Una vida digna del evangelio
El gozo que satisface el corazon. • Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 14 viewsEl cristiano está llamado a vivir de manera coherente con su verdadera ciudadanía: la del evangelio de Cristo.
Notes
Transcript
Handout
1 No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, Sino a tu nombre da gloria, Por tu misericordia, por tu verdad.
Introducción
Introducción
Todos nosotros sabemos lo que es llevar un nombre que nos identifica. Piénsalo: cuando alguien escucha tu apellido, no solo piensa en ti, piensa en tu familia. Lo que haces honra o deshonra ese apellido.
O piensa en un equipo de futbol. Si un jugador entra a la cancha con la camiseta de su club, no juega solo por sí mismo. Automáticamente carga con la reputación de toda la institución. Cada pase, cada jugada, cada falta representa al escudo que lleva en el pecho.
Y lo mismo pasa cuando viajas. Si has salido del país, sabes lo curioso que es cuando alguien te dice: “¡Tú eres mexicano, ¿verdad?!”. No has mostrado tu pasaporte, pero se nota en tu acento, en tu manera de saludar, en lo que comes. Aunque estés lejos, no puedes esconder tu ciudadanía.
En lo cotidiano, siempre vivimos representando algo o a alguien. Ya sea un apellido, una camiseta, un país o una marca… nuestra vida refleja una identidad.
Proposición
Proposición
El cristiano está llamado a vivir de manera coherente con su verdadera ciudadanía: la del evangelio de Cristo.
Condición caída
Condición caída
Pero aquí está nuestro problema: muchas veces olvidamos quiénes somos. Nos importa más encajar que reflejar a Cristo.
Ajustamos nuestras convicciones para no incomodar. Vivimos más como ciudadanos de la tierra que como ciudadanos del cielo.
Los filipenses estaban orgullosos de ser ciudadanos romanos, aunque vivieran a cientos de kilómetros de Roma.
Pablo toma esa misma idea y les dice: “Así como ustedes saben vivir como romanos lejos de Roma, no olviden que son ciudadanos del cielo, aunque vivan en Filipos. Representen bien al Reino de Dios”.
Ese es el mismo llamado que nos alcanza hoy.
Porque tú y yo también vivimos en medio de un mundo que constantemente nos quiere hacer olvidar de dónde somos.
Nos presiona a hablar como ellos, a pensar como ellos, a vivir como ellos. Y sin darnos cuenta, podemos dejar de representar al Rey que nos salvó.
Por eso el primer punto de este sermón es tan crucial: vivir como ciudadanos del cielo, dignos del evangelio de Cristo.
I. vivir como ciudadanos del cielo, dignos del evangelio de Cristo.
I. vivir como ciudadanos del cielo, dignos del evangelio de Cristo.
Una sola palabra que lo dice todo
Una sola palabra que lo dice todo
Pablo abre este párrafo con una sola palabra que concentra su urgencia pastoral: “Solamente”.
Es como si dijera: “Si te llevas algo de esta carta, llévate esto”. ¿Qué cosa? “Compórtense como es digno del evangelio de Cristo”.
La expresión que usa en griego es politeuesthe.
Y aquí está lo interesante: Pablo pudo haber usado su palabra favorita para hablar de la vida cristiana, peripateo (andar), pero no.
Elige esta otra, que viene de polis (ciudad), y que significa literalmente “vivir como ciudadanos”.
Los filipenses entendían muy bien esta imagen. Filipos era una colonia romana.
Aunque estaban lejos de Italia, vivían como si fueran una pequeña Roma: hablaban latín, vestían a la romana, seguían sus costumbres, daban nombres romanos a sus magistrados.
Ser ciudadano romano era un orgullo y un privilegio enorme.
Pablo aprovecha ese trasfondo y les dice:
“Así como ustedes entienden lo que significa vivir como romanos lejos de Roma, no olviden que tienen una ciudadanía aún más alta.
Su verdadera patria está en los cielos” (Fil. 3:20).
