Introducción a Efesios

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Hoy arrancamos con Efesios. Ya por un tiempo hemos visto, a lo largo de Jóvenes un panorama teológico como el evangelio, el pecado, la salvación, el perdón de pecados, la vida en Cristo, la iglesia, la eternidad, la creación, el diablo, etc. Cada tema nos ayudó a entender más sobre la Palabra de Dios y lo que Él quiere para nuestras vidas.
El deseo profundo de nuestra iglesia es glorificar a Dios anunciando el Evangelio a toda persona y edificando al pueblo de Dios, escrudiñando su palabra un versículo a la vez.
Empezamos Efesios como un deseo de que ustedes puedan alimentarse directamente de la palabra de Dios, que su gozo y deseo estén en conocerlo más y aprender más, y de nosotros es que lo poco sabemos delante del infinito conocimiento de su palabra, enseñárselos.
Hoy la vida cristiana es muy superficial y estamos vulnerables a todo movimiento de “doctrina” que busca aparentar decir algo que Dios no quiso decir en su Palabra. Debemos como cristianos, ser llenos de su palabra para estar preparados contra cualquier amenaza del Diablo, tener una comunión intima con nuestro salvador y vivir una vida para su gloria.
Introducción
“Efesios resume lo que significa ser cristiano mejor que ningún otro libro de la Biblia. Clarifica la esencia de la fe cristiana, explora la dinámica de una relación personal con Cristo, expone el plan general de Dios para la Iglesia y explicita las implicaciones de lo que significa vivir como un cristiano.” — Clinton E. Arnold
Efesios ha recibido nombres como:
El banco del creyente,
La chequera del cristiano, y
El tesoro público de la Biblia (la reina de las epístolas, como también se la llama).
Esta hermosa carta habla a los cristianos acerca de las grandes riquezas, herencias y plenitud que tienen en Jesucristo y en Su iglesia. Nos muestra qué cosas poseemos en Cristo y cómo podemos reclamar y disfrutar esas posesiones.
En esta carta, la palabra “riquezas” se emplea 5 veces; “gracia” aparece 12 veces; “gloria”, 8 veces; y los términos “plenitud”, “llenar” o “ser llenos” aparecen 6 veces. Además, la frase clave “en Cristo” (o “en Él”) aparece 15 veces.
Esto nos muestra que Cristo es la fuente, la esfera y la garantía de todas las bendiciones espirituales que existen, y que quienes están en Él tienen acceso a todo lo que Él es y tiene.

1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Efeso: 2Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

1. “Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios” (v.1a)

Autor
La carta a los Efesios fue escrita, como declara el versículo 1, por el apóstol Pablo. Aunque el comienzo de la carta afirme el autor de la misma, muchos eruditos rechazan que Efesios sea una carta paulina. Hay dos afirmaciones tempranas e influyentes de su autoridad:
(1) la afirmación de la carta, que lleva el nombre de Pablo(1:1) y (3:1)
(2) el testimonio de la iglesia primitiva Efesios fue utilizada y aludida como carta paulina por muchos padres apostólicos, incluido Clemente de Roma (ca. 95 d.C.), Ignacio (muerto ca. 110 d.C.),Hermas, Epístola a Diogneto, y Policarpo (ca. 155).
Contexto del Autor
(Ejemplo de Judios entrevistados).
Pablo, antes llamado Saulo de Tarso, fue un hebreo de hebreos, de la tribu de Benjamín (Filipenses 3:5). Fue un fariseo muy preparado, instruido por el maestro Gamaliel (Hechos 22:3) año 20-30 d.C aprox, celoso de la ley y defensor apasionado del judaísmo (Filipenses 3:6). En un principio fue enemigo de Cristo y perseguidor de la iglesia (Hechos 22:4–5), hasta que el Señor lo detuvo en el camino a Damasco y transformó completamente su vida (Hechos 9:1–8). (33–35 d.C.)
Después de su conversión, pasó un tiempo en Arabia y luego sirvió en la iglesia de Antioquía de Siria, desde donde el Espíritu Santo lo envió a las misiones (Hechos 13:1–3). Dios lo llamó de manera especial para ser apóstol a los gentiles (Hechos 9:15; Romanos 11:13).
👉 Aplicación: Cuando el Señor te llama, su llamado es irresistible. Él puede usarte de maneras que nunca imaginaste. Así como Pablo pasó de perseguidor a proclamador, el llamado de Dios transforma la vida y redefine el propósito.
Pablo comienza presentándose como apóstol de Jesucristo, lo que significa literalmente “enviado con autoridad”. No se presenta por ninguno de sus titulos, sino como escogido de Dios. En otras cartas se presenta como siervo (esclavo) En el Nuevo Testamento, los apóstoles fueron hombres escogidos directamente por Dios para establecer el fundamento de la Iglesia, predicar el evangelio, enseñar, orar, obrar milagros, y transmitir la revelación inspirada del Nuevo Testamento.
Pablo fue el único apóstol adicional además de los doce originales (1 Co 15:8), llamado directamente por Cristo en el camino a Damasco (Hch 9:1–6). Su autoridad no venía de su educación ni de su posición, sino de haber sido constituido apóstol “por la voluntad de Dios”.
Él no se presenta con orgullo, sino con humildad. Reconoce que antes fue perseguidor de la Iglesia, y se considera “el primero de los pecadores” (1 Ti 1:15). Al declararse apóstol, no busca exaltarse, sino establecer que habla con la autoridad de Dios, no con la suya.
👉 Aplicación: La verdadera autoridad espiritual no se gana por posición, sino por llamado divino y fidelidad al Señor.

