Israel se desvió de la ley, a tal punto que ponían atención incluso a falsos profetas, algunos llegaron a profetizar supuestamente en nombre de Dios que su cautiverio sería breve, pero aquellos nunca fueron enviados por Dios , es por eso que Jeremías inspirado por Dios envía por medio de esta carta la instrucción de Dios, no poner oído a los falsos profetas sino a la buena Palabra de Dios. El apóstol Pedro hace un llamado a los cristianos del primer siglo a poder acudir a la palabra proféticas más segura, o sea las sagradas escrituras, la palabra de Dios, pues es como una antorcha oscura que alumbra en un lugar oscuro.
Cuando nos apartamos de Dios corremos el peligro de no discernir de manera correcta la buena Palabra de Dios y terminar poniendo atención a doctrinas erróneas “mi pueblo perece por falta de conocimiento”