FILIPENSES
GARCIANOS
SANTAMARI-TANOS
NUEVO LEONESES
MEXICANOS
LATINOAMERICANOS
En otras palabras: “Vivan en DONDE ESTAN ( FILIPOS) de tal manera que se note que su pasaporte/ CREDENCIAL/INE principal no es romano, sino cristiano.
Exégesis: ciudadanía terrenal vs. ciudadanía celestial
Exégesis: ciudadanía terrenal vs. ciudadanía celestial
El punto de Pablo no es un llamado a la moralidad genérica. No está diciendo: “Compórtense bien y ya”.
Está diciendo: “Vivan de manera coherente con la nueva identidad que han recibido en el evangelio”.
El evangelio no solo les dio perdón, les dio ciudadanía en el Reino de Dios. Y SI ESTAN AQUI ES PARA SER DE INFLUENCIA PARA QUE OTROS MIREN SU CIUDADANIA Y QUIERAN CONCOER AL DIOS QUE LES HA DADO ESA NUEVA IDENTIDAD.
NO UN CRISTIANISMO EFERVECENTE/ COMO LAS PASTILLAS QUE SACAN BURBUJAS, QUE HAY PASION PERO CON EL TIEMPO PASA EL EFECTO.., ESO ES EMOCIONALISMO, NO ES TRANSFORMACION.
Eso significa que ahora todo en su vida debe reflejar esa pertenencia. Y ES ALGOP QUE SE VA DANDO GRADUAL MENETE A MEDIDA QUE TU MAS Y MAS LO CONOCES…
¿Como se ve eso?
FIRMEZA EN EL EVANGELIO QUE VA A RESULTAR EN
UN MISMO ESPIRITU QUE SE VERA EN
COMBATIR UNANIMES
TODO FLUYE DEL EVANGELIO
Vivan de manera coherente con la nueva identidad que han recibido en el evangelio”.
PORQUE FLUYE DEL EVANGELIO?
el legalista exhorta a trabajar para ganarse la salvación; el que ha entendido la gracia exhorta a vivir en santidad porque ya ha sido salvado.
Uno es moralismo que aplasta; el otro es vida que fluye de la cruz.
Por eso Pablo usa politeuesthe. Porque no se trata de algo privado, reducido al corazón.
Es un asunto público, visible, social: tu vida debe mostrar quién eres y a quién perteneces.
Condición caída: olvidar quiénes somos
Aquí está el problema: con frecuencia olvidamos nuestra verdadera ciudadanía.
Nos preocupa más ser aceptados por la cultura que ser coherentes con el evangelio.
Ajustamos nuestras convicciones para no incomodar.
Hablamos más el idioma del mundo que el del cielo.
Somos como embajadores que olvidan la nación que representan.
Imagina un embajador que llega a otro país y en lugar de hablar en nombre de su presidente, comienza a actuar como si fuera ciudadano de esa otra nación. Sería absurdo. Ha perdido su propósito.
Lo mismo nos pasa: cuando olvidamos que somos ciudadanos del cielo, nuestra vida se vuelve incoherente y el mundo deja de ver el reflejo de Cristo en nosotros.
Redención en Cristo: vivir como corresponde al evangelio
La buena noticia es que Pablo no está cargando a los filipenses con una lista imposible de deberes. SINO EL EFECTO QUE TRAERA EL IR ENTENDIENDO EL EVANGELIO…
No les dice: “Si se portan bien, Dios los aceptará”.
Les dice: “Ya que han sido aceptados por Cristo, vivan de acuerdo con lo que son”.
El evangelio no es un peso que aplasta, es una gracia que transforma.
Porque el evangelio anuncia reconciliación, yo vivo reconciliado y busco reconciliar.
Porque el evangelio trae libertad, no vivo atado a cadenas que Cristo ya rompió.
Porque el evangelio proclama vida nueva, camino como alguien que ya salió de la tumba.
Vivir como ciudadanos del evangelio no significa perfección, significa coherencia: que tu vida cuenta la historia de Cristo y no solo la tuya. ESO SIGNIFICA VIVIR DE MANERA DIGNA DEL EVANGELIO QUE RECIBISTE.
