Lo que Dios empieza ¡Nunca lo deja a Medias!
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· 11 viewsPredica en el día de bautizos de 6 niños y adolescentes.
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Bautizos
Bautizos
Buenos días Iglesia hoy es un día especial ¿alguien sabe por qué es especial? Exacto ¡tenemos bautizos! no solo por el hecho de tener bautizos, sino porque vamos a ser testigos del inicio de 6 historias nuevas; así que el tema será rápido para poder todos como iglesia ir y apoyar a nuestros hermanos, además que después nos vamos a quedar a convivir en familia.
Para algunos será una sorpresa al enterarse de quienes han decidido bautizarse hoy, nadie se puso de acuerdo, nadie les presionó, pero como si algo o “Alguien” los impulsó para ser bautizados, pues son jovencitos que tienen entre 10 y 15 años, como que Dios está activando Su Poder en las nuevas generaciones. Somos testigos de lo que dice la Escritura y hemos estado estudiando:
“»Entonces, después de hacer todas esas cosas, derramaré mi Espíritu sobre toda la gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus ancianos tendrán sueños y sus jóvenes tendrán visiones.” (Joel 2:28, NTV)
““En los últimos días —dice Dios—, derramaré mi Espíritu sobre toda la gente. Sus hijos e hijas profetizarán. Sus jóvenes tendrán visiones, y sus ancianos tendrán sueños.” (Hechos de los Apóstoles 2:17, NTV)
Hay una nueva generación que ha tomado la decisión de hacer a Jesús, Rey, Señor y Salvador de sus vidas.
Quizá alguien piense ¿tan chiquitos? ¿sabrán lo que están haciendo? Bueno con respecto a esta última pregunta a veces veo tu vida o la mía y me hago la misma pregunta; la verdad es que quizá no entienden todo lo que un adulto entiende, pero sí han entendido lo más importante ¡qué quieren caminar con Jesús el resto de sus vidas! y eso basta para que Dios haga el resto, como dice el profeta Zacarías:
“No menosprecien estos modestos comienzos, pues el SEÑOR se alegrará cuando vea que el trabajo se inicia...” (Zacarías 4:10, NTV)
Las cosas grandes empiezan siendo pequeñas o, dicho de otra manera, los comienzos nunca parecen grandes. Microsoft empezó en una cochera, al igual que Amazon, y todo lo que Dios ha hecho empezó con algo pequeño, piénsalo: un jovencito despreciado por sus hermanos termina siendo el segundo más importante en Egipto, un bebé en una canasta en el río Nilo, otro jovencito que fue olvidado por sus padres se volvió el rey más grande que tuvo Israel, un bebé en un pesebre, un hombre en una cruz, Dios siempre empieza con lo que nadie ve y termina haciendo lo que nadie imagina.
Así empieza la fe, pequeña, torpe, a veces hasta frágil pero siempre viva. Dice el Señor por medio del profeta Isaías:
“Sólo yo puedo predecir el futuro antes que suceda. Todos mis planes se cumplirán porque yo hago todo lo que deseo.” (Isaías 46:10, NTV)
Dios empieza con actos pequeños de obediencia, de fidelidad y lo que ÉL empieza es porque ¡ÉL ya lo ve terminado! Cuando tu apenas estás empezando, Dios ya sabe ¡cómo terminará tu historia! Y hoy frente a nosotros como testigos, estos jovencitos están dando ese pequeño paso, pero al mismo tiempo es un gran paso, que lo cambia todo.
El bautismo no es el final, es el comienzo. Muchos no se bautizan porque piensan que el bautismo es la meta, sienten que ya deben tener todo un camino recorrido para poder hacerlo, como que va a llegar un momento que van a poder decir: listo, ya llegué a ese momento, ya puedo bautizarme, como si el bautismo fuera un trofeo de alguien que terminó la carrera, cuando es más bien el banderazo de salida.
El Señor Jesús no se bautizó al final de su ministerio ¡sino al principio! Fue Su manera de decir: “Padre, ahora se manifiesta lo que desde siempre se había decidido: estoy listo para obedecerte a dónde me lleves”.
