LA ASOMBROSA AUTORIDAD DEL HIJO DE DIOS
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INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Texto: Marcos 1:21-34
Oración
Adorno: ¿Alguna vez has notado cómo cambia el ambiente cuando alguien importante entra en una habitación? De repente, la gente se acomoda, se endereza, y hasta su manera de hablar y comportarse parece distinta. La sola presencia de una persona con autoridad transforma lo que ocurre a su alrededor.
Esto se nota en muchos ámbitos, pero quizá de forma más evidente en el mundo militar. Probablemente, ninguno de nosotros nosotros habra estado en el ejército, o como decimos en España, “la mili”, pero aún así podemos imaginarnos la escena: un grupo de soldados conversa relajadamente, tumbados en la silla, o incluso jugando a las cartas, hasta que de pronto entra un general a la habitación. En ese instante, todos se ponen firmes, levantan la mano en saludo y reconocen con respeto la presencia de aquel que tiene un rango y autoridad superior.
Lo mismo sucede en la vida civil. En los tribunales, por ejemplo, cuando el juez entra en la sala, todos se levantan en señal de respeto. o, incluso, en el mundo empresarial, cuando el director general aparece de improviso, los empleados se sientan más rectos, fingen estar muy concentrados y hacen ver que trabajan con mayor esfuerzo.
La presencia de alguien con autoridad cambia la atmósfera de inmediato. Todos reaccionan de una manera u otra ante esa persona. Pero nadie queda indiferente. Al menos, volteamos a mirar quién ha entrado en la habitación.
Y si esto pasa con simples seres humanos, ¿te imaginas lo que ocurriría si Jesús, el Hijo de Dios, el Rey que posee toda autoridad en el universo, entrara en una habitación? Sin duda, todo a su alrededor cambiaría al instante. Los presentes reconocerían su poder, percibirían que en él hay algo único, que no es como cualquier otro hombre.
Eso es precisamente lo que sucedió en Marcos 1:21.
Si es tu primera vez con nosotros, acabamos de comenzar una serie de predicaciones en el evangelio de Marcos, donde se nos presenta a Jesús como el Hijo de Dios, quien tiene toda autoridad y poder, y lo demuestra con sus obras.
Lo que Jesús hizo, nadie más puede hacerlo; solo lo puede hacer el Hijo de Dios.
En Marcos 1:21, el evangelista nos muestra esa autoridad al narrar cómo reaccionaron las personas ante su enseñanza, y cómo incluso los espíritus malignos se rindieron ante su presencia.
Por eso he titulado este sermón: “La asombrosa autoridad del Hijo de Dios”.
El texto nos mostrará evidencias de esta autoridad por medio de lo que Jesús hace en dos lugares distintos:
Enseña y reprende con autoridad.
Sana con poder
Así que te invito a que leas conmigo nuevamente la primera parte de nuestro text: Marcos 1:21-28.
ENSEÑA Y REPRENDE CON AUTORIDAD (Marcos 1:21-28)
ENSEÑA Y REPRENDE CON AUTORIDAD (Marcos 1:21-28)
LAS PERSONAS REACCIONAN
Una cosa es decir algo, y otra muy diferente es demostrar algo. Jesús comenzó su ministerio en Marcos 1:15 en la región de Galilea, anunciando la llegada del reino de Dios. Jesús afirmó que el reino había llegado. Que, con su llegada, se había inaugurado el reino de Dios. Esto quiere decir que el reino de las tinieblas comenzaba a temblar.
Ahora, una cosa es afirmar esto, y otra muy diferente es demostrar que esto en verdad es así.
Una cosa es decir que el reino ha llegado y que el Rey está aquí. Y otra muy diferente, es demostrar la autoridad y el poder de este Rey.
Marcos nos va a mostrar esto de una forma sorprendente. De hecho, esta sección del evangelio se divide en dos escenas, una que ocurre en la sinagoga, y otra que ocurre en la casa de Pedro. En ambas escenas el texto narra la extraordinaria reacción que tuvieron los presentes ante tal autoridad y poder.
La primera escena ocurre en Capernaúm, una región que pertenecía a Galilea y se encontraba al norte del mar donde Jesús había comenzado su ministerio.
Una vez en Capernaúm, Marcos nos lleva a la acción con la inmediatez a la que ya nos tiene acostumbrados. Entraron en Capernaúm, y enseguida, en el día de reposo, Jesús comenzó a enseñar. Y, tan pronto como comienza a hablar, es evidente para la gente que éste hombre tiene algo diferente.
