Dios necesita hombres fieles

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Dios necesita hombres fieles

Texto base: “Busqué entre ellos a un hombre que pudiera edificar el muro y estar delante de mí... pero no encontré ni uno solo” (Ezequiel 22:30 "Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé." ).

Introducción

A lo largo de la historia, Dios ha mostrado que no necesita multitudes para llevar a cabo sus planes, sino un solo hombre o mujer fiel que se disponga a obedecerle. Desde Noé hasta Elías, y desde los profetas hasta los apóstoles, vemos que Dios obra poderosamente a través de aquellos que se mantienen firmes en medio de la corrupción, la idolatría y la incredulidad. Hoy, en medio de una sociedad que se asemeja cada vez más a los días de Noé y Elías, Dios sigue buscando hombres fieles que se pongan en la brecha.

24 Puntos del Sermón

1. Dios busca a un hombre fiel

El llamado de Ezequiel 22:30 "Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé." nos muestra que Dios no busca multitudes, sino a alguien que esté dispuesto a pararse en la brecha. La fidelidad de uno solo puede cambiar el rumbo de una nación.

2. Noé: un hombre en medio de la corrupción

En tiempos de gran perversión, Noé halló gracia ante los ojos de Dios (Génesis 6:8 "Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová." ). Su fidelidad preservó la vida humana.

3. La obediencia práctica de Noé

Noé no solo creyó en Dios, sino que obedeció al construir el arca durante 120 años, aun cuando parecía locura. La fe sin obras es muerta (Santiago 2:17 "Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma." ).

4. La perseverancia de Noé en medio de la burla

El mundo entero lo ridiculizaba, pero él se mantuvo firme. Así también hoy debemos resistir la presión social (Hebreos 11:7 "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe." ).

5. Los días de Noé son los nuestros

Jesús advirtió que los últimos tiempos se parecerían a los de Noé (Mateo 24:37–39 "Mas como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre. Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre." ). Necesitamos hombres con la misma firmeza.

6. Elías: un hombre contra la idolatría

En tiempos de Acab, Israel se había entregado al culto de Baal. Solo un Elías se atrevió a confrontar a todo un sistema de idolatría (1º Reyes 18:21 "Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra." ).

7. Los 7000 y Elías

Había 7000 que no doblaron rodillas a Baal (1º Reyes 19:18 "Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron." ), pero Dios usó a Elías, porque su fe era activa y osada. No basta con “no caer en pecado”; hay que estar disponibles para Dios.

8. El poder de la oración de un justo

Santiago 5:16–18 "Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho. Elías era hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras, y oró fervientemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses. Y otra vez oró, y el cielo dio lluvia, y la tierra produjo su fruto." muestra que la oración de Elías fue eficaz. No todas las oraciones tienen el mismo peso delante de Dios; Él escucha al justo fiel.

9. La fe de Elías en el monte Carmelo

Mientras otros vacilaban, Elías clamó y el fuego de Dios descendió. La fidelidad en la oración trae respuesta visible del cielo (1º Reyes 18:36–39 "Cuando llegó la hora de ofrecerse el holocausto, se acercó el profeta Elías y dijo: Jehová Dios de Abraham, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios en Israel, y que yo soy tu siervo, y que por mandato tuyo he hecho todas estas cosas. Respóndeme, Jehová, respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, oh Jehová, eres el Dios, y que tú vuelves a ti el corazón de ellos. Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja. Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: ¡Jehová es el Dios, Jehová es el Dios!" ).

10. Elías contra la multitud

Un solo hombre desafió a 450 profetas de Baal. Dios necesita creyentes que no teman a las mayorías (Romanos 8:31 "¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?" ).

11. Moisés: un libertador fiel

Cuando Israel clamaba en Egipto, Dios buscó a un hombre: Moisés. Su obediencia abrió el camino para la liberación (Éxodo 3:10 "Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel." ).

12. Josué y Caleb: minoría fiel

De doce espías, solo dos creyeron en la promesa (Números 14:6–9 "Y Josué hijo de Nun y Caleb hijo de Jefone, que eran de los que habían reconocido la tierra, rompieron sus vestidos, y hablaron a toda la congregación de los hijos de Israel, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra en gran manera buena. Si Jehová se agradare de nosotros, él nos llevará a esta tierra, y nos la entregará; tierra que fluye leche y miel. Por tanto, no seáis rebeldes contra Jehová, ni temáis al pueblo de esta tierra; porque nosotros los comeremos como pan; su amparo se ha apartado de ellos, y con nosotros está Jehová; no los temáis." ). Dios siempre honra a los que confían en Él, aunque sean pocos.

13. Gedeón: pocos pero fieles

Con solo 300 hombres, Gedeón derrotó a un ejército inmenso (Jueces 7:7 "Entonces Jehová dijo a Gedeón: Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos; y váyase toda la demás gente cada uno a su lugar." ). Dios no necesita multitudes, sino corazones fieles.

