Las manos de Jesús
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Introducción:
Introducción:
¿Qué hay que ahcer para ser salvo?
Y qué se requiere para creer en Jesús.
Para creer en Jesús se requieren dos cosas:
Entender nuestra necesidad de él. Pero falta otro aspecto importante.
Conocer acerca de él.
Muchas veces presentamos el evangelio meramente como una doctrina: 1. Todos somos pecadores, 2. Nuestras buenas obras no nos salvan, 3. Cristo murió por nuestros pecados y resucitó, 4. Es necesario reconocer nuestro pecado y creer en él.
Aunque esta presentación no es incorrecta, dice la verdad, no es quizá la mejor manera de presentar el evangelio.
Cuando nosotros miramos las Escrituras nos preguntamos: ¿qué dio Dios a los primeros creyentes para que predicaran el evangelio?
La palabra de Dios, pero más específicamente cuatro evangelio.
El propósito de Dios al dar estos cuatro evangelios es que la gente pudiera conocer la vida de Jesús cuando estuvo aquí en la tierra, y que al conocer esa vida, sus hechos, sus palabras, sus señales, su muerte y resurrección, llegaran al creer en El.
Su vida y sus milagros hablan de su autoridad para salvarnos, su vida justa nos convence de pecado, sus actos hacia los hombres nos hablan de su bondad, su muerta nos habla de el pago por nuestros pecados, su resurrección nos habla de su poder para cambiar nuestras vidas y sus enseñanzas nos dicen com debemos seguirle.
Una de las necesidades más grandes que tenemos es conocer a Jesús. Y no solo para ser salvos sino para que nuestra vida se parezca más a la de él.
Desarrollo
Desarrollo
1. Sanidad del leproso que el Señor tocó
Lucas 5:12–16 "12Estando Jesús en una de las ciudades, había allí un hombre lleno de lepra, y cuando vio a Jesús, cayó sobre su rostro y le rogó: «Señor, si quieres, puedes limpiarme». 13Extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: «Quiero; sé limpio». Y al instante la lepra lo dejó. 14Y Él le mandó que no se lo dijera a nadie. «Pero anda», le dijo, «muéstrate al sacerdote y da una ofrenda por tu purificación según lo ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio». 15 Su fama se difundía cada vez más, y grandes multitudes se congregaban para oír a Jesús y ser sanadas de sus enfermedades. 16Pero con frecuencia Él se retiraba a lugares solitarios y oraba."
Resumen: Un leproso se acerca a Jesús diciendo: “Si quieres, puedes limpiarme”. Jesús lo toca y lo sana diciendo: “Quiero, sé limpio”.
Contexto: Levítico 13:45–46 "45 »En cuanto al leproso que tenga la infección, sus vestidos estarán rasgados, el cabello de su cabeza estará descubierto, se cubrirá el bozo y gritará: “¡Inmundo, inmundo!” 46 »Permanecerá inmundo todos los días que tenga la infección; es inmundo. Vivirá solo; su morada estará fuera del campamento."
2. Resurrección del hijo de la viuda de Naín
Cita: Lucas 7:11–17 "11 Aconteció poco después que Jesús fue a una ciudad llamada Naín; y Sus discípulos iban con Él acompañados por una gran multitud. 12Y cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, sacaban fuera a un muerto, hijo único de su madre, y ella era viuda; y un grupo numeroso de la ciudad estaba con ella. 13Al verla, el Señor tuvo compasión de ella, y le dijo: «No llores». 14Y acercándose, tocó el féretro; y los que lo llevaban se detuvieron. Y Jesús dijo: «Joven, a ti te digo: ¡Levántate!». 15El que había muerto se incorporó y comenzó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. 16El temor se apoderó de todos, y glorificaban a Dios, diciendo: «Un gran profeta ha surgido entre nosotros». También decían: «Dios ha visitado a Su pueblo» 17Este dicho que se decía de Él, se divulgó por toda Judea y por toda la región circunvecina."
Resumen: Jesús, al ver a una viuda desconsolada, se compadece de ella, detiene el cortejo fúnebre y resucita a su hijo único.
Contexto: “El que tocare cadáver de cualquier persona será inmundo siete días” (Números 19:11).; Hageo 2:13 "13 Y dijo Hageo: «Si alguien, inmundo por el contacto con un cadáver, toca cualquiera de estas cosas, ¿quedará inmunda?». «Quedará inmunda», respondieron los sacerdotes."