Un hijo lleva el apellido de su padre. Sus acciones engrandecen o deshonran ese apellido. Nosotros llevamos el nombre de Cristo. Cada decisión, cada palabra, cada reacción habla de quién es Él.
O piensa en un embajador. No habla en nombre propio, habla en nombre de su país. Tú y yo no representamos nuestra opinión personal, representamos al Rey de reyes.
Lo que Pablo esperaba de ellos
Pablo detalla qué significa vivir como ciudadanos del evangelio:
Firmeza: cristianos que no ponen su fe en “modo avión” cuando llegan los tiempos difíciles, sino que permanecen arraigados en Cristo.
Unidad: no como el mundo, que pelea por todo, sino vinculados en un mismo Espíritu como una banda de hermanos.
Inconquistabilidad: aunque el mal parezca más fuerte, el cristiano no pierde la esperanza ni se rinde en la lucha.
Coraje sereno: mientras otros se alteran en la crisis, el cristiano, sostenido por el evangelio, se mantiene en calma, dueño de sí, reflejando la paz de Cristo.
Cuando la iglesia vive así, el mundo no puede ignorarlo.
Puede criticar, puede señalar, pero no puede negar que hay algo distinto.
Y ese algo es Cristo en nosotros.
Barclay lo decía de forma práctica: si los cristianos se mantenían firmes, serenos y unidos, incluso los paganos terminarían avergonzados de su forma de vivir y desearían participar de lo que ellos tenían.
El evangelio vivido con coherencia es el argumento más convincente. ES DECIR… UNA VIDA AUE FLUYE DE TU NUEVA IDENTIDAD
El ejemplo de Pablo
Los filipenses no podían decir: “Eso es demasiado difícil”.
Ellos mismos habían visto a Pablo azotado y encarcelado en Filipos (Hch. 16).
Y ahora lo escuchaban escribirles desde otra prisión en Roma.
Pablo no les está dando un discurso desde la comodidad. Les habla como un general que anima a sus soldados: “Sí, la batalla es dura, pero un general escoge a sus mejores soldados para las misiones más difíciles. Es un honor ser llamados a luchar por Cristo”. FILIPENSES 1.21
Pablo les dice: “Hermanos, hagamos algo que valga la pena por Cristo”.
Aplicación
Aplicación
Jóvenes: tu escuela es tu Filipos. ¿Qué ciudadanía estás reflejando ahí?
Padres: tu hogar es una embajada del cielo. ¿Tus hijos ven el evangelio en ti o solo reglas?
Iglesia: ¿qué ven nuestros vecinos cuando nos miran? ¿Un pedazo del cielo o más de lo mismo?
El mundo ya está cansado de religiosidad superficial.
Lo que necesita ver es coherencia.
Una vida que respira el evangelio de lunes a sábado tanto como el domingo.
UN ENTENDIMIENTO DEL EVANGELIO LOS VA A LLEVAR AUNA FIRMEZA, UNIDAD QUE ES DIOS QUIEN LO HA HECHO A TRAVES DE LA DIVERSIDAD DE PERSONAS… TU DEBES ENTENDER QUE EL QUE TE UNIO ES DIOS…
Y EN CONCECUENCIA VALENTIA SIMILIAR A LO QUE OCACIONO CUANDO PAUBLO ENTRO EN PIRSION QUE EL EVANGELIO SE EXTENDIO. (V14)
ENTENDER EL EVANGELIO AFECTA EL QUE SOMOS COMO IGLESIA
*UN MISMO EVANGELIO EN EL CUAL ESTAMOS FIRMES
*UN MISMO ESPIRITU
*COMBATIENDO POR EL EVANGELIO (HACIENDO FRENTE AL FALSO)
Y EN CONCECUENCIA A VIVIR CON:
III. Vivan con valentía, no con miedo (Filipenses 1:28)
III. Vivan con valentía, no con miedo (Filipenses 1:28)
el evangelio cambia todas las cosas…y Pablo está convencido de eso
Después de decirles a los filipenses que deben vivir como ciudadanos dignos del evangelio (v. 27), Pablo inmediatamente añade: “en nada intimidados por los que se oponen”.
