Los frutos de un verdadero discípulo
El discipulado cristiano • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 242 viewsNotes
Transcript
En el siglo XIX, un hombre llamado Friedrich Nietzsche se levantó como uno de los filósofos más influyentes de la modernidad. Hijo de un pastor luterano, criado en un ambiente profundamente religioso, Nietzsche escuchó desde niño las verdades del evangelio. Sin embargo, en lugar de abrazarlas, decidió rechazarlas. Su famosa declaración “Dios ha muerto” se convirtió en el grito de batalla de una generación que quería vivir sin la autoridad divina.
Nietzsche propuso un mundo sin Dios, donde el hombre mismo se convertiría en su propio dios, creando sus propios valores. Pero su vida terminó en contradicción: el hombre que proclamó la “voluntad de poder” terminó en la más absoluta debilidad. Pasó sus últimos años sumido en la locura, mental y físicamente destrozado, incapaz de valerse por sí mismo. Murió en 1900, con apenas 55 años, habiendo sembrado ideas que aún hoy inspiran incredulidad, relativismo y vacío espiritual.
Su historia nos muestra una gran verdad: no basta haber escuchado el evangelio, ni haber estado cerca de la verdad. Lo que marca la diferencia en la vida de una persona es dar frutos como verdadero discípulo de Cristo.
Jesús mismo dijo: “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16). Un verdadero discípulo no solo oye, no solo conoce, sino que da fruto que glorifica al Padre. La diferencia entre un creyente verdadero y uno falso no está en la apariencia, sino en el fruto.
El discípulo tiene hambre de la Palabra de Dios
El discípulo tiene hambre de la Palabra de Dios
Cuando salieron ellos de la sinagoga de los judíos, les rogaron que el siguiente día de reposo les hablasen de estas cosas. Y despedida la congregación, muchos de los judíos y de los prosélitos piadosos siguieron a Pablo y a Bernabé, quienes hablándoles, les persuadían a que perseverasen en la gracia de Dios. El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios. Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.
El capítulo 13 del libro de los Hechos da inicio a la misión que el Espíritu Santo encargó a Saulo y Bernabé de llevar el evangelio a los gentiles hasta lo último de la tierra. Vemos como la iglesia de Antioquía de Siria había madurado en su conocimiento de la Palabra de Dios, en su generosidad y disposición de servicio, había desarrollado líderes, tenían una cultura de oración y dependendencia al Espíritu Santo. Es en este ambiente cuando Dios selecciona a sus siervos para salir y llevar la Palabra mas allá de sus fronteras. Eso lo vimos la semana pasada: Dios siempre quiere llevar a su Iglesia fuera de su comodidad, fuera de su zona de confort, fuera de sus límites hacia el mundo que tiene necesidad del evangelio. Lo experimentó la iglesia de Jerusalén a través de la persecución; ahora lo experimenta la iglesia de Antioquía a través de la obediencia de los misioneros Saulo y Bernabé.
Estos dos hombres, siervos del Señor, discípulos de Cristo salen en obediencia a Dios a las naciones gentiles. Llegan a Salamina y predican el evangelio. Es aquí donde se nos dice que Saulo también era llamado Pablo era un hombre lleno del Espíritu Santo y vemos su respuesta ante uno que quería obstaculizar la proclamación del evangelio:
Y habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, hallaron a cierto mago, falso profeta, judío, llamado Barjesús,que estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón prudente. Este, llamando a Bernabé y a Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.Pero les resistía Elimas, el mago (pues así se traduce su nombre), procurando apartar de la fe al procónsul.Entonces Saulo, que también es Pablo, lleno del Espíritu Santo, fijando en él los ojos,dijo: ¡Oh, lleno de todo engaño y de toda maldad, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! ¿No cesarás de trastornar los caminos rectos del Señor?Ahora, pues, he aquí la mano del Señor está contra ti, y serás ciego, y no verás el sol por algún tiempo. E inmediatamente cayeron sobre él oscuridad y tinieblas; y andando alrededor, buscaba quien le condujese de la mano.
