3er Nivel Oración ¿Estás bien? (3)

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Filipenses 4:6–7 (NTV) — "6 No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. 7 Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús."

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Deuteronomio 11:26–32 (RVR60) — "26 He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27 la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28 y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido. 29 Y cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra a la cual vas para tomarla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim, y la maldición sobre el monte Ebal, 30 los cuales están al otro lado del Jordán, tras el camino del occidente en la tierra del cananeo, que habita en el Arabá frente a Gilgal, junto al encinar de More. 31 Porque vosotros pasáis el Jordán para ir a poseer la tierra que os da Jehová vuestro Dios; y la tomaréis, y habitaréis en ella. 32 Cuidaréis, pues, de cumplir todos los estatutos y decretos que yo presento hoy delante de vosotros."

La parte que no le será quitada

Lucas 10:38–42 (NTV) — "38 Durante el viaje a Jerusalén, Jesús y sus discípulos llegaron a cierta aldea donde una mujer llamada Marta los recibió en su casa. 39 Su hermana María se sentó a los pies del Señor a escuchar sus enseñanzas, 40 pero Marta estaba distraída con los preparativos para la gran cena. Entonces se acercó a Jesús y le dijo: —Maestro, ¿no te parece injusto que mi hermana esté aquí sentada mientras yo hago todo el trabajo? Dile que venga a ayudarme. 41 El Señor le dijo: —Mi apreciada Marta, ¡estás preocupada y tan inquieta con todos los detalles! 42 Hay una sola cosa por la que vale la pena preocuparse. María la ha descubierto, y nadie se la quitará."

Esdras 7:10 (RVR60) — "10 Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos."

A. Primer Eslabón: La gracia (El Lugar)

B. Segundo Eslabón: La Berajá (La Bendición)

Perdón completo, de ti para y hacia a ti (Vete de ti para ti)

Estas bien?

Dios le dice a Caín: "Si estás bien te..." (interpretado como "si tú estás bien, si te pones bien, si estás en conciencia de bien, vas a poder sobrellevar tu pecado, tu error").

¡Es que no se que me pasa, no se que me pasó, no se que le pasa, no se que le pasó!

Si no estas bien, No vas a estar bien:
Contigo,
Con tu prójimo
Ni con Dios ni,
Es decir el hacer, no es evidencia de estar en EL
Juan 17:20–21 (NTV) — "20 »No te pido sólo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. 21 Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.

¡Hay un lugar! ==> Nos lleva al tercer eslabón

C. Tercer Eslabón: No hay Nada Fuera de Él. (SACRIFICIO)

Una cosa nos lleva a la otra
No se puede terner el tercero sin el segundo, el segundo sin el primero VISION ¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶¶ X ¶¶¶¶ (Vamos todos juntos pero si alguien se desliga, el resultado es...)
Somos UNO, lo que nos une no es la actividad sino estar en Él
En Egipto y en el desierto = En la tierra y el cielo
Cómo se imaginaba cada uno cómo era el lugar
Muy diferente a OIR como es el lugar.

1. Una conexión mas allá de la bendición

Tiene profundas resonancias con la teología del Nuevo Testamento, especialmente en lo que respecta a la soberanía de Dios, la entrega sacrificial y el anhelo por una comunión total con Él. Se puede estructurar la conexión de la siguiente manera:

Soberanía absoluta de Dios: La creencia de que Dios está detrás de todo lo que sucede.

Romanos 8:28: "Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para su bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito."
Efesios 1:11: "En Cristo también obtuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito de aquel que lo hace todo según el designio de su voluntad."

La entrega del Yo: El despojarse de la propia identidad para unirse a Dios.

La idea de que el creyente se despoje de su propia identidad para fundirse con la de Dios es un eco de la kenosis (vaciamiento) de Cristo y del llamado del apóstol Pablo a morir al yo. El cristianismo no busca la anulación total de la persona, sino una nueva identidad que se encuentra en Cristo. Es dejar de vivir para uno mismo para vivir para Dios, de tal manera que ya no es el individuo quien vive, sino Cristo quien vive en él.
Gálatas 2:20: "Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí."
Filipenses 2:5-8: "Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se vació a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres."

