Advertencias para los que continúan pecando

Edgar Ismael Barajas Alvarez
Predicando Hebreos  •  Sermon  •  Submitted   •  Presented
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Aquellos que han recibido un pleno conocimiento de la verdad (el Evangelio de Jesucristo) deben mantener firme su profesión (o confesión de fe) que han hecho y sin dudar mantengan le esperanza, confindo en la fidelidad de Dios, quien prometió salvarnos. En ese mismo sentido es que nos “estimulamos” unos a otros a perseverar en el amor y las buenas obras, siendo constantes al congregarnos para edificarnos sabiendo que el día final (del juicio) se acerca. En este sentido, se advierte a los que continúan pecando deliberadamente, que no escaparán del juicio de Dios, así como los pecadores del Antiguo Pacto no escapaban de la Ley de Moisés, así ellos no escaparán de esta mayor ofensa. Idea Central: Advertencia a los que continúan pecando deliberadamente, que serán tratados como “adversarios” y Dios vengará a Su Hijo de la terrible ofensa que le hicieron. Este sacrificio logra el perdón total sellado con un Nuevo Pacto, del cual son parte los que han sido llamados, justificados, santificados y que serán glorificados por Cristo en el reino de Su Padre.

Notes
Transcript

Lectura Bíblica

Hebreos 6:4–8 NBLA
4 Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5 que gustaron la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6 pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Dios y lo exponen a la ignominia pública. 7 Porque la tierra que bebe la lluvia que con frecuencia cae sobre ella y produce vegetación útil a aquellos por los cuales es cultivada, recibe bendición de Dios. 8 Pero si produce espinos y cardos no vale nada, está próxima a ser maldecida, y termina por ser quemada.

4ta Advertencia:

Del Peligro para los que continúan pecando deliberadamente.

[Hebreos 10.26-31
Hebreos 10:26–31 NBLA
26 Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados, 27 sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios. 28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres testigos. 29 ¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos a Aquel que dijo: «Mía es la venganza, Yo pagaré». Y otra vez: «El Señor juzgará a Su pueblo». 31 ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!

Introducción

En el Derecho Mexicano, en el Código Penal Federal menciona cómo considera 3 aspectos importantes que creo que todos debemos saber:

1- ¿Quiénes son responsables de un delito?

Artículo 13
Son autores o partícipes del delito:
I.- Los que acuerden o preparen su realización.
II.- Los que los realicen por sí;
III.- Los que lo realicen conjuntamente;
IV.- Los que lo lleven a cabo sirviéndose de otro;
V.- Los que determinen dolosamente a otro a cometerlo;
VI.- Los que dolosamente presten ayuda o auxilien a otro para su comisión;
VII.- Los que con posterioridad a su ejecución auxilien al delincuente, en cumplimiento de una promesa anterior al delito.

2- ¿Como se considera la Reincidencia?

Artículo 21
Si el reincidente en el mismo género de infracciones comete un nuevo delito procedente de la misma pasión o inclinación viciosa, será considerado como delincuente habitual, siempre que las tres infracciones se hayan cometido en un periodo que no exceda de diez años.
Artículo 65
...la sanción aplicable por el nuevo delito cometido se incrementará en dos terceras partes y hasta en un tanto más de la pena máxima prevista para éste...

3- Causas de Excluyentes del delito

Artículo 15
El delito se excluye cuando:
I.- El hecho se realice sin intervención de la voluntad del agente;
II.- Se demuestre la inexistencia de alguno de los elementos que integran la descripción típica del delito de que se trate;
III.- Se actúe con el consentimiento del titular del bien jurídico afectado
¿A qué voy con todo esto?
A que si nuestras leyes, hechas por personas que no buscan honrar a Dios ni imponer la Ley de Dios, saben y explican lo que es el delito, lo que implica la reincidencia y por último, lo único que nos puede excluir de la responsabilidad; con más razón nosotros debemos ver las advertencias en la Biblia acerca del pecado y el juicio de Dios.
(2) Implicación
Aquellos que han recibido un pleno conocimiento de la verdad (el Evangelio de Jesucristo) deben mantener firme su profesión (o confesión de fe) que han hecho y sin dudar mantengan le esperanza, confindo en la fidelidad de Dios, quien prometió salvarnos.
En ese mismo sentido es que nos “estimulamos” unos a otros a perseverar en el amor y las buenas obras, siendo constantes al congregarnos para edificarnos sabiendo que el día final (del juicio) se acerca.
En este sentido, se advierte a los que continúan pecando deliberadamente, que no escaparán del juicio de Dios, así como los pecadores del Antiguo Pacto no escapaban de la Ley de Moisés, así ellos no escaparán de esta mayor ofensa.
Idea Central: Advertencia a los que continúan pecando deliberadamente, que serán tratados como “adversarios” y Dios vengará a Su Hijo de la terrible ofensa que le hicieron.
(3) Explicación / Bosquejo

