CARÁCTER DEL DISCÍPULO

Sermon  •  Submitted   •  Presented
0 ratings
· 263 views
Notes
Transcript

INTRODUCCIÓN

Los primeros cristianos en el Siglo I tuvieron que enfrentar dificultades y persecución por el nombre de Cristo. Los judíos que habían abrazado la fe Cristiana eran perseguidos por parte de los judíos nacionalistas, en muchas ciudades del imperio romano. Asimismo, los creyentes gentiles eran perseguidos por parte de los paganos idólatras, quienes también hacían presión a las autoridades del imperio romano para reprimir esta naciente Iglesia.
A pesar de estas dificultades los cristianos crecieron de un aproximado de 7,500 en el año 100 (0.01% de la población) hasta 6 millones 300 mil en el año 300 (10.5% de la población).
Sin temor a equivocarnos nuestros hermanos de los primeros siglos de la Era Cristiana, habían obedecido de todo corazón a la gran comisión de Nuestro Señor Jesucristo. Y Dios mismo le concedió el Espíritu Santo para darles poder, valentía y fortaleza para soportar toda adversidad.
Hechos de los Apóstoles 1:8 RVR60
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Por causa de anunciar la Palabra de Cristo muchos fueron martirizados, pero la obra de Cristo a través de su Iglesia no pudo ser detenida, tal como dijo nuestro Señor: "y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella" (Mateo 16:18), ni en el Siglo 1 ni en el Siglo 21, ni en África, ni en Asia, ni en las Américas, ni Europa y Oceanía. ¡Alabado sea el Señor!

I.  LA COMPASION DE CRISTO

En medio de días difíciles que nos ha tocado vivir en este Siglo XXI, recordemos que el Señor nos sacó de las tinieblas, dio orden a nuestras vidas torcidas, y nos ha dado un propósito claro. ¿Cuántos de nosotros podríamos testificar de eso? Como dice la canción de un antiguo coro cristiano:  "Cuando Cristo vino a mi corazón, mi vida entera cambió; su paz y su amor alejaron de mí, las penas, las dudas, y el temor".
1 Pedro 2:9–10 RVR60
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.
¿Cuántos de nosotros podremos testificar a otras personas lo que hizo Cristo en nuestras vidas? Esa bendición que hemos recibido debe llegar a otros también. Para eso nos ha dado su Espíritu Santo. Que podamos ver a las multitudes, así como Jesús las miraba, con compasión.
Mateo 9:36–38 RVR60
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.
Nuestro Señor estaba resuelto a alcanzar a esas ovejas, no solo las de la nación judía, pero también entre los gentiles.
Juan 10:14–16 RVR60
Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.

II.  MARCAS DE UN DISCIPULO

Los que hemos dicho hasta aquí hace notoria una necesidad: ser discipulados para poder alcanzar a otros. El objetivo del discipulado es producir fruto en nuestra vida, como evidencia que Jesús habita en el creyente.
Hay una diferencia entre un cristiano y un discípulo: un cristiano es alguien que ha puesto su fe en Cristo. El discípulo cristiano es aquel que no solo cree en Cristo, sino que también dedica su vida a seguir a Jesús, viviendo sus enseñanzas y haciendo a otros discípulos. Y esto no solo es para Pastores, sino para cada creyente.
De las enseñanzas de Jesús podemos identificar las marcas del discípulo. Aquí mencionamos solo tres de ellas:
Un discípulo se identifica con la persona de Cristo. Esto significa negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguir a Cristo
Lucas 9:23 RVR60
Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.
Un discípulo es obediente a la palabra. Esto significa fidelidad en mantener las enseñanzas de Cristo y aplicarlas a nuestra vida. Y esta obediencia es costosa.
Juan 8:31–32 RVR60
Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
Un discípulo lleva fruto en el trabajo de Cristo. El fruto se ve en el carácter. Los discípulos se aman unos a otros en el amor de Cristo. Su estrecha relación con Cristo influye en otros.
Juan 15:16 RVR60
No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.

