Los idolos de Micaias
Notes
Transcript
Problema
Problema
La historia de hoy sirve para dividir la historia de los jueces y lo que se conoce como la historia de la decadencia. En los próximos capitulos veremos una decadencia moral nunca antes vista en el libro de Jueces. En primer lugar tenemos al personaje llamado Micaias. Este hombre recibe el nombre de mikayeju en los primeros versos y después su nombre se degrada simplemente a mika, esto es relevante porque el nombre inicial se puede traducir como ¿Quién como Yahvé? y el segundo simplemente como un ¿Quién cómo? En segundo lugar tenemos a la madre de Micaías, parece ser una mujer que teme al Señor puesto que en el v. 2 vemos que bendice a su hijo en el nombre de Yahvé y en el v.3 consagra un dinero a Yahvé.
Curiosamente esta familia es la primera en este libro que tiene raíces yahvistas. Micaías ha recibido un nombre en honor a Yahvé y la mamá menciona este nombre varias veces. Sin embargo, si vemos con detenimiento la historia notaremos que hay algunas cosas que no cuadran. La primera de estas tiene que ver con un dinero perdido. Micaías le confiesa a su mamá que él se robó ese dinero. La historia nos insinua que probablemente lo hizo porque teme la maldición que su mamá pronunció en voz alta. Lo segundo interesante es que la mamá fácilmente deshace las maldiciones y las cambia por bendiciones. Micaías dice que su mamá pronunció una maldición para el ladrón, él confiesa que es el ladrón y la madre ahora pronuncia una bendición en nombre de Yahvé. Lo tercercero que llama la atención es que la mamá consagra el dinero a Yahvé y pide que sea utilizada para hacer una imagen tallada y un idolo de fundición. Varios autores debaten si se trata de dos imagenes o de una sola. Lo cierto es que nosotros podriamos decidirnos por una sola y que se encuentra denunciada en Deuteronomio 27:15 "“Maldito sea quien haga un ídolo, ya sea tallado en madera o fundido en metal, y lo ponga en un lugar secreto. Es creación de las manos de un artífice, y por lo tanto es detestable al Señor.” Y todo el pueblo dirá: “¡Amén!”"
Siguiendo con esta historia un tanto rara notamos que la mamá consagró las mil cien monedas de plata a Yahvé pero cuando le va a dar al fundidor las monedas, únicamente le da 200. La historia continua y sigue siendo una historia bastante extraña porque ahora el texto nos da otro dato: Micaías tiene una casa de dioses (bet elohim) y se ha fabricado dioses domesticos, un efod y además ha consagrado a uno de sus hijos como sacerdote. Esta historia no tiene sentido hasta que nosotros llegamos al v.6 y ahí el autor nos pone una pequeña nota: En aquella época no había rey en Israel; cada uno hacía lo que le parecía mejor.
Para nosotros y para un israelita en el exilio babilonico esta historia es escandalosa. Nosotros no concebimos a nadie que se diga seguidor del único Dios y que además tenga en su casa un par de ídolos. Asi mismo, consideramos que el sacerdocio es algo en lo cual quien tiene unicamente el mando es el Señor. Sin embargo, la nota añadida nos hace ver que la decadencia en aquella época era simplemente insoportable. Si prestamos atención al verbo “hacer”, veremos que efectivamente cada uno hizo lo que le parecía correcto:
la madre decidió hacerse unos idolos
Micaias por su parte se hizo un efod y mas idolos
Micaias hizo a su hijo un sacerdote
el artesano hizo los idolos
En este punto quizá deberiamos deternos y pensar un momento. Lo que para estas personas era lo correcto en realidad para el Señor era algo incorrecto. No necesitamos mucho tiempo para descubrir que el Señor está peleando con Israel desde el capitulo 1 por haberse hecho idolos. Pero lo que mas llama la atención en este pasaje es que esta familia parece ser una familia que tiene devoción por Yahvé y son las personas que se encuentran mas alejadas de lo que Yahvé quiere.
Siguiendo con el relato, ahora vemos a un nuevo personaje el cual se identifica como “el levita de Belén”. Este hombre parece estar buscando trabajo y llega hasta la casa de Micaias. Este de inmediato lo cuestiona sobre su trabajo y cuando escucha que es un levita de inmediato le ofrece un puesto de trabajo y un salario. El levita no lo piensa y acepta asi que nuevamente Micaías lo consagra como sacerdote de su familia y de su propio santuario. Finalmente la narrativa cierra con una frase de Micaias “Ahora se que el Señor me hará prosperar porque tengo a un levita como sacerdote”.
Intervención divina
Intervención divina
El Señor afirma en Juan 17:3
Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.
La vida como creyentes va mas allá de lo nominal. Muchos de nosotros no fundiriamos un idolo de plata pero si construimos idolos alrededor de nuestros hijos. Por una parte, los llevamos a la iglesia ya sea con intención o sin ella. Pero por otra estamos muy preocupados por saber que les vamos a dejar o que patrimonio podemos construir a su alrededor. Asi mismo, al igual que Micaias nos sentimos muy seguros de que por no faltar a nuestros compromisos dentro de nuestra comunidad de fe, nos hemos ganado de manera automatica el favor del Señor. Jeremias denuncia que su pueblo se había aprendido un conjuro: Templo del Señor, Templo del Señor. Jeremias 7:4
No confíen en esas palabras engañosas que repiten: ‘¡Éste es el templo del Señor, el templo del Señor, el templo del Señor!’
Pero para el Señor esto no era mas que palabras mentirosas. Micaías está tan desconectado de lo que en verdad Dios quiere y de la manera en la que Él se relaciona con nosotros, que se siente satisfecho de haber encontrado a un levita para que sea su sacerdote. En su manera de pensar, a Dios no le quedaba de otra mas que bendecirlo porque había encontrado la formula ganadora.
¿Hemos sentido que encontramos la fórmula mágica para servir al Señor? ¿Nos sentimos satisfechos de lo que hemos logrado para nuestros hijos y para nosotros mismos? Quizá este pasaje nos haga reflexionar acerca de nuestro futuro. Es momento de que dejemos de hacer lo que para nuestros ojos es lo correcto. No necesitamos un mejor presidente ni siquiera un mejor pastor. El Señor nos ha llamado a volver hacía donde Él está y conocerle. A limpiar nuestros ojos para poder conocerle de manera clara. De humillarnos delante de Él porque cercano está a quienes le buscan de corazón. La raíz de muchos males modernos no es tanto la incredulidad sino la arrogancia de que ya conocemos el camino y que no necesitamos hacer una pausa y recomponerlo. Micaias se sintió tranquilo y seguro, sin embargo el v.23 nos confirma que su confianza era vana.
Reflexionemos sobre el llamado que hace Jeremias 9:23-24
Así dice el Señor:
«Que no se gloríe el sabio de su sabiduría,
ni el poderoso de su poder,
ni el rico de su riqueza.
Si alguien ha de gloriarse,
que se gloríe de conocerme
y de comprender que yo soy el Señor,
que actúo en la tierra con amor,
con derecho y justicia,
pues es lo que a mí me agrada
—afirma el Señor—.
Busquemos lo mejor para nuestros hijos, que conozcan al único y sabio Dios y a su hijo Jesucristo.