I. El pecado de la apostasía

Hebreos 10:26 NBLA
26 Porque si continuamos pecando deliberadamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio alguno por los pecados,
No hay otra manera que catalogar esto como “Apostasía” pues no son pecados que se comenten por alguien que no sabe la Palabra de Dios, sino por aqueloos que la sabemos y que hasta la enseñamos.

Por apostasía se entiende el rechazo o renuncia a la propia religión o creencia, sea verbal o virtualmente mediante hechos.

Pecar deliberadamente se refiere a: pecar voluntariamente, hacerlo a propósito, por decisión propia, e intencionalmente.
Reflexionando sobre esto, debemos distinguir a lo que se refiere esta “agravante” de ser [deliberado] porque una cosa es pecar, como consecuencia de la debilidad humana, que cedimos ante la tentación, pues fue más fuerte que nosotros y nos venció, pero otra es planificar el pecado, hacerlo con toda la intención, premeditadamente “sabiendo” perfectamente las implicaciones del pecado, e incluso perdiendo ese dolor o vergüenza al pecar reincidentemente.

A. Pecado inadvertido y “con desafío”

Números 15:27–28 NBLA
27 ”También, si una persona peca inadvertidamente, ofrecerá una cabra de un año como ofrenda por el pecado. 28 ”Y el sacerdote hará expiación delante del Señor por la persona que ha cometido error, cuando peca inadvertidamente, haciendo expiación por él, y será perdonado.
En contraste con
Números 15:30–31 NBLA
30 ”Pero aquél que obre con desafío, ya sea nativo o extranjero, ese blasfema contra el Señor, y esa persona será exterminada de entre su pueblo. 31 ”Porque ha despreciado la palabra del Señor, y ha quebrantado Su mandamiento, esa persona será enteramente exterminada; su culpa caerá sobre ella”».
(Con referencia a Deuteronomio 17.12)
Deuteronomio 17:12 NBLA
12 »Y el hombre que proceda con orgullo, no escuchando al sacerdote que está allí para servir al Señor tu Dios, ni al juez, ese hombre morirá. Así quitarás el mal de en medio de Israel.
En este mismo texto aparece un ejemplo:
Números 15:32–36 NBLA
32 Cuando los israelitas estaban en el desierto, encontraron a un hombre que recogía leña en el día de reposo. 33 Los que lo encontraron recogiendo leña, lo llevaron a Moisés y a Aarón y a toda la congregación; 34 y lo pusieron bajo custodia, porque no se había aclarado qué debería hacerse con él. 35 Entonces el Señor dijo a Moisés: “Ciertamente al hombre se le dará muerte; toda la congregación lo apedreará fuera del campamento». 36 Y toda la congregación lo sacó fuera del campamento y lo apedrearon, y murió, tal como el Señor había ordenado a Moisés.
Puede ser también la situación agravante que ocurrió con Adán y Eva, con Caín, con el hombre que blasfemó en Nombre de Dios, con los que murmuraron contra Moisés y Aarón, con Saúl, con Judas, entre otros muchos ejemplos de los que abandonaron al Señor para seguir a los ídolos.
Es algunos de estos casos, no es lo grave de su pecado, sino el hecho de hacerlo con esta intención de rebelarse contra Dios, “a propósito”.
El Señor no pasa por alto estos pecados que desafían directamente Su Ley, porque en última instancia, están desafiando el carácter Santo y Justo de Dios.
Pensando en ello, podemos pensar que:
“nosotros también hemos pecado de esta manera”
¿no es así?
¿Alguna vez te has vengado de alguien?
¿Alguna vez has hecho a propósito mal a alguien?
¿Alguna vez has planificado tu pecado?
Por supuesto que sí...

