Los Sellos Se Rompen
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Introducción
Introducción
Han pasado 2,000 años desde los eventos de la vida de Jesús de Nazaret.
Su nacimiento, ministerio, crucifixión, muerte, y resurrección.
En estos 2,000 años han sucedido muchas cosas:
La expansión del cristianismo en el imperio romano.
La persecución de los primeros cristianos.
La cúspide del poder del imperio romano y su eventual destrucción.
La expansión y conquista islámica.
El renacimiento que trajo un interés fresco en el arte, literatura, música, ciencia, y teología.
La reforma protestante tras la traducción de la Biblia al idioma de los pueblos.
El descubrimiento de las Américas.
La era moderna.
Ahora vivimos en el año 2025 y el hombre se pregunta - ¿seguirá la historia de la humanidad para siempre…o nos dirigimos a un punto final?
Aun los científicos saben que la creación no es eterna. En la Revista de Cosmología y Física de Astropartículas se acaba de publicar un artículo en que algunos científicos concluyen que el universo llegará a su fin mediante una “gran implosión”.
Según ellos ya estamos a más de la mitad de lo que resta de tiempo para esta “gran implosión”.
La mismas ciencias naturales testifican que el mundo y todo lo que existe se dirige hacia una destrucción total.
Así que creer en la destrucción de todo lo que existe no es un concepto meramente religioso o teológico - la misma ciencia lo afirma.
El error del ser humano ha sido especular acerca de como será el fin del mundo.
Dios, quien sabe el fin desde el principio, nos ha dejado su palabra.
A través del libro del Apocalipsis nos permite ver como si fuese a vista de pájaro la historia de la humanidad y el pueblo elegido de Dios.
Y hoy eso es lo que veremos.
El domingo pasado vimos como el Cordero de Dios (Jesús de Nazaret) fue identificado como el único digno de poder tomar el libro sellado con siete sellos y con el poder de desatar cada sello y así dar a conocer su contenido.
Hoy veremos:
El propósito de los sellos
Los primeros cuatro sellos
El quinto
El sexto sello
El propósito de los sellos
El propósito de los sellos
Juan escribe:
1 Vi cuando el Cordero rompió el primero de los siete sellos y oí a uno de los cuatro seres vivientes que decía con voz de trueno: «¡Ven!».
El Cordero, Jesús, toma el libro y comienza a desatar cada uno de los siete sellos.
Lo mismo sucede en los vv. 3, 5, 7, 9, y 12 (seis sellos en total). El séptimo sello se desata en Apocalipsis 8.1.
En el capítulo 5 vimos que se le dio el rollo sellado con siete sellos sin decir que representa el rollo.
Pero veremos que cada vez que se desata un sello suceden cosas terribles sobre la tierra.
Lo mismo vamos a ver en los capítulos 8 al 16 cuando vemos los juicios de las trompetas y las copas.
Los sellos son desatados
Los sellos son desatados
En Apocalipsis 6:1-8 el Cordero rompe los primeros cuatro sellos.
Cada vez que rompe uno de los cuatro seres vivientes llama a un caballo para que se aparezca y traiga juicio sobre la tierra.
Apocalipsis 6:1-2 - el caballo blanco.
Su jinete aparece con una corona y sale para vencer.
Aparentemente es un poder que lleva vence y cautiva a los pueblos sin el uso de la guerra / violencia.
A lo largo de la historia muchos líderes políticos han cautivado a los pueblos por su carisma.
Apocalipsis 6:3-4 - el caballo rojo.
Su jinete tiene una gran espada, quita la paz de la tierra, y lleva a los hombres a matarse unos a otros.
A lo largo de la historia se han levantado hombres que a la fuerza han subyugado a los pueblos mediante el poder militar. Mucha sangre ha sido derramada para conquistar a otros pueblos.
Apocalipsis 6:5-6 - el caballo negro.
El jinete tiene una balanza en su mano - se entiende que es una balanza para medir el trigo y la cebada.
Se escucha una voz anunciar el precio del trigo (1 kg por el salario de un día, 3 kg de cebada (alimento inferior) por el salario de un día). Este juicio anuncia un tiempo de hambre y escasez sobre la tierra.
A lo largo de la historia muchos pueblos han sido llevados a la desesperación a causa del hambre.
Apocalipsis 6:7-8 - el caballo amarillento.
El jinete se llama Muerte y lo sigue el Hades (la morada de los muertos) y trae hambre mediante la espada, el hambre, las epidemias y las fieras de la tierra.
A lo largo de la historia hemos visto tiempos en que miles o millones de personas han muerta por estas razones.
Acabamos de pasar la epidemia del COVID-19 que acabó con las vidas de alrededor de 1M de personas en los EEUU.
