¿DÓNDE ESTÁ TU CORAZÓN? (MATEO 6:19-21)

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1 EN LA TIERRA, EN LAS COSAS DE ESTE MUNDO (19)
2 ENEL CIELO, EN LAS COSAS ETERNAS (20)
3 DONDE ESTÁ TU CORAZÓN, TIENES TU TESORO (21)
INTRODUCCIÓN
Volvemos a la serie del Sermón del Monte, en estw caso, vamos a entrar en un tema importante, ¿Dónde está tu corazón? Esto es, ¿qué es para ti la riqueza?
En los estandares de este mundo, ser rico, es tener mucho dinero, tener un buen trabajo, o no. En lo estándares de este mundo, la riqueza se rinde en lo material.
Incluso, si es uno más sentimental, me puede decir: Los amigos, la familia, los hijos, bueno esta respuesta tampoco está del todo mal, pero puede desenfocar en donde realmente debe estar el corazón del cristiano. Obviamente, bien enfocado esto, bendecirás esta riqueza mñas sentimental.
Todo esto, es el tesoro dels er humano, Donde está tu tesoro allí está tu corazón.
¿A qué se refiere Jesús con esto? ¿Dónde está tu corazón? ¿Dónde debe estar?
Que el Señor nos de sabiduría.
Vuel a decir, ¿Dónde está tu corazón?
Puede que …

1. EN LA TIERRA, EN LAS COSAS DE ESTE MUNDO.

Mateo 6:19 RV 2020
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen y donde los ladrones entran y hurtan;
Esto es un…
a) Mandato de Jesús.
No os hagáis tesoro en la tierra.
Por eso, hermano, cuidado. Esta semana hemos hablado sobre la parabola del sembrador.
Mateo 13:3–9 RV 2020
3 y Jesús les enseñó muchas cosas por parábolas como estas: —Un sembrador salió a sembrar. 4 Mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino y vinieron las aves y la comieron. 5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra, y brotó pronto, porque aquel terreno no tenía profundidad, 6 pero cuando salió el sol se quemó y como no tenía raíz se secó. 7 Parte cayó entre espinos y los espinos crecieron y la ahogaron. 8 Pero parte de las semillas cayó en buena tierra y dieron fruto, unas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta. 9 El que tiene oídos para oír, oiga.
Y en la explicación sobre esto…
Mateo 13:22 RV 2020
22 El que fue sembrado entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de este mundo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra y se hace infructuosa.
Eso, es pues, las preocupaciones de este mundo, cuando, nuestro corazón está en las cosas de este mundo.
Siempre, hemos visto por los piratas que los tesoros se entierran en la bajo tierra, pero, ahí no corre peligro, de que otro lo encuentre, lo robe, o también sea destruido, pues bien. Jesús dice, no pongas tu corazón en las cosas de este mundo.
Es un mandato, para ti, cristiano.
Pues en la tierra…
b) Todo es perecedero y vanidad.
Cuando ponemos el corazón en las cosas de este mundo, empezamos a querer hacer para acumular, no está mal ser sabio y ahorrativos para las cosas que puedan venir, pero, si tu corazón está puesto en esto…
 la acumulación de riquezas está llena de peligros espirituales (Mt. 19:24; Lc. 12:16–21; 1 Ti. 6:10). Ciertamente el dinero puede ser una gran bendición, si no es un fin en sí, sino un medio hacia un fin
Pues todo es vanidad.

donde la polilla y el óxido destruyen y donde los ladrones entran y hurtan

Eclesiastés 1:2 RV 2020
2 «Vanidad de vanidades —dijo el Predicador—; vanidad de vanidades, todo es vanidad».
Podemos pensar en que tener cierto dinero en el banco, tener un buen trabajo es la seguridad, pero todo puede ser demolido en un momento. Cuando llega esos reset que nos cambian la vida. Por eso, Cristo nos alerta, que tu corazón no esté en los tesoros de esta tierra. Que no esté en los bienes de este mundo.
No acumules tesoros para adorarlos.
Lucas 12:16–21 RV 2020
16 Y les relató esta parábola: —La tierra de un hombre rico había producido una gran cosecha. 17 Así que pensó: «¿Qué haré? No tengo lugar donde guardar mis frutos». 18 Y se dijo: «Esto es lo que haré: derribaré mis graneros y los edificaré más grandes y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19 y luego podré decirme: “Ya puede descansar mi alma, pues ahora tengo guardados muchos bienes para muchos años. Ahora, pues, ¡a comer, a beber y a disfrutar!”». 20 Pero Dios le dijo: «Necio, esta noche vienen a pedir tu alma. ¿Para quién será lo que has guardado?». 21 Eso le sucede a quien acumula riquezas para sí mismo, pero no es rico para con Dios.
c) No merece la pena.
Hermanos, hemos sido llamados para otra cosa.
Hermanos, esta advertencia de nuestro Señor es muy clara, no pongas tu corazñon en las cosas de este mundo.
Esto puede dañar gravemente nuestra comunión con Dios y la iglesia.
Hermanos, debemos tener cuidado, primeramente con las distracciones que nos llevan a mirar más allá de Cristo, y después de esto va un estadio más peligroso, poner nuestro corazón.
Y nuestro corazón dejará de estar en el Señor, para ofrecerlos en las cosas de este mundo, esto es muy pleigroso, por eso, la advertencia.
¿Dónde entonces debe estar puesto nuestro corazón?

