Sintonizados a la Frecuencia del Rey
Reconstruyendo el Corazón • Sermon • Submitted • Presented
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📖 Sermón – Semana 2
📖 Sermón – Semana 2
Serie: Reconstruyendo el Corazón
Texto: Nehemías 2
Título: “Sintonizados a la Frecuencia del Rey”
1. Bienvenida / Conexión
1. Bienvenida / Conexión
Decir:
“¡Buenos días familia! La semana pasada, en Nehemías 1, aprendimos que antes de que Dios pueda reconstruir a través de nosotros, primero tiene que reconstruir en nosotros. Vimos el corazón de Nehemías quebrantado en la presencia de Dios.
Ahora, en Nehemías 2, algo cambia. Nehemías pasa de estar cargado en oración a estar valiente en acción.
Y esto es lo que quiero declarar sobre ti esta mañana: Dios está a punto de volver a afinar algunos corazones. Algunos hemos estado viviendo desafinados de la frecuencia del Reino—arrastrados por el miedo, la inseguridad, las emociones o la desilusión. Pero cuando el Rey toca tu corazón, se alinea. Y cuando tu corazón está alineado—caminas en favor, ves Su provisión, y te mueves en autoridad.”
2. Gancho: Ilustración con el Bajo
2. Gancho: Ilustración con el Bajo
[Ten el bajo en la mano]
Decir:
“Miren esto. [Desafina una cuerda y tócala]. ¿Feo sonido, verdad? Así suena una vida desafinada. Todavía hace ruido—pero no hay armonía, no hay claridad, no hay música.
Así se siente vivir por emociones, por miedo, por compromiso con el mundo. Sigues vivo, sigues haciendo ruido—pero no es el sonido para el cual Dios te diseñó.
Ahora mira esto—[afina la cuerda y toca una nota limpia]. El mismo instrumento, pero un sonido diferente—porque ahora está sintonizado a la frecuencia correcta.
Esto es Nehemías capítulo 2. Un hombre cuyo corazón estaba quebrantado, ahora alineado con el cielo. Un corazón sintonizado a la frecuencia del Rey.”
3. Lectura del Texto
3. Lectura del Texto
Leer Nehemías 2:1–8 en voz alta.
4. Oración
4. Oración
“Señor, hoy pedimos que afines nuestros corazones. Tráenos a la frecuencia del cielo. Quita el ruido del miedo, la vergüenza y la distracción. Sintonízanos a Tu favor, Tu provisión y Tu autoridad. En el nombre de Jesús, Amén.”
5. Cuerpo Principal
5. Cuerpo Principal
Punto 1: Un Corazón Reconstruido Busca el Favor del Rey (vv.1–6)
Punto 1: Un Corazón Reconstruido Busca el Favor del Rey (vv.1–6)
Nehemías aparece triste delante del rey—algo peligroso.
En vez de esconderse, habló.
Pero nota: antes de contestar al rey, oró (v.4).
El favor fluye cuando el corazón está alineado.
Decir:
“El favor no se gana con desempeño—se libera con alineamiento. Nehemías no confiaba en su currículum, en su sonrisa, o en su historial—confiaba en la mano de Dios sobre él.
Te digo algo—cuando tu corazón está sintonizado a la frecuencia del Rey, puedes pedir con valentía. Puedes estar en cuartos donde no deberías estar. Puedes pedir cosas más grandes que tu posición. Y puedes salir cargando un favor que sólo Dios puede soltar.”
Ilustración:
“Es como el Wi-Fi. Puedes tener el mejor teléfono, pero si no estás conectado a la frecuencia correcta, no puedes descargar nada. Algunos están frustrados, diciendo: ‘¿Por qué no funciona?’ cuando el problema no es el aparato—es la conexión. Nehemías se conectó al cielo primero, y el favor se descargó.”
Punto 2: Un Corazón Reconstruido Confía en la Provisión de Dios (vv.7–9)
Punto 2: Un Corazón Reconstruido Confía en la Provisión de Dios (vv.7–9)
El rey no sólo le dio permiso a Nehemías—le dio cartas, recursos y soldados.
¿Por qué? Porque la buena mano de Dios estaba sobre él (v.8).
Cuando Dios da visión, también da provisión.
Decir:
“Dios no juega con Sus hijos. No te llama a reconstruir y luego te deja con las manos vacías. Él provee lo que necesitas para lo que Él te llama a hacer.
Si Él te dio la carga, también te dará el respaldo. Si Él te dio el sueño, también te abrirá las puertas. Si Él te dio el llamado, también te dará la cobertura.”
Ejemplo Moderno:
“Algunos de ustedes ya lo han visto. No sabías cómo ibas a pagar los recibos, pero Dios proveyó. No sabías cómo se iba a lanzar el ministerio, pero Él mandó a las personas correctas. No sabías cómo iba a venir la sanidad, pero Dios hizo camino. Él es Jehová Jireh—el Dios que provee.”
Punto 3: Un Corazón Reconstruido Enfrenta la Oposición con Autoridad (vv.10, 19–20)
Punto 3: Un Corazón Reconstruido Enfrenta la Oposición con Autoridad (vv.10, 19–20)
Llegan Sanbalat y Tobías—los críticos.
Se burlaron y despreciaron a Nehemías.
Pero Nehemías no discutió, no se puso a la defensiva.
Declaró: “El Dios del cielo nos dará éxito. Nosotros, Sus siervos, nos levantaremos y edificaremos, pero ustedes no tienen parte en Jerusalén.”
Decir:
“Cuando tu corazón está sintonizado al Rey, no tienes que contestar a cada crítico. No tienes que pelear con cada voz. No tienes que justificar tu llamado. Te paras en autoridad y dices: Dios nos dará éxito.
Cuando estás sintonizado, la burla pierde su poder. La duda pierde su agarre. El miedo pierde su volumen. Te paras en la frecuencia del cielo.”
Ilustración:
“Es como la estática en la radio. Cuando estás en la estación correcta, a veces hay ruido—pero no persigues la estática. Te quedas enfocado en la señal. Algunos han estado distraídos por la estática—opiniones, críticas, miedo. Pero hoy Dios dice: sintonízate a Mi frecuencia y sigue edificando.”
6. Aplicación
6. Aplicación
“¿Qué aprendemos de Nehemías 2?
Un corazón reconstruido busca el favor del Rey.
Un corazón reconstruido confía en la provisión de Dios.
Un corazón reconstruido enfrenta la oposición con autoridad.
Ese es el sonido de una vida sintonizada a la frecuencia del Rey.”
7. Ilustración Final
7. Ilustración Final
[Toca el bajo afinado]
Decir:
“Así suena tu vida afinada. La misma persona. La misma historia. Pero reconstruida por la mano de Dios, tu vida se convierte en una canción del Reino—llena de favor, provisión y autoridad.”
8. Llamado al Altar / Oración Final
8. Llamado al Altar / Oración Final
“¿Dónde ha estado tu corazón desafinado?
¿En el miedo? ¿En el pecado? ¿En la vergüenza? ¿En la desilusión?
Hoy, entrégalo al Rey. Él lo puede reconstruir. Él lo puede afinar. Él lo puede alinear.
Señor, hoy te entregamos nuestros corazones desafinados. Donde el miedo nos bajó—afínanos. Donde la vergüenza nos calló—afínanos. Donde el pecado nos quebró—reconstrúyenos. Alíneanos a Tu frecuencia, a Tu voluntad, a Tu Reino. En el nombre de Jesús, Amén.”
