Contraste entre la libertad y la esclavitud

Edgar Ismael Barajas Alvarez
Libres en Cristo  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Básicamente en las cartas de Pablo y en Hebreos se ve un paralelismo en que la ley no pudo salvar a nadie, sino solamente mostrar el pecado y actuar como "guía" para llevarnos al verdadero libertador: Cristo. Estando en Cristo, hemos sido verdaderamente libres y no debemos volver a colocarnos el yugo de la esclavitud a la ley, intentando calmar nuestras conciencias con "buenas obras ante nuestro ojos" para pensar que podríamos estar "justificarnos" por nuestros propios medios, y eso no puede ser así.

Notes
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Contraste entre la libertad y la esclavitud

1- Introducción:
Los hombres se han dedicado a esclavizarse los unos a los otros, pero lo que muchos no saben es que viven bajo una esclavitud mucho más grande, más temible y que terminará por destruirlos a todos.
2- Implicación:
El texto a simple vista:
Este pasaje contiene el contraste entre la libertad y la esclavitud
Cristo es la causa de nuestra libertad.
Hay posibilidad de vivir sin plena libertad, regresando a la antigua manera de vivir.
Versiones:
Todos coinciden en que es Cristo la fuente de nuestra libertad.
La (NTV) asocia que la esclavitud es la ley, en acuerdo con el contexto.
El propósito de Cristo es que vivamos, permanezcamos y disfrutemos (LP:EMD) de esta libertad.
Es nuestra responsabilidad permanecer firmes en dicha libertad.
3- Explicación:
La libertad se perdió desde el principio del tiempo.
Satanás aprovechó la oportunidad y sometió a toda la humanidad a la esclavitud del pecado y la muerte.
La esclavitud se extendió a todos los hombres y por todas las generaciones.
La eficacia de esta condición se debe a que la naturaleza del hombre cambió para siempre con la “caída” el comienxo de la desobediencia del hombre a Dios y ahora no puede obedecer la ley, sino que estamos opuestos a ella. Ahora somos esclavos del pecado.

A. La condición de esclavitud.

Palabras de CRISTO
Juan 8:34 NBLA
34 Jesús les respondió: «En verdad les digo que todo el que comete pecado es esclavo del pecado;
En nuestro contexto de la carta a los Gálatas dice:
Gálatas 3:10–12 NBLA
10 Porque todos los que son de las obras de la ley están bajo maldición, pues escrito está: «Maldito todo el que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas». 11 Y que nadie es justificado ante Dios por la ley es evidente, porque «El justo vivirá por la fe». 12 Sin embargo, la ley no se basa en la fe. Al contrario, «El que las hace, vivirá por ellas».
Gálatas 3:23 NBLA
23 Antes de venir la fe, estábamos encerrados bajo la ley, confinados para la fe que había de ser revelada.
Gálatas 4:3 NBLA
3 Así también nosotros, mientras éramos niños, estábamos sujetos a servidumbre bajo las cosas elementales del mundo.
Gálatas 4:8 NBLA
8 Pero en aquel tiempo, cuando ustedes no conocían a Dios, eran siervos de los que por naturaleza no son dioses.
Gálatas 4:24–25 NBLA
24 Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres son dos pactos. Uno procede del monte Sinaí que engendra hijos para ser esclavos; este es Agar. 25 Ahora bien, Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos.
Todo acto humano está en contra de la ley perfecta de Dios y por ende estamos quebrantando la ley todo el tiempo, acarreando deuda ante Dios y como consecuencia la condenación.
Vemos la consecuencia gráficamente en el pueblo de Israel, quien despúes de ser liberado de la exclavitud en Egipto, no sirvió a Dios y se volvió a esclavizar al pecado del cual fue librado.
Deuteronomio 28:47–48 NBLA
47 »Por cuanto no serviste al Señor tu Dios con alegría y con gozo de corazón, cuando tenías la abundancia de todas las cosas, 48 por tanto servirás a tus enemigos, los cuales el Señor enviará contra ti: en hambre, en sed, en desnudez y en escasez de todas las cosas. Él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello hasta que te haya destruido.

