No temas perderlo todo, Marcos 8:35-36
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1.0 Título
1.0 Título
No temas perderlo todo
2.0 Texto del Sermón
2.0 Texto del Sermón
Marcos 8:35–36 "Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma?"
3.0 Acerca del Texto
3.0 Acerca del Texto
En este pasaje, Jesús confronta el valor supremo que el hombre debe tener: la vida eterna por encima de cualquier posesión o logro terrenal. La expresión "perder la vida por causa de mí" no implica necesariamente un martirio físico, sino la disposición de renunciar al ego, las ambiciones y las seguridades humanas para seguir el camino de Cristo. La enseñanza es radical: ganar todo lo material no sirve de nada si la consecuencia es perder el alma.
4.0 Propósito del Sermón
4.0 Propósito del Sermón
Exhortar a los creyentes a valorar la eternidad por encima de lo temporal, recordando que las pérdidas terrenales son ganancias en el Reino de Dios.
5.0 Declaración del Discurso
5.0 Declaración del Discurso
No existe pérdida real cuando se trata de seguir a Cristo.
Lo que se renuncia aquí, se recupera multiplicado en la eternidad.
6.0 Objetivo del Sermón
6.0 Objetivo del Sermón
Guiar a la iglesia a vivir con la perspectiva del Reino, desprendiéndose de lo que perece para abrazar lo que es eterno.
7.0 Introducción
7.0 Introducción
Querida iglesia, vivimos en un mundo que nos enseña desde pequeños a aferrarnos a lo que tenemos: nuestra casa, nuestro trabajo, nuestras cuentas de ahorro, incluso nuestra reputación.
En Ciudad del Carmen, donde muchos dependen de la industria petrolera, sabemos lo que significa ver cómo las oportunidades pueden subir y bajar como la marea.
Y es en medio de esos altibajos que Jesús nos confronta con una verdad eterna: puedes ganarlo todo aquí, pero si pierdes tu alma, lo has perdido todo.
Hoy veremos que seguir a Cristo no es temer a la pérdida, sino abrazarla como el camino hacia la ganancia eterna.
8.0 Desarrollo del Sermón
8.0 Desarrollo del Sermón
8.1 El error del egoísmo delante de Dios
8.1 El error del egoísmo delante de Dios
“La vida que llevamos es corta, a menudo inesperadamente breve... En esta película llamada vida, nada importa excepto nuestro Rey y Dios. No te dejes olvidar. Empápate y sigue recordando que es verdad. Él lo es todo.”
El egoísmo espiritual es la búsqueda de conservarlo todo para uno mismo, aun a costa de la voluntad de Dios. Jesús enseñó que la vida no se gana protegiéndola de todo sacrificio, sino entregándola a Dios.
Lucas 12:20–21 "Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios."
Filipenses 2:3–4 "Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros."
Talmud Bavli, Pirkei Avot 2:8 – "El que busca engrandecerse a sí mismo, se degrada; y el que no busca para sí mismo, es engrandecido por el cielo."
Esto coincide con la enseñanza de Cristo: quien se aferra a su vida egoístamente, la pierde.
8.2 El que lo entrega todo por el Reino de Dios
8.2 El que lo entrega todo por el Reino de Dios
“Dios no nos llama a vivir cómodos; nos llama a confiar en Él tan completamente que no temamos estar en problemas si Él no se manifiesta.”
Seguir a Cristo implica renunciar a cualquier cosa que nos impida obedecerlo. Esa renuncia no es pérdida definitiva, sino inversión en la eternidad.
Mateo 19:29 "Y cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna."
Hechos de los Apóstoles 20:24 "Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios."
Hebreos 10:34 "Porque de los presos también os compadecisteis, y el despojo de vuestros bienes sufristeis con gozo, sabiendo que tenéis en vosotros una mejor y perdurable herencia en los cielos."
Midrash Tehillim 62:11 – "El hombre que confía en Dios, aunque pierda todo lo que posee, aún no ha perdido nada, porque su herencia está guardada en los cielos."
En la historia de la iglesia primitiva, Justino Mártir (†165 d.C.) narraba que muchos creyentes aceptaban el despojo y la confiscación de sus bienes con alegría, entendiendo que la ganancia real estaba en Cristo (cf. Apología I, 15).
8.3 El error de pensar que la riqueza da seguridad
8.3 El error de pensar que la riqueza da seguridad
“Nuestro mayor temor no debería ser al fracaso, sino triunfar en cosas que no importan realmente.”
La riqueza ofrece una ilusión de seguridad, pero la seguridad real proviene de estar en Cristo.
1 Timoteo 6:17 "A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos."
Santiago 1:10–11 "pero el que es rico, en su humillación; porque él pasará como la flor de la hierba. Porque cuando sale el sol con calor abrasador, la hierba se seca, su flor se cae, y perece su hermosa apariencia; así también se marchitará el rico en todas sus empresas."
Lucas 12:15 "Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee."
Talmud Bavli, Shabbat 31a – "No se pregunta al hombre en el juicio si fue rico, sino si fue justo."
8.4 El valor incomparable de velar por nuestra vida espiritual en comparación con la vida material
8.4 El valor incomparable de velar por nuestra vida espiritual en comparación con la vida material
“¿Estás dispuesto a decirle a Dios que puede tomar todo lo que quiera? ¿Crees que el compromiso con Él es más importante que cualquier otra cosa o persona?”
Jesús nos recuerda que el alma es de un valor incalculable; nada material puede reemplazarla ni rescatarla una vez perdida.
1 Pedro 1:18–19 "sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,"
Colosenses 3:2–3 "Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios."
Mateo 6:19–20 "No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan."
Zohar, Vayikra 11b – "El alma del hombre es más preciosa que todos los tesoros del mundo, porque viene del trono del Altísimo y a Él regresará."
En la tradición patrística, Ignacio de Antioquía escribió (Carta a los Romanos, 6) que no deseaba nada de este mundo, porque su meta era "alcanzar a Cristo" y que cualquier cosa que lo apartara de ello era pérdida.
9.0 Conclusión
9.0 Conclusión
Perderlo todo por Cristo no es una tragedia, es una victoria.
El mundo mide el valor por lo que tienes, pero el Reino mide el valor por lo que estás dispuesto a entregar.
Si lo tenemos a Él, lo tenemos todo.
Midrash Kohelet Rabbah 1:34 relata:
"Un rey invitó a sus siervos a un banquete, pero no les dijo cuándo sería. Los sabios se vistieron y esperaron; los necios siguieron trabajando y no se prepararon. Cuando el rey llamó, los sabios entraron y se sentaron a la mesa, pero los necios se quedaron fuera, hambrientos y avergonzados."
Así también, quien vive preparado para el Reino, aunque pierda lo que tiene, se sentará al banquete eterno con el Rey.