14. David: un hombre según el corazón de Dios

Un pastor desconocido se convirtió en rey porque amaba y obedecía a Dios (1º Samuel 13:14 "Mas ahora tu reino no será duradero. Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón, al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo, por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó." ). La fidelidad en lo secreto trae honra en lo público.

15. Daniel: fiel en tierra extraña

En Babilonia, Daniel no se contaminó con la comida del rey (Daniel 1:8 "Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió, por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse." ). Su fidelidad lo elevó a ser instrumento de revelación divina.

16. Los tres amigos de Daniel

Sadrac, Mesac y Abed-nego prefirieron el horno antes que negar su fe (Daniel 3:16–18 "Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado." ). La fidelidad se demuestra en las pruebas.

17. Ester: una mujer en la brecha

Cuando su pueblo estaba en peligro, Ester se puso en riesgo: “Si perezco, que perezca” (Ester 4:16). Dios busca valientes que se arriesguen.

18. Nehemías: un hombre que edificó muros

Dios lo levantó para restaurar Jerusalén (Nehemías 2:17 "Les dije, pues: Vosotros veis el mal en que estamos, que Jerusalén está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego; venid, y edifiquemos el muro de Jerusalén, y no estemos más en oprobio." ). Edificar el muro significa interceder, proteger y restaurar al pueblo de Dios.

19. Juan el Bautista: fiel precursor

En un tiempo de corrupción religiosa, Juan preparó el camino para el Mesías (Mateo 3:1–3 "En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. Pues éste es aquel de quien habló el profeta Isaías, cuando dijo: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, Enderezad sus sendas." ). La fidelidad abre puertas al mover de Dios.

20. Pedro: de negador a fiel apóstol

Aunque cayó, se levantó y predicó en Pentecostés (Hechos de los Apóstoles 2:14 "Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras." ). La fidelidad también se manifiesta en restaurarse y seguir sirviendo.

21. Pablo: un hombre que no se detuvo

Perseguido, apedreado, encarcelado, pero siempre fiel (2 Timoteo 4:7 "He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe." ). Su vida prueba que la fidelidad trasciende la comodidad.

22. Jesús: el modelo perfecto de fidelidad

Cristo fue obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Filipenses 2:8 "y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz." ). Él es el ejemplo supremo que debemos seguir.

23. Dios sigue buscando hoy

En medio de corrupción política, decadencia moral y apatía espiritual, Dios sigue preguntando: ¿Quién irá por nosotros? (Isaías 6:8 "Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí." ).

24. Nuestra respuesta personal

Cada creyente debe responder al llamado. La fidelidad no se mide por lo que decimos, sino por lo que vivimos (Apocalipsis 2:10 "No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida." ).

Conclusión

La historia bíblica demuestra que Dios siempre ha necesitado hombres y mujeres fieles, dispuestos a pararse en la brecha. Noé, Elías, Daniel, Ester, Pablo… todos ellos fueron instrumentos de cambio porque no se conformaron con la pasividad, sino que obedecieron radicalmente a Dios. Hoy, más que nunca, el Señor busca corazones fieles que estén listos a edificar muros, a interceder y a proclamar Su verdad en medio de la oscuridad. Que cada uno de nosotros pueda decir: “Heme aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8 "Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí." ).

Sermón Expositivo: Dios Busca Hombres como Eliseo y Daniel

Texto base: “Busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé.” (Ezequiel 22:30).

I. Eliseo: Un hombre común llamado por Dios

Eliseo no era hijo de profeta ni venía de una escuela de instrucción bíblica. Era un hombre sencillo, conocido únicamente como siervo de Elías: “el que vertía agua sobre las manos de Elías” (2 Reyes 3:11). Dios demuestra que no depende de títulos ni de linajes espirituales, sino de corazones humildes que se dejan usar por Él.

II. Los cincuenta hijos de los profetas

Había cincuenta aspirantes a ser profetas, todos con formación académica en la Ley, pero ninguno tenía la voz de Dios. “Y se pararon cincuenta varones de los hijos de los profetas de lejos” (2 Reyes 2:7). Esto revela que el conocimiento intelectual, sin la comunión con el Espíritu, carece de poder espiritual.

III. El peligro del conocimiento sin intimidad con Dios

Los hijos de los profetas podían recitar la Ley, pero no podían discernir las maquinaciones del enemigo. El conocimiento sin Espíritu produce orgullo, pero el conocimiento unido al Espíritu produce discernimiento. “La letra mata, mas el espíritu vivifica” (2 Corintios 3:6).

IV. Eliseo: El profeta que veía lo invisible

Cuando el ejército sirio atacaba, Eliseo conocía de antemano los planes enemigos. Él era un verdadero “vidente” (1 Samuel 9:9). La visión espiritual viene solo a los que caminan en intimidad con Dios.

