarasca que sera quemada y destruida
Entoces tambien podemos notar que el texto nos muestra que la verdadera bendición no está en la fama ni en la popularidad, sino en ser traído por el Padre a Cristo.
Juan 6 44 “Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere…”
La fe verdadera no nace del razonamiento humano ni del ambiente religioso. Nace del llamamiento eficaz de Dios, una obra soberana en el corazón que transforma la mente y el alma.
¿Considera que es inmadurez fijarse en la persona o el ambiente y no es Cristo?
B) Ahora veamos algo mas.
B) Ahora veamos algo mas.
Juan 6 43 No murmuren entre si.
Pero la pregunta es ¿que murmuraban? Leamos el versiculo Juan 6 42
Entonces, conocian a los padres y su infancia por lo que podemos asumir con cierto riesgo a equivocarnos que se trata de judios de Galilea y quizas mayores que Jesus, puede ser algo asi como unos 10 años, esto es solo algo que estamos asumiendo, solo comento esto con el deseo de que usted cuando vaya a los textos biblico pueda notar que todo absolutamente todo lo alli escrito nos va a llevar a contemplar mejor el texto, por ello lo mejor es siempre no dejar pasar por alto nada.
Muy bien ahora centremosnos en la palabra γογγύζω. (Gongizo) esta palabra se traduce como una queja, una critica, una protesta. Lo podemos notar aqui es que Jesus no se queja de que hablaban entre si algo que no conocian, lo que Jesus exhorta aqui es que ellos hablaban de poner en tela de juicio que el es Dios y los fariseos se considerban de alguna manera superiores a el.
¿Alguna usted ha medido que algo o a alaguien que es santo o biblico por su popularidad o conocimientos ?
Los fundadores del mormonismo, de los testigos de Jehova, de los adventistas y el papa los siguen millones de personas aun despues de muertos. ¿entonces por su popularidad habran sido salvos?
¿como uedes identificar la obra del Padre atrayéndote hacia el Hijo en tu propia vida? lee Mateo 3:8
Participación del Sacrificio – Juan 6:53–59
Participación del Sacrificio – Juan 6:53–59
Volvamos a leer Juan 6:53
Este pasaje ha sido uno de los más malinterpretados a lo largo de la historia de la Iglesia. Algunos han querido ver aquí una referencia directa a la Eucaristía o Cena del Señor en términos sacramentales o incluso transubstanciacionistas, como si Jesús estuviera enseñando que la salvación dependiera de consumir literalmente su carne y su sangre en la comunión.
Sin embargo, cuando interpretamos el texto en su contexto, y a la luz de todo el Evangelio de Juan, comprendemos que Jesús está utilizando una metáfora espiritual profunda para hablar de una unión vital con Él, una comunión permanente que solo puede tener el creyente regenerado.
A) Comer y beber como símbolos de fe salvadora
A) Comer y beber como símbolos de fe salvadora
En este pasaje, comer la carne y beber la sangre del Hijo del Hombre no es un acto físico ni sacramental, sino una expresión espiritual de apropiarse de Cristo por la fe.
Notemos:
En los versículos anteriores, Jesús ya había dicho que el que cree en Él tiene vida eterna Juan 6 47
Aquí, lo dice en otra forma: el que come su carne y bebe su sangre tiene vida eterna Juan 6 54
Esto indica que creer en Cristo y comer su carne/beber su sangre son dos formas paralelas de expresar lo mismo: recibir a Cristo plenamente, aceptar su sacrificio con fe viva y unirse a Él espiritualmente.
B) Simbolismo de comunión y sacrificio
B) Simbolismo de comunión y sacrificio
Jesús está anunciando que Él dará su carne y su sangre por la vida del mundo Juan 6 51. Está anticipando su muerte sustitutoria en la cruz, donde Él mismo se ofrecerá como sacrificio perfecto.
Participar de su carne y su sangre significa:
Reconocer que solo su sacrificio nos salva.