Luego van para Perge de Panfilia y luego a Antioquía de Pisidia y allí Saulo predicó el evangelio en una sinagoga, enfocándose en como Dios cumplió las promesas hechas a Israel a través de Jesús.
La Escritura dice en el verso 42 que, al salir Saulo y Bernabé de la sinagoga, los asistentes les rogaron insistentemente que regresaran el siguiente día de reposo y les contnuaran hablando de estas cosas. Muchos de los judíos y de los prosélitos (gentiles convertidos al judaísmo) que eran hombres piadosos y temerosos del Señor seguían a Saulo y Bernabé. Estos hombres recibieron con muy buen ánimo la Palabra del Señor y tenían hambre e interés de conocer mas al Señor a través de la predicación de los misioneros del Señor.
En respuesta a esto, los siervos de Dios les hablaron la Palabra, persuadiendo a los nuevos creyentes a perseverar en la gracia de Dios que había llegado a ellos con el evangelio de salvación.
Aquí debemos hacer notar algunos aspectos importantes con respecto a 2 enfoques: uno correspondiente a los que predicamos el evangelio y otro correspondiente a quienes reciben y creen en el evangelio:
Con respecto a quienes predicamos el evangelio
Con respecto a quienes predicamos el evangelio
Debemos estar dispuestos a oir y obedecer la voz de Dios. Lo mejor para un discípulo es estar en el lugar que Dios quiere haciendo lo que Dios le ha ordenado hacer. “El lugar de la obediencia es el lugar de la bendición y del gozo”
Debemos estar dispuestos a predicar el evangelio de Cristo en donde se nos presente la oportunidad para hacerlo.
Debemos ser accesibles para dar la milla extra cuando se trata de servir al Señor. Cuando los asistentes siguieron y pidieron a los siervos del Señor que les pudieran hablar, ellos estuvieron dispuestos a hacerlo. “Cuando se trata de predicar, uno nunca se puede negar”
Debemos persuadir a los hombres para que crean en el evangelio. El evangelismo no solo es un informe o la fria comunicación del mensaje de Dios: es un diálogo, donde persuadimos, instamos, rogamos, contestamos preguntas, insistimos con el fin de que los hombres puedan dejar de lado sus ideas equivocadas y crean en el evangelio.
Con respecto a quienes escuchan y creen el evangelio
Con respecto a quienes escuchan y creen el evangelio
Debemos tener hambre de la Palabra de Dios y estar dispuestos a escuchar lo que Dios nos quiere decir
Debemos temer a Dios y tomar la Palabra de Dios con reverencia, con respeto y con una buena actitud
Debemos estar dispuestos a seguir y buscar a quienes nos predican y enseñan bien la Palabra de Dios
Debemos reconocer y ser agradecidos porque Dios en su gracia nos permite conocerle y escuchar su Palabra
Debemos recibir la Palabra con gozo y estar dispuestos a obedecer porque cuando se predica la Palabra de Dios, es Dios mismo quien está hablando a su pueblo para:
Dar conocimiento de su voluntad y su carácter
Edificar a su Iglesia espiritualmente, fortaleciendola ante la tentación y el pecado
Que los hombres perdidos sean salvos al oir el evangelio de Cristo
Traer gloria a su propio nombre
Exhortar, consolar, edificar, animar, desafiar, conforme a los propósitos del Señor
Aplicación
Aplicación
Hermano, ¿Cuanta hambre usted tiene del evangelio y de la Palabra de Dios? ¿Cuan dispuesto está a buscar y seguir a quienes pueden enseñarle las Escrituras? Un verdadero discípulo tiene hambre y sed de la Palabra de Dios porque es lo único que puede renovar nuestro entendimiento, lavar nuestros pensamientos, alinear nuestro corazón y formarnos para temer y adorar a Dios.
