63D Yo Soy III (2)

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Segunda Clase

(RECUERDE ENFATICE DESDE EL PUNTO DE VISTA DE REVELARSE O MOSTRARSE).

Analicemos la expresión "Yo soy" desde una perspectiva lingüística, escritural y comunicativa, considerando sus usos en distintos idiomas. La expresión "Yo soy" corresponde a una construcción copulativa (sujeto + verbo ser/estar) que es fundamental en la comunicación humana, y sus usos varían según el contexto.
Los cuatro Evangelios canónicos contienen varios dichos que cuentan con la frase griega egō eimi («Yo soy»). Dado que en griego solamente se requiere la forma verbal (eimi) para expresar las palabras «Yo soy», la inclusión del pronombre personal (egō) da protagonismo a las palabras del orador.
1. Declaración de identidad
Uso lingüístico: Sirve para expresar la identidad de una persona, entidad o cosa. Es uno de los usos más básicos y universales del verbo "ser".
Ejemplo en español: "Yo soy Luis."
Cita bíblica: "Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre" (Éxodo 20:2). Aquí Dios declara claramente quién es, identificándose como el libertador del pueblo
2. Descripción cualitativa
Uso lingüístico: Se utiliza para describir cualidades permanentes o características inherentes. Es fundamental en la comunicación para transmitir información.
Ejemplo en español: "Yo soy alto."
Cita bíblica: "Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas" (Juan 10:11). Jesús se describe como el pastor que cuida y protege a sus seguidores.
3. Enfatizar una verdad absoluta o autoridad
Uso lingüístico y escritural: En textos sagrados, como en el Evangelio de Juan, "Yo soy" se usa para expresar la autoridad y esencia de Dios, como en las declaraciones de Jesús que exploramos antes.
Ejemplo en español: "Yo soy el camino, la verdad y la vida."
Cita bíblica: "Yo soy el que soy" (Éxodo 3:14). Esta es una respuesta de Dios a Moisés, afirmando su existencia eterna y divina.
Cita 1: "Yo soy el primero y el último, y el que vivo; y estuve muerto, mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos" (Apocalipsis 1:17-18). Jesús se presenta como eterno y vencedor de la muerte.
Cita 2: "Yo soy Jesús Nazareno, a quien vosotros crucificasteis" (Hechos 22:8). Jesús se identifica directamente con Saulo (Pablo) durante su conversión.
Apóstol Pablo dice:
Efesios 3:8 (RVR60) — 8 A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo,
Aquí, Pablo destaca las inescrutables riquezas de Cristo, expresando que son inmensas, profundas y misteriosas, más allá de lo que la mente humana puede comprender completamente. Estas riquezas están disponibles para todos los creyentes y tienen un valor eterno.
¡QUIEN NECESITA ESTE TIPO DE RIQUEZA!
Según los artículos, estas riquezas incluyen la obra redentora de Cristo (expiación, reconciliación, satisfacción)
1. Sus funciones actuales (como Mediador, Abogado, Sacerdote, etc.)
2. Sus nombres y títulos bíblicos (como Cordero de Dios, Pan de vida, Luz del mundo)
3. y sus cualidades y disposiciones hacia la humanidad (misericordia, amor, poder para perdonar y salvar)
Se describe que estas riquezas son inagotables, comparadas con una mina que nunca se agota o el sol que brilla constantemente.
Los artículos enfatizan que estas riquezas están disponibles para los creyentes, pero requieren dependencia de Cristo para "cobrar el cheque"
4. Auto presentación social o formal
Uso comunicativo: Al conocer a alguien, se emplea para presentarse formalmente.
Ejemplo en español: "Hola, yo soy Luis, un placer conocerte."
Ejemplo en japonés: "私はルイスです (Watashi wa Luis desu)."
Cita bíblica: "Yo soy Jesús, a quien tú persigues" (Hechos 9:5). Estas palabras son de Jesús cuando se presenta a Saulo (Pablo) en el camino a Damasco.
