Dádivas a las Misiones
Sermon • Submitted • Presented
0 ratings
· 29 viewsNotes
Transcript
Iglesia Bautista de Lancaster
Grupos de Crecimiento
9 de noviembre 2025 - Domingo de misiones
Dádivas a las Misiones
Filipenses 4:14-19
Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. 15 Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; 16 pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. 17 No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta. 18 Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios. 19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
Introducción:
Introducción:
Todos deberíamos dar para la obra de Dios.
Cuando uno es retado a dar muchas veces empieza queriendo dar y dar más y más. Pablo explica aquí un poco de cómo es que él pudo superar su situación. A él no le importaba si tenía mucho o si tenía poco, en Cristo, él lo podía hacer todo.
Pero si realmente vemos el contexto, no está hablando de que todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Eso es como un paréntesis. Él está hablándoles en el versículo diez que dice: “Me gozo en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí”. Él estaba contento de que pudo haber recibido de los filipenses un obsequio, un regalo, una ofrenda de amor, y estaba gozoso. Pero luego vemos en el versículo 11 que él dice: “No lo digo porque tenga escasez”.
¿Qué está diciendo Pablo? Está diciendo que no le decía porque tenía necesidad y quería que se sientan mal para que le den más, y más dinero. Está contento por lo que le dieron, pero no es porque no lo necesitaba, sino porque es un fruto que abundaría a su cuenta. Él les está diciendo que lo puede todo en Cristo que le fortalece, puede vivir sin mucho y puede vivir con mucho.
El contexto es que ellos estaban dando al Señor, y que podían regresar una vez más a dar esas ofrendas de misiones hacia él. Pablo quería que ellos supieran que no estaban obligados a darle por su situación, sino porque querían ayudar a Pablo en lo que él estaba haciendo.
Vemos en el versículo 14 que comienza con estas palabras: “Sin embargo”¿Qué sucede cuando usted está leyendo y el pasaje o el párrafo comienza con “sin embargo”, ¿qué significa?. Que lo que se acaba de decir, se tiene que olvidar. Pablo no estaba mendigando para recibir ofrendas y apoyo, sino estaba enseñándoles lo bueno de dar a misiones y darle a los siervos de Dios.
Está diciendo si lo puedo todo en Cristo que me fortalece, Sin embargo, hay más que hacer. Aquí en la Iglesia Bautista Lancaster apoyamos a más de 230 misioneros alrededor del mundo, y cada mes les mandamos sostén financiero para que ellos puedan, como Pablo, ir al mundo y predicar el evangelio a toda criatura. En esta Conferencia de Misiones, esperamos que usted esté preparado para dar, preparado para escuchar la voz de Dios y preparado para decir: “yo quiero dar más al Señor, yo quiero hacer una obra grande por el Señor”.
Cada cristiano debe dar más que solo el diezmo y debe de dar a misiones también. El diezmo solo es la base de dar de un cristiano y eso me impulsa y me lleva a darle más al Señor. Pablo, aquí nos das principios acerca del dar ofrendas de amor, ofrendas a misiones y vemos en este contexto cuáles son los principios que debemos aprender sobre las ofrendas.
¿Qué es lo que Pablo nos dice que es importante cuando estamos dando al Señor? Y quiero que note estos tres principios que Pablo nos da para dar ofrendas a misiones, para dar ofrendas más allá de nuestro diezmo, para dar tal vez obsequios a siervos del Señor. ¿Cómo es que Pablo nos dice que debemos hacerlo?
1. Un Corazón Dispuesto
1. Un Corazón Dispuesto
Filipenses 4:10
En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad.
Note la palabra “solícitos”, y la frase “pero os faltaba la oportunidad”.
Pablo está gozoso que ahora puede recibir regalos de los Filipenses. Ellos estaban listos y dispuestos para dar, pero no podían. Había algo que les estaba impidiendo dar a Pablo. Y ahora que ya pueden dar a Pablo una vez más, Pablo les les dice que qué buen corazón tienen.
La palabra solícitos tiene la definición de diligente, cuidadoso, servicial. El antónimo de solícito es negligente. ¿Qué quería decir Pablo? Que ellos estaban listos, que estaban teniendo cuidado del misionero, de su persona, del siervo de Dios. Querían ayudarle a Él. En otras palabras, ellos estaban dispuestos, querían cuidar de Pablo, querían servirle, pero no podían porque no sabían cómo o no había la oportunidad de hacerlo.
