Desprendámonos del orgullo
Viviendo en el Espíritu • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 11 viewsHasta que No nos despojemos de nuestro orgullo seremos incapaces de experimentar el sentir de Jesucristo en nosotros
Notes
Transcript
Philippians 2:5–8 “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!”
Philippians 2:5–8 “La actitud de ustedes debe ser como la de Cristo Jesús, quien, siendo por naturaleza Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. Por el contrario, se rebajó voluntariamente, tomando la naturaleza de siervo y haciéndose semejante a los seres humanos. Y al manifestarse como hombre, se humilló a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte, ¡y muerte de cruz!”
La razón por la que el ser humano lucha para tratar de alcanzar su máximo potencial es el orgullo. El sentirse autónomo. Dueño de su voluntad, desiciones y destino.es el motor que impulsa a luchar para alcanzar lo que más valora.
El mundo define el orgullo:
El mundo define el orgullo:
como un sentimiento “positivo” de satisfacción y confianza por logros y méritos. En ocasiones se manifiesta de manera negativa; como soberbia , arrogancia , engreimiento, y presuntuoso. Demostrando altivez y superioridad sobre los demás.
como un sentimiento “positivo” de satisfacción y confianza por logros y méritos. En ocasiones se manifiesta de manera negativa; como soberbia , arrogancia , engreimiento, y presuntuoso. Demostrando altivez y superioridad sobre los demás.
¿Cómo lo define la Palabra de Dios (La Biblia)?
¿Cómo lo define la Palabra de Dios (La Biblia)?
La Palabra De Dios define el orgullo: como una actitud pecaminosa que implica exaltarse a uno mismo por encima De Dios y del prójimo, rechazando la autoridad divina y la dependencia de ÉL.
La Palabra De Dios define el orgullo: como una actitud pecaminosa que implica exaltarse a uno mismo por encima De Dios y del prójimo, rechazando la autoridad divina y la dependencia de ÉL.
La realidad es: No existe orgullo bueno. - El orgullo nos lleva a usurpar la Gloria que solamente le corresponde a Dios. Y nos hace sentir que estamos bien.
La realidad es: No existe orgullo bueno. - El orgullo nos lleva a usurpar la Gloria que solamente le corresponde a Dios. Y nos hace sentir que estamos bien.
Philippians 2:13 “pues Dios es quien produce en ustedes tanto el querer como el hacer para que se cumpla su buena voluntad.”
James 1:17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.”
Somos totalmente incapaces de lograr alguna cosa por nuestros esfuerzos a menos que Dios intervenga y lo permita.
¿Cómo podemos identificar el orgullo?
¿Cómo podemos identificar el orgullo?
El orgullo se manifiesta de diferentes maneras y tenemos que tener discernimiento del Espíritu Santo para desprendernos de él.
Exaltación propia - Cuando manifestamos que lo que tenemos es por nuestro propio esfuerzo y mérito.
Rechazamos la autoridad Divina. Con nuestros actos y desiciones que No dependemos de él. Vivimos como si fuéramos nuestros dueños.
Ceguera espiritual - El orgullo nubla la visión espiritual, impidiendo reconocer debilidades, pecados y eventualmente la muerte espiritual. Hacemos a Dios mentiroso. Nos hacemos insensibles al escuchar cuando Dios nos habla.
Nuestro corazón se enaltece - y robamos la Gloria que solo pertenece a Dios
Algunos ejemplos bíblicos del orgullo y sus consecuencias son:
Satanás - La serpiente antigua quien fue un Querubin - Isaiah 14:14 “Subiré a la cresta de las más altas nubes, seré semejante al Altísimo.»”
Adan y Eva- Genesis 3:4–6 “Pero la serpiente le dijo a la mujer: —¡No es cierto, no van a morir! Dios sabe muy bien que, cuando coman de ese árbol, se les abrirán los ojos y llegarán a ser como Dios, conocedores del bien y del mal. La mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer, y que tenía buen aspecto y era deseable para adquirir sabiduría, así que tomó de su fruto y comió. Luego le dio a su esposo, y también él comió.”