Descansar completamente en su obra redentora.
Vivir una relación diaria y dependiente de Él.
Esto no es un acto externo o ritual. Es un vínculo interno, vivo, personal, entre el creyente y su Redentor.
C) Aquí no hay espacio para una fe superficial
C) Aquí no hay espacio para una fe superficial
Esta enseñanza divide. Muchos no quisieron seguirlo después de oír estas palabras (Juan 6:60, 66). ¿Por qué? Porque no querían una fe que les exigiera rendirse por completo, depender cada día de Cristo y vivir unidos a Él como única fuente de vida.
Jesús no acepta seguidores de ocasión.
Él exige comunión, entrega, participación profunda y constante.
Aplicación personal
Aplicación personal
¿Cómo puedes vivir en comunión constante con Cristo?
Nutriéndote cada día de su Palabra, que es pan para el alma.
Mateo 4:4 – “No solo de pan vivirá el hombre…
Recordando continuamente su sacrificio, viviendo en gratitud, confesión y dependencia.
Gálatas 2:20 “…y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”)
Orando con sinceridad, buscando su rostro como el que busca pan en medio del hambre espiritual.
Participando en la comunión con otros creyentes, alimentándote también del cuerpo espiritual de Cristo, que es la iglesia, pero sin sustituir la comunión personal con Él.
3. Solo aquellos enseñados por Dios vienen a Cristo: revelación espiritual, no solo información bíblica (Juan 6:45)
3. Solo aquellos enseñados por Dios vienen a Cristo: revelación espiritual, no solo información bíblica (Juan 6:45)
“Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.” (Juan 6:45)
Este versículo es una joya teológica que no debemos pasar por alto. Aquí Jesús cita una promesa profética del Antiguo Testamento, en Isaías 54:13 Jeremias 31 34 Filipenses 3 15 1 Tes 4 9 1 Juan 2 27
¿Qué quiere decir Jesús con esto?
¿Qué quiere decir Jesús con esto?
Está afirmando que lo que está ocurriendo delante de sus oyentes es el cumplimiento de las promesas proféticas: aquellos que son verdaderamente enseñados por Dios —es decir, por el Padre a través del Espíritu Santo— vendrán a Él en fe.
Aclaración extremadamente importante
Aclaración extremadamente importante
El verbo “enseñar” aquí no se refiere simplemente a una clase de Biblia o a leer las Escrituras con entendimiento humano. Se refiere a una obra sobrenatural, interna y transformadora que solo Dios puede hacer en el corazón del hombre.
Este “ser enseñado por Dios” es una referencia a la regeneración y al ministerio iluminador del Espíritu Santo, que revela a Cristo en las Escrituras y convence al alma de su necesidad del Salvador.
Juan 3:3–8 – “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios… lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.”
La regeneración es obra soberana del Espíritu. Sin ella, no hay percepción espiritual.
Ezequiel 36:26–27 – “Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos…”.
Dios promete transformar el corazón, dando vida espiritual y obediencia.
1 Corintios 2:10–14 – “El hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura… pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu.”
Solo el Espíritu puede revelar lo espiritual, especialmente a Cristo.
2 Corintios 4:6 – “Porque Dios… es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.”
La fe nace cuando Dios ilumina el corazón con la gloria de Cristo.
Hechos 16:14 – “Y una mujer llamada Lidia… estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta…”
La obra de abrir el corazón a la verdad es totalmente divina.
Juan 14:26 – “Mas el Consolador, el Espíritu Santo… os enseñará todas las cosas…”
El Espíritu continúa el ministerio de enseñanza, revelando a Cristo.
1 Juan 2:27 – “La unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros… y así como la unción os ha enseñado, permaneced en él.”
La enseñanza interna del Espíritu guía al creyente en verdad.
Isaías 54:13 – “Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová…”
→ Texto citado por Jesús en Juan 6:45 como cumplimiento profético de la enseñanza divina.
