Una Iglesia Muerta
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Introducción
Introducción
El mercado de shampoos para el cabello en los EEUU es de $11B.
Uno puede ir a cualquier tienda de autoservicio (Walmart, Target, etc.) y ver todos los productos de shampoo para el cabello.
Muchos invierten bastante dinero en comprar shampoos que tengan Vitamina E, Biotina, Vitamina C, etc.
Otros buscan shampoos con extracto de aguacate, coco, aloe, o hierbas medicinales.
Equivocadamente estamos tratando el cabello como si fuera un ser vivo; pero, en realidad ¿qué es el cabello?
Cuando la célula de cabello sale del foliculo piloso deja de recibir nutrición y muere.
Se llena de una proteína lo cual la hace dura y forma como si fuese una cadena con otras células muertas - y esto es la hebra de cabello.
Así que todas las vitaminas que supuestamente tienen los shampoos no tienen ningún efecto sobre el cabello - no lo vitaminan, no lo nutren, porque son células muertas.
El cabello pareciera tener aspecto de algo vivo - pero en realidad son hebras compuestas de células muertas.
Es importante reconocer cuando algo está vivo y cuando ya ha muerto.
En el caso del cabello - nos evita gastar cientos de dólares al año que no ayudan en lo absoluto.
Imaginemos tener un árbol que no ha producido fruto pero invertimos cientos de dólares en abono, en sistema de riego, en podarlo, etc., creemos que está vivo y lo tratamos como si estuviera vivo - pero la realidad es que hace varias temporadas que ese árbol no es más que leña para la fogata.
En nuestro pasaje encontramos una situación similar.
Dios confronta a la iglesia de Sardis y le dice:
1 «Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: “El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto: ‘Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto.
Esta iglesia tenia fama de ser una iglesia viva - pero el Dios eterno quien todo lo sabe analiza su verdadera condición y da su diagnóstico - estás muerta.
Por lo menos la iglesia en Éfeso Dios le dijo - has perdido tu primer amor - pero aún tenía obras, había trabajado en el Señor, había perseverado en su fe.
Pero el caso de la iglesia en Sardis era terminal - la iglesia como tal ya había muerto ante los ojos de Dios.
No estaba enferma.
No estaba moribunda / agonizando - ya había fallecido como congregación cristiana.
…y esto a pesar de que tenía fama de ante los demás de estar viva.
A simple vista las demás iglesias de Asía Menor podían ver esta congregación y pensar que era una iglesia saludable, una iglesia activa, una iglesia con una buena condición espiritual.
Pero ante los ojos de Dios no era más que un cadáver sin vida.
El día de hoy veremos como Dios viene a la iglesia como un médico y da su diagnóstico y tratamiento para la situación mortal de esta congregación.
El enfermo
El médico
El diagnóstico
El tratamiento
El enfermo
El enfermo
El enfermo es la iglesia en Sardis.
1 «Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: “El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto: ‘Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto.
Estaba a unas 30 millas de la ciudad de Tiatira. Era una ciudad con protegida por sus muros.
Era una ciudad prospera donde abundaba el comercio de telas (comercio textil).
Fue una ciudad que fue destruída por el ejército enemigo en dos ocasiones - en ambas ocasiones descuidó sus muros y el ejército enemigo trepó sus muros sin que los guardias se dieran cuenta; entraron y conquistaron la ciudad.
Sabemos por el record histórico que en Sardis había una comunidad judía bastante numerosa.
Esto es importante porque la carta en la carta a Sardis no vemos que Dios mencione ningún aspecto positivo de esta congregación.
A Éfeso y Tiatira les dice que Dios conoce sus obras, su fatiga, y su perseverancia.
A Esmirna se le habla de como ha sufrido a causa de los que dicen ser judíos y no lo son sino que son sinagoga de Satanás.
A Pérgamo les recuerda de como Antipas muere y que posiblemente estaban sufriendo por los judíos que los acusaban ante las autoridades romanas.
Pero en el caso de Sardis no se habla de sus pruebas ni luchas con la comunidad de judíos.
¿Por qué será?
