Reinado de Jehú en Israel
Enseñanza • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 48 viewsJehú fue instrumento en las manos de Dios, sin embargo, siempre fue idolatra y no se volvió a Dios de todo corazón.
Notes
Transcript
Reinado de Jehú en Israel
Reinado de Jehú en Israel
2º Reyes 10:28–33 (RVR60)
“28Así exterminó Jehú a Baal de Israel. 29Con todo eso, Jehú no se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, que hizo pecar a Israel; y dejó en pie los becerros de oro que estaban en Bet-el y en Dan. 30Y Jehová dijo a Jehú: Por cuanto has hecho bien ejecutando lo recto delante de mis ojos, e hiciste a la casa de Acab conforme a todo lo que estaba en mi corazón, tus hijos se sentarán sobre el trono de Israel hasta la cuarta generación. 31Mas Jehú no cuidó de andar en la ley de Jehová Dios de Israel con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar a Israel.
32En aquellos días comenzó Jehová a cercenar el territorio de Israel; y los derrotó Hazael por todas las fronteras, 33desde el Jordán al nacimiento del sol, toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rubén y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón, hasta Galaad y Basán.”
Introducción
Introducción
Estuvimos estudiando la dinastía Omri en Israel, de la cual surge Acab y Jezabel quienes procuraron erradicar el culto a Jehová e implantar el culto a Baal y Asera.
Dios levanta el ministerio profético de Elias y Eliseo para hacer volver a su pueblo pero no el pueblo no se volvió a Jehová después de varias advertencias y manifestaciones de su poder.
Entonces Dios ordena a Elías ungir a Hazael como rey de Siria que sería instrumento para castigar a Israel por su pecado.
A Jehú como rey de Israel para castigar y erradicar la dinastía Omri por los pecados de Acab, Jezabel y toda su descendencia.
También ordena ungir a Eliseo como su sucesor. 1º Reyes 19:15–16 "Y le dijo Jehová: Ve, vuélvete por tu camino, por el desierto de Damasco; y llegarás, y ungirás a Hazael por rey de Siria. A Jehú hijo de Nimsi ungirás por rey sobre Israel; y a Eliseo hijo de Safat, de Abel-mehola, ungirás para que sea profeta en tu lugar."
Elías unge a Eliseo como su sucesor y es Eliseo quien cumple las otras dos comisiones.
Ahora Jehú tiene la oportunidad de hacer lo correcto y ser exaltado por Dios.
La gratitud de Dios
La gratitud de Dios
2º Reyes 10:30 "Y Jehová dijo a Jehú: Por cuanto has hecho bien ejecutando lo recto delante de mis ojos, e hiciste a la casa de Acab conforme a todo lo que estaba en mi corazón, tus hijos se sentarán sobre el trono de Israel hasta la cuarta generación."
Jehú había obedecido a Dios en la misión de erradicar la dinastía Omri y eliminar el culto a Baal.
Sin embargo, si Jehú pudo hacerlo fue porque Dios lo respaldaba y lo fortalecía para hacerlo.
Tuvo el poder para enfrentarse a dos reyes y vencerlos con facilidad. Se enfrentó a Joram rey de Israel y a Ocozías rey de Judá.
También se enfrentó a la temible Jezabel a quienes muchos le temían incluso el profeta Elías.
Todo esto lo pudo hacer Jehú por el respaldo de Dios. Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
En recompensa Dios promete a Jehú darle una dinastía de cuatro generaciones en el trono de Israel, lo cual Dios cumplió, a pesar de que ninguno se apartó de los pecados de idolatría.
Realmente Jehú no fue un hombre piadoso, pero aún así Dios lo usó, así como estaba usando al impío rey Hazael de Siria para disciplinar a su pueblo Israel.
Dios en su soberanía usa vasos de honra y los vasos de deshonra: 2 Timoteo 2:20 "Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles."
Dios usa a sus siervos buenos para llevar su santa Palabra y santo evangelio, para ministrar las cosas santas…
Pero también usa impíos para las tareas viles.
De esa manera Dios puede usar a los gobernantes impíos para castigar a quienes hacen lo malo… aunque eso no significa que son escogidos para salvación… ellos darán cuentas por sus pecados.
Romanos 13:1–4 "Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. ¿Quieres, pues, no temer la autoridad? Haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; porque es servidor de Dios para tu bien. Pero si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo."
No podemos y no debemos reclamar a Dios injusticia, pues su sabiduría y desiciones son perfectas comparada con las nuestras: Romanos 9:20 "Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así?"
Aunque Jehú recibió una recompensa terrenal, perdió la más importante… la espiritual.
La impiedad de Jehú
La impiedad de Jehú
2º Reyes 10:31 "Mas Jehú no cuidó de andar en la ley de Jehová Dios de Israel con todo su corazón, ni se apartó de los pecados de Jeroboam, el que había hecho pecar a Israel."