Juan 16:13–14 – “Pero cuando venga el Espíritu de verdad… él me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber.”
El Espíritu enseña, guiando a Cristo y glorificándolo en el creyente.
Tito 3:5–6 – “Nos salvó… por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo…”
La regeneración y enseñanza espiritual son obra del Espíritu.
Por eso dice Jesús: “todo aquel que oyó al Padre y aprendió de él, viene a mí.”
Es decir, la enseñanza efectiva del Padre resulta en fe en el Hijo.
Contraste con los fariseos:
Contraste con los fariseos:
Este punto es particularmente provocador si consideramos a quiénes está hablando Jesús: a judíos religiosos, estudiosos de la Ley, conocedores del Antiguo Testamento, maestros en la sinagoga.
Podemos imaginar que algunos de ellos habrían memorizado porciones enteras de Isaías, incluyendo Isaías 54, pero no reconocían que Cristo estaba cumpliendo esa profecía delante de ellos.
¿Por qué? Porque no eran enseñados por Dios en el sentido espiritual. Habían recibido la letra, pero no el Espíritu.
Tenían la información, pero no la iluminación.
Tenían las Escrituras, pero no al Espíritu Santo que da vida.
“La letra mata, mas el Espíritu vivifica.” (2 Corintios 3:6)
Aquí es importante hacer una aclaración amorosa pero firme:
El problema de los fariseos no era que estudiaban las Escrituras, sino que lo hacían sin ser enseñados por Dios.
Estudiar la Palabra de Dios es algo glorioso, necesario, y profundamente transformador… cuando lo hacemos guiados por el Espíritu Santo y con el corazón regenerado.
No estamos diciendo que el estudio bíblico sea peligroso o que el conocimiento nos convierte en orgullosos. Lo que nos vuelve duros o hipócritas no es el conocimiento bíblico, sino el corazón no regenerado que usa ese conocimiento para exaltarse a sí mismo o para buscar fama o fortuna.
Por eso, como creyentes nacidos de nuevo, debemos estudiar con humildad, dependencia del Espíritu, oración y hambre de ver a Cristo en cada página.
La letra sola, sin el Espíritu, endurece.
Pero la Palabra, iluminada por el Espíritu, santifica, corrige, consuela y vivifica.
Conexión trinitaria: El Padre y el Espíritu conducen al Hijo
Conexión trinitaria: El Padre y el Espíritu conducen al Hijo
Este texto también es profundamente trinitario:
El Padre enseña, pero lo hace a través del Espíritu Santo.
Y el resultado de esa enseñanza es que el hombre viene al Hijo en fe.
Esta obra del Padre por el Espíritu no solo informa la mente, transforma el corazón. No solo da conocimiento, da vida.
¿Has confundido “saber de Dios” con “ser enseñado por Dios”?
¿Puedes recordar cuándo el Espíritu te mostró tu necesidad de Cristo y lo viste como precioso?
¿Te das cuenta de que nadie puede forzarte a venir a Jesús, pero cuando el Padre te enseña por el Espíritu… vienes con gozo?
Aplicación personal
Aplicación personal
Querido hermano, si tú has venido a Cristo, es porque Dios te enseñó.
No fue tu lógica, ni tus emociones, ni la influencia de otros. Fue la obra de un Padre celestial misericordioso, que por su Espíritu te mostró al Hijo.
Esto debe producir en nosotros:
Gratitud profunda
Humildad verdadera
Dependencia constante del Espíritu
Y celo por predicar sabiendo que solo Dios puede abrir los ojos del alma
Por lo tanto
Por lo tanto
No basta con tener una Biblia abierta.
No basta con haber estudiado teología.
No basta con aprender de memoria toda la Biblia.
Solo aquellos enseñados por Dios vienen a Cristo ese es el fin de todo POR POR EL PARA EL Y DE EL SON TODA LA GLORIA, REINO DOMINIO Y POTESTAD.
