UN JOVEN SEGÚN MI CORAZÓN

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 13 views
Notes
Transcript
📖 Sermón: “Un Joven Conforme al Corazón de Dios”
Texto base: Hechos 13:22 – “He hallado a David, hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero.”
Introducción
Amada Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, hoy el Espíritu Santo nos confronta con una de las descripciones más hermosas y desafiantes que la Biblia hace de un hombre: “un varón conforme al corazón de Dios.” No se trata de un hombre perfecto, ni de un hombre sin errores, porque David cometió faltas que todos conocemos. Sin embargo, Dios lo escogió y lo señaló como alguien que llevaba en lo profundo de su ser una disposición única: hacer todo lo que Dios quiere.
Y este mensaje no es solo para jóvenes, sino para toda la Iglesia. Porque en estos tiempos finales, el Señor sigue buscando hombres y mujeres que, como David, vivan en obediencia, fidelidad y pasión por la gloria de Dios.
I. La diferencia entre Saúl y David
El texto comienza diciendo: “Dios quitó de su puesto a Saúl y puso a David.”
¿Por qué Dios quitó a Saúl? Porque Saúl representaba la desobediencia, el orgullo, el temor a los hombres más que el temor a Dios. En 1 Samuel 15, cuando Dios le ordena destruir a Amalec, Saúl decide obedecer parcialmente, guardando lo que le parecía mejor y justificándose ante Samuel. Y la respuesta del profeta fue clara:
“Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.” (1 Samuel 15:22).
La obediencia es la clave del corazón conforme a Dios. No es el talento, no es la apariencia, no es la fuerza militar ni el intelecto. ¡Es la obediencia y la fidelidad al Señor!
David no era perfecto, pero su corazón estaba rendido a Dios. Cuando cayó, se levantó con arrepentimiento. Cuando pecó, clamó con lágrimas: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” (Salmo 51:10).
La diferencia no está en no fallar, sino en cómo respondemos ante nuestras caídas. Saúl justificó; David se arrepintió.
II. ¿Qué significa ser conforme al corazón de Dios?
El documento que usted me entregó resalta aspectos vitales: obediencia, respeto, temor, amor, reverencia, sometimiento, señorío, pero sobre todo fidelidad.
1. Fidelidad en medio de las pruebas
Cuando David pastoreaba las ovejas de su padre, nadie lo veía. Pero allí fue fiel cuidando lo pequeño, enfrentando osos y leones. El secreto de los que son conforme al corazón de Dios es que son fieles en lo secreto antes de ser usados en lo público.
Jesús lo dijo: “El que es fiel en lo poco, en lo mucho también es fiel” (Lucas 16:10).
2. Fidelidad que se manifiesta en servicio
Mateo 25 nos recuerda que el Señor recompensará a aquellos que sirvieron a los necesitados, porque servir al prójimo es servir a Dios mismo. El joven conforme al corazón de Dios no busca ser servido, sino servir.
3. Fidelidad que no negocia la verdad
El documento lo expresa bien: “Los fieles tienen como principio hablar solo la verdad.” Un joven conforme al corazón de Dios no es hipócrita, no juega a dos bandos, no se deja seducir por la corriente de este mundo.
Hoy más que nunca la Iglesia necesita hombres y mujeres leales, firmes en la verdad del evangelio, sin vergüenza de proclamar el bautismo en el nombre de Jesús y la necesidad de recibir el Espíritu Santo con la evidencia de hablar en otras lenguas.
III. David, figura de Jesucristo
No podemos pasar por alto que David es tipo de Cristo. Jesús, descendiente de David según la carne (Romanos 1:3), es el verdadero varón conforme al corazón de Dios, porque Él mismo es el corazón de Dios manifestado en carne.
David fue pastor de ovejas; Jesús dijo: “Yo soy el buen pastor.” (Juan 10:11).
David venció a Goliat; Jesús venció al diablo en la cruz.
David reinó sobre Israel; Jesús reinará eternamente como el Rey de reyes.
Cuando hablamos de un joven conforme al corazón de Dios, en realidad estamos diciendo: un joven que refleje el carácter de Cristo, lleno de su Espíritu, viviendo en santidad.
IV. Aplicación para la Iglesia hoy
Amada iglesia, estamos en los tiempos finales. El mundo busca jóvenes según su moda, según su música, según sus placeres. Pero Dios sigue buscando jóvenes conforme a su corazón.
1. Fidelidad en la santidad
En la IPUC predicamos sin vergüenza la santidad interna y externa. Un joven conforme al corazón de Dios no se contamina con el mundo. Como Daniel en Babilonia: “Propuso en su corazón no contaminarse.” (Daniel 1:8).
2. Fidelidad en la doctrina
El enemigo ataca la verdad del bautismo en el nombre de Jesús, pero un corazón fiel a Dios se mantiene firme. Pedro predicó en Pentecostés: “Arrepentíos y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hechos 2:38).
No hay salvación fuera de este nombre (Hechos 4:12). Un joven conforme al corazón de Dios no negocia esta verdad.
3. Fidelidad en la misión
Cristo dijo: “Y me seréis testigos.” (Hechos 1:8). Hoy, más que nunca, Dios busca testigos que prediquen en las calles, en los colegios, en las universidades, que usen su voz y sus talentos para ganar almas.
V. Ilustración práctica
Cuenta la historia que un rey buscaba un hombre fiel para confiarle un tesoro. Reunió a muchos y les dio una semilla para plantar. Todos los sembraron, pero uno regresó con la maceta vacía. El rey le preguntó: “¿Por qué no sembraste?” Y él respondió: “Sí sembré, pero no creció nada.” El rey sonrió y dijo: “Tú eres el elegido, porque todos los demás cambiaron la semilla. Yo les di semillas muertas, pero tú fuiste el único honesto.”
Así es Dios: prefiere un corazón sincero que admite sus debilidades, que un corazón que aparenta perfección pero vive en mentira.
Conclusión y llamado al altar
Amada Iglesia, Dios no espera perfección absoluta de nosotros, pero sí espera fidelidad, obediencia y disposición. Hoy el Señor está levantando una generación conforme a su corazón, una generación que no negocia la verdad, que vive en santidad, que sirve con amor y que predica con poder.
Así como David fue escogido de entre los pastores de ovejas, hoy Dios está llamando jóvenes, adultos y familias para que le sirvan con integridad. Pero la puerta de entrada sigue siendo la misma:
1. Arrepentimiento genuino.
2. Bautismo en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados.
3. Recibir el Espíritu Santo con la evidencia inicial de hablar en otras lenguas.
Hermanos, hoy el Señor nos llama al altar. Si hay áreas donde hemos sido como Saúl, desobedientes, orgullosos, justificándonos, es hora de arrepentirnos y volvernos al Señor. Pero también es el momento de consagrarnos como David, con un corazón sensible, dispuesto, quebrantado y fiel.
El Espíritu Santo está buscando corazones conforme al suyo. ¿Responderás a su llamado?
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.