V. La función del profeta hoy

Así como Eliseo advertía a Israel de los ataques enemigos, hoy los siervos de Dios deben advertir a la iglesia contra las maquinaciones de Satanás. “No ignoramos sus maquinaciones” (2 Corintios 2:11).

VI. Una voz que salva más que cincuenta predicadores

Un solo profeta con la voz de Dios puede librar a una iglesia entera de ruina espiritual más que cincuenta predicadores sin discernimiento. La eficacia espiritual depende de la comunión, no de la cantidad.

VII. La necesidad de oír la voz de Dios

Eliseo era útil porque escuchaba al Señor. Hoy también la clave del ministerio no es cuánto sabemos, sino cuánto oímos del Espíritu. “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7).

VIII. Eliseo y la humildad del servicio

Antes de ser profeta, Eliseo sirvió fielmente a Elías. El verdadero ministerio nace del servicio humilde. Jesús enseñó: “El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor” (Mateo 20:26).

IX. La iglesia necesita videntes

Los videntes espirituales son los que advierten sobre el camino peligroso y revelan las estrategias de Satanás. Hoy la iglesia necesita hombres y mujeres que vean con visión divina más allá de lo visible.

X. Daniel: Un hombre apartado desde su juventud

Daniel se propuso en su corazón no contaminarse (Daniel 1:8). La santidad personal es la base de todo ministerio duradero. Sin separación del mundo, no hay poder espiritual.

XI. La firmeza en la juventud

En una edad en la que otros cedieron a la presión, Daniel se mantuvo firme. Esto nos recuerda que la fidelidad no depende de la edad, sino de la decisión del corazón.

XII. El poder de una decisión firme

Una sola decisión de Daniel inspiró a tres jóvenes más: Ananías, Misael y Azarías. Una vida fiel siempre levanta a otros. “Nadie tenga en poco tu juventud; sino sé ejemplo…” (1 Timoteo 4:12).

XIII. La influencia espiritual de Daniel

Por causa de la firmeza de un joven, cuatro varones se convirtieron en una columna de testimonio en medio de Babilonia. Así también, un cristiano fiel puede impactar generaciones.

XIV. La oración que mueve la historia

A sus noventa años, Daniel aún intercedía por su pueblo. Su oración abrió el camino para el regreso de los judíos a Jerusalén. “Aún estaba hablando y orando… cuando Gabriel… vino a mí” (Daniel 9:20-21).

XV. Un testimonio que trasciende los años

Daniel sirvió fielmente durante setenta años en una nación pagana. La constancia a lo largo de toda la vida es la evidencia de un verdadero siervo de Dios.

XVI. Daniel: Un líder espiritual en medio de la apostasía

En Babilonia muchos se acomodaron, pero Daniel permaneció firme. Así también hoy, cuando la mayoría se conforma al mundo, Dios necesita hombres que no doblen sus rodillas ante los ídolos modernos.

XVII. Los amigos de Daniel: Influencia que despierta valor

Ananías, Misael y Azarías no hubieran tenido el valor sin Daniel. Hay muchos que quieren servir al Señor, pero esperan un ejemplo. Dios busca Danieles que sean líderes espirituales.

XVIII. La fidelidad bajo presión

Daniel y sus amigos enfrentaron hornos de fuego y fosos de leones, pero Dios los guardó. “El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen” (Salmo 34:7).

XIX. Dios necesita hombres en cada generación

Cuando Dios quiso sacar a Israel de Egipto, llamó a Moisés. Cuando quiso restaurar a los judíos, llamó a Daniel. Hoy, para guiar a la iglesia fuera de la Babilonia espiritual, también busca hombres fieles.

XX. El precio de ser usado por Dios

Eliseo pagó el precio de renunciar a todo. Daniel pagó el precio de mantenerse firme bajo presión. Todo aquel que quiera ser usado por Dios debe rendirse por completo.

XXI. Un llamado a la pureza en esta generación

Así como Daniel se propuso no contaminarse, hoy el Señor llama a jóvenes y adultos a mantenerse limpios en un mundo corrompido. “Sed santos, porque yo soy santo” (1 Pedro 1:16).

XXII. El valor de una vida consagrada

La consagración de un solo hombre puede abrir un camino para toda una generación. Eliseo y Daniel fueron canales de bendición porque no vivieron para sí, sino para Dios.

XXIII. Dios no se quedará sin testimonio

Aun en medio de apostasía y decadencia, Dios levanta un testimonio puro. “Yo me dejaré un remanente” (Isaías 10:22). Siempre habrá un Daniel, un Eliseo, un Moisés que se ponga en la brecha.

XXIV. El desafío para nuestra generación

La pregunta final es personal: ¿Pagarás el precio para estar completamente disponible para Dios en esta generación? “¿Y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8).
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