Así que con estos cuatro sellos vemos la historia de la humanidad:
Hombres conquistando a los pueblos por su carisma, hombres conquistando a los pueblos usando el poder militar, hambre, y tiempos en que muchos han muerto por la guerra, el hambre, las epidemias o las fieras de la tierra.
Y estos eventos seguirán repitiendo hasta el final de la historia de la humanidad.
Guerras terminarán y otras se comenzarán. La paz de la tierra resulta ser tan frágil.
Se descubrirá la cura para ciertas enfermedades solo para ver surgir otras enfermedades más graves y mortales.
Y entre más nos acercamos al final de la historia de la humanidad veremos un gran aumento en la intensidad de estos casos alrededor del planeta.
6 Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin.
El quinto sello
El quinto sello
El Cordero rompe el quinto y sexto sello y sucede algo muy diferente.
El quinto sello.
9 Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sufrido el martirio por causa de la palabra de Dios y por mantenerse fieles en su testimonio.
Al romper el quinto sello sucede algo que los creyentes de Asia Menor conocían de primera mano.
De pronto Juan pudo ver debajo del altar las almas del pueblo de Dios que sufrió martirio a causa de su fe en Dios.
Son los creyentes de todos los tiempos que dieron su vida por ser fiel a Dios.
Son siervos de Dios como Antipas que fue ejecutado en Pérgamo, como Esteban que fue ejecutado en Jerusalén, como Juan quien fue decapitado por orden de Herodes, como Jeremías que murió a manos de su propio pueblo.
Son siervos de Dios como Dietrich Bonhoeffer que fue ejecutado por los Nazis, como los cinco misioneros en el equipo de Jim Eliott que murieron en el Ecuador.
Muchos creyentes tanto en el tiempo del NT y a lo largo de la historia de la humanidad, han perdido sus vidas por causa del evangelio.
Unos perdieron sus vidas porque no quisieron adorar dioses falsos.
Otros perdieron sus vidas porque no quisieron aceptar enseñanzas falsas.
Otros perdieron sus vidas porque el gobierno los consideró una amenaza a sus ideales.
Cuando nos acerquemos al final de la historia veremos un aumento en la persecución del pueblo de Dios y perderán sus vidas por permanecer fieles a Dios y por guardar su palabra.
Escuchemos el clamor de los mártires.
10 Gritaban a gran voz: «¿Hasta cuándo, soberano Señor, santo y veraz, seguirás sin juzgar a los habitantes de la tierra y sin vengar nuestra muerte?».
11 Entonces cada uno de ellos recibió ropas blancas y se les dijo que esperaran un poco más, hasta que se completara el número de sus colaboradores y hermanos que iban a sufrir el martirio como ellos.
Los mártires claman a Dios venganza por su muerte.
Ellos no toman venganza.
Ellos claman a su Señor, el Todopoderoso, el que tiene toda autoridad y quien hará justicia.
Por ejemplo, las cortes podrán juzgar a Tyler Robinson y quizá condenarlo a muerte o a cadena perpetua; pero Dios mismo será quien va a vengar la muerte de Charlie Kirk.
Los mártires están vestidos de ropas blancas y esperar que se unan a ellos el número de los demás creyentes que han de dar sus vidas por su fe en Jesucristo.
¿Estamos preparados para entregar nuestras vidas a causa de nuestra fe y por guardar la Palabra de Dios; si así fuese necesario?
¿Estamos lo suficientemente firmes en la fe como para resistir en el día de la prueba?
¿…o nos derrumbaremos ante la más minima presión o prueba de nuestra fe?
El Sexto Sello
El Sexto Sello
Hasta el momento hemos visto situaciones que han sucedido y siguen ocurriendo en la historia de la humanidad.
Pero a partir del sexto sello vemos algo que por su descripción tiene que ver con el punto final de la historia de la humanidad.
12 Vi que el Cordero rompió el sexto sello, y entonces se produjo un gran terremoto. El sol se oscureció como si se hubiera vestido de luto, la luna entera se tornó roja como la sangre
13 y las estrellas del firmamento cayeron sobre la tierra, como caen los higos verdes de la higuera sacudida por el vendaval.
14 El firmamento desapareció como cuando se enrolla un pergamino y todas las montañas y las islas fueron removidas de su lugar.
Sabemos que esto tiene que ver con el final por los fenómenos aterradores que suceden:
El gran terremoto.
El sol que se oscurece como un saco negro hecho de pelo de cabra (negro).
La luna se torna roja como la sangre.
Las estrellas comienzan a caer sobre la tierra como si fuesen higos cayendo del árbol al ser sacudidos por el viento.