¿Qué pasó cuando Pablo recibió la ofrenda? El versículo diez nos dice lo que pasó: Se gozó, recibió un ánimo. Ahora está animado, dice a los filipenses algo así: “Una vez más pudieron dar ofrendas, ¡Qué bueno! Me da gusto que me lo hayan dado. Y por Epafrodito recibí estos regalos. ¡Wow, qué gozo!”
No sabemos cómo fue de bendición al apóstol Pablo, pero sí sabemos que le fue de bendición todo. Pero todo comenzó con un corazón dispuesto, un deseo de ser de ánimo y de bendición.
Por medio de una ofrenda vemos su corazón también en el versículo 15. “Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos;” ¡Qué corazón! “si nadie más le va a ayudar, nosotros sí”, dijeron los filipenses. “Si nadie más se va a dar una ofrenda, nosotros le vamos a ayudar”.
Qué corazón tan grande y dispuesto tenían los Filipenses. A pesar de lo que le estaba pasando a Pablo, él estaba siendo perseguido y estaba tal vez siendo maltratado, y estaba en la cárcel, los de Filipos estaban diciendo: “Vamos a ayudar al siervo del Señor, le vamos a dar a él”.
2 Corintios 9:7
Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre
Dios ama al dador alegre, pero no debemos de dar por tristeza o por necesidad.
Ilustración:
¿Quién aquí se se aprendió el corito de niño, la ofrenda, la ofrenda, la ofrenda del Señor? En México se cantaba “si tú le das un peso, el Señor te da dos”. ¡Qué bonita canto! ¿Pero qué nos enseña equivocadamente? Que si quiero más le doy al Señor y que Dios ahora me tiene que duplicar lo que yo le di. Si yo le pongo una moneda, me va a dar dos. Y la Biblia nos dice que no damos por necesidad.
En otras palabras, no le voy a dar a Dios porque quiero que Él me bendiga más y me dé más dinero. Le doy a Dios porque tengo un corazón dispuesto para dar a la obra del Señor, para ayudar al siervo del Señor, para ayudar a los misioneros. Y esa es el principio.
Unas buenas preguntas para checar nuestros corazones son estas:
1. ¿Quiero dar a la obra del Señor?
2. ¿Tengo ese deseo de dar más al Señor?
Si estoy realmente creciendo en el Señor, ¿cuál va a ser mi deseo? Pues, dar más al Señor. Y si la respuesta a las preguntas es: “no quiero dar a la obra del Señor”, debemos estar preguntándonos “¿Por qué no le queremos dar al Señor?”. Si realmente en nuestro corazón no queremos dar más al Señor, tenemos algo en nuestro corazón que debe ser cambiado, algo que Dios debe obrar en nosotros.
Lucas 12:34
Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Si realmente usted no le quiere dar a Dios más, o no quiere estar más involucrado en la obra del Señor. Una buena pregunta es ¿Dónde está gastando su dinero? Porque donde está gastando su dinero, ahí está su corazón.
¿Cuántos carros tiene? ¿Cuántas casas tiene? ¿Cómo está su negocio? ¿Qué pasatiempos tiene? ¿Dónde está poniendo su dinero? Dónde pone su dinero, ahí está su corazón. No hay nada malo en tener casa, carros, negocios, el problema viene cuando mi corazón está ligado a esas cosas y no a Dios.
Por eso no quiere darle más al Señor, Porque no está involucrado o no está invirtiendo en la obra del Señor. Todo eso me indica a mí lo que realmente está en mi corazón. Y Dios no quiere nuestro dinero, quiere nuestro corazón.
El corazón y el dinero están ligados, tenemos que decidir y decir: “Yo voy a amar al Señor y lo voy a demostrar por medio de mi cartera”. Igual la esposa le va a preguntar “¿Me amas?”
“Si amor, yo te amo” .
“A ver cuánto me das”.
Porque el decir que te amo y no te doy nada es mentir.
Lo más importante al dar al Señor no es la cantidad, sino el porcentaje que damos.
Marcos 12:41-44
Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. 42 Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. 43 Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; 44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero esta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.
Cuando usted está dando al Señor, Dios no está viendo la cantidad, está viendo el porcentaje. En otras palabras, cuánto de su corazón tiene el Señor.
Y este es el principio. Esta viuda dio todo lo que tenía. En otras palabras, si usted quiere dar, puede dar. No necesita que las matemáticas funcionen. Si va a dar, va a averiguarlo. Si yo quiero dar, voy a dar, porque ahí está mi corazón. Pero todo comienza con un corazón dispuesto. No podemos ir más allá si no tenemos un corazón dispuesto.