No es un detalle menor. Pablo sabe que la coherencia, EL VIVIR DE MANERA DIGNA con el evangelio no se vive en un ambiente neutro, sino en medio de resistencia.
La fe siempre incomoda a alguien. Y la tentación natural frente a la oposición es el miedo.
El verbo que Pablo usa para “intimidados” era un término de la equitación/ EL DEPORTE DE MONTAR CABALLO
Se usaba para describir a un caballo nervioso que se espanta fácilmente ante cualquier ruido inesperado.
Es un retrato gráfico: un animal fuerte, poderoso, pero que pierde toda su fuerza en cuanto el miedo lo controla.
Así pasa con nosotros: podemos tener la verdad, pero si el miedo nos domina, perdemos firmeza, perdemos voz, perdemos testimonio.
Por eso Pablo quiere que la iglesia en Filipos viva de otra manera: no como caballos nerviosos que se asustan con facilidad, sino como creyentes valientes, sostenidos por el evangelio y unidos en el mismo espíritu.
Pablo reconoce que los creyentes tendrán adversarios.
Ellos interpretan la valentIA de los cristianos como terquedad.
Los llaman fanáticos, los ven como herejes obstinados, como personas incapaces de “evolucionar” o “adaptarse”.
Para ellos, la firmeza cristiana es un signo de perdición:
Filipenses 1:27–28 (RVR60)
27Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio,
28y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición/ PORQUE NO TIENEN EL EVANGELIO, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios.
El mundo piensa: “Si no se doblan a lo que todos piensan, están condenados a quedar fuera”. A SER DESPRECIADO POR ESTE MUNDO… pero ellos ya están despreciados por Dios
Cuando el creyente soporta la burla, la calumnia, el rechazo y aun así permanece fiel, está mostrando que el evangelio lo sostiene Y ESA VALENTIA QUE DIOS MISMO DARÁ QUE ES MOTIVADA POR EL EVANGELIO (V.14)
Esa paz en medio de la tormenta no es natural, es sobrenatural.
Es la evidencia de que el Espíritu de Dios habita en él.
En otras palabras, la reacción ante la oposición revela dónde está tu ciudadanía.
1. En el tráfico
1. En el tráfico
Situación: Alguien se te cierra y casi provoca un accidente.
Reacción ciudadana del cielo: Respiras, controlas tu enojo y sigues tu camino, sabiendo que la vida de esa persona también es valiosa para Dios.
Reacción terrenal: Le gritas, le avientas el coche o sueltas insultos porque “no se vale”.
2. En el deporte o con tu equipo favorito
2. En el deporte o con tu equipo favorito
Situación: Tu equipo pierde por un error arbitral evidente.
Reacción ciudadana del cielo: Te frustras, sí, pero no insultas ni dejas que el enojo te gobierne, porque tu gozo no depende de un marcador.
Reacción terrenal: Te desquitas insultando al árbitro, al rival o hasta a tu familia cuando llegas a casa.
3. En el vecindario
3. En el vecindario
Situación: Un vecino habla mal de ti porque le molestan tus reuniones de oración, o porque no participas en las fiestas de siempre.
Reacción ciudadana del cielo: Le sigues saludando, ayudando cuando lo necesita, mostrándole amor aunque te critique.
Reacción terrenal: Lo ignoras o le pagas con la misma indiferencia.
4. En la economía
4. En la economía
Situación: Tus compañeros se burlan porque decides ser generoso con la iglesia o ayudar a alguien en necesidad en lugar de gastarlo en lujos.
Reacción ciudadana del cielo: Mantienes tu generosidad en silencio, confiando en que Dios es tu proveedor.
Reacción terrenal: Aflojas y dejas de dar porque no quieres que piensen que eres ingenuo.
5. En las conversaciones sociales
5. En las conversaciones sociales
Situación: En una comida familiar alguien lanza comentarios sarcásticos sobre tu fe: “¿y todavía crees esas cosas de la Biblia?”
