JESÚS Y LAS GUERRAS

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INTRODUCCIÓN.

A lo largo de la historia, la humanidad ha vivido episodios desgarradores de guerra. Solo en el siglo XX, dos guerras mundiales dejaron millones de muertos y destruyeron ciudades enteras.
Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, la batalla de Stalingrado (1942-1943) fue una de las más sangrientas de la historia, con más de un millón de bajas entre soldados y civiles, una ciudad arrasada y familias enteras destrozadas por el horror de la guerra.
Nosotros vivimos hoy en una época donde parece que la civilización debería haber superado estas tragedias, sin embargo, las guerras y conflictos no han desaparecido; persisten y afectan a millones.
Ante este panorama, surge una pregunta crucial:
¿Qué dijo Jesús sobre las guerras? ¿Cuál es la respuesta que Dios ofrece a tanto conflicto?
Hoy vamos a descubrir no solo lo que Jesús enseñó acerca de las guerras visibles, sino también cómo Él aborda la guerra que muchas personas llevan en su corazón.

1. EL ORIGEN DE LA GUERRA: EL CORAZÓN CAÍDO.

a) La raiz de las guerras no esta solo en las naciones o en los gobiernos, sino en el corazón del ser humano. Jesús en dijo en
Mateo 15:19 RVA
Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las inmoralidades sexuales, los robos, los falsos testimonios y las blasfemias.
b) El mundo esta lleno de conflictos porque en definitiva, el egoismo, la envidia, el odio, estan en nuestra naturaleza caída.
Marcos 7:21–23 RVR60
Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.
c) Desde el principio de los tiempos, recordaís donde se registra el primer homicidio en la Biblia. Abel y Caín. Caín mato a su hermano ¿Por qué? Por envidia. Pero antes de ello que ocurrió en el huerto del Eden, Dios había creado al ser humano para vivir en una comunión de amor co Él y este prefirió ser como Dios, al punto de ser engañado y ahí entra el pecado, con la envidia, con la codicia y más adelante uno de sus hijos la manifiesta en homicidio, y así hasta nuestros días. El problema esta en el corazón del ser humano.

2. ¿CUAL ES LA RESPUESTA DE JESÚS ANTE LAS GUERRAS?

a) Jesús no niega la realidad de las guerras y lo que esto ocasionaría al mundo, inclusive en medio de su segunda venida.
Mateo 24:6–7 RVA
Oiréis de guerras y de rumores de guerras. Mirad que no os turbéis, porque es necesario que esto acontezca; pero todavía no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá hambre y terremotos todas partes.
b) La realidad de las guerras en muchas ocaciones es la destrucción, conflictos, hambre, muerte.etc. Jesús no niega eso, pero hace un llamado sus seguidores, No os turbéis, es necesario que esto ocurra y en medio de ellos sus seguidores podemos ser Sal y Luz para aquellos que viven sin esperanza. Hermanos muchos tienen su esperanza en el gobernante de turno, otros en un partido de Izquiera o de derecha, pero sabes cual es la esperanza para este mundo, LA IGLESIA. Sí, tu y yo con nuestra manera de vida que apunta a Jesús, muy distinta a los valores de este mundo. ¿Quieres un ejemplo?
Mateo 5:44 RVA
Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen;
c) Me llego la noticia que en Israel una misión bautista, esta dando comidas calientes a toda persona que lo necesite, independientemente de su nacionalidad o profesión religiosa. Solo en el mes de Julio cerca de 63 personas murieron de hambre por el bloqueo de ayuda humanitaria. en un tiempo como el que vivimos, muchos buscan ponerse de un bando, si el de Israel o el de Palestina, nosotros nos ponemos en el bando de Jesús.
d) A nuestro Señor Jesús se le conoce como el principe de paz y su mensaje es de reconciliación, no solo entre personas, sino que el vino sobre todo a reconciliarnos con Dios.
2 Corintios 5:18–19 RVA
Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos ha dado el ministerio de la reconciliación: que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándoles en cuenta sus transgresiones y encomendándonos a nosotros la palabra de la reconciliación.