La reacción de los judíos
La reacción de los judíos
El siguiente día de reposo se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios. Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.
La Biblia nos narra que, efectivamente, el siguiente día de reposo, allí estaban Saulo y Bernabé para cumplir su responsabilidad de predicar el evangelio. También estaban allí los judíos y prosélitos que habían oído el mensaje la semana pasada. Sin embargo, ellos habían deseado compartir la bendición de Dios a otros. La voz se había corrido, habían invitado a familiares, amigos, vecinos, etc con el fin de que muchos oyeran la predicación de la Palabra de Dios.
Tanto era así que se dice que casi toda la ciudad se juntó para oír la predicación de la Palabra. Obviamente, la sinagoga no era suficiente para albergar a tanta gente, así que teniamos el escenario para lo que sería una predicación masiva, pública donde todos podrían escuchar. Esto era una oportunidad preciosa para que Cristo sea dado a conocer y un ejemplo hermoso de que cuando nos unimos en un mismo propósito podemos hacer cosas grandes con la bendición del Señor.
Ahora, toda vez que el Señor hace una obra maravillosa, vemos oposición. Aquí, vemos un grupo de judíos, quienes seguramente no eran parte de aquellos piadosos que habían seguido a Saulo y Bernabé y les habían rogado que volvieran y les enseñaran. Estos hombres se levantaron y al ver lo que Dios hacía por medio de los siervos del Señor se llenaron de celo y envidia. Estos falsos discípulos de Dios presentaban ciertas características que debemos notar:
Características de los falsos discípulos
Características de los falsos discípulos
Tenían una conducta hipócrita y religiosa: estaban en la sinagoga, oía constantemente la Palabra de Dios; pero no la obedecían de corazon.
Tenían un corazon envidioso y malo: ellos eran la “casta” superior que congregaba en la sinagoga, el “pueblo especial” que eran favorecidos de Dios. Cuando ven que el evangelio llega a multitudes y que muchos desean oír la Palabra, ellos se llenan de envidia y celo. Pero, ¿por que los asistentes rogaban a Saulo y Bernabé que les enseñaran la Palabra? ¿Por qué no lo habían hecho antes con los otros maestros de la sinagoga?
Por que eran maestros sin corazón. Predicaban mecánicamente, sin pasión, sin denuedo, sin interesarse realmente en las personas, de manera fría e impersonal.
Por que eran maestros hipócritas. No vivian lo que enseñaban, sino que exigian a otros lo que ellos mismos no podían hacer.
Por que eran maestros sin amor. No les interesaba realmente si los demás creían o entendían.
Tenían una actitud irreverente contra el evangelio y hostil contra los siervos de Dios: Literalmente, la Escritura dice que estos hombres “contradecían lo que Pablo decía, blasfemando”. Lo de estos hombres no era un cuestionamiento intelectual o respetuoso. Estos hombres desacreditaban publicamente lo que Pablo decía, interrumpiendo su mensaje, hablando con desprecio e insultando el evangelio que Pablo predicaba.
En estos hombres, era verdad lo que Cristo dijo de los religiosos:
Mas ¡ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque cerráis el reino de los cielos delante de los hombres; pues ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que están entrando.
Hermano, ¿con que corazón te acercas al evangelio? ¿Estas obedeciendo y ayudando a que otros obedezcan el evangelio? O ¿no solo no quieres obedecer a Dios, sino que eres estorbo para que otros le obedezcan?
El discípulo tiene una misión que cumplir
El discípulo tiene una misión que cumplir
Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.
Ante esta situación lamentable, vemos como muchos quieren oír el evangelio; pero vemos unos pocos que obstaculizan, estorban, distraen y por último se resisten a que se pueda predicar y obedecer el evangelio. Hermanos, que terrible cosa es que uno llegue a ser obstáculo para que otros conozcan y crezcan en Dios.
