Juan 8:1-11

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Hoy vamos a repasar el pasaje de Juan 8:1-11.  Pero antes de empezar nos tenemos que desviar un poquito y hablar de un poco de historia sobre este pasaje.  En sus biblias tal vez tengan una nota que dice que los versos desde Juan 7:53 – 8:11 no son encontrados en los manuscritos más antiguos.  Y eso está correcto.  Este texto empezó aparecer en los manuscritos griegos hasta el siglo 5 y se encontraba en diferentes secciones del libro de Juan y a veces en el libro de Lucas. 
No fue hasta el siglo 8 que ya se encontraba más consistentemente en donde la encontramos hoy.  Pero no nomas porque este pasaje no es encontrado en los manuscritos más antiguos, quiere decir que no es verdad.  Este pasaje si paso, de eso están de acuerdo teólogos desde cuando se incluyo en los manuscritos griegos.  Y también vamos a ver de como se alinea este pasaje con lo que sabemos de Jesús.  No le quita, no desvía solo glorifica a Jesús.
El pasaje que vamos a hoy repasar un pasaje muy hermoso que nos demuestra la gracia y misericordia y amor de Jesús.  Nos demuestra al propósito de porque vino Jesús.  Que Jesús vino a salvar el mundo.  Jesús vino a salvar el pecador.  Jesús vino a salvarlo a usted y a mi.   
Abran sus biblias a Juan 8: 1-11
John 8:1–11 NBLA
Pero Jesús se fue al monte de los Olivos. Al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a Él; y sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos trajeron* a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, dijeron* a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. »Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. ¿Tú, pues, qué dices?» Decían esto, poniendo a prueba a Jesús, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra. Pero como insistían en preguntar, Jesús se enderezó y les dijo: «El que de ustedes esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra». E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio. Enderezándose Jesús, le dijo: «Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado?». «Ninguno, Señor», respondió ella. Entonces Jesús le dijo: «Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora no peques más».
Orar.
Eric la semana pasada nos contó que los fariseos estaban intentando atrapar a Jesús.  Le tenían odio a Jesús y lo querían eliminar, lo querían matar.
Y porque? 
Porque Jesús confrontaba directamente las enseñanzas y tradiciones de los fariseos.
Los fariseos eran:
· Hipócritas
· Legalistas
· Orgullosos
· Corruptos
· Abusadores de su autoridad y la Ley
· Y ciegos a reconocer a Jesús como el prometido de Dios… como está escrito en las escrituras.
Los fariseos ensenaban religión no relación.  Los fariseos dependían en su habilidad de cumplir los mandamientos para su salvación y no en la gracia y misericordia de Dios.
Y esto es todo lo contrario de lo que quiere Dios.
Esto les dice Jesús a los fariseos en Mateo 23:13-14
Matthew 23:13–14 NBLA
»Pero, ¡ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas que cierran el reino de los cielos delante de los hombres! Porque ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que están entrando. »¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas, que devoran las casas de las viudas, aun cuando por pretexto hacen largas oraciones! Por eso recibirán mayor condenación.
Jesús dio luz a su pecado y como nos dice Juan en el capitulo 3 “ellos amaron más las tinieblas que la Luz, pues sus acciones eran malas. Porque todo el que hace lo malo odia la Luz, y no viene a la Luz para que sus acciones no sean expuestas.”
Los fariseos odiaban a Jesús porque Él era la Luz.  Y por eso lo querían matar, por eso querían apagar esa Luz.
Este contexto no ayuda a entender un poco más la profundidad del odio que le tenían a Jesús.  No nomas les caía mal, lo odiaban.
Ahora ya podemos empezar:
Después de que paso la celebración de los Tabernáculos todos se fueron a casa.  Eso nos dice el ultimo verso de Juan 7Juan 8 empieza con decirnos que Jesús no regreso a su casa, sino que subió al Monte de Olivos.  Lucas 5:16 nos dice que Jesús con frecuencia se retiraba a lugares solitarios y oraba a Dios.
Al amanecer Jesús regreso otra vez al templo y vemos que toda la gente del pueblo vino a Él y que Él les ensenaba.  Lo que ensenaba Jesus eran las cosas verdaderas de Dios.  Él les ensenaba:
· Del arrepentimiento y el perdón
· De la salvación y vida eterna que El ofrece
· Del amor de Dios
· De la relación que debemos de tener con Dios y con la gente del mundo.