5. Uso existencial o filosófico
Uso lingüístico y filosófico: Expresa la existencia en sí misma y la reflexión personal. Un ejemplo famoso es la frase de René Descartes, "Pienso, luego existo", que en esencia comunica "yo soy" en un sentido profundo.
Ejemplo en español: "Yo soy, luego existo."
Ejemplo en latín: "Ego sum, ergo existo."
Cita bíblica: "Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin" (Apocalipsis 22:13). Aquí Jesús describe su eternidad y existencia que abarca todo el tiempo y espacio.
Cita 1: "Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso" (Apocalipsis 1:8). Esta afirmación resalta la existencia eterna de Dios.
Cita 2: "Yo soy aquel que vive; estuve muerto, pero ahora vivo por siempre jamás" (Apocalipsis 1:18). Una declaración que reafirma la existencia continua de Jesús.
6. Uso poético o artístico
Uso escritural y creativo: En literatura o poesía, "Yo soy" se usa para mostrar emociones, metáforas o elementos identitarios.
Ejemplo en español: "Yo soy fuego, yo soy viento."
Ejemplo en inglés: "I am fire, I am wind."
Cita bíblica: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida" (Juan 8:12). Jesús usa una metáfora poderosa para comunicar su papel iluminador en la vida espiritual.
Cita 1: "Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí" (Juan 14:6). Una metáfora rica que comunica quién es Jesús en relación con la salvación y la comunión con Dios.
Cita 2: "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto" (Juan 15:5). Una imagen poética que habla de la conexión vital entre Jesús y sus seguidores.
Conclusión:
La expresión "Yo soy" es sencilla pero poderosa. En cada idioma y contexto, refleja algo esencial: la identidad, la descripción, la existencia, la relación con los demás, o incluso lo divino. En este sentido, se convierte en una herramienta básica para comunicarnos y expresar quiénes somos o qué somos.
2. El Evangelio de Juan
Entre las fórmulas «Yo» que caracterizan los discursos de Jesús joánico hay una serie de declaraciones egō eimi en los cuales se suelen identificar cuando menos tres patrones:
2.1. «Yo soy» metafóricos (RECUERDE ENFATICE DESDE EL PUNTO DE VISTA DE REVERLARSE O MOSTRARSE). En siete ocasiones Jesús hace una autodeclaración en la que la expresión egō eimi se combina con un predicado y forma una imagen o concepto memorables.
«Yo soy el pan de vida» (Jn 6:35, 48) (cf. Jn 6:41, 51: «Yo soy el pan [de vida] que desciende del cielo»)
«Yo soy la luz del mundo» (Jn 8:12) (cf. Jn 9:5)
«Yo soy la puerta (de las ovejas)» (Jn 10:7, 9)
«Yo soy el buen pastor» (Jn 10:11, 14)
«Yo soy la resurrección y la vida» (Jn 11:25)
«Yo soy el camino, la verdad y la vida» (Jn 14:6)
«Yo soy la vid verdadera» (Jn 15:1, 5)
¿A QUIEN LE INTERESA?
TE241 Cristología: La doctrina de Cristo Introducción > “Yo Soy”

Una de las maravillas que suceden con los nombres de Dios, en especial en el libro de Juan, es cuando Jesús se refiere a Sí mismo con el egō eimi “Yo soy”. Lo vemos decir las siete declaraciones de “Yo soy”, comenzando con “Yo soy el pan de vida”. Pero por muy interesantes que sean, hay algunos que lo son aún más.

DIOS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO, NOMBRES DE
Las palabras más comunes para Dios en el AT son el nombre Jehová (6639 veces) y Elohim («Dios», 2750 veces). La siguiente discusión se enfoca en los nombres menos frecuentes para Dios.