Ante esto, Pablo y Bernabé no se detienen, ni se amedrentan por los obstáculos. Los siervos de Dios saben que habrá obstáculos en su servicio al Señor. Dios jamás nos prometió que tendríamos todo fácil en el servicio a su Nombre. La respuesta de Pablo y Bernabé nos ayuda a entender como discípulos maduros en Cristo entienden su propósito en Dios y como deben afrontarlo, con tal de cumplir lo que Dios les ha mandado y así glorificar al Señor. Examinemos estas características:
Características de un discípulo maduro
Características de un discípulo maduro
Los discípulos maduros en Cristo entienden que tienen una misión que cumplir en Dios y deben hacerlo con responsabilidad, con constancia y perseverancia.
Los discípulos maduros en Cristo no se intimidan ni acobardan ante los obstáculos, sino que enfrentan con valor lo que se presente, con tal de cumplir lo que Dios les ha dicho que hagan
Los discípulos maduros en Cristo no negocian su llamado ni el evangelio. No dejar de predicar o predican mas “ligero” para evitar ofender a las personas y así no ganarse problemas. Persisten haciendo lo que Dios les ha dicho que hagan.
Los discípulos maduros en Cristo tienen compasión y misericordia por las almas que no conocen al Señor y aun por aquellos que no deciden arrepentirse de sus pecados. Pablo había sido un fariseo, sabía que los judíos dificilmente aceptarían el mensaje del evangelio. Aún así, ellos estaban dispuestos a predicar el evangelio siempre en primer lugar a los judíos.
Los discípulos maduros en Cristo no se apegan a nada, sino que toman decisiones en función de lo que Dios quiere. Cuando los judíos rechazaron el evangelio, ellos deciden ir a los gentiles, cumpliendo así la Palabra de Dios.
Los discípulos maduros en Cristo entienden y aplican la Palabra de Dios a sus vidas. Pablo cita dos pasajes del Antiguo Testamento:
Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza); dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.
Aunque originalmente este pasaje era aplicado al siervo del Señor, el Mesías, Pablo y Bernabé entienden que este pasaje también se aplica a ellos, a la iglesia del Señor que debe llevar la luz del evangelio a las naciones que viven en oscuridad. Por ello, Pablo dice: “Dios nos ha mandado”.
Los discípulos maduros en Cristo son obedientes a la Palabra de Dios. La marca del discipulo es la obediencia. Un discipulo que no es obediente a su Maestro o es un mal discipulo o no es un verdadero discipulo.
Hermano, ¿está usted obedeciendo a Dios? ¿Está usted haciendo lo que Dios quiere que haga? ¿Está usted cumpliendo el propósito de Dios?
Aun vemos que, en las palabras de Pablo, se muestra como estos judíos, falsos discípulos terminan endureciendo el corazón:
Tuvieron el privilegio de recibir primero la predicación del evangelio; sin embargo, recharazon ese honor, menospreciando a Dios y a su maravilloso regalo. Ellos mismos se desviaron, se alejaron y rechazaron el bendito mensaje del evangelio. Despreciaron lo unico que los podía salvar. Decidieron ignorar lo unico que podía darles verdadera sabiduría. Rechazaron el regalod el amor de Dios.
El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.
No se consideraron dignos de la vida eterna. Recordemos que los judios se consideraban el pueblo escogido de Dios. Sin embargo, al rechazar el evangelio, ellos mismos se han autoproclamado indignos de la salvación y se han condenado a si mismos en su desobediencia al regalo de Dios. La gracia se les ofreció; pero ellos la rechazaron. La salvación se les ofreció; pero ellos la despreciaron. Dios les llamó a escapar de la condenación eterna; sin embargo, ellos decidieron correr al fuego del infierno sin hacer caso de la voz de Dios que hoy te dice: “Hoy es el día de la salvación. Hoy puedes ser salvo de todos tus pecados. Hoy puedes tener vida eterna”
Su desobediencia inicial se convirtió en un rechazo total. No juegue con el pecado, ni piense en su corazón: “mas adelante entregaré mi vida a Cristo”. El pecado es una trampa en la que, cuando nos enredamos, se nos hace cada vez mas dificil salir. El pecado debilita el vigor espiritual, trastorna la mente y endurece el corazón.