B. Pecar a pesar de haber conocido la verdad

Porque se menciona una característica especial en ellos:
Hebreos 10:26 NBLA
26 (b) después de haber recibido el conocimiento de la verdad...
Esto se refiere a un conocimiento recibido/adquirido que es pleno acerca de la verdad acerca del Evangelio de Jesucristo.
Si nos hacemos un examen serio de nuestra vida, creo que todos los que estamos aquí, podemos “encuadrar” en este pecado. Cumplimos las características, ¿no?
Jeremías expuso esta situación con este conocido versículo:
Jeremías 2:13 NBLA
13 «Porque dos males ha hecho Mi pueblo: Me han abandonado a Mí, Fuente de aguas vivas, Y han cavado para sí cisternas, Cisternas agrietadas que no retienen el agua.
La cuestión en este texto es que el pecado aparece como una realidad presente en la vida de los que en apariencia son creyentes.
Algunos se han atormentado pensando que si pecan una vez que conocen la Palabra de Dios, entonces ya no hay sacrificio para ellos, pero esto sería contradictorio con lo que se ha visto a lo largo de la carta y de la Biblia, pues tenemos un Mediador, un Gran Sumo Sacerdote que llevó nuestros pecados “los peores, los más horribles y vergonzosos” sobre Él, acarreando la ira de Dios, pero Su ofrenda fue satisfactoria para Dios y nos abrió un camino hacia el Padre, en perdón y reconciliación con Él.

C. Sentencia final de la apostasía

Lo que dice al final del v.26 es que:
Hebreos 10:26 NBLA
26 (c) ya no queda sacrificio alguno por los pecados,
Es lo mismo que se expuso en el capítulo 6 acerca de los que “cayeron” es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento… (He 6.6)
Llama la atención que en aquel versículo el autor los menciona en tercera persona (aquellos) pero ahora la advertencia toma otro sentido, pues se incluye él mismo en la advertencia: “si continuamos pecando...”
Esta advertencia es para ti y para mí como creyentes, que hemos confesado a Cristo como nuestro Señor y Salvador, que nos congregamos, que avanzamos en la carrera de la fe.
Hebreos 3:12 NBLA
12 Tengan cuidado, hermanos, no sea que en alguno de ustedes haya un corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo.
Judas 4 NBLA
4 Pues algunos hombres se han infiltrado encubiertamente, los cuales desde mucho antes estaban marcados para esta condenación, impíos que convierten la gracia de nuestro Dios en libertinaje, y niegan a nuestro único Soberano y Señor, Jesucristo.
1 Timoteo 4:1 NBLA
1 El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios,
Esta advertencia trae ilustraciones muy vívidas para que podamos entender, temer y perseverar en la fe y en la gracia de Cristo Jesús.

II. El castigo de la apostasía

Hebreos 10:27 NBLA
27 sino cierta horrenda expectación de juicio, y la furia de un fuego que ha de consumir a los adversarios.
Este texto tiene su alusión al Antiguo Testamento en Isaías 26.11
Isaías 26:11 NBLA
11 Oh Señor, levantada está Tu mano, mas ellos no la ven. Que vean Tu celo por el pueblo y se avergüencen. Ciertamente el fuego devorará a Tus enemigos.
y Sofonías 1.18
Sofonías 1:18 NBLA
18 Ni su plata ni su oro Podrán librarlos En el día de la ira del Señor, Cuando por el fuego de Su celo Toda la tierra sea consumida; Porque Él hará una destrucción Total y terrible De todos los habitantes de la tierra.
En que habrá un juicio venidero al final para los adversarios de Dios. Esta palabra se convierte en clave para nuestro texto.
¿Cómo es nuestra relación con el Señor?
¿Somos hijos o somos enemigos?
Sabemos lo que Dios dice acerca de Sus hijos y de las promesas que les ha jurado, pero también sabemos los juramentos acerca del juicio para Sus oponentes, quienes son hostiles ante Dios.
Aquí tenemos la clave para ver esta advertencia.
Ahora, me podrás decir, bueno, yo no soy enemigo de Dios, soy Su hijo(a) por la fe que puse en el Señor Jesucristo hace “tantos años” pero yo te podría objetar con las palabras de Santiago y de Jesús:
Santiago 2:14 NBLA
14 ¿De qué sirve, hermanos míos, si alguien dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarlo?
Santiago 2:17 NBLA
17 Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.
Mateo 7:16–23 NBLA
16 »Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? 17 »Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. 18 »Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. 19 »Todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego. 20 »Así que, por sus frutos los conocerán. 21 »No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos. 22 »Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en Tu nombre, y en Tu nombre echamos fuera demonios, y en Tu nombre hicimos muchos milagros?”. 23 »Entonces les declararé: “Jamás los conocí; apártense de Mí, los que practican la iniquidad”.