2. EN EL CIELO, EN LAS COSAS ETERNAS. (20)

Mateo 6:20 RV 2020
20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido destruyen y donde los ladrones no entran ni hurtan,
a) Donde no se destruye.
La riqueza de este mundo es vanidad, se destruye.
Job 1:21 RV 2020
21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El Señor dio y el Señor quitó: ¡Bendito sea el nombre del Señor!
Vemos que Job entendía muy bien lo que era tener el corazón en las cosas eterna, es decir, tenerlo en el Señor. Su tesoro es la comunión con Dios.
Pues sabemos, que a diferecia de los tesoros de este mundo, las cosas del Reino, son eternas, son verdaderas.
Mateo 6:33–34 RV 2020
33 Buscad primero el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas. 34 Así que no os preocupéis por el día de mañana, porque el día de mañana ya traerá sus propias preocupaciones. ¡Cada día tiene bastante con su propio mal!
b) Donde realmente merece la pena.
Eso te puedo asegurar…
2 Corintios 4:17–18 RV 2020
17 Porque esta tribulación, que es leve y momentánea, produce en nosotros una gloria cada vez más excelente y eterna. 18 Por eso, no nos fijamos en las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.
2 Corintios 5:1 RV 2020
1 Sabemos que si se deshace la casa terrenal, esta tienda que es nuestro cuerpo, Dios nos tiene preparado en los cielos un edificio, una casa eterna, no hecha por manos humanas.
Pablo lo sabía muy bien.
Filipenses 3:7–11 RV 2020
7 Pero todas las cosas que para mí eran ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8 Y más aún, ciertamente todas las cosas las considero pérdida por el privilegio de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por amor a él he perdido todo esto y lo tengo por basura, para ganar a Cristo 9 y ser hallado en él, no por tener mi propia justicia, que se basa en la ley, sino la que se adquiere por medio de la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe. 10 Y así, conocerlo a él y el poder de su resurrección, y participar de sus padecimientos, hasta llegar a ser semejante a él en su muerte, 11 si es que en alguna manera logro llegar a la resurrección de los muertos.
Hermanos, para esto vino Cristo, para darnos un tesoro eterno.
2 Corintios 4:7–10 RV 2020
7 Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que se vea que la excelencia del poder es de Dios y no de nosotros, 8 que estamos atribulados en todo, pero no angustiados; en apuros, pero no desesperados; 9 perseguidos, pero no desamparados; derribados, pero no destruidos. 10 Dondequiera que vamos, llevamos siempre en nuestro cuerpo la muerte del Señor Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
c) Es donde estamos llamados a ir
A la eternidad con nuestro Señor.
Es nuestra casa, nuestra morada,
Por eso, es ahí donde debemos poner nuestro corazón y no en las cosas de este mundo.

3. DONDE ESTÁ TU CORAZÓN, TIENES TU TESORO.

Mateo 6:21 RV 2020
21 porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Vuelvo a preguntar:
¿Dónde está tu corazón?
a) ¿Eres cristiano?
Hermano esto es para ti y para mí, no es para los que no conocen a Dios, que es normal, que su corazón está en las cosas de este mundo, pues no conocen otra cosa. ¿Pero tú? ¿Pero yo? Que hemos conocido el tesoro maravilloso y sublime del amor de Dios en Cristo Jesús.
Que hemos conocido el camino, la verdad y la vida.
Hermanos, es un llamado de Dios …
b) Donde no debería esta tu corazón.
El “corazón” no puede estar en ambos lugares al mismo tiempo. Es una proposición en que lo uno excluye a lo otro.
Mateo 6:24 RV 2020
24 Ninguno puede servir a dos señores, porque odiará al uno y amará al otro o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Por eso hermano, si el verdadero tesoro de una persona, su meta final en todos sus esfuerzos, es algo que pertenece a esta tierra—la adquisición de dinero, fama, popularidad, prestigio, poder—entonces su corazón, el centro mismo de su vida (Pr. 4:23), será completamente absorbido por ese objetivo mundano
c) Donde debemos poner la mirada y todo nuestro ser
Puestos los ojos en Jesús, en el Reino de DIos.
Sabiendo que es Dios el proveedor de todo lo que tenemos, el hacedor de lo que somos, y como el nos lo dio, todo debe volver a Él, en adoración, dandole la gloria a Él.
Esto nos ayudará a saber cual es nuestor posición y donde debe estar nueswtro corazón.
Pues DIos es maravilloso:
como posesión intransferible de los hijos del Padre celestial, porque se nos enseña de:
una fidelidad que jamás será removida (Sal. 89:33; 138:8),
una vida que nunca terminará (Jn. 3:16),
un manantial de agua que jamás dejará de fluir en el interior del que la bebe (Jn. 4:14),
un don que jamás se perderá (Jn. 6:37, 39),
una mano de la cual jamás será arrebatada la oveja del buen Pastor (Jn. 10:28),
una cadena que jamás se romperá (Ro. 8:29, 30),
un amor del cual jamás seremos apartados (Ro. 8:39),
un llamamiento que no será jamás revocado (Ro. 11:29),
un fundamento que jamás será destruido (2 Ti. 2:19),
y una herencia que jamás se marchitará (1 P. 1:4, 5).
CONCLUISÓN
Fíjate hermano, la diferencia.
Fíjate, de la destruición a la perseveración de una cosa a otra.
Hermanos, miremos a Cristo, seamos intencionales, consagrate más a Dios. Ponlo todo al servicio de Dios y su gloria.
Cuidado con las distracciones de este mundo, que te quieren robar el gozo del tesoro eterno.
Y si tu amigo, aún no has conocido este tesoro de las salvación mediante solamente Cristo, te invito a que lo busques, a que te arrepientas de tus pecados y mires a Cristo como Señor y salvador, allí está la fuente de la vida eterna. La Palabra que lo llena todo.
Pongamos nuestro corazón en el Reino de los Cielos, en las cosas eternas, proque si somos de Cristo, nuestro corazón es de Él.
Que Dios bendiga su Palabra.
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