Mientras que los verdaderos discípulos crecen y maduran, los falsos discípulos se alejan y rechazan la Palabra de Dios. Los discípulos entienden el propósito de Dios y van en pos de cumplirlo, en obediencia y disposición.
Cristo, el discípulo perfecto, entendía que tenía una misión que cumplir y la cumplió: vino a este mundo en obediencia a Dios, vivió una vida perfecta en obediencia a su Padre, murió en la cruz como el mas grande pecador, siendo el Único santo e inocente. Murió en nuestro lugar, siendo castigado por Dios por nuestros pecados y por los de todo el mundo. Resucitó al tercer día porque la muerte no lo pudo detener. Se levantó de los muertos para demostrar que el pago por el pecado había sido pagado y ahora Dios puede recibir al pecador que se arrepiente porque su condena ya Cristo la pagó en la cruz. Por ello:
Amigo, no desprecie el regalo de Dios que hoy te ofrece por medio del evangelio de Jesús. No pienses que tendrás otro día para ponerte a cuentas con Dios, porque no sabes si habrá otro día para ti. Arrepientete de tu vida religiosa, de vivir rechazando y despreciando el regalo de Dios y vuelvete al Señor. Hoy tu vida puede cambiar
El discípulo tiene gozo y un carácter transformado
El discípulo tiene gozo y un carácter transformado
Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia. Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio. Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
Piensa en este escenario:
Pablo y Bernabé predicando el evangelio a los judíos y los prosélitos. Casi toda la ciudad está allí escuchando la predicación, así que también hay gentiles allí que no son prosélitos, no son parte de la sinagoga; por ende, despreciados por los judíos; pero que de alguna manera se han sentido interesados en oír la Palabra de Dios.
Los judíos, al ver la multitud, en vez de gozarse de que muchos quieren oir la Palabra de Dios y ayudar para que los invitados puedan oir y entender, se llenan de envidia y celo, contradiciendo, interrumpiendoy blasfemando el mensaje de Pablo, siendo obstáculo para que otros oigan y crean el evangelio
¿Que diferencia había entre Elimas el mago, llamado “hijo del diablo” por Pablo y estos judios? No habia ninguna diferencia. Ambos se oponían a que el evangelio avance y sea predicado
Pablo y Bernabé no se amilanan, sino que declaran que los judios mismos se han condenado al rechazar el evangelio de la gracia, que es poder de Dios para salvación a todo el que cree, al judío en primer lugar; pero también al gentil.
Pablo y Bernabé anuncian que ahora se dirigen a los gentiles porque a ellos les envío Dios a predicar, para alumbrar las tinieblas en las que viven.
Ante este mensaje de apertura del evangelio a los gentiles, ellos se gozan y glorifican la Palabra del Señor. Mira esto: antes, estos gentiles no entraban a la sinagoga. Si querian hacerlo, debian volverse prosélitos, adoptar el judaísmo y todas las costumbres y tradiciones de los judíos y la esclavitud a la ley mosaica. Muchos de ellos no estaban interesados en atarse a la religión judía; por ende, no eran admitidos, sino que eran despreciados. Entonces, el judaísmo y la sinagoga se habian vuelto un obstáculo para que las personas conozcan a Dios verdaderamente. Esto es lo que hace la religión: pone reglas que Dios no ha puesto, espanta a las personas, las juzga, las condena, las etiqueta y menosprecia a los que no son como ellos. Por ende, aparta a las personas de Dios y no las deja conocer el evangelio de la gracia. La religión quieren que las personas vengan y se adapten a ella para “conocer” a Dios.