Pero, ¿qué era? ¿Qué es lo que causaba admiración en las personas? Leer nuevamente Marcos 1:21-22.
El texto es claro, la gente estaba impactada por la autoridad con la que Jesús enseñaba. Éste es un hecho que todos los evangelios narran:
Mateo 7:28–29 Después de finalizar el sermón del monte, dice que “…las multitudes se admiraban de Su enseñanza; porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas."
Lucas 4:32 "Todos se admiraban de Su enseñanza porque Su mensaje era con autoridad."
Juan 7:46 "Los guardias respondieron: «¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre habla!»"
Ahora, ¿qué quieren decir los evangelios -y en especial Marcos- con esto? ¿Acaso Jesús tenía un tono de voz autoritario? ¿Era acaso su elocuencia o su conocimiento de la ley lo que generaba admiración?
En absoluto. No tenía que ver con las formas sino con el contenido de su enseñanza. Lo que causaba admiración en las personas es que Jesús enseñaba diciendo: “oísteis que fue dicho: no matarás, pero yo os digo: cualquiera que odie a su hermano ya es culpable de asesinado”.
Verás, Jesús enseñaba una interpretación de la Ley que era completamente desconocida para el resto de los maestros en Israel. Ningún hombre se atrevería a equiparar su interpretación de la ley con la ley misma. Lo que Jesús hace es otorgar el mismo peso que la ley tiene a sus palabras.
Esto lo veremos de una manera más clara en el evangelio de Marcos en el capítulo 2, donde Jesús corrige a los fariseos en su aplicación de la ley, y finaliza esta corrección diciendo que Jesús estaba aún por encima del sábado. Escucha rápidamente lo que dice Marcos 2:27–28 "Y Él continuó diciéndoles: «El día de reposo se hizo para el hombre, y no el hombre para el día de reposo. »Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo»."
O en Marcos 7:19, donde se nos dice que declaró limpio todos los alimentos.
¿Cómo se le ocurre a este hombre enseñar que Él está por encima del sábado que la ley nos mandó a guardar? Peor aún, ¿cómo se atreve a enseñar así un simple carpintero? Éste era el razonamiento de algunos en Marcos 6:2–3 donde algunos decían: “… y muchos que escuchaban se asombraban, diciendo: «¿Dónde obtuvo Este tales cosas, y cuál es esta sabiduría que le ha sido dada, y estos milagros que hace con Sus manos? »¿No es Este el carpintero, el hijo de María, y hermano de Jacobo, José, Judas y Simón?...”
Sin duda alguna, Jesús enseñaba de una forma tal, que el contenido de sus palabras demostraban que era un hombre completamente diferente a los demás.
Ésta es la comparación, enseña como quien tiene autoridad y no como los escribas, quienes claramente no tenían autoridad. Los maestros de la ley debían argumentar desde la interpretación de otro para poder enseñar. Mientras que Jesús mismo se constituía en autoridad para enseñar la Ley.
La reacción de las personas era clara, se quedaron boquiabiertos. No podían cerrar la quijada del asombro que tenían.
LOS DEMONIOS REACCIONAN
Pero ésta no fue la única reacción en la sinagoga. El versículo 23 rápidamente nos muestra otra reacción, la de otro hombre, pero se nos dice que este hombre estaba siendo poseído por un espíritu maligno.
Éste era un hombre que no tenía control de sí mismo, sino que estaba completamente bajo el dominio del espíritu maligno. Ahora, este hombre estaba en la sinagoga, en el lugar donde se leía y enseñaba la Palabra de Dios. Donde los escribas y fariseos estaban presentes y enseñaban al pueblo.
Probablemente no era la primera vez que iba a la sinagoga. Y seguramente, habría escuchado más de una vez la lectura y la enseñanza rabínica. Sin embargo, no fue hasta que Jesús entró en la sinagoga y comenzó a enseñar que este hombre controlado por el espíritu reaccionó.
Y mira la reacción que tuvo: Marcos 1:23-24.
La gran ironía que vemos en el evangelio de Marcos constantemente, es que los demonios lo reconocen mientras que los expertos en la ley lo ignoran o lo rechazan. Los espíritus malignos saben de quien se trata. No vacilan en exponerse. Ya no sirve de nada estar encubierto, esconderse no tiene sentido.
Una cosa que he aprendido en las películas de guerra es que a veces los soldados evitan disparar para no revelar su posición al enemigo.
En el caso de estos demonios, ya no sirve de nada intentar esconderse. No puede más que reaccionar ante la presencia de Jesús. “Sé que Tú eres el Santo de Dios” claman a gran voz. Te conocemos.