Comienza con el corazón.
2. Un Propósito Específico
2. Un Propósito Específico
Filipenses 4:14-16
Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación. 15 Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos; 16 pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.
En estos versículos, los filipenses le estaban dando a Pablo porque tenían un propósito específico en darle a él. No le estaban dando porque decían: “Pobrecito de él, démosle dinero, No tiene comida”. No, querían darle porque había algo que Pablo estaba haciendo. ¿Qué estaba haciendo Pablo? ¿Qué propósito tenía esa ofrenda?
A. Predicar el Evangelio
A. Predicar el Evangelio
Filipenses 4:15
Y sabéis también vosotros, oh filipenses, que al principio de la predicación del evangelio, cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo en razón de dar y recibir, sino vosotros solos;
¿Qué hacía Pablo en todos los lugares a donde iba? Él predicaba el Evangelio. Él no se iba a un lugar nada más para pasar el tiempo y ver el escenario, el paisaje y tomarse una foto y un selfie. Pablo estaba yendo a ese lugar para predicar el Evangelio, para decirle a otros de Cristo. Una y otra vez él predicaba era perseguido, era maltratado. Tal vez tenía que esconderse. Pero una y otra vez él iba e iba y predicaba el evangelio.
¿Por qué? Porque no hay nada más importante en la vida que predicar el Evangelio. Tal vez los misioneros lo hacen allá en otras partes del mundo, pero nosotros lo debemos hacer con nuestros familiares, con nuestros vecinos, con las personas que vemos allá afuera. Debemos de salir a predicar el evangelio cada sábado que podamos, cada jueves que podamos. Necesitamos ir y decirle a todos que Cristo les ama y Cristo murió por ellos.
¿Por qué? Porque no hay nada más importante que predicar el Evangelio, y eso es lo que Pablo estaba haciendo, y el dinero o la ofrenda que le estaba dando era para ese propósito específico, predicar el evangelio.
B. Suplir sus Necesidades Físicas
B. Suplir sus Necesidades Físicas
Filipenses 4:16
pues aun a Tesalónica me enviasteis una y otra vez para mis necesidades.
La ofrenda que ellos enviaron fue específica para que no tuvieran necesidades físicas y pudiera ahora predicar el Evangelio sin ningún contratiempo. No sabemos qué compro o no compró, pero sí sabemos que Pablo usó el dinero de una manera que él ayudó a esparcir el Evangelio.
Tal vez se compró una mejor tienda para no batallar tanto. Tal vez no tenía que pasar tanta hambre porque podía comprar mandado y todos los días tal vez ayudaba a algunos de la iglesia porque estaba sufriendo persecución. No sabemos para qué usó Pablo la ofrenda, pero sí sabemos esto: que suplió las necesidades físicas que Pablo tenía.
Pablo tenía necesidades físicas como todos nosotros las tenemos y ahora estas ofrendas le ayudaron a no preocuparse tanto de esas necesidades.
Esta no es la única vez que vemos que esto se debe de hacer, ayudar o dar para cumplir necesidades físicas. Pablo le dice a Timoteo lo siguiente:
1 Timoteo 5:17
Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar.
¿Y qué significa doble honor? Está hablando de dádivas monetarias. ¿Por qué? El versículo 18 lo explica:
1 Timoteo 5:18
Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario.
Pablo, cuando le escribe a Timoteo, le está ayudando a entender que cuando hay predicadores, hay pastores, hay misioneros y están haciendo una buena obra, son dignos de doble honor, de darles una ofrenda a ellos. ¿Por qué? Porque el obrero es digno de su salario.
Si él está trabajando en el Evangelio, debería ser compensado por el Evangelio.¿Cómo sabemos eso? Pablo lo explica también a los corintios.
1 Corintios 9:11
Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?
Note lo que Pablo está diciendo: “Si yo estoy dándole a ustedes cosas espirituales y ayudándoles a entender la Biblia, no es algo malo que yo reciba cosas físicas”.
1 Corintios 9:12
Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros?
Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.
Pablo les está reprendiendo, diciendo: “Deberían de apoyarnos y darnos sustento monetario o físico, pero ni siquiera le hemos dicho que deben hacer eso para no ponerles tropiezo y lo soportamos todo”.
¿Pero es digno de hacer eso? ¿Por qué? Note lo que dice los versículos 13y 14:
1 Corintios 9:13-14
¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.
Pablo está explicando algo muy importante que aquellos que están sirviendo al Señor a tiempo completo deberían vivir del evangelio o de las personas que estaban ahí.