FECHA

Pablo escribió la carta a los Efesios durante su primer encarcelamiento en Roma, entre los años 61 y 62 d.C. (Efesios 3:1). Aunque algunos estudiosos han propuesto que la escribió antes, durante una posible prisión en Éfeso o en Cesarea, no hay evidencia sólida que confirme esas teorías. La mayoría concuerda en que fue escrita desde Roma, donde Pablo permaneció detenido por dos años (Hechos 28:16, 30–31). Desde allí también redactó las cartas a Filipenses, Colosenses y Filemón, conocidas como las epístolas de la prisión.
Durante su tercer viaje misionero, Pablo permaneció tres años en Éfeso (Hechos 19:8–10), enseñando la Palabra de Dios y viendo cómo el evangelio se extendía a toda Asia Menor.

CONTEXTO HISTÓRICO

Éfeso era una de las ciudades más importantes del mundo antiguo. Estaba ubicada en la provincia romana de Asia Menor (actual Turquía), a orillas del mar Egeo, y era la capital comercial y cultural de la región. Contaba con un gran puerto, calles de mármol, un teatro con capacidad para 25 000 personas y uno de los templos más grandes de la antigüedad: el Templo de Artemisa (o Diana), considerado una de las siete maravillas del mundo antiguo (Hechos 19:23–41).
La adoración a Artemisa influenciaba profundamente la economía y la vida social. Muchos artesanos fabricaban estatuillas y amuletos de la diosa, lo que generaba grandes ganancias. Cuando el evangelio comenzó a impactar la ciudad a través de la predicación de Pablo, muchos abandonaron la idolatría y quemaron sus libros de magia (Hechos 19:19). Esto provocó una gran oposición y una revuelta encabezada por los orfebres, que veían amenazada su fuente de ingresos.
Éfeso también era un centro de filosofía, artes y supersticiones, donde convivían la religión griega, el misticismo oriental y la influencia del gnosticismo incipiente. Por eso, la carta de Pablo resalta la soberanía de Cristo sobre toda potestad espiritual (Ef 1:21) y la unidad del cuerpo de Cristo por encima de cualquier división étnica o cultural (Ef 2:14–16).

