Renovando la visión: El remanente
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Texto Base
Texto Base
Y ahora por un breve momento ha habido misericordia de parte de Jehová nuestro Dios, para hacer que nos quedase un remanente libre, y para darnos un lugar seguro en su santuario, a fin de alumbrar nuestro Dios nuestros ojos y darnos un poco de vida en nuestra servidumbre.
Introducción
Introducción
Definición del remanente
Definición del remanente
Un remanente es una pequeña parte o porción que permanece después de que la mayor parte ya no existe; En el hebreo se usan distintas raíces en referencia a este termino:
She´erit: Significa lo restante, lo que quedo de algo.
Sarid: Significa lo que escapa o sobrevive.
Pelatah: Significa lo que se libera o rescata.
Yeter: Significa lo sobrante, el exceso
Complementando, notamos que el griego del nuevo testamento también usa diferentes variacioines de la raiz.
Leimma: Significa, resto o remanente
Hypoleimma: Significa lo que ha quedado o permanecido
El hecho de tener diferentes términos nos muestra los matices que se pueden tener y, en especial algunos de ellos como Peletah en el antiguo testamento o Leimma en el Nuevo se refieren a una preservación o separación no deliberada, sino obrada por la gracia, misericordia, fidelidad y providencia de Dios.
Por lo cuál decimos que el remanente no es el simple grupo reducido que quedo, sino el que Dios preservo, libro y escogió, para los propósitos de su providencia divina.
Desarrollo
Desarrollo
¿Juicio? si… ¿Remanente? También.
¿Juicio? si… ¿Remanente? También.
En todas las épocas de crisis, juicios o apostasía generalizada Dios siempre ha guardado un remanente como símbolo de su fidelidad y sus promesas, la humanidad podrá dañar una y mil veces los propósitos de Dios para ella, romper los pactos, perder los dones, acumular juicio de ira, pero a pesar de todo, la deslealtad humana nunca ha sido impedimento para la lealtad de Dios.
En Adam y Eva, de ellos Dios levanto un remanente, Abel, que tal parece que aun levantaba altar y ofrecía sacrificio a Dios, en tiempo de Crisis y juicio; Y aunque los primeros hombres fallaron, Dios fue firme a sus promesas y fidelidad a través de la línea de Abel, sustituido por Set.
En medio de una generación perversa, Dios levanto hijos e hijas que comenzaron a invocar el nombre de Dios, dentro de ellos, personajes tan destacados como Enoc, un profeta valiente que se atrevió a caminar con Dios en aquella época de decrecimiento moral.
Cuando la humanidad callo a tal grado de maldad, que acumularon juicio y justicia por parte de Dios y recibieron por pago un diluvio universal, que arraso a la humanidad de la faz de la tierra, aún en medio de tal escenario de muerte, Dios preservo sus promesas a través de una familia de ocho personas, Noé, Esposa, hijos y nueras.
¿Qué decir de un mundo idolatra? Aun así Dios llamo a un hombre llamado Abraham para seguir recordando sus pactos, su fidelidad, sus promesas.
Podemos recordar también los tiempos de fuerte apostasía en los días de Elías, aun así había un profeta que descendía fuego de Dios y cuando aquel remanente se creía desfallecer, Dios revelo que aún él se había reservado siete mil (1 Reyes 19:18)
La línea de remanentes es larga, ¿Qué son siete mil hombre? para toda una nación, puede que tan solo un grupo pequeño, pero a la vez, la más grande esperanza, de aún Dios se conserva Fiel, de que aún Dios quiere cumplir sus promesas, de que los propósitos de Dios aun existen y su gracia y fidelidad por más densa la niebla, sigue alumbrando como pequeña llama.
El remanente es la luz encendida
El remanente es la luz encendida
Y ¿Para que Dios guarda el remanente? La pregunta al qué es ya la ha respondido Dios, la respuesta al “para qué” la debemos responder nosotros: El proposito del remanente es mantener la visión y misión de Dios a través de los siglos, aún cuando todos los demás le han perdido.
El remanente en el cautiverio de Babilonia sirvió para demostrar a aquel Rey pagano Nacubodonosor que aun en medio de tanto paganismo, aún había un pueblo que no se contaminaba con su comida, que no se arrodillaban ante sus ídolos y que no dejaban de buscar su patria, su ciudad, puede que hayan sido unos cuantos pocos contados con una mano, pero fueron los que Dios uso para preservar la visión.
Probablemente Elías haya sido un loco dentro de los locos, pero en medio de un mundo de apostasía, fue el único junto a los siete mil que no perdió la visión del único Dios verdadero.
En el regreso del Exilio de Persia, no fueron muchos los que regresaron a Jerusalén, de hecho más bien unos pocos, los demás estaban cómodos, adaptados a las prisiones hechas mansiones que ofrecía la cautividad, nadie quería reconstruir el templo, ni la ciudad ni las muralla, pero al menos una luz se debía encender, Dios tenia un remanente, un Zorobabel junto al sacerdote Josué, un Esdras dispuesto a restaurar la ley un Nehemias dispuesto a restaurar los muros.
Ciertamente un remanente nunca son muchos, pero son los encargados de mantener la visión y la misión cuando los demás lo han perdido:
Cuando se ha perdido la visión espiritual
Cuando se ha perdido la visión en la palabra,
Cuando se ha perdido la visión en la misión
Dios levanta un remanente.
El remanente es la semilla
El remanente es la semilla
y ¿Por qué? porque el remanente es la semilla para la futura restauración, para el futuro avivamiento, para un nuevo pueblo.
Esdras
Los 120
Esteban
Conclusión / Aplicación
Conclusión / Aplicación