“Después del bautismo, mientras Jesús salía del agua, los cielos se abrieron y vio al Espíritu de Dios que descendía sobre él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo: «Este es mi Hijo amado, quien me da un gran gozo».” (Mateo 3:16–17, NTV)
Esto es lo que están haciendo estos jóvenes, han reconocido a Jesús como Hijo de Dios y como Salvador de sus vidas; puedo pensar a Dios diciendo: “estos son mis hijos y me alegro en ellos”.
Una vez más, no es que ellos sepan todo, tengan todas las respuestas ¡tampoco nosotros lo sabemos todo! más bien están diciendo ¡quiero empezar, quiero obedecer, quiero seguir a Cristo el resto de mi vida!
Quizá puedas recordar cuando fuiste bautizado, ha pasado tiempo, pero a lo largo has sentido que con respecto a tu historia Dios está en pausa, como que algo se ha detenido; por eso hoy te recuerdo que si Dios comenzó algo en ti ¡No ha terminado!
Las crisis hacen temblar nuestra fe, sigues creyendo, pero te sientes débil, estas cansado, cansada, por eso el día de hoy que sea un recordatorio de tu bautizo, porque desde ahí Dios empezó una nueva historia contigo y esa historia ¡no ha terminado!
¿Sabes por qué no ha terminado? Porque Dios no se rinde cuando tú estás desanimado. La vida con Dios no es una línea recta, a veces avanzamos de continuo, a veces tropezamos y otras parece que estamos sentados a la orilla del camino viendo como los demás avanzan, pero Dios no se rinde cuando tú te detienes, ÉL no dice ¡ya se desanimó, ya no me sirve! Lo contrario ÉL te dice ¡Levántate! todavía no hemos terminado.
Hay una frase que recuerdo y guardo en el corazón: Dios no desperdicia una historia rota, Dios no desperdicia una crisis, no desperdicia un divorcio, una enfermedad, Dios no desperdicia una bancarrota, un empezar de nuevo, Dios no desperdicia tu dolor, ÉL lo incluirá en tu proceso, en tu avance en la vida de la fe, en fortalecer tu carácter.
“El SEÑOR llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh SEÑOR, permanece para siempre. No me abandones, porque tú me creaste.” (Salmo 138:8, NTV)
Dios empezó algo contigo ¡no lo va a dejar tirado en el taller! Eso significa que incluso tus errores, fracasos, esos momentos difíciles pueden ser parte del plan si lo ponemos en Sus Manos. El hecho que estés aquí esta mañana eso significa que Dios sigue trabajando, sigue estando disponible para ti, si tan sólo te acercas a ÉL.
Dios no tiene prisa, somos nosotros quienes queremos resultados al instante. Oramos el domingo y para el lunes ya estamos preguntando ¿qué pasó, para cuándo? queremos el milagro tipo Mercado Libre, con garantía de entrega al día siguiente.
Dios no trabaja en microondas, en una ocasión escuché cuando le daban una receta a la pastora y parte del secreto de esa receta era: cósalo a fuego lento, déjelo que hierva con calma, así se realza el sabor del platillo; muchas veces así es como Dios trabaja con nosotros; el apóstol Pablo escribió:
“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.” (Filipenses 1:6, NTV)
Y en este verso habla de un proceso y todos los procesos requieren tiempo.
“Sin embargo, Dios lo hizo todo hermoso para el momento apropiado. Él sembró la eternidad en el corazón humano, pero aun así el ser humano no puede comprender todo el alcance de lo que Dios ha hecho desde el principio hasta el fin.” (Eclesiastés 3:11, NTV)
Hay muchas cosas que no podemos comprender, ¿por qué esta situación? ¿por qué esa enfermedad? pero también debemos hacernos esa pregunta en la prosperidad ¿por qué tanta utilidad? ¿por qué tanta oportunidad de trabajo? Nada de eso lo podemos comprender, de una nos quejamos y de la otra ¡no decimos nada!