Reacción ciudadana del cielo: Respondes con gracia y firmeza: “Sí, creo en Jesús y Él ha cambiado mi vida”, sin necesidad de discutir agresivamente.
Reacción terrenal: Te quedas callado por vergüenza o respondes con soberbia.
En resumen:
El tráfico, el deporte, el vecindario, el dinero y las conversaciones diarias son la cancha donde se nota de qué reino eres ciudadano.
Si tu identidad está en este mundo, la crítica te destroza.
Pero si tu identidad está en Cristo, puedes soportar porque sabes que tu seguridad no depende de la opinión de los hombres, sino del veredicto de Dios.
E INCLUSO EL EVANGELIO NOS HACE VER… NO SOLO EL EFECTO EN UNIDAD QUE TRAERA, LA VALENTIA QUE DARA ANTE LA OPOSICION, SINO VER EL SUFRIMIENTO COMO PARTE DEL PAQUETE DE TU SALVACION.
IIII. El privilegio de pertenecer a Cristo (v. 29)
IIII. El privilegio de pertenecer a Cristo (v. 29)
Y entonces Pablo da un giro sorprendente: “Porque a ustedes se les ha concedido, por amor de Cristo, no solo creer en Él ( EFESIOS 2.8),
sino también sufrir por Él”
(Romanos 8:17 "17 Y si somos hijos, somos también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con Él a fin de que también seamos glorificados con Él."
1 Pedro 1:16–17 "16 Porque escrito está: «Sean santos, porque Yo soy santo». 17 Y si invocan como Padre a Aquel que imparcialmente juzga según la obra de cada uno, condúzcanse con temor durante el tiempo de su peregrinación."
Hechos de los Apóstoles 5:41 "41 Los apóstoles, pues, salieron de la presencia del Concilio, regocijándose de que hubieran sido considerados dignos de sufrir afrenta por Su Nombre."
POR ESO NECESITAN ENTENDER EL EVANGELIO Y ESTAR FIRMES EN ÉL, PARA ESTAR EN UN MISMO ESPIRITU, COMBATIENDO UNANIMES ANTE AQUELLOS QUE LOS ACUSEN PORQUE USTEDES ESTAN LLAMADOS A ESO… ES PARTE DEL PAQUETE DE SU SALVACION… ESO QUE ENFRENTAN ES GRACIA INCOMODA.
La palabra “concedido” proviene de la raíz charis —gracia…. Es un regalo… es algo que viene de la mano del mismísimo Dios… que te da Dios?
Lo que Pablo está diciendo es: “El creer en Cristo es un regalo de gracia. Pero también el sufrir por Cristo es un regalo de gracia”.
Esto suena contradictorio. Para nosotros, creer es bendición, sufrir es desgracia.
LLAMEMOSLO GRACIA INCOMODA
Gracia, porque nos une a Cristo en su misión y nos hace partícipes de su gloria.
Incómoda, porque nos quiebra el orgullo, nos expone a la burla del mundo y nos lleva al límite de nuestras fuerzas. Que incluso el sostiene
Pero precisamente allí se revela la diferencia de la ciudadanía celestial:
mientras el mundo huye de cualquier incomodidad, los ciudadanos del cielo saben que el sufrimiento en Cristo no es pérdida, es ganancia; no es derrota, es confirmación de que pertenecemos al Reino.
Pero Pablo nos enseña que ambos son privilegios que vienen del mismo Dios.
La fe es un don; la oposición también lo es, porque nos identifica con Cristo.
No todos enfrentan la misma clase de persecución.
Algunos serán golpeados con la burla, otros con el rechazo de sus familias, otros con la presión cultural, algunos incluso con la violencia.
Pero cada vez que permanecemos fieles, aunque duela, estamos viviendo ese “privilegio” de sufrir por el nombre de Jesús.
iglesia: Nuestro sufrimiento nunca se podrá comparar con el de Cristo, pero cualquier sacrificio que hagamos por Él —soportar burlas, cargar rechazo, perder oportunidades— siempre será pequeño frente al sacrificio infinito que Él ya hizo por nosotros en la cruz.