Adón
El Heb. ʾāḏôn significa «señor», con la connotación de superioridad, y se usaba tanto con humanos como con soberanos divinos. En el AT indica el poder y control de Jehová sobre todos y todo. La forma Adonay (ʾăḏōnāy) se usa exclusivamente con Jehová. La terminación -āypodría ser enfática («el Señor de todo»). La traducción tradicional «mi Señor» asume un plural de majestad, con una vocal final alargada para distinguirlo de otros «señores», tanto humanos como divinos. Cuando se usa independientemente de Jehová, asume el carácter de un nombre separado, pero la referencia al Dios de Israel siempre es clara (p.ej., Gn 18:27; Ex 5:22; 34:9; Is 6:1). Finalmente llegó a ser pronunciado en lugar del nombre sagrado Jehová.
Baal
El Heb. ba‘al también significa «señor», pero con un matiz de posesión; entre otras traducciones están «maestro» y «esposo». Frecuentemente se usa con referencia a dioses no israelitas en general y como el nombre del dios cananeo de la tormenta en particular. La única evidencia clara de Baal como título para Jehová es el nombre Be’alyah (1 Cr 12:5[TM 6]; «Jah es Señor»). No es posible determinar si otros nombres que incorporan Baal se entendían inicialmente como nombres que se referían a Jehová. Por ejemplo, el hijo de Saúl Es-baal («hombre de Baal», 1 Cr 8:33; 9:39) también pudo haber sido llamado Ísui («hombre de Jehová» (?)»; cf. 1 S 14:49), pero está claro con la substitución de bōšeṯ(«vergüenza»), en casi todos esos nombres, que los deuteronomistas entendían el elemento teofórico como el dios cananeo. A Es-baal se le llama Is-boset en toda la historia deuteronómica (p.ej., 2 S 2:8, 10, 12, 15), y al hijo lisiado de Jonatán, Meribaal (1 Cr 8:34; 9:40), se le llama Mefi-boset (p. ej., 2 S 4:4). Finalmente, se ha sugerido que Oseas 2:16[18] («En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali») rechaza el uso establecido de Baal para Jehová como Señor. Por otro lado, el contexto es el matrimonio, y ambos términos hebreos deberían traducirse como «esposo», pues el profeta rechaza el último para evitar cualquier confusión posible con la deidad pagana.
El
El Heb. ʾēl es el equivalente hebreo de la palabra semítica común para «Dios» (cf. Ugar. ʾilāh, Fen. ’l). El derivado más probablemente es de la raíz verbal ’wl, «ser fuerte, dominar». Aunque el término frecuentemente significa simplemente «dios» en el AT, hay algunas veces en que preserva el nombre de una deidad aparte de Jehová. En Génesis 33:20 Jacob dedica un altar en Siquem a ʾēl ʾĕlōhê yiśrāʾēl, «El, el dios de Israel», en tanto que en 46:3 un dios se identifica con Jacob como ʾēl ʾĕlōhê ʾā,îḵā, «El, el dios de tu padre». Por lo tanto, no debería ser sorprendente que el nombre Jacob fuera cambiado a «Isra-El» después de su encuentro nocturno con «un hombre» (¿Dios?) en el Jaboc (Gn 32:22–30[23–31]) o que a la primera confederación tribal se le llamar «Israel». Esto indica que Elera la deidad que adoraba el grupo (o los grupos) que preservaba las historia patriarcal y que la identificación de Jehová con «el dios de Abraham, Isaac y Jacob» en Éxodo 3:6 representa una asimilación posterior de dos deidades originalmente distintas.
Frecuentemente, a ʾēlinmediatamente le sigue un epíteto, p. ej., «El, que ve» (’ēl roʾî, Gn 16:13; cf. 22:14) y «El, eterno» (’ēl ʿôlām, Gn 21:33; cf. Is 40:28; Jer 10:10). La frase ʾēl bêṯ-ʾēl de Génesis 35:7 podría significar simplemente «el dios de Betel», pero la evidencia de El como el dios de los patriarcas, especialmente Jacob, apoya la traducción «El de Betel». De manera similar, ʾēl bĕrîṯ de Jueces 9:46 se entiende mejor como «El del pacto»; baʿal bĕrîṯ («señor del pacto», Jue 8:33; 9:4) probablemente es un epíteto de El. Estos «nombres con El» están asociados con lugares específicos (p.ej., pozo del Viviente-que-meve (Beer-lahai-roi), Beerseba, Bet-el, Siquem), y generalmente se interpretan como manifestaciones locales de El.