Nabucodonosor rey de Babilonia- Daniel 5:20–22 “Pero, cuando su corazón se volvió arrogante y orgulloso, se le arrebató el trono real y se le despojó de su gloria; fue apartado de la gente y recibió la mente de un animal; vivió entre los asnos salvajes y se alimentó con pasto como el ganado; ¡el rocío de la noche empapaba su cuerpo! Todo esto le sucedió hasta que reconoció que el Dios Altísimo es el soberano de todos los reinos del mundo, y que se los entrega a quien él quiere. »Sin embargo, y a pesar de saber todo esto, usted, hijo de Nabucodonosor, no se ha humillado.”
El evangelio de Jesucristo provee la cura para la enfermedad del orgullo
El evangelio de Jesucristo provee la cura para la enfermedad del orgullo
Rendirse - Luke 9:23 “Dirigiéndose a todos, declaró: —Si alguien quiere ser mi discípulo, que se niegue a sí mismo, lleve su cruz cada día y me siga.”
Mark 14:36 “Decía: «Abba, Padre, todo es posible para ti. No me hagas beber este trago amargo, pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres tú.»”
Evaluémonos - 2 Corinthians 13:5 “Examínense para ver si están en la fe; pruébense a sí mismos. ¿No se dan cuenta de que Cristo Jesús está en ustedes? ¡A menos que fracasen en la prueba!”
Philippians 2:3–4 “No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás.”
Vivamos de humillados ante nuestro Dios - 2 Chronicles 7:12–16 “el Señor se le apareció una noche y le dijo: «He escuchado tu oración, y he escogido este templo para que en él se me ofrezcan sacrificios. Cuando yo cierre los cielos para que no llueva, o le ordene a la langosta que devore la tierra, o envíe pestes sobre mi pueblo, si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla y ora, y me busca y abandona su mala conducta, yo lo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y restauraré su tierra. Mantendré abiertos mis ojos, y atentos mis oídos a las oraciones que se eleven en este lugar. Desde ahora y para siempre escojo y consagro este templo para habitar en él. Mis ojos y mi corazón siempre estarán allí.”
Si mi pueblo que lleva mi nombre - se humilla y ora, me busca, Y abandona su mala conducta
Somos el templo que Dios ha escogido y consagrado para habitar en el.
Romans 12:1 “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.”
1 Peter 5:6 “Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los exalte a su debido tiempo.”
Vivamos totalmente dependientes De Dios
John 15:5 “»Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada.”
Un ejemplo de la humildad que Dios espera de nosotros
Un ejemplo de la humildad que Dios espera de nosotros
Luke 18:11–14 “El fariseo se puso a orar consigo mismo: “Oh Dios, te doy gracias porque no soy como otros hombres—ladrones, malhechores, adúlteros—ni mucho menos como ese recaudador de impuestos. Ayuno dos veces a la semana y doy la décima parte de todo lo que recibo.” En cambio, el recaudador de impuestos, que se había quedado a cierta distancia, ni siquiera se atrevía a alzar la vista al cielo, sino que se golpeaba el pecho y decía: “¡Oh Dios, ten compasión de mí, que soy pecador!” »Les digo que éste (PUBLICANO) , y no aquél, volvió a su casa justificado ante Dios. Pues todo el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.»”
Proverbs 28:13 “Quien encubre su pecado jamás prospera; quien lo confiesa y lo deja, halla perdón.”
Es tiempo ya, que alcancemos designio de Dios para nuestra vida.
Es tiempo ya, que alcancemos designio de Dios para nuestra vida.
Pero hasta que No reconozcamos nuestro;
Pero hasta que No reconozcamos nuestro;
orgullo que nos impide reconocer :
nuestro pecado, nuestra necesidad de su gobierno y nuestra incapacidad sin el; 1 John 1:8 “Si afirmamos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad.”
Es tiempo ya que, nos vaciemos de nosotros mismos nos humillemos ante su presencia en oración y ruego.
No podemos ser gobernados por Él. 2 Corinthians 12:9 “pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad.» Por lo tanto, gustosamente haré más bien alarde de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo.”
Te invito a que juntos reconozcamos cuán rotos y estancados estamos por causa del orgullo y vengamos a Jesucristo para que nos transforme y viva su vida a través de la nuestra. Para su única Gloria