3. NECESITAMOS AL PACIFICADOR.

a) El mundo busca paz con soluciones humanas que no perduran en el tiempo, pero la Biblia dice que la verdadera paz solo viene de Dios.
Juan 14:27 RVR60
La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.
b) Jesús puede traer paz en medio del caos, no solo en las guerras externas, sino también en la paz interna que calma el corazón atribulado. Millones de personas a lo largo del mundo hemos experimentado esta paz, cuando decidimos invitar a nuestra vida a Cristo. Le hablo a dos tipos de personas, a lo mejor eres de aquellos que no ah experimentado la paz de Dios, tienes que invitar a Cristo a morar en tu vida, tienes que arrepentirte de tus pecados y recibirle como Señor y Salvador y Él empezará una obra en tu vida, empezando con la reconciliación con Dios, no solo experimentarás paz sino que vivirás en paz, y eso le dará sentido a tu vida.
c) Si eres de aquellos que ya tiene a Cristo y a lo mejor no estas experimentando la paz del Señor te hago una pregunta ¿Cómo esta tu relación con el principe de paz? ¿Cómo esta tu vida de oración? ¿cómo esta tu vida devocional con su Palabra? Tienes a Cristo, pero a lo mejor no estas descansando en Cristo. EJM Del viaje cuando empece a descansar en la conducción de Davylla. NECESITAS AL PACIFICADOR.

4. ¿QUIÉN ES EL VERDADERO ENEMIGO?

a) Tenemos que entender que en la guerra interna, tenemos dos enemigos, te presento al primero.
Efesios 6:12 RVR60
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
b) Satanás es el que siembra odio, división y violencia, lo ha hecho desde el principio. Y lo sigue haciendo.
c) El otro enemigo, nuestra propia naturaleza caída.
Romanos 7:18–23 RVA
Yo sé que en mí, a saber, en mi carne, no mora el bien. Porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero; sino al contrario, el mal que no quiero, eso practico. Y si hago lo que yo no quiero, ya no lo llevo a cabo yo, sino el pecado que mora en mí. Por lo tanto, hallo esta ley: Aunque quiero hacer el bien, el mal está presente en mí. Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo en mis miembros una ley diferente que combate contra la ley de mi mente y me encadena con la ley del pecado que está en mis miembros.

5. EL PRINCIPE DE PAZ VIENE A RECONCILARNOS CON DIOS.

Muchos viven en conflicto hoy, no solo con otros, sino con ellos mismos y con Dios:
Hay guerras internas con culpa, miedo, rencor y ansiedad.
Conflictos sin resolver que causan heridas profundas.
Vacíos y dudas que parecen imposibles de llenar.
Esta es una guerra espiritual real que no se combate solo con esfuerzo humano.
El Príncipe de Paz quiere intervenir para:
Traer paz al corazón atribulado (Isaías 57:20-21).
Sanar relaciones rotas (Mateo 5:23-24).
Llenar el vacío con su presencia (Juan 14:27).
B) Jesús murio para traer paz donde había enemistad
Colosenses 1:19–20 RVA
por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo mismo todas las cosas, tanto sobre la tierra como en los cielos, habiendo hecho la paz mediante la sangre de su cruz.
2 Corintios 5:20 RVA
Así que, somos embajadores en nombre de Cristo; y como Dios os exhorta por medio nuestro, rogamos en nombre de Cristo: ¡Reconciliaos con Dios!
c) Su llamado es a vivir como embajadores de la reconciliación, dejando atrás la guerra y entrando en su paz verdadera.

CONCLUSIÓN

¿Hay guerras en tu corazón o en tus relaciones que necesitas entregar a Jesús?
¿Has intentado resolverlas solo y sigues sin paz?
Hoy Jesús te invita a recibir la paz que solo Él puede dar.
Vivimos tiempos de guerra y conflictos visibles, pero la batalla más profunda está dentro de cada uno de nosotros.
Si hoy sientes que hay guerra, conflicto, angustia o vacío en tu vida, quiero decirte que no estás solo. Hay alguien poderoso que quiere darte paz verdadera.
El Príncipe de Paz está aquí, dispuesto a entrar en tu corazón, traer descanso y reconciliación.
No sigas luchando solo. Hoy es el día para permitir que Jesús reine en tu vida y transforme tu guerra interna en paz verdadera.
¿Quieres recibir esa paz? ¿Quieres que Él sea tu Príncipe de Paz?
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