El sacrificio como entrega: La disposición a ofrecer la vida en obediencia, reflejada en el sacrificio de Isaac.

Juan 1:29: "Al día siguiente Juan vio a Jesús que venía hacia él, y dijo: 'He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo'."
Hebreos 10:10: "Por lo cual, por esa voluntad hemos sido santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo ofrecida una vez para siempre."
Mateo 10:38–39 (RVR60) — "38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39 El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará."

El Fuego y la pasión amor apasionado: La conexión entre el fuego y el amor inquebrantable por Dios.

Mientras el Cantar de los Cantares lo usa para describir el amor humano, el Nuevo Testamento lo utiliza para representar la pasión divina, el Espíritu Santo y el celo por la justicia. Esta pasión por Dios impulsa al creyente a la entrega total y a vivir una vida de santidad.
Lucas 12:49: "He venido a echar fuego sobre la tierra, y ¡cómo quisiera que ya estuviera encendido!" (En referencia al Evangelio que trae tanto pasión como división).
Hechos 2:3-4: "Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran." (El fuego como símbolo del Espíritu Santo).

La transformación interior: La purificación emocional y espiritual.

La purificación de las emociones y la rectificación de la actitud en el alma Ruaj se asemeja al proceso cristiano de santificación. A través de la obra del Espíritu Santo, el creyente es transformado continuamente, renovando su mente y limpiando sus emociones para que reflejen el carácter de Cristo. No es un simple "desahogo", sino un proceso profundo de crecimiento en santidad.
Romanos 12:2: "No os amoldéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que comprobéis cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta."
2 Corintios 3:18: "Por tanto, nosotros todos, a cara descubierta, viendo como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados en la misma imagen, de gloria en gloria, por el Espíritu del Señor."

Comunión final: La distinción entre la entrega del yo y la unión final con Dios.

La distinción entre la anulación del yo y la unión plena con lo divino en la que el creyente siente "Yo soy él y él es yo" encuentra su paralelo en la doctrina cristiana de la unión con Cristo. Esta unión no anula la personalidad del creyente, sino que la perfecciona. La meta no es ser "Dios", sino participar en la naturaleza divina y ser co-herederos con Cristo, viviendo en perfecta comunión con la Trinidad. Es la consumación de la fe, cuando el creyente es glorificado y habita para siempre con Dios, en un estado de perfecta unión sin perder su identidad individual.
Juan 17:21: "Para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste."
1 Corintios 6:17: "Pero el que se une al Señor, un espíritu es con Él."

Confías? Te arriesgas?

Mateo 16:24–25 (RVR60) — "24 Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará."
Génesis 22:1–19 (RVR60) — "1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham, y le dijo: Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 2 Y dijo: Toma ahora tu hijo, tu único, Isaac, a quien amas, y vete a tierra de Moriah, y ofrécelo allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 3 Y Abraham se levantó muy de mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos siervos suyos, y a Isaac su hijo; y cortó leña para el holocausto, y se levantó, y fue al lugar que Dios le dijo. 4 Al tercer día alzó Abraham sus ojos, y vio el lugar de lejos. 5 Entonces dijo Abraham a sus siervos: Esperad aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí y adoraremos, y volveremos a vosotros. 6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y la puso sobre Isaac su hijo, y él tomó en su mano el fuego y el cuchillo; y fueron ambos juntos. 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 8 Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos. 18 En tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 19 Y volvió Abraham a sus siervos, y se levantaron y se fueron juntos a Beerseba; y habitó Abraham en Beerseba."
Hebreos 11:17–19 (RVR60) — "17 Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, 18 habiéndosele dicho: En Isaac te será llamada descendencia; 19 pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos, de donde, en sentido figurado, también le volvió a recibir."
Santiago 2:21–23 (RVR60) — "21 ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? 22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? 23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios."
Isaac
Génesis 26:3–5 (RVR60) — "3 Habita como forastero en esta tierra, y estaré contigo, y te bendeciré; porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y confirmaré el juramento que hice a Abraham tu padre. 4 Multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo, y daré a tu descendencia todas estas tierras; y todas las naciones de la tierra serán benditas en tu simiente, 5 por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes."
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