La prosperidad que viene de Dios
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· 74 viewsEl deseo de Dios es que seamos bendecidos y prosperados pero que no amemos las riquezas.
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La prosperidad que viene de Dios
La prosperidad que viene de Dios
2 Corintios 9:5-8
“5Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra.
6Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. 7Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 8Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra”
Introducción
Introducción
Existen contrastes extremos en las doctrinas cristianas respecto a las riquezas y prosperidad.
Por un lado están los que rechazan las riquezas y viven muy limitados: Lucas 12:33 "Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye."
Por otro lado están los que predican prosperidad y quieren vivir con muchos lujos: 3 Juan 2 "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma."
Sin embargo, cada una de estas doctrinas toman solo parte de la enseñanza bíblica para defender su postura, en lugar de tomar toda la enseñanza bíblica.
La Biblia enseña que Dios desea bendecirnos y prosperarnos, pero también nos enseña a que no amemos las riquezas. 1 Timoteo 6:10 "porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores."
Dios NO quiere que seamos pobres, limitados o vivamos en necesidad. El se hizo pobre para que seamos enriquecidos, en todos las cosas.
Tampoco es su voluntad que acumulemos de manera egoísta riquezas más de lo que necesitamos, de modo que se convierta en el centro de nuestras vidas.
Proverbios 30:8 "Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario;"
Debe haber un equilibrio que consideraremos a la luz de la Biblia.
Dios no desea que seas pobre
Dios no desea que seas pobre
Existe en nuestra cultura la mentalidad de que somos pobres, y que por lo tanto, los que tienen más están en la obligación de darnos dinero.
Ponen su pobreza como excusa para robar, engañar, estafar o extorsionar, pero lo que logran es traer más maldición a su vida.
En Cristo ya no somos pobres, Él quiere que vivamos bien, desea prosperarnos y bendecirnos abundantemente, pero para ello es necesario conocer y obedecer su Palabra. 2 Corintios 8:9 "Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos."
No es que Dios nos condicione o nos obligue a hacer lo que no queremos con la amenaza de maldecirnos… Sino que nos comparte su Palabra que contiene la instrucción, las indicaciones para vivir bendecidos y prosperados.
Deuteronomio 28:1–2 "Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy, también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios."
Deuteronomio 28:15 "Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán."
Él es un Dios celoso y no está dispuesto a compartirnos con el pecado… no podemos pretender pertenecer a Dios al pecado a la vez.
De manera que la Biblia dice que no robemos, engañemos, estafemos, o que amemos las riquezas es porque hacerlo trae maldición.
Es como cuando el médico nos ordena no hacer esfuerzo por alguna recuperación, si desobedecemos sufriremos las consecuencias por nuestra necedad.
El desea que tengamos todo lo suficiente para hacer buenas obras: 2 Corintios 9:8 "Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;"
Si alguno siente que es pobre, que vive necesitado e insatisfecho, debe examinar su vida a la luz de la Palabra de Dios y comenzar a renovar el espíritu de su mente, y conducirse según la Palabra de Dios.
Dios no bendice a los perezosos
Dios no bendice a los perezosos
Nunca vamos a ser prosperados sino trabajamos conscientemente.
2 Tesalonicenses 3:10 "Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma."
Por la misma mentalidad de pobreza y que deben darles las cosas gratis, se comete el error de no esforzarse y creer que Dios debe prosperarlos.
Dios es un Padre sabio y bueno que no nos va a dar las cosas sin que nos esforcemos, porque no las vamos apreciar.
Existen acepciones como cuando hay escasez, enfermedad, incapacidad o crisis.
Dios alimentó a Israel en el desierto porque no habían recursos, pero cuando entraron a la tierra prometida cesó esa provisión.
Aún así los israelitas debían esforzarse por recoger el alimento, prepararlo y obedecer las instrucciones de Dios.
Conforme nos esforzamos en nuestro trabajo y obedecemos a Dios, seremos prosperados. No necesitamos recurrir al engaño, soborno o estafa.
Salmo 128:2 "Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien."
Veamos en la parábola de los talentos (Mateo 25:13-30), los que se esforzaron recibieron recompensa de Dios, pero el que no se esforzó aun lo que tenía le fue quitado. Mateo 25:29 "Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado."
Si somos perezosos, negligentes y no nos esforzamos, viviremos limitados, inconformes y hasta resentidos.
Pero si nos esforzamos en nuestro trabajo, lo hacemos con amor y dedicación y obedecemos la Palabra de Dios, seremos ampliamente prosperados.
Conforme seamos fieles y dedicados, así nos bendecirá Dios.
La motivación es hacerlo para el Señor: Colosenses 3:23–24 "Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; 24sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís."
La Bendición del dar
La Bendición del dar
En 2 Corintios 9 Pablo enseña y exhorta a la iglesia a dar, a enviar ofrenda para la iglesia de Jerusalén: 2 Corintios 9:5 "Por tanto, tuve por necesario exhortar a los hermanos que fuesen primero a vosotros y preparasen primero vuestra generosidad antes prometida, para que esté lista como de generosidad, y no como de exigencia nuestra."
Luego, revela que conforme seamos generosos para dar, seremos recompensados: 2 Corintios 9:6 "Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará."
También aclara que esto debe ser voluntario, fruto de la generosidad: 2 Corintios 9:7 "Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre."
La ambición, la avaricia, el egoísmo y la indiferencia son conductas que impiden las bendiciones.
Cuando damos debemos hacerlo desinteresadamente… algunos enseña dar con el interés de que Dios nos prospere.
Dios SÍ nos prospera pero cuando damos con amor y alegría, sin interés egoísta. Dios conoce el corazón y sabe cuando damos con generosidad.
Debemos dar con la intención de ayudar y bendecir, que esa sea nuestra motivación y no los intereses egoístas.
Recordemos que cuando damos a nuestro hermano necesitado o damos a la obra de Dios, a Él se lo damos. (Mateo 25)
De manera que Dios al ver nuestro corazón generoso, nos bendecirá abundantemente: Lucas 6:38 "Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir."
El diezmo es la excepción, Dios permite que lo pongamos a prueba sin considerar la intención del corazón: Malaquías 3:10–11 "Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos."
En la ley era una obligación, en la gracia se hace con amor y voluntariamente.
Todo esto es una revelación espiritual que los que andan en la carne no entienden. 1 Corintios 2:14 "Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente."
Conclusión
Conclusión
Dios no desea que seamos pobre y necesitados, Él desea bendecirnos abundantemente conforme nuestra necesidad.
No tengas temor a la crisis, no tengas temor a la incertidumbre, si va a prosperar tu negocio o si vas a conseguir empleo, si vas a tener lo necesario para mantener tu hogar. 1 Pedro 5:6–7 "Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros."
Sin embargo, nos advierte en no caer en el error de amar el dinero: 1 Timoteo 6:10 "porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores."
Es un error poner nuestra mirada y esperanza en el dinero, mejor pongamos nuestra mirada y esperanza en el dueño del oro y la plata.
Se obediente a la Palabra de Dios, perseveran en la gracia y mantente firme en los caminos del Señor, tu mente será renovada y los deseos egoístas serán cambiados por pensamientos de bien, de esa manera Dios concederá las peticiones de tu corazón.
Salmo 37:4 "Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón."
