Este versículo nos impulsa a vivir en victoria y a experimentar una fe que transforma vidas. Hoy meditaremos sobre cómo desarrollar una fe poderosa y genuina la cual no se limita a lo abstracto; involucra cada parte de nuestra vida y ser, tal como lo reflexiona la imagen bíblica de mente, ojos, oídos, voz, manos, pies y corazón.