Sin embargo, que diferencia con el verdadero evangelio de la gracia y la verdadera iglesia del Señor. Pablo dijo: “Dios no nos ha mandado a encerrarnos en un lugar y poner reglas para que las personas vengan. Dios nos ha mandado a ir al mundo perdido y llegar a las personas con el evangelio”. El cristianismo va a buscar a las personas y les presenta el regalo de la salvación que Dios ofrece. No impone reglas para que las personas vengan a Cristo. Solo predicamos: Arrepientete de tus pecados y ven a Cristo. Una vez que el Señor cambie tu corazón, tu vas a querer vivir en santidad, tu vas a querer honrar a Dios con tu vida y tu testimonio. No se trata de hacer cosas buenas para que Dios te acepte, se trate de que aquellos a quienes Dios ha aceptado por la fe quieren imitar al Dios santo y vivir haciendo lo bueno delante de sus ojos.
Es necesario que la Iglesia salga de sus cuatro paredes, que se interese por el mundo en el que vivimos, que ore e interceda por aquellos que están perdidos, que sea relevante a la sociedad en la que vive. Cuando la Iglesia obedece al Señor y sale para compartir el evangelio, cuando los hermanos entienden y obedecen el mandato de Dios, cosas comienzan a ocurrir: los incrédulos oyen el evangelio, el Espíritu Santo obra y las personas vienen a Cristo.
La Palabra dice que los gentiles se regocijaron, glorificaron la Palabra de Dios y creyeron en Cristo los que estaban ordenados para vida eterna. Aquellos a los que Dios ha escogido desde antes de la fundación del mundo para salvación, ellos responderán a la predicación del evangelio. Usted no sabe quienes son, yo no se quienes son, Dios si sabe quienes son los que El ha escogido. Ellos estan alla afuera, en el mundo, esclavos del pecado, camino a la condenación. Lo único que tenemos que hacer es salir y predicar el evangelio de la salvación. Cuando predicamos, los que han sido escogidos por Dios creerán y serán salvos. A ellos debemos acogerlos, discipularlos, entrenarlos e ir con ellos nuevamente al mundo para seguir predicando la Palabra de Dios.
Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia.
Así es como la Palabra de Dios se difunde. El evangelio no corre cuando nos centramos en nosotros mismos, cuando vivimos vidas egoístas, encerrados en nuestros problemas, luchando siempre contra nuestros pecados. Los verdaderos discípulos crecen y el evangelio corre cuando confiamos en Dios, nos entregamos a sus propósitos y salimos al mundo para interesarnos por las personas y traerles a la casa de Dios:
Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo: Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios.Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo una gran cena, y convidó a muchos.Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los convidados: Venid, que ya todo está preparado.Y todos a una comenzaron a excusarse. El primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses.Otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses.Y otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir.Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Vé pronto por las plazas y las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos.Y dijo el siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar.Dijo el señor al siervo: Vé por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa.Porque os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.
La oposición continúa
La oposición continúa
Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio. Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.
Una vez mas, los judíos que ya habían rechazado el evangelio no se contentan con no recibir la salvación, sino que en su egoísmo y maldad no quieren que nadie mas la reciba: como no pudieron convencer a los judíos y prosélitos con sus griterios y blasfemias, ahora van por una estrategia diferente: subrepticiamente quieren crear fisuras en la nueva iglesia a través de la murmuración, el chisme, la instigación. Y ¿a quienes apuntan ahora? A las mujeres. A mujeres piadosas y distinguidas para que a su vez ellas influencien en sus esposos, hombres prominentes en la ciudad con tal de detener el avance de la obra de Dios.
Satanás tiene siempre la misma estrategia: si no puede intimidar y asustar con la violencia y el alboroto; va a buscar detener la obra de Dios a través de la murmuración, el chisme, la mentira y las habladurias. ¿Y a quienes apunta? A las mujeres, porque son mas emocionales, son mas susceptibles de caer en estos pecados y porque pueden influenciar en los hombres para llevar adelante los planes diabólicos.