Si Cristo me amó de esa manera, si vivió y murió por mí, ¿cómo no voy a estar dispuesto a perder por Él? DE HECHO PERDER LO DE ESTE MUNDO ME HACE GANAR MAS Y MAS A CRISTO.
El mismo conflicto (v. 30)
El mismo conflicto (v. 30)
Pablo termina diciendo: “El mismo conflicto que vieron en mí, y ahora oyen que todavía enfrento”.
La palabra es agon —de donde viene nuestra palabra agonía. Habla de lucha, de combate. Pablo está recordando:
“Ustedes ya vieron cómo sufrí en Filipos, cuando estuve preso allí (Hch. 16).
Y ahora me escuchan escribirles desde otra cárcel, en Roma.
Lo que ustedes están enfrentando es el mismo combate. No están solos”.
Aquí hay un consuelo profundo: el sufrimiento por Cristo no es algo extraño ni exclusivo.
Es parte de la experiencia de la iglesia a lo largo de la historia. La fe siempre ha sido vivida en oposición DE HECHO CADA VEZ QUE LA IGLESIA ERA PERSEGUIDA LA IGLESIA CRECIA…
Y el mismo Espíritu que sostuvo a Pablo en prisión es el que sostiene a cada creyente en medio de su agonía.
Conclusión
Conclusión
Hermanos, cuando escuchamos este llamado de Pablo a vivir dignos del evangelio, lo primero que sentimos es peso: “Señor, yo no puedo vivir así. No puedo ser siempre firme, no puedo mantenerme siempre en unidad, no siempre tengo valentía, y mucho menos un amor sin condiciones”.
Y ¿sabes qué? Esa confesión es el inicio correcto. Porque la vida digna del evangelio no nace de tu esfuerzo, sino de la provisión de Cristo. A ti y a mí se nos concedió creer. No lo buscamos; fue gracia. Y también se nos concedió sufrir. No lo pedimos; también fue gracia. Y todo esto viene del mismo Cristo que no nos da solo un mandato, sino también la fuerza para cumplirlo.
Mira a Cristo y asómbrate:
Él fue firme hasta el final, sin doblarse ante el miedo de la cruz.
Él vivió en perfecta comunión con el Padre, en un mismo espíritu, aun cargando nuestro pecado.
Él combatió unánime con la misión del cielo, enfrentando no solo acusaciones humanas, sino la ira de Dios por nuestro pecado.
Él abrazó la gracia incómoda del sufrimiento y la convirtió en la gracia gloriosa de la salvación.
Cuando lo veo a Él, me quedo sin palabras. Porque lo que yo no podía hacer, Cristo lo hizo por mí. Lo que yo temía cargar, Él lo cargó en mi lugar. Lo que yo no podía vencer, Él lo venció en la cruz.
Y ahora, lo que parecía pérdida, en Cristo es ganancia. Lo que parecía derrota, en Cristo es victoria. Lo que parecía sufrimiento, en Cristo es privilegio.
Por eso, no se trata de lo que tú logres, sino de quién te sostiene. No se trata de cuán valiente seas, sino de cuánto confías en el Valiente que fue a la cruz. No se trata de cuánto amas, sino de cuánto recibes del que te amó primero.
Y aquí está nuestra seguridad: “El que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús”(Fil. 1:6). El mismo que nos salvó es el que nos sostiene, y el mismo que nos sostiene es el que nos llevará hasta el final.
Iglesia, vivamos asombrados. Cristo es más que suficiente. Cristo es más hermoso que cualquier comodidad de este mundo. Cristo es más seguro que cualquier ciudadanía terrenal. Cristo es nuestro todo.
Y mientras más profundices en Él, más profundizarás en su evangelio, y en consecuencia: mayor unidad tendrás en su iglesia, mayor discernimiento para enfrentar lo falso, mayor valentía para soportar la persecución o la burla, y sobre todo, mayor descanso en saber que, aun en tu sufrimiento, Él sigue cumpliendo su plan perfecto.
Así que si Él lo dio todo por nosotros, ¿cómo no vamos a vivir para Él… sin miedo y con amor?
1 Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2 No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
