El Rollo Pequeño
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Introducción
Introducción
Hoy estudiaremos Apocalipsis 10. El domingo pasado escuchamos acerca de los juicios de las primeras seis trompetas. Pues ahora, en este pasaje que vamos a leer quiero que pongamos atención a los siguientes detalles:
En los vv. 1-4 aparece un ángel poderoso que pone un pie sobre el mar y otro sobre la tierra. Tiene un rollo pequeño. Grita y hablan siete truenos pero a Juan no se le permite escribir lo que acaba de escuchar.
En los vv. 5-7 el ángel levanta la mano y anuncia que el tiempo del fin ha llegado y que el séptimo ángel está por tocar la séptima trompeta que anuncia el fin de la historia de la humanidad.
En los vv. 8-11 una voz ordena a Juan que se coma el rollo pequeño y la da una misión - profetizar a muchos pueblos, naciones, lengus y reyes.
Leamos…
Existen dos frutas que se conocen por el sabor que producen.
Jackfruit (yaca) es una fruta que tiene un sabor a varias frutas tropicales: mango, piña, y plátano.
Fruta milagrosa es una fruta del continente africano. Es dulce y contiene una proteína llamada miraculín que cuando cubre las papilas gustativas hace que cualquier fruta ácida (limón, lima, toronja, tamarindo, arándanos) da un sabor muy dulce y no agrio.
En el libro del Apocalipsis 10 vemos un efecto similar cuando al apóstol Juan se le ordena comer un “rollo pequeño”.
9 Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el rollo. Él me dijo: «Tómalo y cómetelo. Te amargará las entrañas, pero en la boca te sabrá dulce como la miel».
10 Lo tomé de la mano del ángel y me lo comí. Me supo dulce como la miel, pero al comérmelo se me amargaron las entrañas.
Juan come el rollo y nota que tiene un sabor bastante dulce como la miel.
Luego Juan percibe un sabor amargo en sus entrañas - tal vez como la sensación que produce la acidez o reflujo estomacal.
El propósito de este capítulo no es como cuando estamos conversando con familia / amigos y platicamos acerca de las diferentes frutas o comidas que hemos probado - sobre todo cuando venimos de distintos países.
Hoy veremos el significado de:
El ángel
El mar y la tierra
Los siete truenos
El rollo dulce y amargo
El ángel
El ángel
Juan mira un ángel - pero es distinto a los ángeles que ha visto en los primeros nueve capítulos del Apocalipsis. Es un ángel muy especial.
Es un ángel poderoso (10:1).
Está envuelto en una nube (10:1).
Un arcoíris rodea su cabeza (10:1).
Su rostro es como el sol y sus piernas parecen columnas de fuego (10:1).
Su grito es como el rugido de león (10:3).
Recordemos que en la Biblia la palabra ángel no siempre se refiere a un ser angelical sino a un “mensajero”.
1 «Yo estoy por enviar a mi mensajero para que prepare el camino delante de mí. De pronto vendrá a su Templo el Señor a quien ustedes buscan; vendrá el mensajero del pacto, a quien ustedes desean» —dice el Señor de los Ejércitos.
Esta profecía anuncia la venida de Juan el Bautista que sería un ángel / mensajero que prepararía el camino del Señor Jesús.
Así que en este caso la palabra ángel se refiere no a un ser angelical sino a un mensajero de Dios.
La descripción del ángel nos recuerda el Apocalipsis 1.
Juan se refiere a Jesús como aquel que viene en las nubes (1:7).
Pies como bronce al rojo vivo (1:15).
Voz fuerte como el estruendo de muchas aguas (1:15).
Rostro como el sol (1:16).
Luego en Apocalipsis 4 vemos una visión del trono de Dios en el cielo donde aparece un arcoíris que rodea el trono de Dios (4:3).
Así que concluimos que este es un ser divino, es Dios mismo, pero específicamente es Jesucristo el resucitado.
Así que los dos personajes principales de este capítulo son Jesucristo el resucitado y el apóstol Juan.
El mar y la tierra
El mar y la tierra
Jesús, el mensajero poderoso, tiene un pequeño rollo en su mano y camina para pararse en un lugar específico para luego dar un grito como el rugido de un león.
2 Llevaba en la mano un pequeño rollo escrito que estaba abierto. Puso el pie derecho sobre el mar y el izquierdo sobre la tierra
3 y dio un grito tan fuerte que parecía el rugido de un león. Entonces los siete truenos levantaron también sus voces.
¿Por qué pondría un pie sobre el mar y el otro sobre la tierra?
En el mundo antiguo la posición del pie tenía un significado.
Los antiguos ponían su pie sobre el cuello de sus enemigos para demostrar que los habían dominado.