Muchos llegan a la conclusión que nuestro paciente - la congregación de Sardis - no presentaba ninguna amenaza para el judaísmo de su época.
Vivían un cristianismo tan ligero, tan light, tan inofensivo, que los judíos no tenían ninguna razón para rechazarlos.
Es la misma situación que vivimos hoy:
Joel Osteen es admirado por miles de personas alrededor del mundo incluyendo a Oprah, Kanye West, Tyler Perry, Jimmy Fallon, Barack Obama - porque predica un mensaje de superación personal, de actitud positiva, sin presentar un mensaje centrado en el pecado del hombre, el juicio de Dios, la condenación eterna, y la necesidad del arrepentimiento para ser salvos.
En cambio, Charlie Kirk, que poniendo a un lado sus inclinaciones políticas, aprovechó en muchos de sus eventos universitarios a presentar su fe en el Señor Jesucristo y como Dios perdona a todo aquel que se arrepiente de sus pecados incluyendo al que aborta, al homosexual, al fornicario, etc; y a este lo asesinaron a sangre fría.
Joel Osteen no presenta ninguna amenaza para este mundo que cada día se rebela ante Dios ni mucho menos presenta una amenaza para el reino de Satanás.
Al igual que la iglesia en Sardis quien tenía un cristianismo tan insignificante, tan débil, que no levantaba sospecha y mucho menos persecución de parte de los enemigos del evangelio.
En cambio las demás congregaciones se encontraban luchando porque por lo menos su cristianismo era convincente.
El médico
El médico
El médico divino viene a ver a su paciente y presenta sus credenciales profesionales:
1 «Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: “El que tiene los siete Espíritus de Dios y las siete estrellas, dice esto: ‘Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, pero estás muerto.
Jesús se refiere a los siete Espíritus de Dios y siete estrellas.
Siete es un número que representa totalidad o perfección.
Así que cuando Dios dice yo tengo los siete Espíritus de Dios habla de tener la totalidad del Espíritu de Dios.
Jesús no es parcialmente Dios sino absolutamente y verdaderamente el Dios encarnado.
Jesús tiene en su mano a las siete estrellas que son los siete mensajeros de las siete iglesias.
Dios obra mediante hombres que él mismo ha llamado para hacer su voluntad en su pueblo.
¿Qué dirá el médico divino al ver a su paciente?
El diagnóstico
El diagnóstico
Recuerden - todos los demás ven a esta iglesia y creen que está sana, que es fuerte, que está llena de salud y vida - pero todos están equivocados.
El médico divino mira a su paciente y dice - todos te miran y te dan el nombre de viva pero aquí está mi diagnóstico.
Después de haberte examinado - te digo; estás muerta.
No estás viva.
Ya moriste.
No hay salud en ti.
La enfermedad te ha consumido y lo único que queda es muerte.
El examen divino es completo - lo ha visto todo, lo ha examinado todo, lo ha revisado todo, ha sido exhaustivo.
Su diagnóstico es el certero mientras que todos los demás estuvieron equivocados.
En la Biblia vemos otras ocasiones en que Jesús reveló la verdadera condición de otros.
44 »Ustedes son de su padre el diablo y quieren hacer los deseos de su padre. Él fue un asesino desde el principio, y no se ha mantenido en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, habla de su propia naturaleza, porque es mentiroso y el padre de la mentira.
64 »Pero hay algunos de ustedes que no creen». Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que lo iba a traicionar.
¿Qué dice el último versículo?
6 ’El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias’ ”».
Esta carta no es solo para la iglesia en Esmirna, es para todas las iglesias a través de los siglos.
Jesús hoy ve nuestra congregación y a cualquier otra que dice creer en Jesús de Nazaret - y al examinarla ha de dar un diagnóstico - viva o muerta.
No importa lo que digan los demás, no importa lo que diga el vecino, no importa lo que digan nuestros padres, no importa lo que diga usted - a final de cuentas el diagnóstico le pertenece a Dios.
Cuando Jesús ve nuestra vida espiritual y nuestra congregación - ¿qué observa? ¿Vida o muerte?
El tratamiento
El tratamiento
El tratamiento aparece en los vv. 2 - 4.