· De que Él era el prometido de Dios, El Mesías.
· Y de muchas cosas más, pero todo era de las cosas de Dios.
Recuerden lo que dijo Jesús en Juan 6:38
Jesús hizo la voluntad de Dios y la voluntad de Dios incluye que Jesús ensenara las cosas de Dios.
El no fue al Templo a ensenar por Su voluntad si no por la voluntad de Dios.
A pesar de que los fariseos lo querían atrapar para matarlo, Jesús todos modos fue al Templo hacer la voluntad de Dios.  El hacer la voluntad de Dios era mas importante para El que Su propia vida.  ¡Y vemos que Él fue obediente en esto hasta la Cruz!
Ahora nosotros si clamamos ser Cristianos, podemos decir que hacer la voluntad de Dios es más importante que nuestra propia vida? ¿Que tan importante es para nosotros hacer la voluntad de Dios?  Vamos a ver que nos dice Jesús de que tan importante es hacer la voluntad de Dios.
Matthew 7:21 NBLA
»No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de Mi Padre que está en los cielos.
Hacer la voluntad de Dios no es opción para un Cristiano.  Hacer la voluntad de Dios es ser Cristiano!  Esto debería ser el enfoque de nuestras vidas.  De imitar a Jesús y ser obediente en hacer la voluntad de Dios, aunque nos cueste hasta nuestras vidas.
Pero a cuantos de nosotros nos gana el miedo.  Tenemos miedo hacer la voluntad de Dios.  Tenemos miedo a que nos rechacen, que se ofendan, o que piensen que estamos locos. Yo soy culpable de eso. Yo batallo con eso.  Y le pido a Dios que yo aprenda a depender en Su habilidad y no la mía.  Si ustedes batallan con esto, les pido oren a Dios para que los fortalezca para superar este miedo que nos previene de hacer la voluntad de Dios.
Volviendo al pasaje.  Cuando Jesús estaba ensenado a la gente, llegaron los escribas y fariseos.
John 8:3–6 NBLA
Los escribas y los fariseos trajeron* a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, dijeron* a Jesús: «Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. »Y en la ley, Moisés nos ordenó apedrear a esta clase de mujeres. ¿Tú, pues, qué dices?» Decían esto, poniendo a prueba a Jesús, para tener de qué acusarlo. Pero Jesús se inclinó y con el dedo escribía en la tierra.
Todo esto era una trampa para atrapar a Jesús.  ¿Pero cuál es la trampa?    
Esta mujer había pecado.  Ella había cometido adulterio.  La ley de Moisés si dice que una mujer culpable de adulterio debe ser apedreada hasta morir. 
Leviticus 20:10 NBLA
”Si un hombre comete adulterio con la mujer de otro hombre, (que cometa adulterio con la mujer de su prójimo), el adúltero y la adúltera ciertamente han de morir.
Deuteronomy 22:22–24 NBLA
»Si se encuentra a un hombre acostado con una mujer casada, los dos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer. Así quitarás el mal de Israel. »Si hay una joven virgen que está comprometida a un hombre, y otro hombre la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella, entonces ustedes llevarán a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedrearán hasta que mueran; la joven, porque no dio voces en la ciudad, y el hombre, porque ha violado a la mujer de su prójimo; así quitarás el mal de en medio de ti.
La trampa que le ponen a Jesús es cuando le preguntan “Tu pues, ¿qué dices?” pero empezó desde que los fariseos le dijeron Maestro.  Los escribas y los fariseos ya sabían lo que dice la ley.  No vinieron a pedir consejo de Jesús.  Vinieron con malas intenciones.
¿Porque es esto una trampa?  ¡Y recordemos que Jesús está en el Templo y está rodeado de gente…de testigos para lo que sigue después!
Si Jesús les dice que la dejen ir pues va a estar en contra de la ley de Moisés.  Y los fariseos lo van a acusar de esto. Y van a tener una razón para eliminar a Jesús.
Si Jesús les dice que la apedreen como esta escrito en la ley de Moisés van a pasa (2) cosas:
1.  Va a ir contra la ley Romana.  Recordemos que Jerusalén estaba bajo el control y la ley de los Romanos.  Los Romanos tenían una ley llamada ius gladii (El derecho de la espada).  Solo los Romanos podían ejecutar.  Y entonces los Romanos van a eliminar a Jesús.