Viene a la mente los eventos descritos por Joel.
31 El sol se convertirá en tinieblas
y la luna en sangre
antes que llegue el día del Señor,
día grande y terrible.
Pero en el versículo 14 sucede la destrucción total de la creación.
El firmamento desaparece por completo como si se enrollara un pergamino.
Las montañas e islas que parecen ser tan estables e inmovibles son movidas de sus lugares - ocurre un desequilibrio cósmico y destrucción total.
Pareciera que la tierra / el universo / la creación entera ha sido destruída en un abrir y cerrar de ojos.
Lo que ahora parece ser tan estable y la esperanza de la humanidad será deshecho.
No olvidemos que la creación entera sufre los efectos del pecado del hombre.
La misma creación anhela ser redimida.
22 Sabemos que toda la creación todavía gime a una, como si tuviera dolores de parto.
Ahora, lo aterrador de todo esto es que a Juan, y a nosotros, se nos permite ver la reacción de los moradores de la tierra al ver el juicio final de Dios.
15 Los reyes de la tierra, los magnates, los jefes militares, los ricos, los poderosos y todos los demás, esclavos y libres, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de las montañas. 16 Todos gritaban a las montañas y a las peñas: «¡Caigan sobre nosotros y escóndannos de la mirada del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero! 17 ¡Porque ha llegado el gran día de la ira! ¿Quién podrá mantenerse en pie?».
Vemos que el juicio de Dios viene sobre toda clase de personas - grandes y pequeños, ricos y pobres.
Todo ser humano que le dio la espalda a Dios, cuando este juicio sea derramado, sufrirá las consecuencias.
El pobre no escapa porque ha sufrido en esta vida y no tuvo oportunidades. El ser pobre no significa que la gente es más humilde o más noble. Es posible ser pobre y estar lleno de odio, rencor, idolatría, etc.
El rico no escapa el juicio porque ha sido caritativo y ha generado empleo a muchas personas. Es posible darle la espalda a Dios pensando que somos amos de nosotros mismos y que tenemos éxito porque somos grandes.
Ya vimos como claman las almas de los mártires - pues ahora gritamos el grito desesperado de la humanidad.
Claman a las montañas y a las peñas que caigan sobre ellos.
Prefieren ser aplastados por las piedras que tener que enfrentarse a la ira de Dios y el Cordero.
Reconocen que están sufriendo la ira de Dios.
Saben que el juicio de Dios ha llegado - no lo cuestionan, no están confundidos de lo que está sucediendo, saben exactamente lo que ocurre y por eso buscan esconderse y ser librados del castigo final.
Pero notemos lo que no dicen - en ningún momento expresan remordimiento, arrepentimiento, en ningún momento confiesan su pecado.
Es como el preso que llora - pero no llora porque está arrepentido sino por haber sido atrapado / arrestado.
Ellos de igual manera no buscan el perdón de Dios y su misericordia - más bien buscan solo escapar del juicio de Dios y esto no sucederá - Dios va a juzgar y su juicio es justo y verdadero y nadie podrá escapar de él.
Su último clamor es - ¿quién podrá mantenerse en pie?
¿Podrá acaso alguien escapar de la ira de Dios?
¿Podrá alguien escapar del castigo divino?
No olvidemos que todos hemos pecado.
Todos merecemos el juicio de Dios.
Todos merecemos el castigo final.
Este debe ser el final de toda la humanidad.
Pero, regresemos al libro de Joel.
31 El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre antes que llegue el día del Señor, día grande y terrible.
32 Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo, porque en el monte Sión y en Jerusalén habrá salvación, como lo ha dicho el Señor. Y entre los sobrevivientes estarán los llamados del Señor.
Tras describir Joel el juicio final, la destrucción de la creación que luego repite Juan en Apocalipsis, vemos que en verdad hay una manera de ser salvo de la ira de Dios, hay una manera de escapar el juicio final.
Todo el que invoque el nombre del SEÑOR será salvo.
Todo el que busque a Dios.
Todo el que en vida abandone su pecado, confiese sus faltas ante Dios, crea que Jesús murió en la cruz por sus pecados, no verá el juicio de Dios.
No verá el juicio de Dios porque cuando Jesús fue a la cruz, Dios juzgó / castigó en su cuerpo nuestro pecado.
Jesús tomó sobre su cuerpo nuestra maldad y pago el precio para concedernos el perdón y la salvación eterna.
Y seremos igual que los mártires debajo del altar - con vestiduras blancas.
Nuestras vestiduras no están blancas porque representan nuestras buenas obras.
Son blancas porque nuestra alma ha sido lavada de todos nuestros pecados y hemos sido declarados inocentes ante Dios.