¿Qué tenemos que ver contigo Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Pregunta el espíritu, hablando en representación del reino de las tinieblas. Reconociendo la interferencia de Jesús con los planes de Satanás. El reino de las tinieblas poco tiene que hacer contra el reino de Dios.
Esto es lo que vemos en la sinagoga. Los demonios saben que su tiempo ha llegado. Inútiles son sus maquinaciones y esfuerzos ante Cristo el Rey.
Jesús reprende al demonio, y en esto muestra su autoridad. Nos dice el texto que inmediatamente el espíritu inmundo salió de él.
No es únicamente para enseñar sino para someter al reino de las tinieblas. Muestra su poder y victoria al liberar a un hombre que se encontraba bajo el dominio de las fuerzas de la oscuridad y lo hace libre. Solo con hablar, reprende y echa fuera al demonio.
Al espíritu inmundo no le queda otra opción más que obedecer a Jesús. Cristo muestra su fuerza y poderío. Nadie podía librar a este hombre de las garras del diablo, solo uno más fuerte que el espíritu podría liberarlo. Éste es Jesús.
Así que el demonio obedece aunque no sin antes intentar causar el mayor daño posible, en esto demuestra su forzada obediencia, no por amor a Cristo sino por no poder oponerse a su rival.
Jesús muestra su autoridad aún sobre las fuerzas del mal.
APLICACIÓN: Hermanos, nosotros a veces podemos pensar que el reino de las tinieblas ha vencido. Cuando vemos tanto pecado, tanto rechazo a Dios, tanta depravación a nuestro alrededor. Cuando vemos que los creyentes son asesinados de forma injusta, cuando el evangelio es prohibido, cuando los violentos arremeten contra los inocentes. Cuando la inmoralidad es celebrada. Cuando los niños son atacados con ideologías contrarias al diseño de Dios. Cuando la corrupción reina y la gente no puede vivir en paz. Cuando la iglesia es perseguida o somos tratados como intolerantes por predicar la verdad. Es fácil pensar que Satanás ha ganado. Pero la verdad, amados hermanos, es que Cristo ha vencido.
Y Marcos nos enseña que el poder y la autoridad de Jesús está por encima del reino de las tinieblas. Aquí hallamos la mayor una de las mayores esperanzas del cristiano, que Satanás y su reino jamás prevalecerán contra Cristo el Rey.
El himno Castillo Fuerte, conocido como el Himno de la Reforma, escrito por Martín Lutero, en una de sus estrofas dice lo siguiente:
“Aún si están demonios mil
Prontos a devorarnos,
No temeremos, porque Dios
Sabrá cómo ampararnos.
Que muestre su vigor,
Satán y su furor,
Dañarnos no podrá,
Pues condenado es ya
Por la Palabra Santa.”
Tú y yo podemos vivir confiados aún en un mundo caído, porque la voluntad del Señor se cumplirá sin importar las asechanzas del enemigo.
Ahora, quiero que preste atención a la forma en cómo responde el endemoniado. No solo anticipa el final de su reinado, sino que también reconoce quién es Jesús.
Dice: “Yo sé quien eres Tú: El Santo de Dios”.
Reconoce la santidad, es decir, la pureza de Cristo, así como su naturaleza divina. Su deidad. Tú eres el Hijo de Dios.
¡Qué afirmación tan cierta! Es precisa, es correcta y es bíblica, y aún así sale de la boca de un demonio.
¿Te has puesto a pensar en esto? La reacción del demonio es correcta teológicamente hablando. Bien podríamos decir que este demonio de sana doctrina. Creían las doctrinas bíblicas acerca de Cristo.
De hecho, obedeció a Cristo tan pronto como éste habló.
Pero fíjate esto, este demonio religioso que tenía sana doctrina y que obedeció el mandamiento de Cristo tan pronto como lo oyó, no fue salvo. No hubo un arrepentimiento en su vida. Será condenado por la eternidad.
Amados hermanos, no sé si estamos conscientes de que articular la verdad no es suficiente ¿Has pensado en que una afirmación teológicamente correcta no significa salvación? No puede haber verdadera salvación sin conocer la verdad acerca de Jesús, pero se puede conocer la verdad acerca de Jesús y no ser salvo.
Y peor aún, este endemoniado estaba en la sinagoga. Podríamos decir que este demonio parecía más cristiano que muchos de nosotros. Se congregaba, escuchaba la palabra, conocía la verdad y obedeció a Cristo.
Era evidente que éste era un espíritu inmundo, por lo que estaba claro que no era salvo.