PROPÓSITO DE LA CARTA

Pablo escribió esta carta para fortalecer la fe de los creyentes y afirmar su identidad en Cristo, expresando su gozo por la fe y el amor que mostraban hacia todos los santos (1:15). Aprovechando el viaje de Tíquico y Onésimo hacia Colosas, envió también esta carta a las iglesias de Éfeso y sus alrededores, con el propósito de animarlas en medio de la oposición espiritual y recordarles las gloriosas riquezas de la gracia de Dios en la salvación.
Además, Pablo quiso mostrar el plan eterno de Dios para la Iglesia, revelando que en Cristo judíos y gentiles forman un solo cuerpo bajo Su autoridad, llamados a vivir en unidad, santidad y amor. En Efesios, el apóstol presenta a Cristo como la cabeza de la Iglesia y Señor de todo el universo, e invita a los creyentes a vivir una vida digna de su llamado, reflejando la sabiduría y la gloria de Dios en el mundo.
Los primeros tres capítulos de Efesios hacen énfasis en la doctrina, mientras que los últimos tres capítulos se enfocan en la conducta. La primera mitad es teológica, y la segunda mitad es práctica: primero Pablo enseña quiénes somos en Cristo, y luego cómo debemos vivir por eso.

2. “A los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso” (v.1b)

Destinatarios
Pablo se dirige a los creyentes de Éfeso y de las iglesias cercanas. La frase “en Éfeso” no aparece en algunos manuscritos antiguos, por lo que muchos estudiosos creen que Efesios fue una carta circular, enviada a varias iglesias del Asia Menor, incluyendo las de Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis y, por supuesto, Éfeso. Puede ser que la carta haya llegado primero a Éfeso, y por esa razón se asocia de manera particular con esa iglesia.
El apóstol usa una doble designación para los creyentes:
“Santos” (hagíoi): no significa personas perfectas, apartados por Dios, no por méritos propios, sino por la justicia de Cristo acreditada a su favor (Ro 3:21–22; Fil 3:9). Ser santo significa estar separado del pecado y consagrado al servicio de Cristo.
“Fieles” (pistoí): los que han creído y perseveran en la fe. Su fidelidad es fruto de su confianza en Cristo, viven creyendo y permaneciendo firmes en Él.
Y añade la expresión clave de toda la carta: “en Cristo Jesús”, que aparece más de quince veces en Efesios. Estar “en Cristo” significa estar unido a Él por la fe, vivir bajo su señorío y participar de todas sus bendiciones espirituales.
👉 Aplicación: Los creyentes vivimos “en Cristo”, aunque estemos “en el mundo”. Nuestra identidad no depende del entorno, sino de nuestra unión con Él.

3. “Gracia y paz a vosotros” (v.2a)

Este era un saludo común entre los cristianos, pero Pablo lo usa con profundo contenido espiritual. La palabra gracia (charis) representa la bondad inmerecida de Dios hacia quienes han creído en Cristo. Saludar de esta forma es reconocer la obra salvadora de Dios en la vida del hermano y su pertenencia al mismo cuerpo de Cristo.
La gracia es la fuente de la cual fluye la paz (eirēnē), que equivale al hebreo shalom. Esta paz no es solo ausencia de conflicto, sino plenitud espiritual, seguridad y bienestar interior. Gracias a la gracia, tenemos paz con Dios (reconciliación) y la paz de Dios (reposo y confianza) que “sobrepasa todo entendimiento” (Fil 4:7).
👉 Aplicación: Sin la gracia de Dios no puede haber paz verdadera. Primero somos reconciliados por gracia, y luego experimentamos paz.

4. “De Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (v.2b)

La fuente de esta bendición es doble, pero inseparable:
“De Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.”
Ambos comparten la misma naturaleza divina y actúan en perfecta unidad. El Padre es la fuente de la bendición, y el Hijo es el canal mediante el cual esa bendición llega a nosotros. La conjunción “y” (καί, kai) enfatiza igualdad y unión, no separación.
Pablo, desde el inicio, establece la centralidad de Cristo en la obra de Dios. Toda bendición —la gracia, la paz, la salvación y la esperanza— proviene del Padre y del Hijo.
👉 Aplicación: Todo lo que tenemos y somos proviene de Dios Padre, por medio de Cristo. Nuestra vida cristiana comienza y se sostiene por esa gracia.

Aplicación

¿Estoy viviendo consciente de mi identidad “en Cristo”?
2. ¿Manifiesto gracia y paz en mis relaciones?
Efesios comienza con un saludo lleno de teología: nos recuerda quiénes somos (santos y fieles), dónde estamos (en Cristo) y de quién dependemos (del Padre y del Hijo). Toda la carta desarrollará estas tres verdades: identidad, posición y dependencia.
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