B. La Libertad en Cristo

Palabras de CRISTO:
Juan 8:36 NBLA
36 »Así que, si el Hijo los hace libres, ustedes serán realmente libres.
En nuestro contexto de la carta a los Gálatas dice:
Gálatas 3:13–14 NBLA
13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros, porque escrito está: «Maldito todo el que cuelga de un madero», 14 a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.
Gálatas 3:21–22 NBLA
21 ¿Es entonces la ley contraria a las promesas de Dios? ¡De ningún modo! Porque si se hubiera dado una ley capaz de impartir vida, entonces la justicia ciertamente hubiera dependido de la ley. 22 Pero la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuera dada a todos los que creen.
Gálatas 3:24–29 NBLA
24 De manera que la ley ha venido a ser nuestro guía para conducirnos a Cristo, a fin de que seamos justificados por la fe. 25 Pero ahora que ha venido la fe, ya no estamos bajo el guía. 26 Pues todos ustedes son hijos de Dios mediante la fe en Cristo Jesús. 27 Porque todos los que fueron bautizados en Cristo, de Cristo se han revestido. 28 No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre ni mujer, porque todos son uno en Cristo Jesús. 29 Y si ustedes son de Cristo, entonces son descendencia de Abraham, herederos según la promesa.
Gálatas 4:4–7 NBLA
4 Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, 5 a fin de que redimiera a los que estaban bajo la ley, para que recibiéramos la adopción de hijos. 6 Y porque ustedes son hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, clamando: «¡Abba! ¡Padre!» 7 Por tanto, ya no eres siervo, sino hijo; y si hijo, también heredero por medio de Dios.

C. Estemos firmes y no volvamos a someternos a la esclavitud

Palabras de CRISTO:
Juan 15:9–10 NBLA
9 »Como el Padre me ha amado, así también Yo los he amado; permanezcan en Mi amor. 10 »Si guardan Mis mandamientos, permanecerán en Mi amor, así como Yo he guardado los mandamientos de Mi Padre y permanezco en Su amor.
En nuestro contexto de la carta a los Gálatas dice:
Gálatas 4:9 NBLA
9 Pero ahora que conocen a Dios, o más bien, que son conocidos por Dios, ¿cómo es que se vuelven otra vez a las cosas débiles, inútiles y elementales, a las cuales desean volver a estar esclavizados de nuevo?
Alegoría de Agar y Sara
Gálatas 4:21–31 NBLA
21 Díganme, los que desean estar bajo la ley, ¿no oyen a la ley? 22 Porque está escrito que Abraham tuvo dos hijos, uno de la sierva y otro de la libre. 23 Pero el hijo de la sierva nació según la carne, y el hijo de la libre por medio de la promesa. 24 Esto contiene una alegoría, pues estas mujeres son dos pactos. Uno procede del monte Sinaí que engendra hijos para ser esclavos; este es Agar. 25 Ahora bien, Agar es el monte Sinaí en Arabia, y corresponde a la Jerusalén actual, porque ella está en esclavitud con sus hijos. 26 Pero la Jerusalén de arriba es libre; esta es nuestra madre. 27 Porque escrito está: «Regocíjate, oh estéril, la que no concibes; prorrumpe y clama, tú que no tienes dolores de parto, porque más son los hijos de la desolada, que de la que tiene marido». 28 Y ustedes, hermanos, como Isaac, son hijos de la promesa. 29 Pero así como entonces el que nació según la carne persiguió al que nació según el Espíritu, así también sucede ahora. 30 Pero, ¿qué dice la Escritura? «Echa fuera a la sierva y a su hijo, pues el hijo de la sierva no será heredero con el hijo de la libre». 31 Así que, hermanos, no somos hijos de la sierva, sino de la libre.
4- Redención:
Fuera de Cristo no hay salvación.
Solo con la libertad con que Cristo nos hace libres podemos gozarnos y vivir plenamente para Dios, y disfrutando esa libertad entendiendo que el pecado ya no nos domina, que la ley ya no nos intimida y que Satanás ha perdido su poder contra nosotros, porque aun la paga del pecado que es la muerte, solo es el camino a la “Vida eterna” con Cristo, ya no como castigo, sino como “acceso.”
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