Jehú fue ungido, erradicó la casa de Acab y eliminó el culto a Baal, pero no se volvió a Jehová su Dios.
Antes de Acab y Jezabel se rendía culto a Jehová a la manera de Jeroboam y a la establecida por Dios en la ley.
El primer rey de la división del reino Jeroboam fabricó dos ídolos de oro en forma de becerro que representaran a Jehová, y los puso en Betel al sur y Dan al norte para que los adoraran y no fuera a adorar a Jerusalén.
Además cambió el calendario religioso implantado por Dios e instituyó sacerdotes fuera del linaje de Leví.
De manera que Israel seguía transgrediendo el segundo mandamiento. Éxodo 20:4 "No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra."
Es decir, Jehú decía que adoraba a Dios pero no le obedecía su Palabra.
Así muchas religiones se dicen ser cristiana pero lo hacen a su manera, conveniencia y voluntad.
Dicen ser cristianos pero no andan conforme a la Palabra de Dios, sino que se conduce de acuerdo a su voluntad. Mateo 7:21 "No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos."
Israel tenía su religión que decía adorar a Dios, pero transgredían sus mandamientos por conveniencia y comodidad.
Por su necedad, dureza de corazón y obstinación acarreaban maldición para ellos.
Jehú debió haber erradicado también los ídolos de Betel y Dan, hacer un pacto de fidelidad como lo hizo Joás y conducirse según la Palabra de Dios.
El decaimiento de Israel
El decaimiento de Israel
2º Reyes 10:32–33 "En aquellos días comenzó Jehová a cercenar el territorio de Israel; y los derrotó Hazael por todas las fronteras, desde el Jordán al nacimiento del sol, toda la tierra de Galaad, de Gad, de Rubén y de Manasés, desde Aroer que está junto al arroyo de Arnón, hasta Galaad y Basán."
Aquí entra Hazael rey de Siria como instrumento en las manos de Dios.
Una buena parte del territorio del reino de Israel fue conquistado por Siria en el reinado de Jehú debido a los pecados de idolatría.
Cuando Moisés llegó a la frontera de la tierra prometida, la tribu de Rubén, Gad y Manases pidieron la tierra de Basán al oriente del Jordán… Dios permitió que tomaran esta tierra, con la condición que entraran los guerreros a la tierra prometida y ayudaran a las demás tribus a conquistar. (ver mapa)
Números 21:33–35 "Y volvieron, y subieron camino de Basán; y salió contra ellos Og rey de Basán, él y todo su pueblo, para pelear en Edrei. Entonces Jehová dijo a Moisés: No le tengas miedo, porque en tu mano lo he entregado, a él y a todo su pueblo, y a su tierra; y harás de él como hiciste de Sehón rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón. E hirieron a él y a sus hijos, y a toda su gente, sin que le quedara uno, y se apoderaron de su tierra."
Unos 500 años después el reino se divide, al sur Judá y al norte Israel. (ver mapa)
Pero durante el reinado de Jehú, los Sirios invaden Israel y conquistan toda la tierra del oriente al otro lado del Jordán… La tierra de Basan que conquistaron antes de la entrada a la tierra prometida.
Aunque uno de los descendientes de Jehú (Jeroboam II) logra recuperar este territorio, será por breve tiempo porque caerían ante el poderoso imperio Asirio que los llevaría al cautiverio.
En la época de Jesús esta tierra ya no pertenecía a Israel, fue la región gentil de Decápolis; actualmente pertenece al territorio de Siria y Jordania, que son enemigos de Israel.
Por mucho que nos afanemos fuera de Dios, todo será pérdida… La pérdida de este territorio representa la debilidad que sufría el pueblo de Dios por apartarse de los caminos de Dios.
Esto fue profetizado por Dios: Deuteronomio 28:25 "Jehová te entregará derrotado delante de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete caminos huirás delante de ellos; y serás vejado por todos los reinos de la tierra."
Conclusión
Conclusión
En el reino de Israel hasta el momento no ha habido un rey que se haya vuelto a Dios de todo corazón, cumpliendo su ley. Dejaron de adorar y presentar sus ofrendas en el templo de Jerusalén, lugar instituido por Dios para su adoración.
Levantaron lugares de adoración donde Dios no lo había ordenado, y además levantaron ídolos que representaba a Dios, cuando Dios había prohibido levantar todo tipo de imagen, aun cuando lo representaran a Él.
Por estos pecados Israel fue desechado de la presencia de Dios.
Esto debe hacernos recapacitar, somos cristianos que se conducen en obediencia a la Palabra de Dios, o de los que se dicen ser cristianos pero actúan según sus razonamientos y conveniencias.
El llamarnos cristianos no nos hace serlo, sino el obedecer la bendita Palabra de Dios.
Que El Señor no nos reproche con estas Palabras: Lucas 6:46 "¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?"