3. Alimentación de los 5.000
Cita: Juan 6:1–14 "6 Después de esto, Jesús se fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias. 2Y una gran multitud lo seguía, pues veían las señales que realizaba en los enfermos. 3Entonces Jesús subió al monte y se sentó allí con Sus discípulos. 4Estaba cerca la Pascua, la fiesta de los judíos. 5Cuando Jesús alzó los ojos y vio que una gran multitud venía hacia Él, dijo* a Felipe: «¿Dónde compraremos pan para que coman estos?». 6Pero decía esto para probarlo, porque Él sabía lo que iba a hacer. 7Felipe le respondió: «Doscientos denarios de pan no les bastarán para que cada uno reciba un pedazo» 8Uno de Sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, dijo* a Jesús: 9«Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero ¿qué es esto para tantos?» 10«Hagan que la gente se siente», dijo Jesús. Y había mucha hierba en aquel lugar; así que se sentaron. El número de los hombres era de unos cinco mil. 11Entonces Jesús tomó los panes, y habiendo dado gracias, los repartió a los que estaban sentados; y lo mismo hizo con los pescados, dándoles todo lo que querían. 12Cuando se saciaron, dijo* a Sus discípulos: «Recojan los pedazos que sobran, para que no se pierda nada». 13Ellos los recogieron, y llenaron doce cestas con los pedazos de los cinco panes de cebada que sobraron a los que habían comido. 14La gente, entonces, al ver la señal que Jesús había hecho, decían: «Verdaderamente Este es el Profeta que había de venir al mundo»"
Resumen: Jesús multiplica cinco panes y dos peces para alimentar a más de 5.000 personas. Todos comen y sobran doce cestas.
Contexto: después de este milagro la gente le buscó y les enseñó: Juan 6:32–33 "32 Entonces Jesús les dijo: «En verdad les digo, que no es Moisés el que les ha dado el pan del cielo, sino que es Mi Padre el que les da el verdadero pan del cielo. 33 »Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo»."
4. Lavamiento de los pies
Cita: Juan 13:1–17 "13 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que Su hora había llegado para pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los Suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin. 2Y durante la cena, como ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, el que lo entregara, 3Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todas las cosas en Sus manos, y que de Dios había salido y a Dios volvía, 4se levantó* de la cena y se quitó* el manto, y tomando una toalla, se la ciñó. 5Luego echó* agua en una vasija, y comenzó a lavar los pies de los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía ceñida. 6Cuando llegó* a Simón Pedro, este le dijo*: «Señor, ¿Tú me vas a lavar a mí los pies?» 7Jesús le respondió: «Ahora tú no comprendes lo que Yo hago, pero lo entenderás después». 8«¡Jamás me lavarás los pies!», le dijo* Pedro. «Si no te lavo, no tienes parte conmigo», le respondió Jesús. 9Simón Pedro le dijo*: «Señor, entonces no solo los pies, sino también las manos y la cabeza» 10Jesús le dijo: «El que se ha bañado no necesita lavarse, excepto los pies, pues está todo limpio; y ustedes están limpios, pero no todos». 11Porque sabía quién lo iba a entregar; por eso dijo: «No todos están limpios». 12Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó Su manto, y sentándose a la mesa otra vez, les dijo: «¿Saben lo que les he hecho? 13»Ustedes me llaman Maestro y Señor; y tienen razón, porque lo soy. 14»Pues si Yo, el Señor y el Maestro, les lavé los pies, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros. 15»Porque les he dado ejemplo, para que como Yo les he hecho, también ustedes lo hagan. 16»En verdad les digo, que un siervo no es mayor que su señor, ni un enviado es mayor que el que lo envió. 17»Si saben esto, serán felices si lo practican."
Resumen: En la Última Cena, Jesús se ciñe una toalla, lava los pies de sus discípulos, y les da ejemplo de humildad y servicio.
Contexto:
5. Jesús muestra sus manos a los discípulos
Cita: Lucas 24:36–40 "36Mientras ellos relataban estas cosas, Jesús se puso en medio de ellos, y les dijo: «Paz a ustedes». 37Pero ellos, aterrorizados y asustados, pensaron que veían un espíritu. 38Y Él les dijo: «¿Por qué están turbados, y por qué surgen dudas en sus corazones? 39»Miren Mis manos y Mis pies, que Yo mismo soy; tóquenme y vean, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como ustedes ven que Yo tengo». 40Cuando dijo esto, les mostró las manos y los pies."
Resumen: Jesús se aparece a sus discípulos y les dice: “Paz a vosotros”. Luego les muestra sus manos y su costado como prueba de que ha resucitado en cuerpo.
Conclusión:
Conclusión:
Juan 20:31 "31 pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios; y para que al creer, tengan vida en Su nombre."