No vamos a comprender del todo lo que Dios hace, pero podemos saber con certeza que Dios no llega tarde, llega en el tiempo exacto, quizá no lo veas así, pero al pasar el tiempo será evidente que estabas en su taller. Dios llega en el momento exacto, cuando tu carácter ya está preparado, ya está listo, porque ¿de qué sirve tener las cosas cuando las queremos, si no tenemos el carácter, sabiduría, para conservar lo que se nos ha dado?
Hoy estos chicos se bautizan, quizá los veamos como pequeños, chicos, pero para Dios son proyectos eternos, cada uno es una historia que ÉL está escribiendo y apenas estamos viendo la primera página. Cada que veas a Dios empezar algo hermoso, recuerda y ora por lo que puede seguir haciendo en ti, solo ¡sigue confiando!
Lo que puede parecer pequeño y hoy vamos a ser testigos, puede ser el milagro de mañana. Sabes, yo me bauticé a los 17 años, en un río de un pueblito en Chiapas, mi papá era el pastor, así que él me bautizó, nada espectacular, el río, piedras, la iglesia, la familia, y en ese momento no me imaginé, ni siquiera pasó por mi mente que años después yo sería pastor y bautizaría a mis propios hijos, a mi yerno, y a muchos de ustedes, ahora pido a Dios que me conceda la vida para bautizar a mi nieto Esdras y a los hijos de cada uno de mis hijos.
No sabemos qué hará Dios con cada uno de estos jovencitos, sabemos que SUS planes son de bien, de cosas grandes para ellos, así como lo quiere hacer contigo, por eso, el que está desanimado que tome valor su corazón y ¡levántate y camina en el Nombre de Jesús!
Años después puedo ver la Mano de Dios que en una zona rural empezó mi historia, ahora sé que en realidad soy una historia que Dios nunca dejó a medias ¡aunque muchas veces me quise dar por vencido! y otras más yo mismo me estaba descalificando. Quizá tienes una historia similar, pero debemos saber que ÉL seguirá cumpliendo SU voluntad en mi vida y en tu vida. Así trabaja Dios, hoy en un acto pequeño que mañana será un testimonio que cambiará generaciones.
“Reconoce, por lo tanto, que el SEÑOR tu Dios es verdaderamente Dios. Él es Dios fiel, quien cumple su pacto por mil generaciones y derrama su amor inagotable sobre los que lo aman y obedecen sus mandatos.” (Deuteronomio 7:9, NTV)
Lo que empieza contigo continuará con tus hijos y los hijos de tus hijos.
Pienso en Víctor, sus padres llegaron a Casa hace 15 años, yo oficié en la boda de sus padres, se bautizaron aquí en Casa y ellos son la primera generación de cristianos evangélicos, hoy Evelyn acompañado de sus padres puede ver a su hijo ser bautizado.
Lo que quiero decir es que Dios cumple sus promesas, cumplirá Su propósito en ti, el Dios que empezó la buena obra ¡la terminará!
“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.” (Filipenses 1:6, NTV)
Dios no abandona sus proyectos, no cancela SU promesa, no deja corazones sin terminar, en ocasiones sentimos que Dios está detenido, que no avanza en nuestra vida, pero no confundas su silencio con ausencia, muchas veces está callado, pero nunca está ausente, cuando parece que no pasa nada, es porque Él está trabajando en lo más profundo de nuestras vidas.
Así como la semilla pasa todo un proceso bajo la tierra antes que erupcione, bajo la tierra la semilla tiene todo un proceso, aunque por la superficie no vemos nada.
Estos chicos no llegan aquí porque tengan todas las respuestas, hoy no celebramos el final de un proceso, celebramos el principio de 6 historias nuevas, historias que apenas comienzan pero que ya tienen al Autor correcto, así que cuando los veas entrar al agua, no pienses ¡qué tiernos! que sí son tiernos, tampoco digas ¡qué pequeños! aunque son pequeños, mejor piensa ¡qué grande es el Dios que los llama! y recuerda:
“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva.” (Filipenses 1:6, NTV)
Porque lo que Dios empieza ¡nunca lo deja a medias! Él ha empezado algo en ti, no ha terminado, de hecho, esto apenas comienza.
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