Una iglesia santa, perseguida, que cumple su llamado.
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Texto: Hechos 5:1-42
Texto: Hechos 5:1-42
Contexto:
Que bendición es este estudio del libro de los Hechos, yo me e visto desafiado en vida como creyente.
La semana pasada vimos como luego del producto de un milagro realizado a un paralítico Pedro y Juan fueron llevados ante el sanedrín, estos hombres llenos de celo y envidia viendo que no tenían argumento para encerrarlos los ponen en libertad.
Ellos van a los suyos, y vemos una iglesia que ora por denuedo para continuar predicando.(vrs 24-31)
También vimos una iglesia generosa, tenían todas las cosas en común (vrs 32) niniguno decía ser suyo lo que poseía. En ese contexto es que Bernabé Vende una hermandad y la dono para las necesidades de los mas pobres .
Esto es más que compañerismo: es koinonía, comunión verdadera.
La llenura del Espíritu se refleja en corazones desprendidos.
Aplicación
La generosidad no nace de la abundancia, sino del amor.
El Espíritu Santo no solo enciende corazones, también abre manos.
Una iglesia avivada se caracteriza por la disposición de servir y suplir necesidades.
Donde el Espíritu gobierna, el egoísmo muere y la disposición florece.
Introducción:
Muchos hablan hoy de “avivamiento”, pero pocos entienden lo que realmente significa.
Lo que vimos la semana antes pasada y la pasa en Hechos 4 vemos un avivamiento que nace en el poder del ES, la predicación fiel del evangelio, la oración, se expresa en la generosidad y se preserva en la santidad y la persecución.
III. SANTIDAD: Dios guarda pura a su iglesia (5:1–11)
III. SANTIDAD: Dios guarda pura a su iglesia (5:1–11)
Debemos darle mérito a Lucas como historiador:
Ejemplo del lo sucedió en lo que hablo el sanedrín en privado en cuanto a la situación con los apóstoles.
En el texto de hoy no omite los defectos de la iglesia, no escribe un cuanto de Adas, mas bien muestra una triste historia que fue antecedida por una historia hermosa.
Y lo hermoso es ver como encaja esta historia en el desarrollo de la iglesia primitiva.
Pero cierto hombre llamado Ananías, con Safira su mujer, vendió una heredad, y sustrajo del precio, sabiéndolo también su mujer; y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo, y sustrajeses del precio de la heredad? Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al oír Ananías estas palabras, cayó y expiró. Y vino un gran temor sobre todos los que lo oyeron. Y levantándose los jóvenes, lo envolvieron, y sacándolo, lo sepultaron.
Pasado un lapso como de tres horas, sucedió que entró su mujer, no sabiendo lo que había acontecido. Entonces Pedro le dijo: Dime, ¿vendisteis en tanto la heredad? Y ella dijo: Sí, en tanto. Y Pedro le dijo: ¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor? He aquí a la puerta los pies de los que han sepultado a tu marido, y te sacarán a ti. Al instante ella cayó a los pies de él, y expiró; y cuando entraron los jóvenes, la hallaron muerta; y la sacaron, y la sepultaron junto a su marido. Y vino gran temor sobre toda la iglesia, y sobre todos los que oyeron estas cosas.
Aplicación
Dios sigue siendo santo. No podemos buscar avivamiento sin santidad.
El temor de Dios no es miedo, sino reverencia que produce obediencia.
El Espíritu que nos llena para testificar, también nos limpia para vivir en integridad.
El avivamiento verdadero produce corazones quebrantados, no solo bocas encendidas.
Conclusión
El libro de Hechos no presenta una iglesia perfecta, sino una iglesia viva.
Una iglesia que ora con poder, sirve con generosidad, y vive con santidad.
El avivamiento verdadero no es emoción momentánea, sino una transformación continua por el Espíritu.
“Señor, avívanos con tu poder, haznos generosos en tu amor y santos en tu presencia.”
