Un cambio real (Ef 4:22-24)

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Introducción

¿Alguno de ustedes ha experimentado la frustración de no poder cambiar? ¿De enfrentar actitudes y hábitos que sabemos que son dañinos o que no agradan a Dios y que traemos incluso desde antes de ser creyentes, pero no poder vencerlos?
El cambio es difícil. Muchos afirman “no voy a cambiar nunca”, “yo soy así y tienen que aceptarme como soy”, etc. Otros luchan por años con los mismos pecados sin poder vencerlos, o sólo venciendo por un periodo de tiempo y luego recayendo.
Pero existe un “proceso de cambio bíblico” que nos permitirá vencer realmente el pecado y cambiar. Y curiosamente se utiliza el lenguaje de la ropa para explicarlo. (Como se darán cuenta, la ropa no es un área en la que yo me considere un experto.)
Efesios 4:22–24 RVR60
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
Esta porción nos muestra los tres pasos necesarios para lograr un verdadero cambio en nuestras vidas: despojarse, renovarse y vestirse.

Despojarse

Efesios 4:22 RVR60
En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos,
La manera de comenzar el cambio bíblico es dejar la vieja manera de vivir. Literalmente “quitarse”, como lo haríamos con la ropa sucia. En este versículo, lo que se quita y se deja a un lado es el antiguo yo, lo que éramos antes de que Cristo nos salvara.
Debemos recordar que en Cristo somos una nueva creación (2 Co 5:17). Ya no vivimos esclavizados por el pecado, sino que tenemos una nueva naturaleza. Sin embargo, seguimos cargando con ese “viejo hombre” como si fuera una ropa sucia, pero ahora podemos despojarnos de él y de sus hechos.
Colosenses 3:8–9 RVR60
Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca.No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,
¿Cómo despojarse?
Identificar a la luz de la Biblia el pecado que debemos dejar.
Confesar (gr. homologeō: “ponerse de acuerdo”, “decir lo mismo”) y arrepentirnos para ser perdonados. 1 Juan 1:9 "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad." Esto implica utilizar los nombres bíblicos para nuestro pecado, en lugar de justificarlo mediante términos más blandos. P. ej.:
“soy honesto y digo las cosas de frente” —> ira, falta de templanza (dominio propio).
“me gusta copuchar” —> murmuración, falso testimonio.
“me gusta preocuparme por mi apariencia” —> vanidad.
Tener la disposición (un deseo verdadero) de cambiar. Esto viene de nuestro amor a Dios y el deseo de agradarle.
A veces se necesita una “amputación radical” (Mateo 5:29–30 ); es decir, tomar acciones específicas y severas para evitar las situaciones que nos exponen al pecado. Ej: ruta al liceo cuando yo era adolescente.
Esta primera parte del proceso (pecado-confesión-perdón) es bien conocido por todos nosotros. No obstante, muchas veces recaemos en los mismos pecados que ya hemos confesado antes. El problema es que el proceso no acaba ahí. Para entender esto, hagámonos una pregunta:
P: ¿Cuándo una puerta no es una puerta?
R: Cuando es otra cosa.
Esto parece algo obvio, pero ahora cambiemos la pregunta:
P. ¿Cuándo un ladrón no es un ladrón?
P. ¿Cuándo un mentiroso no es un mentiroso?
La respuesta NO puede ser “cuando deja de robar” o “cuando deja de mentir”, porque no hay seguridad de que alguien que no esté robando o mintiendo en este momento no vaya a hacerlo en el futuro. La respuesta correcta es:
R: Cuando es otra cosa.

Renovarse

Efesios 4:23 RVR60
y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Aquí es donde empezamos a pensar bíblicamente sobre la vida, nuestro pecado, nuestras circunstancias. Somos renovados a través del trabajo continuo que Dios realiza en nosotros y en cooperación con nosotros.
El verdadero cambio se produce cuando reemplazamos los estándares o pensamientos del mundo con los pensamientos de Dios, los cuales se revelan en Su Palabra.
Romanos 12:1–2 RVR60
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
No basta simplemente con saber que tal o cual actitud es pecaminosa. Se requiere una transformación de nuestra mente que sólo el E.S. puede producir.

Vestirse

Efesios 4:24 RVR60
y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad.
El tercer paso es adoptar un nuevo estilo de vida que reemplace al antiguo. El despojarse no va a ser permanente, a menos que haya el “vestirse”. El “vestirse” es hipócrita así como temporal, a menos que se acompañe de un “despojarse”.
Colosenses 3:10 RVR60
y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno,
Romanos 13:14 RVR60
sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
Como cristianos, estamos llamados a vivir según nuestra nueva naturaleza.
Efesios 4:25–29 RVR60
Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Mentira —> hablar la verdad.
Ira —> ira justa y sin rencor.
Hurto —> trabajo y generosidad.
Palabras corrompidas —> palabras edificantes.
1 Pedro 3:9 RVR60
no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
Venganza —> bendición.
Hebreos 10:25 RVR60
no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
No congregarse —> congregarse para exhortar.
3 Juan 11 RVR60
Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios.
Imitar lo malo —> Imitar lo bueno.
Mateo 16:24 RVR60
Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.
Vivir para mí mismo —> negarme y seguir a Cristo.
En Gálatas 5 se nos muestra que las obras de la carne deben ser sustituidas por el fruto del Espíritu.
Así que ahora podemos retomar las preguntas que habíamos planteado anteriormente:
P. ¿Cuándo un mentiroso no es un mentiroso?
R. Cuando pasa a ser alguien que dice la verdad.
P. ¿Cuándo un ladrón no es un ladrón?
R. Cuando pasa a ser alguien que da con generosidad.

Conclusión

El “proceso de cambio bíblico” es la manera que Dios nos muestra para vencer realmente el pecado y cambiar. No es fácil y requiere mucho esfuerzo, pero podemos confiar en que el E.S. nos guiará para ser victoriosos.
Hebreos 5:13–14 RVR60
Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia, porque es niño; pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Referencias

Jay Addams, “Manual del Consejero Cristiano”, cap. 18.
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