Lamentablemente, el diablo consiguió lo que quería: aunque casi toda la ciudad estaba dispuesta a oír el evangelio y lo recibieron con gozo y fe, las mujeres, instigadas por los judios, instigaron a su vez a los hombres prominentes y lograron indisponerlos contra Pablo y Bernabé. El diablo siempre quiere dividir, poner a un hermano contra otro, desanimar, traer confusion a traves de la mentira y las medias verdades para detener la obra, traer desanimo, enemistad y que lo que Dios nos ha mandado hacer ya no se haga. Se levantó persecución contra los siervos de Dios y lograron expulsarlos de la ciudad.
Lo maravilloso de esto es que cuando Satanás piensa que ha vencido, no ha hecho mas que hacer el ridículo porque nada ni nadie puede detener los propósitos de Dios:
Satanás logró su cometido: expulsar a los lideres y siervos de Dios
Sin embargo, ellos continuaron su ministerio, yendo a Iconio, donde continuaron predicando el evangelio y de ahi siguieron hacia otras ciudades. Es decir, la obra no se detuvo, el evangelio siguió corriendo y Dios siguió respaldando y usando a los siervos del Señor.
Los discipulos de Antioquía de Pisidia estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo porque la obra es de Dios, no de los hombres. La Iglesia no depende de los siervos de Dios, sino del Espiritu Santo quien es cabeza de la Iglesia. La Iglesia continuó fortalecida, con gozo y con un caracter que seguia siendo transformado por el poder del Señor.
Mientras que los judios, que se habian opuesto al evangelio y que habian terminado rechazando el evangelio y que habian instigado a las mujeres para que echaran a los siervos de Dios, ellos seguian en condenación. Con un corazón endurecido, envidioso, lleno de maldad y amargura, acabaron sus dias tristemente para ir al infierno por toda la eternidad.
Hermano, ¿Está usted viendo su carácter transformandose a la imagen de Cristo? ¿Vive usted en gozo y paz por estar en correcta comunión con Dios? ¿Está usted procurando vivir lleno del Espíritu Santo?
Dios quiere que vivamos con un carácter transformado, en paz, gozo y plenitud. Pero eso no sucederá a menos que maduremos y nos rindamos a la voluntad del Señor.
Aplicaciones para la vida
Aplicaciones para la vida
Hermano, un verdadero discípulo no solo tiene hambre y sed de conocer a Dios a través de su Palabra, sino que está dispuesto a esforzarse por conocer mas del Señor. Asimismo, también tiene amor y un deseo de que otros conozcan también la Palabra de Dios. Por ende, está dispuesto a sacrificarse y correr la milla extra para que otros también puedan conocer al Señor. ¿Estás orando por un alma para predicarle el evangelio? ¿Estás dispuesto a correr la milla extra y visitarle, predicarle, aconsejarle y traerle a la casa de Dios para que esa alma conozca también a Dios? Hermano no sea obstáculo para que otros conozcan a Dios.
Hermano, un verdadero discípulo debe crecer en el conocimiento y en la gracia del Señor Jesucristo. Debe asumir y obedecer la voluntad de Dios, la cual es que cumplamos la Gran Comisión, yendo en misión a hacer discípulos a todas las naciones. Predique el evangelio a todos y enfóquese en aquellos que están dispuestos a escuchar y obedecer a Dios.
Hermano, un verdadero discípulo vive en paz y gozo por su comunión con Dios. Lleno del Espíritu Santo va siendo transformado por la gracia de Dios en santidad. Mientras tanto, un falso discipulo vive con el corazón lleno de odio, de envidia, de amargura, rechazando el evangelio, desobedeciendo constantemente a Dios y rumbo a la condenación.
Dios quiere impactarle con el evangelio. Quiere bendecirle con el evangelio. Quiere transformarle con el evangelio.
Oremos al Señor