El Elyón
El adjetivo ʿelyôn comúnmente se aplicaba a reyes y dioses, y El Elyón (Heb. ʾēl ʿelyôn) también es un título apropiado para el dios alto del panteón cananeo («El, el altísimo»). En Génesis 14:19, a El Elyón se le llama «creador de los cielos y de la tierra» (qōnēh šāmayim wāʾāreṣ). Esta es una ampliación de «El, creador de la tierra» (’l qn ’rṣ) que aparece en una inscripción fenicia del siglo VIII a.C. de Karatepe y en una inscripción neopúnica, y se refleja en el nombre divino dElku-ni-ir-ša de un mito hitita descubierto en Boghazköy. En cuanto a ubicación, aparte de Salmos 78:35, la fórmula completa aparece solamente durante el encuentro de Abraham con Melquisedec, rey de (Jeru)salén (Gn 14:18–20, 22). Sin embargo, se divorcia de Jerusalén en las 50 veces que Elyon aparece sola (cuatro se ponen en un plano paralelo con El), y en Salmos 78:35, el contexto es el viaje en el desierto. Aparte de la identificación de Abraham de (El) Elyon con Jehová, las dos se vinculan solamente en el Salterio (Sal 7:17[18]; 18:13[14] [= 2 S 22:14]; 21:7[8]; 47:2[3]; 38:18[19]; 91:9; 92:1[2]; cf. Sal 97:9 y los vínculos con el otro nombre, Elohim, del Salterio Elohista: Sal 46:4[5]; 50:14; 57:2[3]; 73:11; 78:56).
El Shaddai
Aparte de la Biblia, este nombre aparece en Ugarit y en una inscripción talmúdica de Teimā. La inscripción de Deir ‘Alla menciona a un grupo de dioses llamados los šdyn. El El Shaddai bíblico (Heb. ʾēl) tradicionalmente se traducía como «Dios Todopoderoso» por la influencia del pantokrátōr de la LXX y del omnipotens de la Vulgata. El elemento šadday generalmente se explica como un doble de šaḏ («pecho, montaña»). La traducción «El de las montañas» encaja bien con la descripción ugarítica de la residencia de El en la(s) montaña(s) cósmica(s) y en las «montañas de El» (harĕrê-ʾēl) de Salmo 36:6(7). Ya que El era el dios de los patriarcas, es significativo que cinco de los seis casos de la fórmula completa aparezcan en Génesis (Gn 17:1; 28:3; 35:11; 43:14; 48:3). La función de Shaddai como un epíteto de El se refleja más adelante con su aparición de 13 veces simultáneamente con El (p. ej., Nm 24:4, 16; Job 8:3; 13:3) y dos veces con Elyón, otro de los títulos de El (Nm 24:16; Sal 91:1). El hecho de que se haya considerado un nombre divino antiguo se evidencia con el hecho de que 31 de los 41 casos de Shaddai por sí solo se encuentran en el libro de Job, que deliberadamente usa arcaísmos. La autorrevelación de Jehová a Moisés como El Shaddai en Éxodo 6:3 es parte de la identificación bíblica general de Jehová con El (cf. Gn 17:1; Rt 1:21; Is 13:6; Jl 1:15).
Eloah
Forma extendida de El y posiblemente el singular de Elohim, el Heb. ʾĕlōah se usa tanto como un apelativo de «dios», como un nombre divino. Así como con El y Elohim, algunos casos son ambiguos, pero ʾĕlōah claramente es un sustantivo en 2 Crónicas 32:15; Salmos 114:7; Isaías 44:8; Daniel 11:37–39. La mayoría de casos de Eloah como nombre aparecen en la poesía de Job (que incluye todas las 41 veces de Job), donde pone en plano paralelo a Shaddai con El. Aparte de Job, Eloha se entiende que es Jehová.
