LOS FALSOS ALTARES VS ALTAR DE DIOS 2
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2 E hizo Asa lo bueno y lo recto ante los ojos de Jehová su Dios. 3 Porque quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera; 4 y mandó a Judá que buscase a Jehová el Dios de sus padres, y pusiese por obra la ley y sus mandamientos. 5 Quitó asimismo de todas las ciudades de Judá los lugares altos y las imágenes; y estuvo el reino en paz bajo su reinado. 6 Y edificó ciudades fortificadas en Judá, por cuanto había paz en la tierra, y no había guerra contra él en aquellos tiempos; porque Jehová le había dado paz. 7 Dijo, por tanto, a Judá: Edifiquemos estas ciudades, y cerquémoslas de muros con torres, puertas y barras, ya que la tierra es nuestra; porque hemos buscado a Jehová nuestro Dios; le hemos buscado, y él nos ha dado paz por todas partes. Edificaron, pues, y fueron prosperados.
Introducción.
Introducción.
Vivimos en días donde las culturas del mundo celebran la muerte, las tinieblas y lo oculto. Octubre con Halloween y noviembre con el Día de Muertos traen consigo celebraciones que exaltan la muerte, la superstición y a Satanás mismo. Aunque muchas personas incluidas algunos “cristianos”, las consideran inofensivas o “tradiciones culturales”, detrás de ellas se levantan altares simbólicos que desvían el corazón del hombre de la adoración que sólo pertenece a Dios.
El altar era una construcción para ofrecer ofrendas o sacrificios, y puede levantarse en cualquier lugar, especialmente en el corazón del hombre. Allí también se levantan altares a los dioses falsos o al Dios verdadero, y es con nuestro testimonio que mostramos para quien es el altar de nuestra vida.
Proposición.
Proposición.
Así como en tiempos del rey Asa, cuando el pueblo de Judá se contaminó levantando altares a ídolos y a dioses paganos, hoy la Iglesia también enfrenta el reto de decidir a quién adorar y mostrarlo al mundo.
Oración T.
Oración T.
Por eso mis hermanos y amigos, Dios nos sigue llamando a derribar los falsos altares y levantar altar al Señor.
I. Destruyamos los falsos altares de nuestro corazón (vv. 3, 5)
I. Destruyamos los falsos altares de nuestro corazón (vv. 3, 5)
El rey Asa “quitó los altares extranjeros y los santuarios paganos”. De igual manera, Dios nos llama a examinar qué altares hemos levantado: al ego, al dinero, a la tradición, a la muerte o a lo oculto disfrazado de cultura. Durante Halloween o el Día de Muertos, muchos levantan altares simbólicos que, aunque parecen actos de respeto o diversión, en realidad exponen el corazón a una adoración equivocada. La Biblia enseña que todo lo que ocupa el primer lugar en nuestra vida fuera de Dios es idolatría.
3 No tendrás dioses ajenos delante de mí.
Así como Asa destruyó los lugares de idolatría, nosotros debemos derribar toda práctica o costumbre que exalte la muerte o el miedo, y sustituirla por adoración genuina al Dios de la vida.
Aplicación: Pregúntate hoy: ¿qué altar hay en tu corazón? ¿Uno que honra a Cristo o uno que exalta las tinieblas? No hay neutralidad en lo espiritual. Si el Señor es Dios, ¡sírvele con todo tu corazón!
II. Reconozcamos al Dios verdadero como el único digno de adoración (vv. 4, 7)
II. Reconozcamos al Dios verdadero como el único digno de adoración (vv. 4, 7)
Asa ordenó al pueblo que buscara al Señor, obedeciera su ley y levantara murallas de protección. Cuando el pueblo adoró correctamente, Dios les dio paz. Del mismo modo, cuando nosotros rendimos culto al Dios verdadero, Él nos cubre y guarda.
1 ...les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios.
nos exhorta a presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, es decir, ser altares consagrados a Dios. En tiempos donde se veneran calaveras, imágenes o espíritus de muertos, el creyente debe mostrar que su fe está puesta en el Cristo resucitado, Él es el Señor de la vida.
4 »¡Escucha, Israel! El Señor es nuestro Dios, solamente el Señor. 5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
En lugar de poner flores a la muerte o abrir puertas al miedo, levantemos altar en nuestros hogares: oremos, adoremos, leamos la Palabra y mostremos que sólo Cristo es digno. No hay nada que temer cuando el altar del Señor está encendido en el corazón. ¡Levantemos altar al Dios Eterno!
III. El altar de Dios trae vida, paz y propósito (v. 7)
III. El altar de Dios trae vida, paz y propósito (v. 7)
Asa entendió que la paz de la nación provenía de tener un altar al verdadero Dios. Hermanos, donde hay un altar consagrado al Señor, hay presencia del Espíritu Santo, hay protección y la bendición de Dios se disfruta. Hoy, el altar del Señor no se levanta con piedra o fuego, sino con corazones rendidos y vidas transformadas por el Espíritu Santo (1 Cor. 3:16). Cuando otros celebran la muerte nosotros celebramos la vida, adoramos al Dios que venció la muerte.
Aplicación: Celebremos la vida, no la muerte. Celebremos a Cristo, no al enemigo. Encendamos el fuego del altar del Señor con oración, adoración y santidad, para que el mundo vea que hay un pueblo que no teme, sino que ama al Dios de los vivos.
Conclusión.
Conclusión.
En estos días donde muchos levantan altares a la muerte, Dios busca hombres y mujeres fieles como Asa que restauren el altar al Dios eterno. El Señor te llama hoy a decidir: ¿Seguirás las costumbres y tradiciones del mundo o adorarás al Dios que te dio vida? Decide hoy derribar todo altar falso, rendir tu corazón a Cristo, y levanta altar al Dios eterno. Que en este tiempo donde otros celebran la muerte, la Iglesia proclame con poder:
4 »¡Escucha, Israel! El Señor es nuestro Dios, solamente el Señor. 5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.
Llamamiento.
Llamamiento.
Hoy es tiempo de limpiar el altar. Si has permitido que la cultura, el miedo o las tradiciones tomen lugar en tu corazón, ven al altar del Señor. Entrégale todo y dile: “Señor, hoy destruyo todo falso altar, y levanto altar nuevo para Ti, el Dios de la vida.” “En mi casa, sólo Cristo será adorado.”