III.  DESARROLLANDO EL CARÁCTER DEL DISCIPULO

El discipulado es un proceso por el cual uno decide voluntariamente aprender de un maestro, volverse más como él.
Para el cristiano, esto se refiere al proceso de aprender las enseñanzas de Jesús y seguir su ejemplo, en obediencia, mediante la ayuda y el poder del Espíritu Santo. El discipulado no solo involucra el proceso de convertirse en discípulo, sino también el hecho de discipular a otros, a través del ejemplo, la enseñanza y el evangelismo personal.
El aspecto más esencial de la capacitación en discipulado es cultivar el carácter cristiano. Al discipular a otros, debemos tener en cuenta los siguientes siete aspectos:
1) El señorío de Cristo. Jesucristo debe ser verdaderamente el Señor de la vida del creyente. Los creyentes en crecimiento deben estar cautivados por la persona de Cristo.
Gálatas 2:20 RVR60
Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
2) Estudio profundo de la Palabra. Los nuevos creyentes necesitan aprender a tener estudios sistemáticos de la Palabra, donde lean y disfruten la Biblia, la estudien personalmente y en grupo, y memoricen versículos significativos. Los nuevos creyentes deben también comenzar rápidamente a alimentarse a sí mismos en sus propios devocionales.
Juan 5:39 RVR60
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;
3) Oración y devoción a Dios. Los creyentes en crecimiento necesitan aprender a orar. Se les puede enseñar a tener un tiempo devocional significativo cada día. La mejor guía es el esquema que nos dio Jesucristo en el Padre Nuestro - Mateo 6:9-14.
4) Comunión en la Iglesia. Los nuevos creyentes necesitan pertenecer y aprender que la iglesia es su familia espiritual. Los cristianos deben motivarse, amarse, ayudarse e instruirse unos a otros, además de compartir juntos momentos de adoración y servicio.
Hebreos 10:24–25 RVR60
Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
5) Carácter cristiano. El aspecto esencial del discipulado es cultivar el carácter cristiano. Pablo enfatizó que se debía permanecer en la fe, la esperanza y el amor. Los nuevos creyentes deben desarrollar las siguientes cualidades: fidelidad, autocontrol, pureza, servicio, tolerancia, amor y humildad.
Juan 13:34–35 RVR60
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
6) Relaciones con los demás. El desarrollo de las relaciones sanas, entre marido y mujer, padres e hijos, jefes y empleados, ancianos y miembros de la iglesia, serán de gran utilidad al nuevo creyente en los años venideros. Recordemos la Regla de Oro de Jesús, que se aplica a todo creyente—debe ser enseñado de modo prácticos a través del ejemplo.
Mateo 7:12 RVR60
Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas.
Por ejemplo, ¿cómo podemos servirnos unos a otros en la práctica, en la vida cotidiana? Cuando hay conflictos entre las personas, ¿cómo se resuelven bíblicamente? Los nuevos creyentes necesitan aprender los principios bíblicos y cómo aplicarlos dentro de su propia cultura.
7) Testificar de Cristo. se debe enseñar a los nuevos creyentes a compartir su fe con su familia y sus amigos, porque este es el terreno más fértil para continuar una labor de evangelismo y de plantar iglesias fructíferas.
Juan 15:7–8 RVR60
Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
El discipulado absorbe mucha energía y esfuerzo del discipulador y de los futuros discípulos. Es esencial ser disciplinado en los hábitos espirituales durante el entrenamiento, si queremos que eso después se refleje como algo natural en el resto de la vida.

IV.  PALABRAS DE ADVERTENCIA

La Biblia nos presenta una posición balanceada, al decir que el creyente debe trabajar duro, mientras que a la misma vez nos asegura que es Dios quien “produce así el querer como el hacer por su buena voluntad” (Filipenses 2:12–13).
Pablo trabajó muy duro, pero reconoció que en sus esfuerzos estaba la gracia de Dios con él. El continuo trabajo de Dios en la vida de los creyentes es un trabajo de su gracia. No cedamos a la tentación de la jactancia, pues todo viene del Señor.
1 Corintios 15:10 RVR60
Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo.
El discipulado bíblico es mucho más que transmitir conocimientos, pues también consiste en buscar que el carácter de Cristo sea formado plenamente en la vida del creyente, llenando su ser interior y manifestando su carácter en él.
Gálatas 4:19 RVR60
Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros,
Los cristianos pasan a ser discípulos de Cristo, y no de un maestro en particular al que debieran seguir. Algunos maestros querrán imprimir su fuerte personalidad en el discípulo. En cambio, todo debe ser guiado en amor.
1 Corintios 13:4–7 RVR60
El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Una advertencia sobre falsos maestros. Estos se caracterizan por demandar ser seguidos y obedecidos sin cuestionamientos, dado que se supone que ellos son “los ungidos”.
Hechos de los Apóstoles 20:29–30 RVR60
Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.
Es necesario ser cauteloso a la hora de buscar los colaboradores o ancianos de la iglesia, que han de seleccionarse con mucho cuidado, porque los pecados de algunos se hacen patentes más adelante, trayendo vergüenza a la congregación de fieles.
1 Timoteo 5:21–22 RVR60
Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad. No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro.
La imposición de manos de que aquí se habla tiene el mismo sentido de siempre: es un símbolo de identificación y de prolongación; al imponer sus manos, el pastor realiza un signo formal de la designación para este servicio, en señal de autoridad delegada.
Por ello Pablo enfatiza sobre un período de prueba antes de la admisión de una persona al servicio como un anciano de la iglesia. Los errores de un anciano o presbítero pueden recaer sobre quien lo admitió apresuradamente. Es necesario tener cautela y discernimiento.
1 Timoteo 3:10 RVR60
Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles.

CONCLUSION

Para finalizar, hermano, hermana, confía en que esta es la Obra de Cristo, eres su Colaborador.
1 Corintios 3:7–9 RVR60
Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.
Su Palabra es la que transforma vidas. Anuncia su Palabra. El Espíritu Santo ha de tocar sus corazones. El Señor Jesús ha orado por los que han de escuchar su voz.
Juan 17:20–21 RVR60
Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.
OREMOS.
Related Media
See more
Related Sermons
See more
Earn an accredited degree from Redemption Seminary with Logos.