El Señor los Necesita

Liderazgo  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 75 views
Notes
Transcript

Mateo 21:1-11

Nuestra historia tiene dos grandes momentos; uno previo a la llegada de Jesús a Jerusalén a la pascua y a su sacrificio en la cruz; y otro gran momento que es el ingreso a Jerusalén reconocido como Rey por sus paisanos galileos y de otras regiones. Estos dos momentos nos introducen, no solo a la historia del relato bíblico, sino que también, nos introducen a nuestro propio contexto como iglesia local que nos encontramos en la búsqueda y discernimiento para la elección de nuevos líderes para nuestra iglesia: Un líder sirve al Rey (contexto); un líder sirve al Rey que viene a reinar (la entrada a Jerusalén)
Un líder -ministro- sirve al Rey (contexto de la llegada a Jerusalén)
¿Quién no recuerda esa famosa entrada del Señor Jesús a Jerusalén con sus discípulos clamado como Rey -Hijo de David? Para ingresar al contexto, necesitamos organizarnos temáticamente para saber qué está ocurriendo en el relato de Mateo:
El Rey que viaja a Jerusalén con sus súbditos: Jesús ha iniciado una caravana desde Galilea hasta Jerusalén a celebrar la fiesta de la pascua
El Rey ha hecho de aquella caravana su cátedra: toda la experiencia del viaje, sirvió a Jesús como un escenario de discipulado y anunciamiento de su muerte.
El Rey ha demostrado su poder: con señales milagrosas expulsó demonios, sanó enfermos y dio vista a los ciegos. Y este es el contexto más cercano a la entrada del Rey a Jerusalén: “dos ciegos que estaban sentados junto al camino, cuando oyeron que Jesús pasaba, clamaron, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros! Y la gente les reprendió para que callasen; pero ellos clamaban más, diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros!” (Mt.20:30-31)
Con toda esta autoridad, el Señor llega a una aldea cercana a Jerusalén y da órdenes a dos de sus discípulos de que vayan a una aldea de enfrente y desaten una asna que está atada junto a su cría y los traigan a Jesús para iniciar su ingreso a Jerusalén y cumplir la Escritura del profeta Zacarías en tiempos del retorno: “Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.” (Zac.9:9) El Señor da esta orden con el derecho que todo rey tenía de confiscar los bienes de los ciudadanos para cualquier necesidad que tuviera; y en esta necesidad de cumplir la Escritura, utiliza su envestidura real para conseguir lo que necesita, y si alguien le pregunta a esos discípulos qué están haciendo al desatar la asna y el pollino, es porque el Señor los necesita, luego los devolverá.
Cuando pensamos en el servicio al Señor en su iglesia, debemos pensar que estamos sirviendo al Rey de Reyes y Señor de Señores. Servir a Jesús hoy significa estar a su disposición con diligencia porque Él es el Rey. Un ministro servidor de Jesús en la iglesia hace todas las cosas como para el Señor y no para los hombres (Col.3:23), por esta razón, es que servir al Señor es un gran privilegio en nuestra vida cristiana, porque es el Señor de todo el universo quien dice: “El Señor lo necesita”. Esto nos debe hacer pensar en quién da las órdenes en nuestras vidas; quién tiene la autoridad en tu vida; quién ordena en la iglesia…
2. Un líder -ministro- sirve al Rey que viene a reinar (contexto de la entrada a Jerusalén)
En este punto, es el contexto de la entrada a Jerusalén la que nos debe llevar a reflexión, debido a que es el Señor quien se encuentra en una misión, y en toda misión el servicio al Rey necesita la prontitud y la diligencia. En ningún escenario de la Escritura vemos que los discípulos se oponen al Señor, aveces estorban por su falta de fe o falta de comprensión de lo que es el verdadero reino de Jesús, pero siempre están ahí atentos y diligentes en su servicio, con excepción de Judas, quien lo traicionó.
En el contexto de la entrada a Jerusalén, vemos en sí, la entrada del reino y gobierno universal de Jesús, y en esta misión de alto riesgo o casi quirúrgica, cuando el Señor necesita nuestra disposición, es porque su reino está avanzando. “El Señor los necesita” es una expresión que pone a toda su creación a su disposición: a sus discípulos; a los dueños de la asna y el pollino; al asna y pollino; a la caravana que iba con Él; los mantos en el pollino; las hojas de las ramas; las voces que gritaban ¡Hosana al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosana en las alturas! (Mt.21:9). Todo está al servicio del Señor y Rey Jesús, sobre todo porque el ingreso de un nuevo reino pone en alerta al reino que será conquistado:
No todos están de acuerdo con el reinado de Jesús: son sus discípulos y la gente de su caravana quienes claman que Jesús es el Hijo de David; los habitantes y líderes de Jerusalén en cambio se conmovieron (al igual que se conmovieron cuando se enteraron del nacimiento del rey por la visita de los magos); y tanta fue la conmoción de los habitantes de Jerusalén, que fueron ellos quienes gritarían a Pilato ¡Crucifícale, crucifícale!
La diligencia es necesaria porque el mundo se opone al avance del reino de Dios, por esa razón, cuanto más debemos asemejarnos al pueblo del AT en su actitud a la hora de levantar los muros de Jerusalén: “Desde aquel día la mitad de mis siervos trabajaba en la obra, y la otra mitad tenía lanzas, escudos, arcos y corazas; y detrás de ellos estaban los jefes de toda la casa de Judá. Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada.” (Neh.4:16-17)
El reino de Dios viene avanzando, y los servidores y ministros del Señor en su iglesia Emanuel irán con la autoridad del Señor a desatar no solo asnas y pollinos, sino a desatar esclavos del pecado; desatar de sus miedos a aquellas víctimas de violencia y maltarto; desatar a los desanimados, porque el Señor lo necesita.
La iglesia también necesita ser desatada de prácticas pecaminosas que afecta su santidad, porque el Señor necesita una iglesia santa para dar testimonio de que “sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable” (1Pe.2:9) Nuestros ministros escuchen esto: “El Señor lo necesita”..., todo lo que hagamos es para el Señor; tu actitud, es para el Señor...
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.