2. Es que la gente se le voluntaria a Jesus.  Jesus ha estado ensenado:
•             Del arrepentimiento y el perdón
•             De la salvación y vida eterna que El ofrece
•             Del amor de Dios
La gente pensaría que Jesús es un hipócrita, un charlatán.  ¿Dices esto, pero haces esto?
Una trampa muy elaborada le han tendido a Jesus.  Cual grande es el odio que le tenían a Jesus.  Cual grande es el amor que le tenían a su pecado.
Los fariseos estaban cegados por su odio y su pecado. 
Ellos estaban planeando matar a un hombre cuando su ley les dice que no deberían de matar.  Ellos estaban abusando de sus posiciones de autoridad para ser su voluntad no la voluntad de Dios.  Ellos estaban burlándose y mal usando la ley de Moisés para cometer un pecado.  Ellos estaban usando una mujer, si pecadora y adultera, para cumplir su propósito.  Ellos no tenían nada de compasión.  Estaban consumidos por su malvad.
Veamos como reacciona Jesus…
Verso 6b…  Pero Jesus se inclino y con el dedo se puso a escribir en la tierra…
¿Que escribió Jesus?  No lo sabemos.  Podemos especular, pero la biblia no nos dice que escribió Jesus.
Pero eso causo que los fariseos presionaran mas a Jesus por una respuesta demostrando el hambre, la rabia que ellos tenían por atrapar a Jesus.  Todo esto esta pasando delante de muchos testigos.
Jesus se levanta y solo les dice “El que de ustedes este sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra.”  Y se inclino de nuevo a escribir en la tierra…dejando que el peso de lo que había dicho fuera procesadas por los fariseos.
Jesus no dijo que no apedrearan esta mujer.  Jesus no dijo que no aplicaran la Ley de Moisés.  No, esta mujer si era adultera, si merecía la muerte, ella era pecadora.  Pero los hizo que recordaran que ellos también eran pecadores… miren lo que paso después.
John 8:8–9 NBLA
E inclinándose de nuevo, escribía en la tierra. Al oír ellos esto, se fueron retirando uno a uno comenzando por los de mayor edad, y dejaron solo a Jesús y a la mujer que estaba en medio.
Jesus con su respuesta los desarmo.  Les voltio la trampa.  ¿Cuál es la trampa?  El que de ustedes este sin pecado…  No podían arrojar una piedra porque todos se hubieran dado cuenta que eran mentirosos.  ¡Todos saben que todos han pecado!  Entonces ellos serían a los que se les volteara la gente.
Y uno traes uno se alejaron y solo quedo Jesus y la mujer.
John 8:10–11 NBLA
Enderezándose Jesús, le dijo: «Mujer, ¿dónde están ellos? ¿Ninguno te ha condenado?». «Ninguno, Señor», respondió ella. Entonces Jesús le dijo: «Yo tampoco te condeno. Vete; y desde ahora no peques más».
Que hermosos estos versos.  Que tan bueno y misericordioso es nuestro Dios. 
Jesus estaba totalmente consciente de que esta mujer era pecadora, que era adultera.  Sin embargo, sus pecados no le quitaban su valor a Jesus.  El le tenía compasión. El valoraba su vida y su ser. 
Sus acciones puestas en una balanza contra las leyes de Dios demostraban que ella caía corta de ser dichosa.  Sin embargo, Jesus no la condeno por el amor que le tenía a esta mujer… le salvo y le regreso su vida y le dijo vete y desde ahora no peques más.
Esto es la misericordia de Dios.  Este es el amor y la gracia de Dios.  Que es ofrecida para cada uno de nosotros.
Todos nosotros somos como esta mujer.  Somos culpables y nuestras acciones, nuestro pecado da testigo que somos culpables pero nuestro pecado no minimiza el amor que Dios nos tiene a nosotros.  Dios sabe esto y no lo prueba porque nos mandó a Su Hijo Jesus.
Volvemos a Juan 3:16 volvemos al amor de Dios. Todo nos apunta al amor de Dios.
John 3:16–18 NBLA
»Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, sino que tenga vida eterna. »Porque Dios no envió a Su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él. »El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Si usted no conoce el amor de Dios, decida si lo quiere conocer o no. Si lo quiere conocer, ore a Jesus que le ensene ese amor. Ore a Jesus que entre a su vida.
Si ya conoce usted el Amor de Dios, ore a Dios que se lo recuerde cada día, con cada aliento y palpitar de su corazón. El amor de Dios es lo que nos da vida y nos sostiene y es algo tan bueno.
Orar
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