Ilustración:
Las cosas que sucedían en el altar en el templo, es que los judíos llevaban las primicias de sus frutos y eso era algo literal. Si ellos eran agricultores, ellos llevaban sus frutos y las primeras cosechas que recogían se las llevaban al templo como ofrenda al Señor. No todos tenían dinero para dar, pero daban sus frutos como sus ofrendas al Señor.
Tal vez una vaca, tal vez un corderito o lo que sea, y lo llevaban al altar como una ofrenda, y los sacerdotes lo tomaban, y de ahí comían. ¿Acaso los sacerdotes estaban permitidos a cultivar o ser agricultores? No, ¿Qué era su tarea? su tarea de Dios era estar en el templo y adorar al Señor y tener todo en orden.
Y ellos obviamente no podían tener la sustancia que los demás tenían. Y cuando el pueblo traía sus diezmos y ofrendas, de ahí es donde los sacerdotes podían vivir. Y Pablo les está diciendo a los judíos aquí no es que los que están en el templo viven de lo que viene al altar, o sea de lo que le damos a Dios.
Él está ayudando a los filipenses a entender esto que ellos tenían un propósito específico estaban dando para que ahora Pablo pudiera predicar y también pudiera satisfacer sus necesidades físicas. Es algo que es importante y que todos lo debemos hacer. Y cuando nosotros damos, nosotros damos para suplir la suplir necesidades físicas de nuestros misioneros, para que entonces puedan predicar el evangelio a más personas.
El propósito de mis dádivas al Señor son para cuidar de sus siervos, porque la tarea es grande. La tarea es una tarea casi, casi inalcanzable, si es que lo tomamos en serio y lo hacemos. ¿Cuál es la tarea?
Hechos 1:8
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Marcos 16:15
Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.
Esta tarea es una tarea grande y no deberíamos de sentirnos mal al ayudar a estos misioneros y estos siervos del Señor con nuestras ofrendas y nuestros obsequios. ¿Por qué? Porque entonces pueden hacer algo que Dios nos ha pedido hacer que es ir a todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura.
Qué bonito que tenemos una iglesia en donde sabemos que lo que damos se usa para el evangelio, para que el evangelio vaya a todo el mundo. Hay muchas iglesias que no tienen lo que nosotros tenemos y nosotros tenemos este privilegio de dar a la obra del Señor para que veamos a muchos que van a ser salvos.
En la conferencia de Misiones muchas veces tenemos mitad de misioneros nuevos y mitad de misioneros que ya apoyamos. ¿Y por qué es que traemos misioneros que ya apoyamos en el campo? Porque queremos ver lo que lo que ellos han hecho con el dinero que les hemos dado. Queremos ser bendecidos por aquellos resultados de la predicación del Evangelio y las ofrendas que dimos.
¿Ah, qué bonito, verdad? Es escuchar lo que ha pasado cuando vienen los misioneros y luego decir: “yo di para que ellos pudieran tener ese edificio”. “Qué bonito es lo que está sucediendo allá en México y en Tailandia y en África”. “Ah, qué bueno que estoy dando al Señor para que el Evangelio sea esparcido”.
¿Sabe qué pasa con el que no está dando? Dice: “Ay, ni siquiera está bonito el edificio”. “Ay, no me gusta el color que escogieron”. “Ay, ni paredes le puso, ¿Para qué estamos aplaudiendo?" El corazón que está dispuesto, da al Señor, ve el resultado y que dice: “Oh, voy a seguir dando, quiero seguir dando, quiero darle más al Señor para que Dios siga obrando alrededor del mundo”.
Damos de un corazón dispuesto. Damos con un propósito específico, y finalmente:
3. Un Sacrificio a Dios
3. Un Sacrificio a Dios
Filipenses 4:18
Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.
El olor fragante está refiriéndose al incienso que solían quemar los sacerdotes ahí en el templo, para que las ofrendas llegaran con ese olor fragante al cielo.El sacrificio acepto está hablando de un cordero sin mancha, algo que el Señor requería. Y Pablo está recordándoles cómo es que Dios recibía sacrificios en el templo y les está diciendo que lo que están dándole a Pablo, ese sacrificio, ese dinero que tal vez lo podían usar para otra cosa, estaban dándole también un sacrificio a Dios.
Y sabe que un sacrificio cuesta, no es gratis. Si es gratis, no es sacrificio. Sí es las sobras, no es sacrificio.
1 Crónicas 21:24
Entonces el rey David dijo a Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio; porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.