Dios muestra gracia y misericordia a esta congregación.
Tiene nombre de vida pero está muerta.
A muchos ha podido engañar pero a Dios no.
Nadie puede engañar al que tiene los siete Espíritus de Dios.
Y lo maravilloso de todo esto es que Jesús siendo el Dios eterno, absolutamente Dios, es omnisciente - sabe nuestra verdadera condición porque posee la plenitud del Espíritu de Dios.
Pero, el Espíritu de Dios no solo es omnisciente y todo lo examina.
En la Biblia vemos que es el Espíritu de Dios quien sopló sobre el valle de huesos secos que miró Ezequiel (Ezequiel 37).
2 ’Ponte en vela y afirma las cosas que quedan, que estaban a punto de morir, porque no he hallado completas tus obras delante de Mi Dios.
3 ’Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete. Por tanto, si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
La iglesia debe estar alerta y afirmar las pocas cosas que quedan y están a punto de morir.
¿Por qué fue conquistada Sardis en dos ocasiones?
Los guardias descuidaron los muros y entró el ejército enemigo.
No estuvieron velando / alerta.
Jesús le recuerda a esta congregación la historia de su ciudad y les dice - no se duerman, no se descuiden, velen por su alma, velen por su vida espiritual.
Nada en este mundo es más importante que la búsqueda de Dios.
Nada en este mundo es más importante que comparecer ante la presencia de Dios todopoderoso, adorarlo, cantarle, orarle, escuchar su palabra, y tener comunión con los demás que él ha lavado con su sangre preciosa.
Entre las cenizas habían unos pocas brasas aun encendidas y debían cuidarlas con sumo cuidado.
Les da el mismo consejo que le da a Éfeso - acuérdate, acuérdate de lo que recibiste y has escuchado a lo largo de tu vida cristiana.
Acuérdate de cuando llegaste a los pies de Jesús.
Acuérdate de cuanta gracia Dios ha manifestado en tu vida.
Acuérdate de como Dios ha sido fiel y nunca ha fallado.
Acuérdate de como Dios siempre te ha sostenido.
Lo maravilloso de todo esto es que habían algunos en Sardis que mostraban ser aun un pueblo vivo con un cristianismo sincero.
4 ’Pero tienes unos pocos en Sardis que no han manchado sus vestiduras, y andarán conmigo vestidos de blanco, porque son dignos.
Jesús les dice - míralos a ellos.
Mira como no han manchado sus vestiduras.
Mira como siguen cubiertos de la justicia de Jesús - vestidos blancos.
Viven vidas dignas del llamado que han recibido del Cristo resucitado.
¿Quieres un ejemplo de fidelidad? Los tienes en tu congregación.
Ellos son un modelo a seguir - ellos deben reanimar tu vida.
Conclusión
Conclusión
De no hacerlo, los resultados serán terribles.
De no levantarse de su letargo espiritual - ellos enfrentarían el juicio de Dios.
3 ’Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; guárdalo y arrepiéntete. Por tanto, si no velas, vendré como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti.
Ellos mismos serían juzgados por el Cristo resucitado.
Todo parece estar perdido de tal manera que el juicio parece ser inevitable.
Pero la realidad es que el que posee los siete Espíritus de Dios ha de soplar vida sobre el cristianismo moribundo de esta congregación y así recibirán las promesas de Dios.
5 ’Así el vencedor será vestido de vestiduras blancas y no borraré su nombre del libro de la vida, y reconoceré su nombre delante de Mi Padre y delante de Sus ángeles.
Note la repetición de nombre.
Ellos tenían nombre que viven pero estaban muertos.
Pero ahora, Jesús promete jamás borrar su nombre del libro de la vida.
Su nombre no será borrado del libro de los redimidos - su salvación está asegurada en Cristo.
Jesús ha de reconocer su nombre delante de la autoridad suprema - delante del Padre y la corte angelical.
¿Qué más queremos?
Seremos reconocidos por nombre.
Jesús con gran ternura anunciará ante el Padre y los ángeles sublimes - y dirá él es X…yo lo he redimido con mi sangre preciosa - recíbelo en tu reino para toda la eternidad.