Finalmente, todos se maravillaron, nuevamente, Cristo causa un impacto en la gente que observa su autoridad.
El primer punto se resume en la pregunta que hace la gente en el versículo 27. Marcos 1:27 "Y todos se asombraron de tal manera que discutían entre sí, diciendo: «¿Qué es esto? ¡Una enseñanza nueva con autoridad! Él manda aun a los espíritus inmundos y le obedecen»"
Tanta fue la sorpresa de las persona, tal fue el asombro que comenzaron a divulgar lo que habían visto en la sinagoga aquel sábado. Ahora bien, esto ocurrió todo en el mismo día de reposo cuando Jesús entró en la sinagoga.
El resultado, es que la fama de Jesús se extendió por toda la región de una forma rápida. Ahora la gente comenzaba a seguirlo a todas partes.
SANA CON PODER (Marcos 1:29-34)
SANA CON PODER (Marcos 1:29-34)
Es aquí donde encontramos nuestra segunda escena. Jesús sale de la sinagoga en el día de reposo después de enseñar y reprender con autoridad, y se dirige a la casa de Pedro en Capernaúm.
Una vez más, Jesús entra en una habitación y cambia todo a su alrededor. En esta ocasión se nos dice que la suegra de Simón estaba con fiebre, en cama, postrada por el malestar.
Y lo primero que hacen los discípulos es decirle a Jesús. Esto es muy interesante, porque inmediatamente, una vez que se dan cuenta de la situación, avisan al que puede solucionarlo.
APLICACIÓN: Una de las cosas que vemos en repetidas ocasiones en los evangelios es ésta, la gente corre a Jesús pidiendo ayuda. La autoridad y poder de Jesús generan la confianza suficiente para que las personas sepan a quien acudir. Quiero preguntarte algo, cuando tienes problemas ¿a quién acudes? Cuando estás en situaciones difíciles, ¿quién es tu ayudador? Uno de los grandes problemas de nuestra época es la autosuficiencia. Pensamos que podemos resolver nuestros propios problemas, creemos que debemos tener el control de todo o que debemos ser lo suficientemente independientes como para no necesitar a nadie. Pero muchas veces el Señor trae cosas a nuestra vida para mostrarnos que nuestro poder es nulo, que nuestra capacidad de respuesta no sirven para nada, que no podemos hacer frente ni siquiera a la más mínima fiebre. Piensa en esto, sin importar cuán poderosos creamos que somos, una simple fiebre puede tumbarnos.
¿A quién acudimos cuando la situación nos sobrepasa? ¿Cuando el dinero no puede solucionar tu problema? ¿Cuando tus fuerzas no sirven para nada? ¿A quién acudes cuando lo que pensabas que te mantenía seguro te falla?
Los discípulos de Cristo lo tenían claro. Habían visto su poder y autoridad en la sinagoga, sin duda alguna, aquel que puede someter a los demonios con toda autoridad también puede sanar la enfermedad con todo poder. Esto es lo que sucede.
Los discípulos lo hablan con Jesús y Él responde. Le informan de la situación y Él actúa.
Jesús se acerca a la suegra de Pedro, la toma de la mano y con gran poder la sana. El milagro es tan efectivo, su poder están eficaz que inmediatamente ella comienza a servirles. Éste no es un detalle menor. Ella sirve, en primer lugar, porque ha sido restaurado, su fuerza le ha sido devuelta. Ya no está débil por la fiebre. El efecto restaurador de Jesús en su vida le ha devuelto la fortaleza física que había mermado por la fiebre. Pero, en segundo lugar, sirve en respuesta a la gracia recibida.
APLICACIÓN: Algunos reciben de Dios todo, y no están dispuestos a dar nada. Dios los ha salvado, y les ha dado vida eterna, les ha dado dones y talentos para que los pongan a su servicio, pero ellos disfrutan de su comodidad. La obra que Dios ha hecho en nuestras vidas no es únicamente para que estemos cómodos, sino para que en respuesta a lo que hemos recibido sirvamos a Cristo.
Esto fue lo que hizo la suegra de Pedro, inmediatamente, ella les servía. Ponía a disposición de Cristo esa fuerza que Él le había devuelto. Esta es una forma en la que expresamos gratitud al Señor, que le servimos a Él y a su iglesia ¿Cómo no usar esto que Él me ha dado para su gloria y la edificación de su pueblo? Si Él no me hubiese sanado estaría aún en mi estado lamentable.