24 Cuando se los trajeron, Josué convocó a todo el ejército israelita y ordenó a todos los comandantes que lo habían acompañado: «Acérquense y písenles el cuello a estos reyes». Los comandantes obedecieron al instante.
Dios dio una promesa a Israel que les daría la tierra que pisaran sus pies.
24 Todo lugar que toquen sus pies será de ustedes; su territorio se extenderá desde el desierto hasta el monte Líbano y desde el río Éufrates hasta el mar Mediterráneo.
Pues ahora Jesús pisa el mar y la tierra demostrando que él tiene dominio / autoridad / potestad completa sobre el planeta tierra en su totalidad.
No hay ni una pulgada cuadrada en todo el dominio de nuestra existencia humana sobre la cual Cristo, quien es soberano sobre todo, no exclame ¡Mía! (Abraham Kuyper, Primer Ministro de los Países Bajos).
Jesús está demostrando que a pesar de los enemigos de Dios y del pueblo de Dios incluyendo a Satanás y os demonios, el Faraón y los Egipcios, Amán y los Medo Persas, los Griegos y Romanos, la Santa Inquisición auspiciada por la Iglesia Católica Romana, los países musulmanes y comunistas, etc., Jesús de Nazaret, el Cristo Resucitado es el único gobernante absoluta, el Rey de reyes, el Señor de señores. Bien lo declara la Biblia:
18 Jesús se acercó entonces a ellos y dijo: —Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.
Así que las iglesias perseguidas de Asia Menor, y el pueblo de Dios de todos los tiempos, somos animados a confiar en el Cristo resucitado, nuestro Señor y Salvador, pues tiene toda autoridad y poder. Él es quien gobierna y determina los tiempos y traerá la consumación final de todas las cosas.
Los siete truenos
Los siete truenos
Ahora vemos a Jesús, el león de la tribu de Judá, dar un rugido como de un león.
3 y dio un grito tan fuerte que parecía el rugido de un león. Entonces los siete truenos levantaron también sus voces.
4 Una vez que hablaron los siete truenos, estaba yo por escribir, pero oí una voz del cielo que me decía: «Guarda en secreto lo que han dicho los siete truenos y no lo escribas».
Y en esto hablan siete truenos.
Es interesante porque la Biblia no dice que tronaron o que se escucharon los siete truenos sino que “hablaron”.
Los truenos no hablan, solo dan un sonido fuerte, ensordecedor pero no se expresan con palabras habladas.
En cambio estos truenos comunicaron un mensaje a Juan pero Dios no le permitió escribir el mensaje que escuchó.
¿Qué secreto se le dio a conocer a Juan?
No sabemos.
Este es un principio bíblico que debemos respetar.
Hay cosas en la Biblia que han sido claramente reveladas pero hay otras cosas que Dios ha reservado y no se han dado conocer al hombre.
29 Lo secreto pertenece al Señor nuestro Dios, pero lo revelado nos pertenece a nosotros y a nuestros hijos para siempre, para que obedezcamos todas las palabras de esta ley.
No nos preocupemos por lo que Dios ha dejado en secreto. Tengamos preocupación por lo que claramente Dios ha dado a conocer.
Ahora Jesús, el mensajero poderoso, alza su mano al cielo y jura por Dios.
5 El ángel que yo había visto de pie sobre el mar y sobre la tierra levantó al cielo su mano derecha
6 y juró por el que vive por los siglos de los siglos, el que creó el cielo, la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos y dijo: «¡El tiempo ha terminado!
7 En los días en que hable el séptimo ángel, cuando comience a tocar su trompeta, se cumplirá el misterio de Dios, tal y como lo anunció a sus siervos los profetas».
Jura por el que es eterno y ha creado y tiene dominio sobre el cielo, la tierra, el mar, y todo lo que hay en él.
Anuncia lo que para todos que estamos leyendo el Apocalipsis es evidente - el tiempo del fin ha llegado.
Pronto sonará la séptima trompeta y llegará a su fin la historia de la humanidad, la existencia de los enemigos de Dios, la rebelión contra Dios, el pecado, la maldad, Satanás y el mundo de la oscuridad, etc.
Así que mientras muchos creen que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios vengativo y que Jesús es el Dios de amor y bondad…vemos que están muy equivocados.
Dios es el mismo ayer, hoy, y por los siglos.
El mismo Jesús que vino a nacer en Belén, en un hogar humilde y sencillo, es el mismo Jesús que ahora proclama el fin del mundo y el juicio final.
No olvidemos que es Jesús quien ha de juzgar a los vivos y a los muertos.