Temor de Isaac
A «paḥaḏ de Isaac» se le atribuye ayudar a Jacob durante su estadía con Labán (Gn 31:42), y Jacob invoca al «paḥaḏ de su padre Isaac» como un aval del tratado posterior con su suegro. El contexto y contenido requieren de un matiz de protección divina, descartando posibles derivados que signifiquen ya sea «clan» o «muslo» (cf. Gn 24:2; 9; 47:29). La traducción tradicional como «temor de Isaac» denota el temor que Dios infunde en otros, como un medio para proteger a Isaac y a Jacob (cf. «el temor de Jehová en 1 S 11:7; Is 2:10, 19, 21). Es más una descripción de la actividad de Dios que un nombre.
El Santo
El Heb. qāḏôš hace énfasis en la alteridad esencial de la divinidad en general y de Jehová en particular: De los 44 casos, 31 están como «El Santo de Israel». Es un término favorito en Isaías (30 veces: 25 con la fórmula completa; otras 3 se refieren a Israel en el mismo versículo). A menudo se utiliza en el contexto de la pecaminosidad de Israel, por esa razón acentúa el contraste con Jehová (p.ej. Sal 78:41; Is 1:4; 30:12; 37:23; Jer 51:5; Os 11:12[12:1]). El vocativo de Salmos 71:22 indica que podría utilizarse como un nombre divino, como lo hace el paralelo de Eloah en Habacuc 3:3.
El Fuerte de Jacob
El adjetivo ʾabbîr significa «fuerte, poderoso» y se usa con humanos y animales. El animal fuerte por excelencia era el toro (cf. el paralelismo de Is 34:7; Sal 22:12[13]), y muchos traducen la frase ʾăḇîr yaʿăqōḇ como «el Toro de Jacob», haciendo referencia al epíteto del «Toro» por El en Ugarit. En Génesis 49:24 la frase se vincula en relación con El Shaddai (v. 25b) y con «El, tu padre» (v. 25a). Esto probablemente representa la preservación de otro recuerdo de El como el dios de Jacob, que hace énfasis en el poder de la deidad de cuidar del patriarca. No obstante, todos los demás ejemplos explícitamente identifican al «Fuerte» con Jehová (Is 49:26; 60:16; Sal 132:2, 5; cf. Is 1:24, «el Fuerte de Israel»). La orientación masorética, sin una daguesh en la consonante de en medio, desasocia al epíteto del simbolismo del toro del rito israelita del norte y busca evitar confusión con Baal.
Véase más en las entradas individuales.
Bibliografía. A. Alt, «The God of the Fathers,» in Essays on Old Testament History and Religion (1967, repr. Sheffield, 1989), 1–77; F. M. Cross, Canaanite Myth and Hebrew Epic(Cambridge, Mass., 1973), 31–75; O. Eissfeldt, «ʾāḏôn, ʾaḏōnāy,» TDOT 1.59–72; T. J. Lewis, «The Identity and Function of El/Baal Berith,» JBL115 (1996): 401–23.[1]
[1] McLaughlin, J. L. (2016). DIOS EN EL ANTIGUO TESTAMENTO, NOMBRES DE. En S. Pagán, D. G. Ruiz, & M. A. Eduino Pereira (Eds.), Diccionario Bíblico Eerdmans (pp. 498-500). Editorial Patmos.
Lo que los académicos descubrieron detrás del velo fue un Jesús creado a su propia imagen conforme a sus propios prejuicios. Los liberales del siglo XIX descubrieron un Jesús “liberal”; los existencialistas descubrieron un héroe existencial; y los marxistas descubrieron un revolucionario político. Los idealistas descubrieron un Jesús idealista y los pragmáticos descubrieron un Cristo pragmático. Buscar detrás o más allá del Nuevo Testamento es salir a cazar gamusinos equipado con los focos del orgullo y el prejuicio.
R. C. Sproul
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