A. Dios juzgará a Sus enemigos

Adversario es un oponente, contrario, enemigo, "rebelde", estar en contra, hostil.
Estos enemigos de Dios recibirán una “espera horrenda para el juicio, pues sabrán que el fuego los ha de consumir” (el fuego se los comerá)
En los siguientes versículos de nuevo, el autor de Hebreos usa la comparación entre el Antiguo y en Nuevo Pacto.
Hebreos 10:28 NBLA
28 Cualquiera que viola la ley de Moisés muere sin misericordia por el testimonio de dos o tres testigos.
Ya lo vimos en el texto de Números 15.30-31 y Deuteronomio 17.12
El culpable moría por su culpa, por haber quebrantado la Ley de Dios dada a Moisés.
Y el culpable se hace acreedor de un castigo:
Muere sin misericordia: Es condenado sin compasión, sin nada que atenúe el castigo. (cae todo el peso de la ley)
Castigo: represalia sin consideración alguna de que haya reparación del daño. Pena/vindicación. pagar el precio recibiendo un castigo merecido.
¿El castigo es justo? La Palabra de Dios dice que sí:
Ro 6.23
Romanos 6:23 NBLA
23 Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
En ningún juicio que ejecutó el Señor se puede juzgar que “se le pasó la mano” ¿con Sodoma y Gomorra? ¿Con las plagas en egipto? ¿La destrucción de los pobladores de Canáan? ¿Con el pueblo de Israel en el cautiverio Babilónico? ¿Con la destrucción del templo de Jerusalén y la dispersión de los judíos en el año 70 d.C.? ¿O incluso con la Gran Tribulación?
Todos estos son juicios justos por violar la Ley de Dios; pero se indica en el v.29 que hay:

B. El mayor castigo para el mayor pecado

Hebreos 10:29 NBLA
29 ¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merecerá el que ha pisoteado bajo sus pies al Hijo de Dios, y ha tenido por inmunda la sangre del pacto por la cual fue santificado, y ha ultrajado al Espíritu de gracia?
¿Cuánto más? pregunta el autor de Hebreos ¿Cuánto mayor castigo será para aquel que pisotea, literalmente “despreciar” 4 de las 5 veces que en el Nuevo Testamento es para ilustrar algo que se menosprecia de tal manera que a nadie le importa si está en el suelo y es pisado por los transeúntes, como la sal que se hace insípida y es “arrojada a la calle donde a nadie le importa y la pisan” también las perlas que se echan a los cerdos, quienes no las aprecian y las pisan entre el fango en el que viven. y también la semilla que cae junto al camino, que a nadie le importa y la pisan cuando van pasando.
Así es la sangre del Hijo de Dios para aquellos que continúan pecando deliberadamente, que saben que lo que hacen es pecado y no soloo no lo dejan, siino que se hacen insensibles y arrogantes y menosprecian el sacrificio de Cristo, que incluso, como en Hebreos 6.6 pretenden sacrificar de nuevo a Cristo para pagar uno a uno sus pecados, lo cual nos indica que no tienen idea del valor de la sangre de Cristo, ni de la persona misma de quien estamos hablando: ¡Dios, el Hijo!
Por lo tanto, el castigo es “mayor” porque consideran a la sangre del Hijo de Dios “común o impura”
Se supone que éstos, han creído en Cristo, han sido purificados de los pecados con la sangre preciosa de Cristo, han sido justificados y han comenzado el proceso de la santificación hasta que lleguen a la glorificación, pero realmente se ve que no caminan por el camino angosto, sino por el ancho.
Ante sus propios ojos creen estar en el camino de Dios, pero con sus hechos lo niegan, sus pecados son tan recurrentes, la santidad y la piedad valen tan poco para ellos, que ofenden a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo con su vida y conducta, pues no muestran la obra de Dios en sus vidas, no hay fruto de arrepentimiento, no hay cambio verdadero ni duradero, no hay vida espiritual, sino solo emociones, solo una cáscara que aparenta piedad y amor por Dios, pero que en el interior no hay un amor genuino por el Señor ni un deseo de vivir para Su gloria.
Gálatas 5:4–5 NBLA
4 De Cristo se han separado, ustedes que procuran ser justificados por la ley; de la gracia han caído. 5 Pues nosotros, por medio del Espíritu, esperamos por la fe la esperanza de justicia.
2 Pedro 2:20–22 NBLA
20 Porque si después de haber escapado de las contaminaciones del mundo por el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, de nuevo son enredados en ellas y vencidos, su condición postrera viene a ser peor que la primera. 21 Pues hubiera sido mejor para ellos no haber conocido el camino de la justicia, que habiéndolo conocido, apartarse del santo mandamiento que les fue dado. 22 Les ha sucedido a ellos según el proverbio verdadero: «El perro vuelve a su propio vómito», y: «La puerca lavada, vuelve a revolcarse en el cieno».
Su estado viene a ser peor que antes, pues ahora conocen el Evangelio de Cristo e insolentemente lo han rechazado, ofendiendo a Dios, sin arrepentimiento y fe genuinas.
Hebreos 10:30–31 NBLA
30 Pues conocemos a Aquel que dijo: «Mía es la venganza, Yo pagaré». Y otra vez: «El Señor juzgará a Su pueblo». 31 ¡Horrenda cosa es caer en las manos del Dios vivo!
Por lo tanto, Dios se vengará, vindicará Su Santo Nombre pagándoles conforme a sus obras y juzgando severamente a “Su pieblo” como lo hizo en el Antiguo Pacto, así es la advertencia también en el Nuevo Pacto, aquellos que externamente forman parte del pueblo de Dios, la iglesia, pero que internamente no lo son, serán juzgados severamente por el Señor.
“Una cosa terrible, temible y espantosa es caer en las manos de Dios, el Dios Único, Vivo y Verdadero.”
(4) Redención

Conclusión

Esta e suna advertencia para los que Retroceden, para los que se apartan, para los que “dejan de creer” que lo que saben del Evangelio les acusará en el día del juicio y les jugará en contra.
Mis hermanos, el llamado del Evangelio es un llamado peligroso.
Cuando hagamos la invitación a alguien a creer en el evangelio, hagámosle notar las advertencias que la Biblia dice: si ellos continúan pecando y menosprecian la sangre de Cristo, entonces no solo es indicador de que nunca tuvieron fe genuina, y el sello del Espíritu Santo, sino que, esa luz que les iluminó por un tiempo será para juicio más severo.
Llevémonos esta advertencia y amonestación a temer al Señor, no sea que el pecado nos atrape, nos desvíe, nos endurezca y nos aparte del Señor, no porque pensemos que podemos perder la salvación, sino porque el Señor nos insiste en perseverar, en santificarnos, en vivir piadosamente delante de Él, en esforzarnos en la lucha contra nuestra carne, el mundo y Satanás porque es una batalla real, pues Satanás busca a quien devorar, aquellos que andan separados del rebaño, que andan coqueteando con el pecado, tarde que temprano, serán consumidos por el pecado y por el fuego del juicio de Dios.
¡Confía en Cristo!
¡Aférrate a Cristo!
¡Avanza por el camino angosto de Cristo!
¡Disciplínate para vivir piadosamente para Él!
Oremos....
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