David le decía: “Yo no le voy a sacrificar a Dios nada gratis. Me va a costar, va a ser un sacrificio”.
El sacrificio es dejar a un lado cierta comodidad u oportunidad financiera para darle más al Señor. Tal vez voy a dejar de invertir tanto para invertir en la obra del Señor. Tal vez no puedo ir a donde iba antes porque ahora estoy dándole más al Señor. Tal vez ya no voy a ir a muchos restaurantes porque quiero darle más al Señor. Esos cafés de $7 en Starbucks voy a dejar. ¿Por qué? Porque necesito darle al Señor y quiero sacrificar un poco las suscripciones de streaming que tengo. Venderé mi bote, venderé mi carro para no tener esos pagos y poder darle al Señor. Tal vez lo voy a vender para no pagar tanto seguro y poder darle más al Señor.
Ese es un sacrificio. No hay nada malo con las cosas, pero cuando las cosas me previenen de darle más al Señor o de servir al Señor, o de hacer lo que mi corazón no está dispuesto a hacer, necesito dejar las cosas, sacrificarlas, dárselas al Señor en el altar y decir: “Señor, te voy a dar más, voy a ser fiel en mis diezmos y ofrendas, voy a querer servirte con esto que me has dado”.
Cuando tengo un corazón dispuesto y doy al propósito específico, es muy fácil sacrificar para dar cuando ya estoy listo y cuando ya veo los resultados y sé a dónde van las ofrendas que estoy dando, qué tan fácil es sacrificar.
Ilustración:
En la ofrenda de Abel y Caín en Génesis vemos que Dios es agradado por una ofrenda y desagradado por otra ofrenda. No todas las ofrendas son sacrificios a Dios. No son agradables a Dios.
Génesis 4:3-5
Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. 4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; 5 pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.
Dios vio una ofrenda agradable y a otra no agradable. Podemos dar y de todas maneras Dios no es agradado con lo que damos. Por eso es importante cuando estamos dando que lo hagamos de un corazón dispuesto, que que la motivación de mi dar sea de este corazón, de este deseo de ver la obra del Señor crecer. Cuando tengo un propósito específico al dar, que es dar a Dios a través de la iglesia y quiero que muchas personas sean salvas.
Nosotros no tenemos que dudar si Dios recibe o no nuestras ofrendas, vamos a saber que Dios va a ser agradado con la ofrenda que le estamos dando, porque mi corazón está dispuesto, porque yo veo el propósito y se está haciendo algo correcto con lo que estoy dando y estoy sacrificando para Dios.
Conclusión:
Conclusión:
¿Qué sucede cuando empezamos a dar al Señor? ¿Qué veremos por dar al Señor?
Filipenses 4:17
No es que busque dádivas, sino que busco fruto que abunde en vuestra cuenta.
¿Sabe qué sucede cada vez que damos al Señor? Dios pone una marca de que esta persona fue salva. Tu ayudaste, esta persona cambió su vida, Tú ayudaste, ayudaste aquel misionero que estaba un poco triste, un poco en dificultades, aquí está el fruto que abunda a tu cuenta.
Pablo le dice: “No es que yo quiero dádivas, pero quiero que haya fruto a su cuenta cuando lleguemos al cielo”.
No sabemos cuántas almas van a estar ahí, por lo que nosotros dimos al Señor, pero Dios sí sabe. Él está marcando ahí cuánto le hemos dado y cuánto nuestras dádivas o nuestras ofrendas han afectado al Reino del Señor, y Él está poniendo ahí una marca por cada cosa que sucede por lo que nosotros damos.
¿Qué más sucede?
Filipenses 4:19
Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.
¿Cuál es el contexto del versículo 19? El dar al Señor. Y muchas veces leemos el versículo y estamos batallando en casa, estamos batallando con el dinero, estamos batallando con algo y decimos mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falte. ¿Por qué? Porque le estamos dando al Señor de un corazón dispuesto, con un propósito, y estamos viendo y sacrificando para darle a Dios. Le damos un sacrificio a Dios. Pero esta promesa, este versículo 19, no aplica a aquellos que no están dando. Tal vez no podemos mucho, pero podemos hacer algo y estamos haciendo todo lo que estamos haciendo y dando por fe.
Diosproveerá. Qué bonito saber que cuando yo soy fiel al Señor, Él va a ser fiel hacia mí.
Él va a proveer, pero no lo va a hacer, al menos en este contexto, si no estamos dando de corazón dispuesto, si no estamos dando con ese propósito y sacrificando al Señor.