Así respondió esta mujer, y así debemos responder también nosotros. Quienes hemos sido restaurados por el poder de Cristo, debemos servir a Cristo en gratitud. Si antes hablábamos de la autosuficiencia, donde pensamos que podemos solos. El otro extremo es la autocompasión, donde estamos tan enfocados en nosotros mismos que aún cuando Dios está trabajando en nuestras vidas somos incapaces de dar a los demás aunque sea un poco de lo que Dios está dándonos a nosotros. En el caso de la suegra de Pedro no fue así, tan pronto como sintió el más mínimo alivio, respondió en servicio al Señor.
Pero este no fue el único milagro que ocurrió en la casa de Pedro. Pasado el día de reposo, muchos comenzaron a traer a sus enfermos y se agolpaban en la puerta.
Su fama se había extendido, incluso mucho más que la de Juan. De la misma forma que multitudes salían a ver a Juan en el Jordán, ahora se agolpaban a la puerta de la casa para ver a Jesús. Y todo esto ocurrió en el mismo día de reposo. En un solo día su fama se extendió de una forma sin igual. La noticia sobre su autoridad y poder, eran sin igual.
Por eso, tan pronto como terminó el día de reposo, la gente comenzó a traer a todo tipo de enfermos y a los endemoniados. La única razón por la que no lo habían hecho antes, es porque el día de reposo no había terminado y tenían prohibido llevar cualquier tipo de carga en el Sábado. Y el versículo 32 nos dice que tan pronto como cayó la tarde, es decir, tan pronto como termino el tiempo de guardar el sábado, la gente comenzó a traer a los enfermos.
Fíjate en este detalle. La gente comenzó a traer a todos los enfermos y los endemoniados. Es decir, todo lo que estaba mal. El texto nos da a entender que Jesús sanó a todos los que estaban enfermos, sin importar el tipo de enfermedad. Y en todo el evangelio veremos que es capaz de sanar enfermedades incurables para la época. Enfermedades mortales. E incluso hasta la misma muerte se rinde ante el poder y la autoridad de Jesús.
Nos debe llamar la atención la gran cantidad de endemoniados que se manifestaron ante la presencia de Jesús. Particularmente creo que fue así para demostrar el poderío de Cristo frente al reino de las tinieblas. Jesús los reprende y los manda a callar no permitiéndoles hablar ni dar testimonio de Él.
El evangelio de Marcos nos muestra las obras de Jesús como su principal argumento para demostrar que es el Hijo de Dios. La pregunta es ¿cómo responderemos ante Él?
APLICACIONES
APLICACIONES
Hay 3 formas en las que creo este texto nos invita a responder ante la asombrosa autoridad del Hijo de Dios.
Sométete a su Palabra: No basta con admirar la enseñanza de Jesús, debemos obedecerla. La gente quedó maravillada, los demonios reconocieron la verdad, pero solo el discípulo que se rinde a Cristo recibe vida. → Aplicación: ¿Estoy simplemente admirando lo que Jesús enseña o estoy sometiendo mi vida a su autoridad? La razón por la que la Biblia es autoritativa es porque procede del que tiene toda autoridad ¿Cómo está nuestra obediencia a la Biblia?
Confía en el poder de Cristo sobre el mal: Esta demostración de Cristo tiene muchas aplicaciones. En nuestra evangelización, podemos estar seguros de que tendremos éxito porque el poder y la autoridad de Cristo son suficientes para deshacer toda la obra de Satanás. Cristo puede salvar y librar a aquellos que están bajo el poder de las tinieblas. A veces para nosotros parece una tarea imposible, y lo es, para ti y para mí, lo es. Tú y yo no podemos vencer a Satanás ni iluminar el entendimiento ni regenerar el corazón. Pero Cristo sí, lo demostró con los endemoniados y lo hará también con las personas a nuestro alrededor.
Confía en su poder restaurador: Jesús no solo sana físicamente, también restaura el alma. → Aplicación: Ora con fe, sabiendo que aunque no siempre sana como esperamos, sí obra restauración más profunda: paz, gozo, esperanza.
Amados hermanos, el evangelio de Marcos nos muestra de una forma impresionante las obras de Cristo. Su poder y autoridad son tan evidentes que ni la enfermedad ni los demonios pueden resistírseles. Cuando Cristo actúa y entra en la habitación, todo a su alrededor cambia. Así debe ser nuestra vida. Si Cristo el Rey ha entrado en contacto con nosotros, de alguna forma debemos responder. Podemos rechazarlo o aceptarlo, pero jamás podremos quedar indiferentes. Él es Rey.
¿Amén?
Oremos,