1 En presencia de Dios y de Cristo Jesús, que ha de venir en su reino y que juzgará a los vivos y a los muertos, te doy este solemne encargo:
El rollo dulce y amargo
El rollo dulce y amargo
Así que hasta el momento vemos :
Jesús, el mensajero poderoso de Dios demuestra que él tiene poder y autoridad sobre toda su creación.
Jesús proclama juicio sobre la humanidad. El tiempo del fin ha llegado.
Así que ante tal sentencia divina, ¿qué esperanza hay para la humanidad?
Unos podrían pensar que ya no hay esperanza.
El destino eterno de la humanidad ha sido sellado y nadie podrá escapar de la ira que vendrá.
Pero es aquí donde entra la importancia del pequeño rollo que Jesús entrega a Juan para que lo coma.
8 La voz del cielo que yo había escuchado se dirigió a mí de nuevo: «Acércate al ángel que está de pie sobre el mar y sobre la tierra y toma el rollo que tiene abierto en la mano».
9 Me acerqué al ángel y le pedí que me diera el rollo. Él me dijo: «Tómalo y cómetelo. Te amargará las entrañas, pero en la boca te sabrá dulce como la miel».
10 Lo tomé de la mano del ángel y me lo comí. Me supo dulce como la miel, pero al comérmelo se me amargaron las entrañas.
Cuando Juan come el rollo percibe un sabor muy dulce como la piel.
Pero luego percibe la amargura que el rollo produce en sus entrañas.
El mismo rollo produce ambas experiencias - dulce y amargo.
Luego de comer el rollo recibe una comisión:
11 Entonces me ordenó: «Tienes que volver a profetizar acerca de muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes».
Juan ahora tendrá que proclamar el mensaje de Dios a la humanidad entera.
Nadie queda exento de su misión - debe ir a todo ser humano para proclamar el mensaje de Dios.
Ahora podemos entender el significado del rollo.
La única manera que la gente podrá escapar de la ira de Dios, del juicio final, de la destrucción que vendrá, es aceptando el mensaje de gracia y salvación - el evangelio de Jesucristo.
Y este mismo mensaje es dulce y amargo a la vez.
Es dulce porque este mensaje extiende las promesas de Dios al ser humano.
1 El Señor es mi pastor, nada me falta;
16 »Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
10 Así que no temas, porque yo estoy contigo; no te angusties, porque yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré; te sostendré con la diestra de mi justicia.
Estas promesas son dulces.
Traen esperanza y consuelo al alma.
Son como agua para el alma sedienta.
Pero el mensaje es amargo pues para el ser humano es fácil aceptar las promesas de bendición, de gracia, de sanidad, de consuelo, siempre y cuando no interrumpan mi estilo de vida, mi pecado, mi soberbia, mi orgullo, mis propios conceptos, etc.
24 »Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro o querrá mucho a uno y despreciará al otro. Ustedes no pueden servir a la vez a Dios y a las riquezas.
4 No te hagas ninguna imagen, ni nada que guarde semejanza con lo que hay arriba en el cielo, ni con lo que hay abajo en la tierra, ni con lo que hay en las aguas debajo de la tierra.
5 No te postres delante de ellos ni los adores. Yo, el Señor tu Dios, soy un Dios celoso. Cuando los padres son malvados y me odian, yo castigo a sus hijos hasta la tercera y cuarta generación.
9 ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? ¡No se dejen engañar! Ni los inmorales sexuales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los sodomitas, ni los homosexuales,
10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los calumniadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.
Para la humanidad, estos mensajes son amargura en sus entrañas.
No queremos aceptar que somos pecadores.
No queremos aceptar que hemos fallado a Dios.
No queremos aceptar que necesitamos ser salvados de la ira de Dios.
No queremos aceptar que la vida que estamos viviendo es una ofensa contra un Dios tres veces santo.
No queremos aceptar que nuestros conceptos no cuadran con el testimonio de la Biblia.
Conclusión
Conclusión
La única manera de ser salvados del juicio de Dios que vendrá es aceptando el mensaje del evangelio que es dulce y amargo a la misma vez.
Es incomodo aceptar que somos pecadores, que hemos fallado ante Dios, que no estamos haciendo bien las cosas, pero es sanidad para nuestra alma.
Es humillante reconocer que no podemos hacer nada para salvarnos a nosotros mismos.
Pero a la misma vez necesitamos reconocer que es la única manera de escapar del juicio de Dios que vendrá.
El juicio de Dios es inevitable, cada día que pasa es un día más cerca al juicio final - así que corramos a Dios y encontraremos el perdón y la gracia que necesitamos.
Y al creer en el mensaje - Dios nos da una comisión al igual que a Juan - llevar este mensaje a todas las naciones para que ellos también crean que hay una manera de escapar del juicio de Dios que vendrá.
